Chapter Text
—Ojala nunca te hubiera conocido—. Esas palabras hicieron eco en su mente hasta que solo vio oscuridad.
—Maki cariño es hora de que te levantes o llegaras tarde a tu primer día de clases.
Maki al escuchar la voz de su madre se sintió confundida, ella ya no vivía con su madre desde hace varios años, aun confundida abrió los ojos y cuando logro enfocar su mirada quedo perpleja estaba en su antigua habitación en la casa de sus padres, que hacia allí, quizás ayer luego de lo ocurrido decidió quedarse con sus padres, pero si ese fuese el caso lo recordaría.
—¿Maki ya estas lista?, aun debes desayunar. —Gritó su madre.
Maki sin entender fue a la cocina, su madre al escucharla volteo, haciendo una mueca al momento en que la vio.
—Cariño vamos, debes ponerte tu uniforme, ya no queda tiempo, llegaras tarde.
—¿Tarde? —musito Maki aun confundida.
—Para tu primer día en la escuela, ve a cambiarte hoy te llevare yo.
Maki se quedó inmóvil, esto debe ser una broma, ella había terminado la escuela hace ya bastante, y no solo eso hace solo unos meses había ingresado como interna al hospital de sus padres, ¿qué demonios estaba pasando?
Sin más Maki corrió a su antigua habitación y se miró al espejo y allí noto lo joven que se veía, toco su cara y la estiro y apretó de varias formas, y menos sentido le hacía todo.
— ¿Qué era lo que estaba pasando?—Pensó.
Volteo y miro un calendario que siempre tuvo en su habitación y vio la fecha, de golpe se congelo era imposible, quizás ese calendario estaba errado, aun sin creerlo corrió al living y prendió la televisión donde puso el primer noticiero, y miro la fecha aún perpleja siguió cambiando los canales de noticias viendo que era cierto, la fecha no estaba mal, ella había retrocedido 10 años al pasado.
La pelirroja se desplomo en el sofá, esto no podía ser cierto.
— ¿Maki no te sientes bien?—Su madre pregunto preocupada.
La joven pelirroja simplemente se le quedo viendo sin responder.
— Si quieres puedes faltar por hoy. — Trato de llamar su atención su madre.
En ese momento recordó a µ's, ellas le iban a ayudar, a pesar de tanto tiempo siguieron en contacto y maki les guardaba a cada una un cariño especial, sabía que ellas la ayudarían.
— No, estoy bien, solo desperté un poco desorientada. —Trato de explicar.
Sin esperar respuesta de su madre, fue a su habitación a buscar su uniforme de otonokizaka, abrió el closet en el cual lo guardo durante sus tres años de escuela, mientras buscaba dio con un uniforme, al observarlo bien frunció el ceño.
—Maki por el amor de dios ya estas tarde, que dirán tus nuevos maestros de los nishikino. —Escucho acercarse por el pasillo a su madre.
¬¬—Mamá debe de haber un error, este no es el uniforme de otonokizaka.
Su madre inclino la cabeza e hizo una mueca graciosa que maki no comprendió muy bien.
—Hija, ¿estás bien?, Hoy estas muy...distraída, si no te sientes bien puedes faltar.
Maki una vez más miro el uniforme en sus manos.
—Utx. —Susurro.
—Tu padre no estaba muy contento con tu decisión, pero logre convencerlo.
—Este debe ser un error se suponía que entraría otonokizaka como tú lo hiciste.
—Realmente me hubiese gustado pero lo hablamos con tu padre y no era buena idea que entras a una escuela que está por cerrar, pensamos que no obtendrías todas las oportunidades que mereces y que queremos para ti.
Maki parpadeo un par de veces, aun creyendo que esta era una broma de muy mal gusto, ahora además de haber retrocedido en el tiempo, su propia historia había cambiado.
Entonces recordó aquellas palabras: «Ojala nunca te hubiera conocido.»
Fue ahí que comprendió que ese deseo, se cumplió, si lo analizaba, de esta forma µ's nunca existiría o no sería como lo recuerda.
Desconcertada se visto rápidamente con su nuevo uniforme tomo su bolso el cual reposaba junto a su escritorio y partió.
— ¡Maki! —grito su madre.
—No te preocupes iré por mi cuenta, nos vemos. —Corrió y llego a la estación, apenas arribo el tren se subió.
Tenía que pensar que haría, obviamente no iría a clases, tenía que ver a las chicas.
Se bajó en la estación correspondiente y corrió hacia otonokizaka como nunca, cuando diviso la puerta paro de golpe, ¿cómo iba a entrar sin que la noten?
Tendría que esperar a que terminasen las clases, decepcionada camino hasta el templo kanda y se sintió nostálgica, subió hasta la cima y se sentó en el último escalón y recordó las prácticas con µ's, recordarlo la hizo sonreír aun así con tristeza, eso había sido hace mucho.
Un poco más calmada saco su teléfono el cual se había encargado de tomar de su buro antes de salir corriendo.
Aun reacia abrió Internet y busco cualquier cosa que la pudiese ayudar a volver a su tiempo.
Estuvo buscando durante unos minutos para darse cuenta que eso no iba ser de ayuda, solo habían teorías e historias de aventura y ciencia ficción, nada que fuese de ayuda realmente.
Mientras veía el día pasar decidió ir a comprar su almuerzo, cuando estaba por llegar a las icónicas escaleras del templo vio a alguien muy familiar, ese cabello purpura, solo podía ser nozomi, sin pensarlo corrió a su encuentro.
Maki solo abrazo a nozomi por la espalda.
La pelirroja luego de haber sido una tsundere durante todos sus años de escuela y parte de universidad, había además de madurado logrado ser más honesta con sus sentimientos y realmente extrañaba a la pelipurpura tanto como a eli.
Nozomi sorprendida soltó un pequeño grito y se apartó rápidamente, cuando volteo su expresión no era de enojo más bien era uno juguetón.
—Creo que te equivocaste de persona, a menos que seas mi fan. —sonrió burlona.
Maki solo sonrió esa era la nozomi que recordaba y sabia que de una u otra forma la ayudaría.
—Este... lo siento si te asuste pero...— ¿Que le iba a decir, como podría decirlo y que le creyeran, este era un error?. —Se resignó la pelirroja.
—Mmm...Estas bastante lejos de utx, ¿viniste aquí solo para verme? —dijo nozomi entre curiosa y burlona.
—Yo…yo, si. —maki no sabía que decir, hasta que recordó el afán de nozomi con el tarot.
—Yo vine aquí porque necesito que me leas las cartas.
Nozomi frunció el ceño y era como si estuviera tratando de descifrar algo.
—Está bien, ven conmigo.
Subieron las escaleras y entraron al templo, la pelipurpura le pidió que tomara asiento mientras ella iba a preparar algo de té.
Al volver lo coloco en una pequeña mesita que tenían en frente.
—Y bien ¿qué te trae a mí?—le sonrió amable la mayor.
—Necesito saber...yo. —Antes de que pudiera responder nozomi la interrumpió.
—Ya se es sobre amor ¿verdad?
Maki se sonrojo de inmediato y aparto la mirada.
—Al parecer he acertado.
La pelirroja solo se quedó en silencio, mientras Nozomi comenzaba a barajar sus cartas para finalmente posar tres boca abajo.
La mayor se detuvo y miro a maki, luego prosiguió y tomo una de las cartas y la volvió a colocar en la mesa, pero esta vez revelando cual era.
—La rueda de la fortuna invertida, este es tu pasado, a continuación volteare tu presente y finalmente tu futuro.
Antes de que nozomi pudiese tocar la siguiente carta una ráfaga de viento entro por la pequeña ventana e hizo q todo el mazo de cartas volara por toda la habitación, ambas chicas estaban sorprendidas.
En un abrir y cerrar de ojos todas las cartas estaban en el piso excepto una, la cual no se movió de su posición.
—Vaya esto es nuevo. —sonrió nozomi.
La pelipurpura poso su mano sobre la única carta en la mesa, la rueda de la fortuna invertida y miro a maki.
—No...tojo-san, creo que es mejor que me vaya, es tarde.
—¿Como sabes mi nombre?
—Escuche hablar de ti, y quería comprobar lo de tu lectura de cartas. —Mintió maki —Bueno debo irme.
—Eso no es verdad, nadie sabe de esto, a excepción de elicchi y ella no se lo diría a nadie más.
Maki se quedó de pie mirando a nozomi sin saber que más decir, si le decía la verdad pensaría que estaba loca o era una acosadora.
—¿Quién eres? —pregunto finalmente la pelipurpura.
—No me creerías. — Suspiro la pelirroja.
—Pruébame. —respondió la ojiverde con una sonrisa relajada, lo cual ayudo a maki, recordando que era nozomi de quien estamos hablando aunque le creyera intentaría ayudarla porque así era ella.
—Yo... yo vengo del futuro.
Ninguna dijo nada por unos segundos.
—Es decir yo retrocedí 10 años al pasado. —aclaro la pelirroja.
—Espera, entonces me pedirás que te ayude a reparar tu máquina del tiempo. —dijo pensativa la mayor.
Maki suspiro y se volvió a sentar.
—No, hoy desperté y estaba en la casa de mis padres, yo deje de vivir con ellos cuando empecé la Universidad, y no solo eso además llevaba unas semanas trabajando en el hospital que ellos poseen.—La pelirroja apoyo su cabeza en la mesita. —Solo quiero volver a mi vida.
—¿Como es que te puedo creer?
Maki volteo su cabeza para mirar a nozomi directo a los ojos.—tu nombre completo es nozomi tojo, tu cumpleaños es el 9 de junio, te encanta el yakiniku y odias los caramelos, eres la vicepresidenta del consejo estudiantil, eli es la presidenta y conoces a nico desde primer grado.
Nozomi la miraba incrédula y sorprendida, tenía una expresión que nunca antes habia vista, lo que le hizo gracia, pero se mantuvo seria.
—Y ¿por qué me buscaste a mí? —logro decir la mayor estática en su asiento sin quitarle la vista de encima a la pianista.
—Porque tú eres nozomi, y siempre nos ayudabas, tú fuiste la primer persona que se me cruzo por la mente.
—¿Nos? ¿A que te refieres?
—A µ's, a todas, siempre que cualquiera de nosotras tuviese algún problema, no importaba lo que fuese nos aconsejabas y tratabas de ayudarnos a resolverlo.
—Como es que sabes...eso aun... µ's. — tartamudeo la pelipurpura aun maas sorprendida.
—Tu nos diste ese nombre.
— µ's es real. —susurro la mayor.
—¿Que deberia hacer? —Resoplo la pelirroja.
—yo te ayudare. —dijo amablemente nozomi, la pianista la volteo a ver y le sonrió agradecida. —eh leído bastantes cosas sobre viajes en el tiempo, pero nada como lo que me has contado, quizás si busco un poco más pueda encontrar algo que nos ayude, mañana te esperare aquí, ahora deberías volver a casa, es muy tarde.
Maki miro por la ventana y ya estaba oscuro.
—Tienes razón, gracias.
—Espera, aun no me dices tu nombre.
Maki se sonrojo, tras la sorpresa de todo lo que le ocurrió, dio por sentado que la mayor la reconocería.
—Nishikino maki. —sonrió tímidamente.
—Maki chan. —La corrigió nozomi.
La pianista asintió y salió apresurada, ya no tenía las mismas libertades que en su vida adulta, si no quería problemas debía volver pronto a casa.
Iba concentrada en sus pensamientos cuando llego a la estación de trenes y así mismo cuando subió a este, era tal su ensimismamiento que no noto cuando choco con una chica que estaba bajando en una de las estaciones.
—Lo siento, no te…—De golpe se quedó en silencio al ver a la chica frente a ella, quien la miraba groseramente.
—Ten más cuidado. —respondió la joven para luego mirarla de pies a cabeza para irse sin mas
—Nico-chan. —maki susurro inconscientemente.
