Chapter Text
Jongin regresa a su departamento después de un día muy cansado. Siente sus piernas más pesadas de lo normal, sus hombros están algo adoloridos y prefiere no mover mucho sus brazos; solo quiere llegar y poder relajarse unas horas antes de irse a dormir. Jongin va cantando una canción de Girls Generation en bajito, mientras su ascensor sube hasta el último piso.
Jongin es un bailarín de ballet, va a una academia por las noches, tiene presentaciones varias veces al mes y cada mañana da clases de ballet a niños y niñas de 5-6 años de edad. Jongin no puede quejarse de su vida: trabaja haciendo lo que más le gusta (bailar); le encantan los niños; su mejor amigo Taemin trabaja con él; la paga no es mala y puede permitirse pagar la renta en un edificio semi lujoso de Seúl. Jongin vive en el décimo quinto y último piso de un edificio a unas cuantas cuadras del metro; lo que es conveniente para movilizarse, la vista es algo linda y tiene un pequeño balcón donde sale a ver los días grises porque esos son sus favoritos.
Todo podría clasificarse como normal. Todo entraría fácilmente bajo la categoría de aburrido si no fuera por el vecino de Jongin, quien se había mudado hace unos cuatro meses.
Esta noche a las 10:52, y luego de suspirar una última vez antes de que el ascensor abra sus puertas en el 15 piso, Jongin cierra sus ojos y espera no escuchar ruido estruendoso saliendo del departamento de su único vecino, pero la suerte casi nunca está de su lado y lo sabe.
Jongin entra a su hogar dando un portazo. Está harto de que su vecino (un torpe con ojos gigantes como de cachorro y orejas enormes) juegue a ser músico cada noche. Siempre toca su guitarra y Jongin no puede ni dormir, estudiar, o practicar sus coreografías debido a que para él el ballet requiere concentración y respeto, la música debe estar en armonía con el ambiente y su mente desconectada de todo lo demás que no sea el baile y el ritmo que debe seguir; pero esto se ha hecho algo difícil de conseguir tras los sonidos desafinados de la guitarra de su idiota vecino.
Sentado en su sofá, con la cabeza entre las manos Jongin se debate entre las soluciones que encuentra, puede darse una ducha y esperar que para eso su vecino decida dejar de practicar. El balletista considera también irse a dormir, pero duda que logre cerrar sus ojos con tranquilidad. Por último, se muerde el labio inferior de la frustración al considerar ir hasta la puerta de su vecino, tocar el timbre y decirle una vez más que se calle o baje el volumen. El bailarín de tez morena opta por la ducha, la cual lo ayuda a relajarse y le hace sentir mucho mejor, pero cuando sale de la misma, el ruido incómodo de una guitarra y otros instrumentos hacen que Jongin se ponga una camiseta vieja y amarilla, ropa interior junto a unos pantalones grises deportivos y salga histérico a hablar con su vecino.
Jongin toca el timbre algo molesto mientras lee que bajo el número 15B (el departamento de su ruidoso vecino) se leen en letras negras y finas 'Park Chanyeol'.
El moreno respira hondo al imaginarse al amigo de su vecino, Jongdae, abrir la puerta como casi todas las noches. A Jongin no le agradan del todo ni su vecino ni los amigos/miembros de su banda que suele traer a veces para practicar.
"¡Bailarín!" una voz algo juguetona comenta tras haber abierto la puerta. En efecto, Jongdae, el amigo del vecino es quien lo recibe con su sonrisa en forma de gato y unos ojos atentos. "¿Nos extrañabas? Ya eran semanas sin verte."
Jongin gira sus ojos y dice cansado "¿Dónde está Chanyeol?"
No quiere lidiar con el sarcasmo de Jongdae por el momento y quiere ir a secarse el cabello mojado que le chorrea en el cuello. Jongdae se da la vuelta para buscar en el interior del departamento y su mirada choca contra un pecho cubierto por una camiseta deportiva negra; hombros anchos y tez blanca.
"Jonginnie. ¿Cómo estás? ¿Quieres pasar?" El moreno mira desafiante a los ojos de Sehun, el mejor amigo de su vecino se planta cerca de su rostro.
Sehun es hermoso, su pelo es rubio y sus cejas castañas oscuras, a comparación de Chanyeol quien tiene cabello de color negro al igual que sus cejas. Los ojos de Sehun son penetrantes, afilados y seductores. Por su lado, Chanyeol tiene ojos grandes y amables; ojos que te muestran cariño incierto. La sonrisa de Sehun va siempre llena de muecas atractivas y su lengua acariciando su boca cada vez que Jongin lo mira con algo de timidez. La sonrisa de Chanyeol es una llena de dientes y brillante, es una sonrisa que te aprieta el corazón. Pero Jongin no podría odiar más, todo eso de Chanyeol. Además le molesta que sea mayor a él y que por formalidades lo debería llamar hyung, pero por rebeldía no lo hace. A Chanyeol parece no importarle.
"¿Tienes que coquetear siempre con él?" Jongdae empuja a Sehun suave y alza su ceja derecha sospechoso y juguetón. "Jongin nuca viene a verte, siempre viene a buscar al rascacielos de Chanyeol." Jongdae comenta y desaparece tras entrar al departamento de Chanyeol.
Sehun ríe pero su mirada sigue en el rostro de Jongin.
"¿Qué tal la ducha?" Sehun pregunta acerándose más a Jongin, quien instintivamente da un paso hacia atrás.
Jongin busca con la mirada algo o alguien a quien acudir para zafarse de las manos de Sehun que parecen querer topar su rostro, se siente frustrado, él solo quería gritarle a Chanyeol un rato.
En seguida, un cuerpo más alto surge en el capo visual de Jongin y nunca en su vida pensó que diría "¡Chanyeol!" con tanta emoción.
Jongin esquiva a Sehun y camina hacia Chanyeol, quien agranda sus torpes y feos ojos enormes y sonríe amable como siempre.
"Jongin." Dice tranquilo, mientras Jongdae mira como uno de sus otros amigos, Minseok, toca la batería.
"¿Cómo mierdas metiste la batería al departamento?" Es lo primero que dice Jongin parándose cerca de Chanyeol.
"Con la ayuda de Minnie y Jongdae." Chanyeol ríe. "¿Necesitas algo? Estamos en medio de una práctica."
Sehun cierra la puerta y Jongin salta de golpe al darse cuenta de que está dentro del departamento de su vecino. El moreno se siente algo avergonzado por haber entrado sin ser invitado por el dueño de la casa y no quiere armar un relajo al frente de todos, por lo que respira varias veces y mira al alto con ojos de cachorro.
"Quiero dormir y su 'práctica', no me deja descansar." Jongin dice seco.
Siente la mirada de los demás amigos de su vecino en su espalda y agrega bravo al ver cómo Chanyeol solamente sonríe desafiante, toda amabilidad camuflada por la expresión que brinda ahora. "Además son tan malos que solo identifico ruido y no música de verdad."
Y así Jongin sale del departamento de su vecino tras escuchar un 'Hey, eso duele', por parte de Jongdae y Sehun mirando sus movimientos al caminar.
Jongin ya en su cama, escucha la música de los demás aún, pero es algo más baja y Jongdae no grita tanto al cantar.
