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Language:
Español
Stats:
Published:
2020-10-06
Updated:
2021-01-16
Words:
22,237
Chapters:
9/?
Comments:
11
Kudos:
78
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1
Hits:
1,040

Revenge

Summary:

La inteligencia y deplorable físico de Edd, lo convertían en el blanco perfecto para las burlas y abusos de Kevin.

Doble D estaba harto, sin embargo, poseía un buen corazón que le impedía planear la venganza que ese tonto de gorra tanto se merecía.

«¿El karma existe?»

Al parecer sí. Las excelentes notas del miembro más tímido de los Ed's cobrarán frutos inesperados: la valiosa oportunidad para vengarse de Kevin.

04/ene/2016 | Wattpad

06/oct/2020 | AO3

Chapter 1

Notes:

(See the end of the chapter for notes.)

Chapter Text

Los lunes eran los días más pesados para todos los alumnos de preparatoria, no obstante, ese inicio de semana era sumamente especial y que era el último lunes del curso y eso significaba el principio de la última semana de clase; las vacaciones de verano estaban a la vuelta de la esquina. Desafortunadamente, previo a las vacaciones se extendía una fila interminable de exámenes finales, cargados proyectos y entregas de tareas; sólo los más inteligentes sobrevivirían para aprobar y disfrutar de un verano libre de exámenes extraordinarios y cursos de verano.

La mañana comenzó con una tensa aura en el ambiente, con los pasillos repletos de estudiantes que iban y venían con la mirada clavada sobre los libros de texto o libretas, los murmullos rompían el silencio acostumbrado e incluso se alcanzaba a escuchar una que otra oración a algún dios desconocido. Por la puerta principal asomó Doble D, siendo seguido de sus dos amigos que parecían no compartir el mismo entusiasmo.

—¡Aaah! Lunes por la mañana —exclamó Edd, tomando una gran bocanada de aire. —No hay nada mejor que eso, ¿verdad, chicos? —Se dirigió a Ed y Eddy, dedicándoles una amplia sonrisa.

—Espero digas eso porque hoy inicia la cuenta regresiva para el verano, sólo nos quedan cinco días de espantosa escuela y por fin seremos libres. —Aclaró Eddy con aire de superioridad. —Ya tengo diseñado muchísimos planes para conseguir dinero este verano, ¡seremos un éxito! Y compraremos los mejores caramelos.

—¡Caramelos! —Exclamó Ed.

—No deberías confiarte ni cantar victoria tan pronto, Eddy. —Corrigió Edd con un deje de preocupación en la voz. —Aunque sólo falte una semana, estos días son los más importantes y pesados. Aún tenemos pendiente algunos proyectos, oh, y los exámenes finales que determinarán nuestra calificación de este año.

—¿Qué? —Se sobresaltó Eddy. —¿Eso quiere decir que todavía no han terminado los exámenes? ¡Si presentamos varios la semana pasada!

—Uhm, no, el semestre aún no termina. —Negó el azabache. —Por cierto, hoy tenemos que entregar el resumen del libro que leímos y, además, tenemos una prueba sobre el mismo.

La desgracia cayó sobre los hombros de Eddy, quien enseguida entró en pánico y se adelantó al área de casilleros. Abrió el suyo con desesperación y comenzó a revisar su interior, —¿Qué me dijiste que presentamos? ¿A qué hora es la clase? ¿Cuál se supone que era el libro? ¿Recuerdas cómo se llama el profesor? —Se apresuró a recitar mientras leía inútilmente cada hoja de papel que resultó. No tenía caso, todo era un cúmulo de documentos innecesarios, garabatos, planos de estrategias pasadas, pero nada de utilidad; ningún libro y menos alguna libreta. —¡Ed, revisa tu casillero! —Ordenó.

—¡A la orden, mi capitán! —Rio Ed haciendo un saludo militar para después correr a su casillero y abrirlo de un certero golpe con la cabeza. La puertecilla abierta dio paso a una vista escalofriante para Edd, entre hojas, basura y páginas de cómics manchados con diferentes líquidos que separaban si eran tóxicos siquiera.

—Ed, esto debería ser penado por los Federales de la limpieza. —Comentó Doble D con una mueca de asco en el rostro. Suspiró antes de retomar la palabra: —Deberían agradecer que tienen un amigo tan considerado que…

—¿Cómo es posible que no tengamos ningún plan en mente para esto? —Dramatizó Eddy, interrumpiendo al chico del gorro. - ¡Deberíamos quemar la escuela! ¡Deberíamos…! ¡Aaaah! —Gritó bastante estresado por la situación.

—Eddy, escúchame. —Doble D alzó la voz para ser escuchado, sin embargo, Eddy seguía pegando de gritos mientras Ed echaba un rápido vistazo a sus cómics viejos.

—¿Qué clase de amigo eres, Doble D? Debiste avisarnos desde hace días, para planear una trampa… quizás un acordeón o enfermar a la maestra.

-¡Remolino! —Gritó Edd a la par que sacaba un libro de su mochila, extendiéndoselo a su amigo en un intento de que comprendiera su intención. —Puedo ayudarles, a ti ya Ed. —Ofreció con amabilidad y calma, misma que parecía faltarles a sus amigos.

—¿Ayudarnos en qué? —Cuestionó Ed sin comprender la magnitud del asunto.

—¿No entiendes, Edd? ¡No tendremos vacaciones! —Le reclamó Eddy al chico de gorro y le arrebató el libro, tan sumido estaba en su propio estrés que no pensó en las consecuencias de sus actos cuando decidió arrojar el libro con todas sus fuerzas.

—¡Mi libro! —Chilló Doble D con desespero, lanzándose con toda prisa a su rescate. —Esto no es posible, ah, mi libro… deben ser más cuidadosos con las cosas ajenas, mayormente con libros, ¡Los libros son sagrados! —Empezó a quejarse entre murmullos, tan ensimismado estaba que no notó en qué dirección peligrosa le llevaba su recién arrojado libro.


Para Kevin no existía algo peor que los lunes. Eran los últimos días de escuela y eso era muy bueno, sin embargo, esos gloriosos días se hacían esperar con mucho sufrimiento. Ya no había partidos ni torneos, aquel día no tenía clases de deportes, pero claro, tenía que entregar un resumen de un libro que ni siquiera había leído y, para su mala fortuna, tampoco existía una película de dicha novela para ahorrarse el esfuerzo. Ese día el pelirrojo estaba de un pésimo humor. Buscaba y buscaba en su casillero algo que le pudiera brindar una salvación para la entrega de esa tarea, una buena excusa, hasta intentaba falsificar la letra de sus padres para inventarse una justificación convincente. Estaba redactando la nota que podía significar su salvación cuando un proyectil literario se estampó contra su espalda.

—¡Joder! —Exclamó y dejó lo que hacía, levantando la mirada en busca de su agresor. No estaba de humor y recibir un golpe en plena espalda, en una mañana tan mala, no le ayudaba mucho.

Se inclinó a recoger el libro, dándose cuenta que se trataba de la novela que debió haber leído; frunció el ceño y levantó el rostro en busca del desdichado dueño con una mirada poco pacífica que era una amenaza demasiado clara. Por el pasillo logró visualizar al delgado de Edd, corriendo hacía él. Una sonrisa maliciosa curvó sus labios.

—Oye, Dork. —Habló para llamar su atención. Los pies de Edd frenaron su andar apenas se percató de que su libro estaba en manos del matón de la escuela. —¿Acaso quieres que te rompa los huesos? —Añadió en un tono poco agradable, escondiendo el libro detrás de su espalda. El simple hecho de tenerlo entre sus manos le causaba náuseas.

El chico de gorro empalideció por completo, quiso estirar la mano para evitar que su libro fuera escondido, pero estaba tan nervioso que su cuerpo se mantuvo inmóvil. —L-Lo siento, Kevin. —sintió que las palabras se le acumulaban en la boca. —No fue mi culpa, supongo que sabes que los lunes no ponen feliz a cualquiera, así que Eddy lanzó mi libro porque estaba desesperado por el examen de Literatura y te golpeó por accidente. —se excusó con sus típicos discursos, tartamudeando de vez en cuando y evitando todo contacto visual con Kevin. —¿Podrías devolvérmelo, por favor? Lo necesito para ayudar a mis amigos.

La voz de Doble D se le hizo demasiado molesta en ese momento, sus absurdos tartamudeos y sus extensas frases. Le causaba una enorme molestia, al igual que sus tontos amigos; definitivamente, aquel era un día demasiado malo y el golpe fue la gota que derramó el vaso. Una parte muy pequeña de él sentía pena por Edd, quien en un santiamén se volvió en el objeto perfecto para desquitar su ir. Esa explicación le dio una estupenda idea. Rio de manera estrepitosa y le dedicó una media sonrisa, a lo que Edd pasó saliva cuando le contempló, conocía a Kevin perfectamente y sospechaba que aquello no terminaría bien.

—Te lo devolveré. —comenzó Kevin. —Pero con una condición. —aclaró, mientras levantaba el libro sobre su cabeza, llamando su atención.

La esperanza brilló en Doble D. por un momento pensó que Kevin cedería ante su pedido, ya estaba más que listo para agradecer de todas las maneras posibles hasta que escuchó aquello de los términos y condiciones. Por un momento se imaginó firmando un contrato con el mismísimo rey de los demonios, aunque ante sus ojos el pelirrojo era mil veces peor que todos los demonios del infierno. Kevin quería negociar, y conociendo lo pillo que era, el menos beneficiado sería él.

—¿Condición? —levantó la mirada hacia su preciado libro, extendiendo las manos para poder alcanzarlo, pero Kevin lo elevó más.

—Mantén tu distancia, idiota. —ordenó con firmeza, antes de bajar el libro para darle un buen golpe en la cabeza. Edd respingó con brusquedad al recibir el golpe, llevando ambas manos a tomarse la cabeza, más por el temor de perder su gorro que por el dolor que le ocasionó la agresión.

—N-No seas agresivo, por favor. —rogó con la mirada pegada al piso, en un semblante obediente que jamás imaginó tomar para evitar ser lastimado.

—No hice mi resumen del libro. —empezó a explicar. —Pero sé que tú lo hiciste, así que me darás tu resumen, le pondré mi nombre y lo entregaré como si fuera mío.

—Pero Kevin… me quedaré sin entregar mi trabajo. —dijo en un intento de hacer notoria su desventaja en ese “trato”. Si Kevin tenía una pizca de humanidad, tal vez podía pensar en la manera en la que saldría perdiendo.

—¡No me importa, imbécil! —exclamó y rio con sorna. Tomando en cuenta lo delicada de la situación, Edd era el menos indicado para poner pretextos. —Puedes hacer otro. —ofreció como si se tratara de una excelente proposición y extendió el libro hacia Edd quien, con evidente timidez, tomó el libro sin esperar que Kevin se aprovecharía de eso, empujándolo con fuerza contra los casilleros y acorralándolo contra éstos. —Dame tu resumen, o te juro que te golpearé tan fuerte que ya no podrás hacer una ecuación.

El azabache apretó los ojos con miedo, su cuerpo comenzó a temblar sin poder evitarlo. Sabía que estaba mal, la moral estaba tan presente en él, sabía que la culpa le mataría si cedía su resumen, sin embargo, tampoco quería ser brutalmente golpeado por el pelirrojo. Era un debate interno entre sus propias reglas de vida y la supervivencia del más fuerte; él era la presa ahí y, si tenía una pequeña oportunidad de evadir la cacería, lo más razonable sería aceptar ese trato, aun sabiendo que saldría perdiendo.

—E-Está bien… —susurró a duras penas, sintiendo sus ojos humedecerse. La espalda comenzaba a dolerle por el golpe. Kevin se alejó con una amplia sonrisa en el rostro al ver que su plan había funcionado.

Doble D soltó un sollozo de resignación y tomó su mochila para sacar la tarea solicitada, cediéndosela al chico de gorra apenas lo encontró. —T-Toma… No me hagas nada, por favor… —susurró, sintiéndose jodidamente pequeño ante Kevin.

—Es increíble cómo una insignificante hoja me hará aprobar la asignatura, —sonrió victorioso, observando la carpeta que contenía el resumen; sólo necesitaba hacer una portada con sus datos, deshacerse de la portada del nerd y listo. Le dedicó una mirada llena de desdén a Edd. —Fue un placer hacer negocios contigo, Doble Dork. —dijo para despedirse, dándose la media vuelta y alejándose por los pasillos.

Edd se quedó estático, se había tragado los deseos inmensos de llorar. Con cada exhalación el miedo iba saliendo de su sistema, regresándole la calma; la escena fue breve, pero lo suficientemente abrumadora para hacerle temblar como gelatina. ¡Pero no era momento de lamentarse! Detestaba ser débil, pero no era un tonto. Agradecía a su inteligencia que enseguida pensó en un plan alternativo para no quedarse con las manos vacías; tal vez había roto su reglamento moral, pero no se quedaría sin entregar el trabajo.

Talló sus ojos con rapidez y abrazó su libro con fuerza, colgándose la mochila de nuevo para correr rumbo al aula. Inclusive olvidó su propuesta de ayudar a sus amigos, por más amable que fuera también podía sentirse ligeramente resentido ya que el accidente fue ocasionado por Eddy, en primer lugar. Faltaban quince minutos para el timbre, tenía tiempo suficiente para escribir otro resumen casi igual de perfecto que el anterior.

Notes:

¡Hola! Este es un fic que inicié en el 2016 en Wattpad, aunque lamentablemente dejé pausada por casi cuatro años. Ahora que ya tengo la disponibilidad, me he planteado editarla y terminarla, también tomé la decisión de mudarla a esta plataforma, dado las quejas que últimamente hay de Wattpad y porque he recibido buenos comentarios de AO3.

Si vienes de Wattpad siguiendo "Revenge": ¡Muchísimas gracias por el apoyo y la espera!
Si eres un nuevo lector que inicia esta locura de fic: ¡Bienvenido y espero sea de tu agrado!

¡Hasta el siguiente capítulo! ♥