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Milagro

Summary:

"—En los segundos que pude observarlo, míster Kreiss, no he encontrado ningún defecto. —Habló firmemente, provocando que un ligero color rosado se posase sobre las pálidas mejillas del albino."

Notes:

Vi un fanart de Andrew hunter y quedé 👁👄👁, perdón si es corto e inentendible pero esto que esta acá es mi simpismo escribiendo.

(See the end of the work for more notes.)

Work Text:

Luca cayó, sus piernas fallándole justo en el momento menos esperado, e intentó, en un apuro, ajustar la presión de su soporte metálico con la esperanza de que pudiese lograr mantener sus piernas fijas, sin embargo, el sonido de unos pasos acercándose lograron que sus enguantadas manos se resbalasen ante los nervios, perdiendo su oportunidad de escape.

Un segundo. ¿Pasos?

Galatea estaba postrada en una silla de ruedas.

Levantando la vista, y empujándose con ayuda de sus codos hacia atrás, el ex convicto fijó sus ojos en la oscura e imponente figura del Grave Keeper, pálido, cubierto en tierra y con su inseparable pala en mano. El cazador no parpadeó, sus rubíes examinándolo de forma calculadora.

—¿Que...qué esperas? —Escupió él frunciendo el ceño, su voz un tanto gastada debido a las veces que le gritó a Fiona que no lo salvase, que Galatea estaba a su lado. La joven mujer no lo escuchó y fue enviada de nuevo a la mansión.

El albino torció el gesto, acercándose a pasos lentos hacia él, su pala haciendo un tétrico sonido al ser arrastrada, y Luca soltó un jadeo en el momento en el que la mano del enfermizo cazador se posó sobre su cintura, lugar donde anteriormente la escultora lo había herido al estrellarlo con ayuda de una de sus estatuas en la pared.

El Grave Keeper, sin embargo, continuó cargándolo con una sola mano como si estuviese cargando un muerto.

Aunque posiblemente, dentro de poco Luca sería uno.

Forcejeando débilmente debido a las pocas fuerzas que le quedaban, el castaño intentó aprovechar su cercanía con el otro para poder propinarle un codazo en su nuca. Codazo que nunca pudo intentar dar debido a que súbitamente cayó al suelo.

—¡Agh! —Soltó en el impacto, intentando apoyarse con sus manos e ignorando el leve dolor de cabeza que lo inundó. Su visión ligeramente borrosa.

—Vete —Escuchó una voz detrás suyo, suave, ligeramente quebrada, pero que intentó sonar firme.

Los ojos de Luca, entonces, se enfocaron en la presencia de la escotilla abierta.

 

—Lo he visto, sí, —Musitó la mujer, pensativa, acariciando el pelaje brilloso de su gato negro con suavidad. — no es un comportamiento extraño viniendo de alguien que antaño sirvió a Dios.

Los ojos - o el único bueno- de Luca se entre cerraron en confusión y Ann le sonrió amablemente.

—Andrew Kreiss trabajaba para uno de los cementerios cercanos a mi hogar, —Comentó haciendo énfasis en hogar. Luca intuyó que se refería a su iglesia. — no he tenido contacto alguno con él, pero el Padre sí.

Ann pausó, ligeramente incómoda con la siguiente parte de su historia.

—Andrew tenía una enfermedad desconocida, al menos para los doctores locales que no poseían los recursos suficientes como para ejecutar un buen diagnóstico, —Continuó la mujer, su gato maullando al sentir la tensión de su dueña. La discípula le sonrió al felino como si estuviesen comunicándose silenciosamente y apretó sus labios. — por ello, alguien decidió deshacerse de él.

—Deshacerse de él, —Presionó el prisionero, su cerebro funcionando a mil por hora y su mano inconscientemente moviéndose sobre el papel, anotando lo que la mujer le relataba. —¿Cómo?

—Enterrándolo vivo, —Musitó Ann, bajando la mirada con tristeza y acariciando de forma ida la cruz en su cuello. — nadie merece una muerte tan cruel. Mucho menos alguien inocente.

 

Su segundo encuentro con el cazador de ojos color rubí ocurrió más rápido de lo que pensaba y esperaba, sus compañeros de equipo ligeramente tensos al estar con la presión constante de que en cualquier momento algo podría salir del suelo y tomarlos por sorpresa, pero extrañamente, Luca esperaba ser encontrado primero. No por nada en particular, si no, porque esperaba aclarar ciertas dudas.

Pero muy para su mala suerte, el cazador parecía querer ignorarlo hoy, concentrándose en sus compañeros de equipo.

Frustrado, Luca se agachó en el suelo y comenzó a conectar dos cables más hacia su máquina, esperando escuchar el característico sonido eléctrico que siempre producía la conexión, pero sin embargo, el sonido que se escuchó fue el de los cables al ser movidos.

Muy cerca suyo.

Súbitamente, una mano emergió del suelo, tomándolo desprevenido y tirándolo al suelo al haberle tomado el tobillo con fuerza. El prisionero instantáneamente apretó el botón verde en su marcador indicando que el cazador estaba con él para alertar a su único compañero de equipo disponible, Mike, quién desde su lugar marcó que su máquina estaba casi terminada.

Hubiese sido algo bueno de no ser porque tenían todavía dos más.

El impacto no dolió tanto debido a que el castaño no había sido anteriormente herido y contaba con todas las energías necesarias como para poder correr por, al menos, unos segundos, en el caso de que Andrew se muestre hostil.

El albino, visiblemente hostil, levantó su pala con las intenciones de golpearlo y posiblemente noquearlo también, frenando al ver que el prisionero levantó ambas manos.

—...¿Qué? —Inquirió el cazador, tenso, sus manos todavía en su pala y la antes mencionada todavía alzada amenazadoramente en el aire. Luca tragó grueso, meditando sus palabras con cuidado.

—Yo, um...—Balbuceó nervioso, intentando estabilizarse con ayuda de sus manos. Andrew entre cerró los ojos con suspicacia.

—No puedo dejarte ir nuevamente, —Advirtió el de ojos rubí con tono severo, defensivo. Luca abrió y cerró la boca como un pez fuera del agua, su único ojo bueno abriéndose en sorpresa.

—¡Oh, no!, —Negó alzando ligeramente la voz y provocando que el cazador pegase un salto ante el súbito grito. — No, —volvió a negar esta vez más tranquilo —no pensaba pedir que me dejes ir.

Los labios de Andrew formaron una fina linea, su ceño todavía fruncido, bajando lentamente la pala que estuvo sosteniendo en el aire desde hacia seis minutos aproximadamente.

—¿...Entonces? —Inquirió confundido, apoyando su peso sobre la pala en un gesto que a Luca inexplicablemente le pareció atractivo.

—Mister Kreiss, ¿Podría hablar con usted una vez esto termine? —Cuestionó él, ignorando su anterior pensamiento y sentándose, finalmente, en el suelo. El sonido de una máquina al haber sido terminada se escuchó a lo lejos, Mike marcando que ahora mismo quedaba solamente una.

Andrew abrió los ojos desmesuradamente, y, en algo que Luca intuyó fue pánico, tomó su pala y lo golpeó, noqueándolo al instante.

 

—Lo siento...—Musitó el joven a su lado, luciendo ligeramente más débil y menos imponente ahora que estaban sentados en un mismo sillón. El albino, por supuesto, estaba sentado casi en la otra punta del mismo.

Luca soltó un quejido como respuesta, la venda en su cabeza mojada levemente por la sangre que al parecer había comenzado a salir nuevamente.

—Esta...esta bien, he sobrevivido a peores, —Lo tranquilizó, no muy seguro de si podría despertar mañana recordando lo sucedido hoy y por ello sacando una de sus tantas libretas y un bolígrafo. Los rubíes de Andrew siguieron sus acciones con curiosidad. — es mi caja de recuerdos. O mejor dicho, libreta de recuerdos. —Bromeó, haciendo que el albino frunciese el ceño ligeramente confundido.

—¿No puedes recordar? —Inquirió, sus enguantadas manos todavía encerrando la cruz en su pecho de la misma forma que Ann solía hacer cuando estaba nerviosa. Luca se preguntaba si todas las personas que tenían una cruz hacían eso.

—Ciertos eventos no, —Respondió luego de unos segundos, su mano moviéndose rápidamente sobre el papel. — otros sí, pero de igual forma debo anotarlos porque no sé cuándo podría levantarme sin recordar y cuando podría levantarme recordandolo todo.

—Mmm, —Musitó el cazador, pensativo.

El castaño dejó de escribir, fijando sus ojos grises sobre los rubíes del otro. Andrew extrañamente le sostuvo la mirada.

—¿Por qué me ha dejado ir la otra vez, míster Kreiss? —Cuestionó de forma directa, posicionándose de forma que no tuviese que voltear para poder observar las reacciones de su compañía.

Andrew parpadeó, ligeramente sorprendido ante tal cuestión.

—...no me parecía justo, —Respondió finalmente luego de unos tensos segundos en silencio.

—¿Justo?

—No estabas en condiciones como para escapar, —Continuó el albino, señalando con su enguantada mano el prototipo enganchado en las piernas del prisionero. — tus piernas...no funcionaron correctamente.

Inconscientemente Luca sonrió, soltando una risita, y Andrew fruncio el ceño pensando que se estaba burlando de él.

—En efecto, —Habló el ex convicto antes de que el otro pudiese decir algo. — mis piernas no son mi mejor cualidad en estos momentos, míster Kreiss.

Andrew pareció tranquilizarse, soltando la cruz en su cuello y posando sus manos sobre sus piernas. Luca no pudo evitar fijarse en lo delicado que el cazador se veía en aquellos momentos.

—...Estás...estás mirando demasiado...—Se quejó el albino con el ceño fruncido, desviando la mirada.

—Oh sí, pero no lo hago porque pienso que eres horrible, si es que aquello se cruzó por tu cabeza, —Clarificó con una sonrisa que mostró ligeramente su colmillo, olvidándose completamente del usted en aquellos momentos. El Grave Keeper lo observó visiblemente turbado. —pensaba que te ves...bien.

—"Bien", —Repitió Andrew, a la defensiva.

—Delicado, —Probó nuevamente, apretando los labios al sentir que estaba metiendo la pata.

—No soy delicado, —Refutó el cazador, teniendo todas las intenciones de pararse. Luca, nervioso, rápidamente lo tomó del brazo, manteniendolo en su lugar.

—Perdone si soné un tanto...intrusivo, míster Kreiss, —Se disculpó mordiendo sus labios con nerviosismo. — sólo quería, um...

Andrew fruncio el ceño, pero no intentó moverse.

—La gente solía observarme con repudio, con disgusto, —Balbuceó luego de unos minutos observando el suelo, Luca soltó su brazo y se limitó a escuchar. — no me gusta que me observen por tanto tiempo...podrían comenzar a notar mis defectos.

El prisionero posó, tímidamente, su mano sobre el hombro del cazador, quien levantó la mirada para observarlo confuso.

—En los segundos que pude observarlo, míster Kreiss, no he encontrado ningún defecto. —Habló firmemente, provocando que un ligero color rosado se posase sobre las pálidas mejillas del albino.

—Eso es porque no me conoces...

—No, —Concordó, bajando su mano. — pero podría conocerlo si usted me permite.

Andrew lo observó inexpresivo por unos segundos, una tormenta de pensamientos posándose en su cabeza de los cuales ninguno era bueno.

—Soy un monstruo, —Escupió con fiereza, volviendo a su estado defensivo, rubor completamente olvidado y boca formando una fina linea.

Luca, sin embargo, no se inmutó.

—No es así y lo sabe, — Habló, moviendo sus adormecidas piernas para que luego no le molestasen. — lo suyo es algo único.

—¿Algo único? —Cuestionó, irónico.

—Sí, algo único, —Afirmó él, posando lentamente su mano sobre la del otro. —¿Usted sabe que la extremadamente rara combinación de genética que produce la poca o ninguna distribución del pigmento melanina es lo que produce el albinismo y que, por consecuente, no es algo malo?

Andrew abrió los ojos, sorprendido, sus hombros tensandose y su boca abriéndose ligeramente.

—El albinismo es producido cuando uno de varios defectos genéticos hace que el cuerpo sea incapaz de distribuir melanina, —Continuó el castaño, acercándose lentamente hacia el cazador, quien no protestó ante la cercanía, ni ante su mano posada sobre la suya. — no es un monstruo, míster Kreiss.

—Usted es un milagro. —Musitó, sus ojos jamás dejando de observar los rubíes del otro. Andrew, nervioso, bajó la mirada, su mano libre posándose tímidamente sobre la del prisionero.

—Andrew, —Musitó el joven, en tono bajo.

—¿Huh? —Cuestionó el castaño estúpidamente. El Grave Keeper levantó la vista, sus mejillas ligeramente sonrojadas.

—Puedes decirme Andrew, si gustas, —Balbuceó, provocando que Luca Balsa le regalara la sonrisa más grande que le había brindado a alguien en su vida.

Notes:

Pd: Ann es survivor acá pero ni se notó sksvnshsvsksj