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Fandom:
Characters:
Additional Tags:
Language:
Español
Series:
Part 1 of 8
Stats:
Published:
2014-12-02
Updated:
2015-03-19
Words:
4,586
Chapters:
3/?
Comments:
6
Kudos:
3
Bookmarks:
1
Hits:
111

8 - Luz del Edén

Summary:

Una mercenaria.

Una guerra inminente.

Un secreto oculto en el Espacio.

Notes:

A todos mis amigos del rol de Homestuck, que me inspiran cada dia a echar imaginación a la vida.

Gracias.

Chapter 1: 1 - Gravedad Cero

Chapter Text

Como una mota de polvo en un desierto la nave espacial con registro M8-I viajaba a velocidad crucero, con tranquilidad. Era una nave no muy grande, ideal para contener unos cinco pasajeros, con pintura gris metalizada, negra, y con toques azulados como dos lineas que atravesaban de proa a popa a una distancia equidistante desde el centro de simetría de la nave. La parte delantera del casco, a la altura de donde se encontraba la sala de  mandos, sobresalía ligeramente por debajo y que recordaba la cabeza de un caballo. Era mucho mas larga que ancha, pero eso le proporcionaba bastante agilidad con la ayuda de los alerones laterales, laterales traseros y los propulsores auxiliares, cerca de los principales que se encontraban debajo de un espacio debajo del alerón trasero. No era la mas hermosa de las naves, pero no por ello dejaba de ser útil, pues en mas de una ocasión había sacado de un apuro a sus tripulantes. Su interior disponía de todas las zonas e instrumental necesarias para subsistir como si de una casa en el espacio se tratase: tenia cinco camarotes (cada una con un aseo propio y dos camas, además de un armario doble), una cocina, una zona grande en medio de la nave para descansar, relajarse y comer, y un almacén para las provisiones. Además, estaba equipado con un cañón delantero fijo y con dos cañones rotativos delanteros, ambos con munición de medio calibre-luz (así llamaron a los proyectiles generados por un campo luminoelectrico y munición de calibre 40). Para las defensas la nave estaba equipada con un escudo de clase C, redireccionable a cualquier zona del vehículo, y disponía además de unas minas ligeras y las clásicas contramedidas para evitar misiles de naves enemigas.

Aunque fuese una vehículo espacial de clase II y su numero mínimo de ocupantes fuese cuatro, aunque recomendado o frecuente cinco, y el maximo diez, solo habían dos personas a bordo y bien sabían ellos que podían manejarla con toda la facilidad de la galaxia.

En su camarote, Vriska Serket le gustaba pasar algunos momentos tranquila a gravedad cero. Eso le relajaba, dejándose llevar por la propia inercia de su cuerpo flotando entre algunos de sus objetos personales. Mientras tanto escribía en su diario personal todos los pensamientos y situaciones que había vivido cada día desde que tiene memoria. Al acabar hojeó desde esa pagina hacia el principio: la captura de Joker Ping, el asesino de elite; el asalto a la nave Gamera-03, que contenía los planos de un ataque a escala planetaria ; el robo de Yoiva, una joya mas valiosa que la vida de cualquier humano de la galaxia; el día que se hizo mercenaria... Era una de las mejores y mas conocidas en el Sector Omega, había hecho trabajos que mas de uno hubiera rechazado antes de que el cliente hubiera acabado de parlotear sobre la oferta. Pero ella no era asi, era capaz de hacer cualquier cosa si había dinero de por medio, y cuanto mas peligroso sea el encargo, mejor. Le encantaba las tareas difíciles, casi se podía decir que llegaban a excitarla, y no dudaba nunca en tomar una decisión crucial si una de las opciones ponía su vida en peligro o la de su compañero, Equius Zahak. A él le debía muchísimo, pues siempre había estado a su lado desde que tiene memoria y le había sacado de mas de un apuro, e incluso justo antes de ser masacrada o asesinada. De hecho, la captura de Ping había sido prácticamente suya: ella se había puesto prácticamente como cebo y el asesino no se percató del campo de fuerza que creó la nave a su alrededor cuando Equius apretó un botón.

Cerró el diario y pulsó un botón de su muñequera, activando la gravedad artificial de nuevo y permitiéndole posarse en el suelo de pie. Volvió a mirarse en el espejo, como cada vez que se sentía bien, y sonrió. Sus ojos azules brillaban de emoción ya que iba a volver a cobrar una buena suma de dinero. Peinó su larga melena morena con el cepillo porque la falta de gravedad se lo había enredado y, después, se vistió con un mono oscuro y ceñido, nada aparatoso, con toques y detalles de color azul y plateado; y poniéndose sus gafas. Siempre las había odiado, pero no podía negar que los retoques que le había hecho su compañero las convertían en algo mas útil que para ver. 
Salió del cuarto y se puso en marcha a la proa de la nave, donde la cabina de mandos se hallaba. Una pieza de NitroJazz sonaba por los altavoces del vehículo dando un toque de tranquilidad a ese lugar. El NitroJazz es una evolución del NeoJazz que a su vez descendía del Jazz clásico, mezclando toques de la simulación de un ancestral instrumento musical llamado saxofón (padre del bitofón y ya desaparecido) y la fusión de la bitcordia (un estilo musical caracterizado por toques electrónicos largos y cortos que forman un ritmo variable y pegadizo). Esa pieza, además, estaba compuesta por un pianiccio y una voz femenina y sensual que cantaba sobre la traición de su amado y como mientras dormía ella le asesinó.
Iba tarareando todo el camino hasta que por fin llegó a la parte frontal de la nave, esperando encontrar a Equius entre todas las luces y botones que inundaban la cabina de mando. Pero no estaba ahí, así que pensó que solo habían dos sitios mas donde podría estar. Tras pasar al lado de los urinarios de la nave y comprobar que estaban vacíos se dirigió hasta uno de los camarotes sin ocupantes, donde su compañero tenia montado un gimnasio particular con maquinas, pesas, y sacos de boxeo. Y fue allí donde le encontró golpeando con saña uno de los sacos. Izquierda. Derecha. Izquierda. Uppercut. Uppercut. Izquierda. Izquierda. Derecha. Su velocidad con los puños era vertiginosa, y Vriska no conocía a nadie que llegara ni de cerca al nivel de Equius, ni mucho menos su fuerza. En un ultimo puñetazo diestro el saco se desenganchó y cayó a tres metros de distancia. Cogió una toalla blanca y se limpió el sudor que bañaba los musculosos brazos y la frente. De lo alto de su cuerpo de metro noventa caía una larga melena recogida con una coleta y, cuando se giró hacia Vriska para saludar, su sonrisa mostró la falta de un premolar en su boca resultado de su ultima pelea en el lugar donde se dirigían:

–Buenos días, Vris. Estamos a punto de llegar.

Ella se había mantenido apoyada en el marco de la puerta observando la serie de golpes hacia el pobre saco de boxeo.

–Algun día esos sacos cobrarán vida y te meterán una paliza–bromeó–. Y yo estaré allí para verlo, grabarlo, y difundirlo.

–Seguro que si–le contestó Equius–. Mejor ve preparando nuestra captura.

–¡Ah!¡Dinero!

Y con un grito de júbilo se dirigió a la sala preparada para sus capturas en sus misiones donde guardaban esta vez un Namiriano maniatado, y que por chivato una banda de traficantes lo buscaba, cerrando la puerta tras suya.

Cuando Equius se sentó en la cabina de mandos ya se divisaba un asteroide lleno de luces de neón y naves entrando y saliendo, con un letrero de varios kilómetros de envergadura que indicaba el nombre del lugar: "La flauta de Pan".