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El molesto ruido de un viejo despertador se hizo presente en una no tan pequeña habitación de un no tan pequeño apartamento, aquel molesto sonido que no pararía hasta ser desactivado manualmente hizo que aquella “delicada dama” emitiera un gruñido en lo que tapaba su rosto con una ligera almohada – si esa porquería no para de una vez, prometo lanzarla por la ventana– mencionó, aunque en el fondo sabía que eso jamás pasaría, quien la despertaría si no fuera por ese viejo aparato?, retiró aquella almohada de su cara y al momento de ponerse en pie sintió un pequeño bulto sobe su rodilla izquierda, se inclinó levemente solo para toparse con la agradable vista de su algo regordete gato o como ella preferia llamarlo “gordo bigotes” – no, tu definitivamente no me despertarías- sonrió en lo que acariciaba la panza del semidormido peludo y apagaba el despertador, ya de pie comenzó con su rutina semi diaria de ejercicio, tenía un buen cuerpo, lo admitía, pero eso no significaba olvidar entrenarlo de vez en cuando, comenzó con flexiones, luego sentadillas, abdominales, cardio en la maquina trotadora y para finalizar abdominales nuevamente, una vez realizado todo tomó una ducha fría y se dispuso a desayunar.
-Veamos, que debo realizar hoy – dijo en lo que tomaba su café y revisaba las tareas en su agenda, estaba en su último año en la universidad, notas excelentes, cero problemas de conducta, era presidenta de la sociedad de estudiantes, una prodigio en todo el sentido de la palabra, su estatus también era muy alto, hija de una poderosa familia que contralaba una de las empresas más grandes del país.
Mientras revisaba sus tareas un mensaje apareció en su tableta “Discurso de apertura del semestre/año”, suspiro pesadamente, lo había olvidado, un inicio de año universitario siempre estaba cargado de discursos, y el discurso de la presidenta de la sociedad de estudiantes no podía faltar, miro su reloj, estaba en hora, cogió las llaves de su auto, alimentó a su gordo felino, tomó su mochila, en ella puso su laptop, su Tablet, un folder con hojas impresas, cerró la puerta tras sí y sin más se dirigió al campus.
- Acaso se durmió la princesita? – una burlona voz se dirigía a ella por el celular.
- Que quieres Boscha – giro los ojos en lo que activaba la opción de manos libres para conversar tranquilamente sin miedo a ser detenida por la policía por hablar mientras conducía, aunque visto desde otra perspectiva era mejor ser detenida que entablar una plática con la pelirosa.
- El rector te andaba buscando, al parecer quería discutir algunos asuntos antes del inicio de toda esta absurda ceremonia anual.
- Ya estoy llegando – respondió cortantemente.
- Uy, alguien despertó de mal humor – rió una vez más.
Colgó.
No, no había despertado de mal humor, era ella la que la ponía de mal humor, Boscha era la vicepresidenta del consejo, su familia llevaba una relación muy íntima con los Blight y no, no era una relación muy amistosa, siempre mantenían una guerra fría en cuanto a negocios se refería, el que abarcaba más mercado era más poderoso y los Blight siempre lideraban en ese aspecto, pero como dicen, ten a tus amigos cerca y a tus enemigos más cerca, por lo que la falsa hipocresía de llevarse bien entre ambas familias era el pan de cada día.
Pero a Amity poco le importaban esas relaciones, su desagrado por la pelirosa no se debía a los absurdos problemas familiares, se debía a la actitud en sí, Boscha era cruel, se divertía pisoteando a aquellos que consideraba “sanguijuelas” los cuales eran personas que tenían menos que ella, se mofaba de los estudiantes que ingresaban por becas y de los que eran de bajos recursos, para la rosa el mundo se movía por dinero y el poderoso tenía el derecho divino de hacer y deshacer la vida del que estaba por debajo de él, Boscha era una fiel creyente de la supremacía Alfa, Boscha era una Alfa.
Ya en el campus la peliverde tras estacionar su auto en un lugar algo vacío se dirigió a la sala del director principal, en cierta parte odiaba lo lejos que quedaba el estacionamiento de las oficinas administrativas pero debía admitir que el paisaje que brindaba la universidad era hermoso, estaba bien cuidado, amplios espacios verdes y las facultades sin duda se mostraban imponentes sobre todo las de tecnología y ciencias empresariales, los arboles de durazno que adornaban la entrada principal se mecían elegantemente con el viento, hubiese gozado un poco más pero una conocida y estresante voz la regreso a la tierra.
- Buenos días – saludó aquella chica con una sonrisa algo falsa – así que era cierto eso de que ya estabas llegando, ya pensaba que arruinarías tu record.
- Buen día Boscha – respondió moviendo un poco la cabeza – donde está el rector?
- Siempre al punto – se acercó a ella mostrando su dominio como suelen hacer los Alfas pero Amity no se inmutó, estaba acostumbrada a esas reacciones, la intimidación no funcionaba en ella, menos aun viniendo de alguien como la pelirosa.
- Preguntare de nuevo, donde está…
- Señorita Blight, una voz gruesa se hizo presente rompiendo la tensión entre ambas chicas.
- Rector Bump – Amity saludo ignorando completamente a su “amiga” – buenos días, lo estaba buscando.
- Y yo a usted, debo tratar un tema algo… delicado con su persona.
Amity lo miro confusa por unos momentos, conocía al rector Bump demasiado bien como para saber que la palabra “delicado” era sinónimo de malas noticias, una vez él la había mando a llamar para tocar el delicado tema de los fondos estudiantiles solo para decirle que el consejo no contaba con dinero y que debían apañárselas como pudiesen hasta fin del semestre, o aquella vez que debían tocar el delicado tema del acoso a un grupo de omegas solo para decirle que no habían pruebas suficientes para expulsar a los agresores.
- Por favor sígame a mi oficina, usted también señorita Boscha – eso ultimo confundió aún más a la peliverde, si era un tema personal porque debía estar ella presente?, Quiso preguntar pero el rector ya había comenzado a caminar, se quedó con la duda.
La trayectoria fue más corta de la esperada, ya en la oficina y con ellas sentadas frente a la máxima autoridad de la Universidad Amity no pudo más que sentir un sudor frio inexplicable, fijo la mirada en varios certificados y condecoraciones que adornaban la pared de aquella amplia oficina, varios trofeos y medallas también se hacían presentes en un elegante mueble colocado específicamente a la izquierda de la habitación para hacer que resaltara aún mas, ella respetaba al rector Bump por sus logros, era un hombre que había trabajado muy duro para alcanzar sus metas.
- Debido a la falta de tiempo por la ceremonia que sabemos empezará en breve trataré de abordar el tema de forma rápida y concreta – poso la mirada sobre la omega la cual lo miraba fijamente, a Bump le dolía la garganta tener que explicar aquella situación, era un hombre viejo, canoso, cansado, pero inteligente y sabía que lo que hacía era un error, pero hay cosas que incluso él no puede manejar.
Suspiró.
– Señorita Bligh, el discurso programado por la presidenta del consejo estudiantil no será realizado por usted este año, mediante una junta se llegó a la conclusión de que Boscha es la persona más indicada para realizar dicha tarea, informarle además de que usted compartirá el cargo de la presidencia con ella puesto que se determinó que la señorita posee las mismas aptitudes de liderazgo y desempeño que su persona.
La mirada triunfante de la pelirosa se hizo más que notoria, sonreía, realmente lo disfrutaba, de reojo observo a Amity, pero esta no se movía, esperaba ver desesperación, algún tipo reclamo, siquiera un poco de ira, es decir, la estaban haciendo de lado, pero nada, Amity simplemente no decía nada.
- Boscha – rompió el silencio Bump – por favor retírate, la ceremonia comenzara y debes preparar tu discurso.
- si, pero ella aun no di…
-Retírese señorita – la cortó tajantemente.
A Boscha eso le hirvió la sangre, pero no dijo nada, odiaba recibir órdenes, sobre todo de tipos de la clase de Bump, aun así simplemente lo que debía hacer era obedecer, quiera o no estaba frente al rector después de todo, tras unos segundos de un silencio incomodo dio un último vistazo a la peliverde que aún no decía nada, recogió su mochila y salió sin despedirse de la autoridad en cuestión.
- Es porque es una Alfa? – soltó Amity suavemente tras escuchar la puerta cerrarse, apretó sus manos haciendo puños, tenía un torbellino de emociones ahora mismo, estaba enojada, decepcionada, triste, confundida, pero más que todo estaba molesta.
Bump se rasco la cabeza y se tocó el cuello pensativamente, arrastro su silla hasta estar junto a la peliverde y tomando asiento solo pudo asentir.
- Si, es porque Boscha es una Alfa, verás … ayer tuvimos una junta, sé que eres consiente que la directiva de esta institución está controlada por Alfas, mientras revisábamos el cronograma que se llevaría a cabo hoy muchos estuvieron en contra de que una Omega fuera la cara del consejo estudiantil y mucho menos que diera el principal discurso a los estudiantes, al ser Boscha la vicepresidenta decidieron subirla a tu cargo.
- Si es asi, porque compartir el mismo lugar? Simplemente podrían bajarme a la vicepresidencia o echarme, porque nos hacen compartir.
- No son tontos querida, le temen a tu familia y meterse con la hija menor de los Blight traería grandes problemas ya que tienen convenios con la universidad, perderlos no es una opción, ademas está el tema de discriminación, lo último que quisieran sería un encabezado en el periódico diciendo que la mejor universidad es discriminativa.
- Y lo son – esto último lo dijo con asco.
- Antes de que te retires, tienes el discurso que ibas a presentar hoy? De ser así podría leerlo?
Amity asintió, recogió su mochila y tras abrirla saco el folder con las hojas impresas entregándoselas al rector, aunque le parecía una petición algo rara para ser honesta, Bump se lo leyó con calma, una vez finalizado le devolvió el folder mientras una sonrisa se dibujaba en su rostro.
- Era un discurso hermoso y alentador.
-Si – ella sonrió amargamente – quizá lo era.
La peliverde se despidió del rector y sin perder tiempo se dirigió a la facultad de ciencias empresariales, una de las ventajas de ser parte del comité sobre todo de la presidencia es que gozas de ciertas “ventajas” una de ellas eran las llaves de ingreso a los baños y demás secciones, Amity ingreso al cuarto de baño y al entrar se aseguró de que no hubiese nadie, por suerte para ella estaba sola y en los corredores no había mucha gente, seguramente todos estaban en la ceremonia, cerró la puerta impidiendo el ingreso de cualquiera y asegurándola con llave se situó frente a uno de los lavamanos, se miró en el espejo y sin aguantarlo más se derrumbó completamente, lloraba de impotencia, golpeo el piso con fuerza, estaba cansada, se esforzaba, enserio se esforzaba, pero no importaba lo que hiciera, terminaba relegada, terminaba segunda… terminaba detrás de un Alfa.
Tras varios minutos logro calmarse, su respiración ya no estaba agitada, se lavó el rostro borrando de él cualquier rastro de lágrimas o debilidad, se pintó un poco los ojos, no se consideraba una chica de mucho maquillaje, solamente le gustaba prestar atención a los pequeños detalles, saco el folder y leyó su discurso, en el expresaba muchas cosas, deseaba que los de primer año y primer semestre disfrutaran su estadía, felicitaba a los clubes por el esfuerzo que ponían en sus actividades, alentaba a los estudiantes de último año a dar lo mejor de si y pedía aprovechar el conocimiento y las experiencias con amigos independientemente del género… pero todo eso se lo habían arrebatado, le habían cortado la voz.
Se miró una vez más al espejo, a pesar de haber sido derrotada no lo mostraría, caminaría con la cabeza en alto, quito el seguro de la puerta y dando un último vistazo al espejo para corregir algún detalle se dirigió rumbo a la ceremonia que estaba más que segura ya había empezado sacó su celular para revisar la hora, si estaba muy atrasada lo mejor sería ir inventando alguna mentira que la sacara de apuros, perdida en un mar de ideas, de un momento a otro choco fuertemente con lo que ella pensaba era una pared que la saco de balance enviándola de bruces al suelo, realmente pensaba que era una estúpida si había chocado contra una pared sin haberla visto… pero las paredes no dicen “auch”.
- FÍJATE IDIOTA! – alzo la voz evitando gritar, eso realmente le había dolido.
- Oh Dios, lo lamento muchísimo – se disculpó una voz rápidamente en lo que se apresuraba a poner en pie y se dirigía hacia la peliverde extendiendo su brazo – por favor permíteme.
Se cuestionó unos segundos sujetar aquella mano extendida que se ofrecía a ayudarla, la caída realmente había sido fuerte como aquel choque, así que a pesar de que no quería admitirlo y su ego sufría una rajadura extendió su mano aceptando la ayuda brindada.
Ya en pie y sacudiéndose un poco Amity se dispuso a hablar pero no dijo nada ya que para empezar la otra persona estaba recogiendo los papeles que había derramado en el piso.
- Realmente lo siento – soltó en lo que cogía las ultimas hojas y las guardaba para poder mirarla fijamente – cuando te pude ver ya me fue imposible frenar, traía prisa, se que no es excusa, espero que no te hayas lastimado mucho.
Amity observo a la chica frente a si, era más alta que ella, de piel color canela traía puesto unos jeans oscuros, unos tenis vans, una polera blanca cubierta por una camisa entre abierta de color gris y un gorro beanie medianamente largo, poseía una contextura delgada, la peliverde fijo la mirada en aquellos penetrantes ojos cafés claros que la miraban curiosamente, no le tomo mucho distinguir un peculiar olor proveniente de aquella persona “lo que me faltaba” pensó recogiendo su mochila del piso, reviso si la laptop o la tablet habían recibido algún tipo de daño pero al parecer todo estaba en orden.
- Esto es tuyo – Menciono la ojicafé entregándole un folder.
- Si, gracias – respondió guardándolo junto a la laptop y recargando su mochila en la espalda – está prohibido correr en los pasillos de la facultad, sabias eso? - clavo una seria mirada en ella.
- Lo sé, pero era una emergencia, quería entrar al baño ya que la ceremonia estaba de lo más aburrida y…
“La estúpida ceremonia!” Amity casi se da una fuerte palmada en la frente al recordar lo tarde que ya estaba.
- Si, si, mira, no puedo hablar contigo ahora, voy demasiado tarde, la próxima vez solo fíjate por donde vas – Amity apresuro el paso en lo que dejaba a la chica detrás, no tenía tiempo para darle una reprimenda y menos aún tenía las ganas de hablar con una torpe Alfa.
- Si corres llegaras más rápido – aconsejo aquella chica en lo que entraba al baño con una suave sonrisa.
Amity bufó ante el comentario aunque debía admitirlo, tenía razón, giro la cabeza para comprobar que nadie la veía y sin pensarlo 2 veces acelero a fondo.
