Chapter Text
El día de Wei Wuxian no empieza cuando se despierta falto de aliento, luego de soñar que un perro gigante lo perseguía dentro de una cueva cerrada durante toda la noche.
Tampoco empieza cuando Jiang Cheng lo golpea tras la cabeza y le dice que deje de espaciar pensando en perros inexistentes y se ponga en marcha.
Increíblemente, no lo hace tampoco cuando su equipo gana la partida de fútbol de la tarde.
El día se siente opaco e inquietante luego de su pesadilla tan vívida, como si su cuerpo siguiera en la cama y no aquí junto a todos celebrando la victoria, aun cuando sostiene un brazo sobre los hombros de Jiang Cheng luego de que este echara el gol definitivo, no logra funcionar normalmente.
Claro que Wuxian, como era esperado de él, había dado lo mejor de sí para animar a todos desde el graderío junto al equipo de porristas.
A pesar de ello, algo andaba definitivamente mal con él y sus nervios de punta, porque cuando Jin Zixuan, del equipo contrario, se acercó a él con una sonrisa socarrona y le puso una mano en el hombro luego de molestarlo, Wei Wuxian reaccionó tan mal que se necesitaron de varias personas para separarlos.
Así que ahora está atrapado en el armario del equipo, limpiando todas las pelotas y acomodando los estantes llenos de polvo.
Pese a su actual situación no puede evitarlo y sonríe. Al idiota del pavo real le habían castigado con encargarse de la lavandería de su propio equipo por el mismo tiempo que le habían obligado a él: dos semanas, lo cual era mucho peor.
Estaba murmurando maliciosamente cuando la puerta se abrió, por debajo del marco pasó alguien alto y con un uniforme de baloncesto blanco y reluciente. Su semblante solemne como siempre.
Lan Wangji.
A quien Wei Wuxian solía molestar cuando tomó el asiento a su lado en el curso extra que ambos habían tomado en el primer año, cuando ambos se habían conocido.
Desde entonces sus encuentros se habían limitado a verse en los pasillos, o en la única clase que compartían. Wuxian solía sentarse a su lado y levantar la mano rápidamente cuando notaba que Lan Wangji se disponía a contestar una pregunta, ganándose miradas intensas de lado y palabras como "qué ridículo" debajo del aliento. Era hilarante.
También se veían en las ceremonias, cuando ambos llevaban de los primeros puestos de sus respectivas facultades. A parte de esas ocasiones Lan Wangji tendía a verle con miradas duras y pretender como si Wei Wuxian no estuviera ahí. Como estaba haciendo justo ahora.
Así que naturalmente, el día de Wei Wuxian empieza solamente ahora que encontró algo que levanta su ánimo tentativamente.
Wei Wuxian observa con una sonrisa creciendo en sus comisuras mientras Lan Wangji se queda un segundo paralizado, antes de pasar a su lado sin prestarle la más mínima atención, planeando dejar la pelota que sostiene en sus manos sobre una de las estanterías y marcharse tan pronto como vino.
Wuxian hace un puchero ante una pelota más a la que sacarle brillo pero piensa que al menos puede pasar un poco el tiempo molestando a Lan Zhan, y eso quizá lo valga.
—Aiya, Lan Zhan, ¿por qué me estás dejando más trabajo?
Finalmente, Wangji fija su mirada enfadada en él. "Bien" piensa Wuxian, sus manos prensando con fuerza el trapo que sostiene.
Lan Wangji baja la mirada a todas las pelotas en el suelo a su alrededor mientras estudia la situación, luego regresa a Wei Wuxian sentado en medio de todas ellas, con su rostro manchado con polvo y tierra sobre sus mejillas y nariz, todavía metido en su uniforme blanco de porrista, incluso el liston rojo en su cabello está arrugado. Este último observa fascinado mientras el entendimiento llega a su expresión.
—No te estoy mintiendo, tengo que limpiar todo esto por mi cuenta durante una semana ¡Por causas extremadamente injustas, Lan Zhan!—pone un puchero en sus labios mientras lloriquea— ¿me harás compañía un rato, verdad?
Lan Wangji se queda un rato sin mostrar señales de nada y por un momento Wuxian se pregunta si se está planteando quedarse en verdad, pero entonces niega una vez con la cabeza y empieza a caminar hacia la salida con pasos alargados como realmente se esperaba.
El puchero de Wuxian se vuelve incluso más pronunciado mientras regresa a su tarea de frotar con fuerza la pelota en su brazos con el ceño levemente fruncido.
Es el sonido del forcejeo en la manija lo que lo hace entrar ligeramente en pánico.
—Wei Ying, ¿Dónde está la llave?—Escucha a Lan Zhan hablar desde la puerta.
Oh, mier-
—¿¿Lan Zhan?? ¿¿Hola?? ¿por qué? ¿cerrarías? ¿¿la puerta??
—¿De qué hablas?
Ahora Wei Ying está parado frente a Lan Wangji con las manos en la cintura y una mirada acusatoria, el rostro de Lan Wangji rápidamente uniendo las piezas de la situación en la que acaba de meterse.
—No tengo la llave, el entrenador dijo que no confiaba en mi responsabilidad de mantenerme fuera de problemas con ellas ¿puedes creerlo? Quién diría que es Hanguang-jun quien nos metió en problemas esta vez. Estamos aquí encerrados hasta que alguien venga a buscarnos—declara finalmente, dejando caer los brazos dramáticamente a los lados. Usando el apodo con el que lo nombró hace años para fastidiarlo. Y como si el rostro de Lan Wangji no estuviera ya lo suficientemente pálido, añade:— y considerando que no hay más partidos por hoy, probablemente tome un rato.
Lan Wangji sólo traga, y es audible por todo el pequeño cuarto.
***
Olvidado por completo de las pelotas en el suelo, Wei Wuxian se va a sentar recostado en una parte de la pared donde no hay utensilios de limpieza o equipo. Lan Wangji, quien ha estado los últimos minutos tratando de abrir la puerta como si la vida le fuera en ello, finalmente acepta la derrota y luego de aún más tiempo, va y se sienta a una distancia segura de Wei Wuxian, como si este fuera venenoso.
—Lan Zhan, si morimos aquí sin que nadie se entere, quiero decirte que fui yo quien dejó esa araña de plástico en tu asiento en primer año ¡no tienes porqué verme así! juro que creí que era el asiento de Huaisang, cómo iba a saber donde te sentarías.
Varias miradas enfadadas y silencios cargados de tensión después, es Lan Wangji quien dice algo nuevamente:
—Fui yo quien te propuso para presidente del comité estudiantil en segundo año.
—¡Jodidamente lo sabía! Lan Zhan, quién diría que debajo de todo eso realmente eres una persona con sed de venganza—Wuxian empieza a hacer ademanes energeticamente con las manos a todas direcciones—Y Puede o no que haya sido yo quien dejó esa revista en tu casillero del equipo...esa vez quiza no fue un accidente. —una pequeña pausa y luego también añade débilmente entre los dientes:— y también aquel dibujo bajo la puerta de tu dormitorio aquella vez...
Lan Zhan cierra los ojos para tranquilizarse, algo en su interior ya intuía estas cosas de igual manera, así que simplemente suspira y se obliga a reprimir otras preguntas que vienen a su mente sobre ciertas cosas que le han pasado a lo largo de sus años estudiantiles, porque tendría que dar explicaciones de cosas que hizo él mismo y si en verdad van a morir aquí, hay cosas que prefiere llevarse a la tumba, muchas gracias.
—Ya veo. Supongo que está bien.
Wei Wuxian murmura una pequeña risa—Bien, bien.
Luego de ambas confesiones Wei Wuxian no puede evitar reírse con una risita que empieza a tientas pero termina dejándolo con dolor de estómago, ante el historial que tienen. Con Lan Zhan. Rápidamente gatea hasta donde Lan Wangji está sentado, quedando lado a lado, como si no han pasado los últimos tres años burlándose o molestando al otro. Como si Lan Wangji no le estuviera mirando como si fuera una criatura de otra especie.
Pero nunca le ha gustado quedarse solo en lugares pequeños, razón por la cual también había dejado la puerta media abierta todo este tiempo. Y ahora se alegra de ello, o se hubiera quedado encerrado aquí solo, y la sola idea le genera un escalofrío de punta a punta.
Así que esto es mejor que nada.
—Me alegro de estar aquí al menos contigo.—Dice, porque realmente no sabe de qué puede hablar sin que Lan Wangji le ignore como siempre, y el silencio hace que sus nervios se hagan más y más sensibles.
—¿Al menos?—repite Lan Zhan con su mirada fija al frente.
—Sí, bueno, al menos no somos desconocidos, no por completo... además si fuera Jiang Cheng en vez de ti probablemente estaría muerto para ahora. Huaisang hubiera estado bien, creo. Ya debe estar acostumbrado a que eche a perder las cosas.
Lan Wangji responde casi de inmediato—No fue tu culpa.
—¿Ah?
Wangji suspira una vez más, como si ya se estuviera arrepintiendo de haber hablado en primer lugar.
Al reparar en que no contestará, Wei Wuxian empieza a murmurar:—Ooh, ¿estaba pensando en voz alta de nuevo? jaja olvida eso-
—No es culpa tuya que el profesor se haya llevado las llaves sin verificar que la puerta funcionara correctamente. Está bien.—Dice finalmente.
Wei Wuxian se queda un momento procesando lo que acaba de escuchar, y cuando voltea a ver a Lan Zhan este está ligeramente sonrojado, pero es tan sutil que probablemente es notorio solo por la repentina cercanía. Lo que le hace cuestionarse si quizá no están demasiado cerca. Wei Wuxian puede sentir el calor instalándose también en sus mejillas ahora.
—¡E-exacto! ¡Me alegra que me entiendas Lan Zhan, nunca habías sido tan razonable conmigo!
Lan Wangji le devuelve la mirada, permitiéndose fijarla dentro del gris oscuro en los ojos del otro.
—¡Entonces también entenderás lo ridículo de mi castigo! oh espera a escuchar esto Lan Zhan, te sentirás tan indignado ¡Es totalmente irrazonable e injusto! y es todo culpa de ese pavo...
Entonces Lan Wangji suspira por lo que se siente como probablemente la quinta vez en los últimos 20 minutos, mientras Wei Wuxian le cuenta parte por parte su enfrentamiento de más temprano.
—...Y así es como terminé aquí limpiando todo esto—se queja, extendiendo sus manos en un gesto exagerado, como si no hubiera estado perdiendo el tiempo desde que ambos están atrapados aquí. Luego se queda callado mientras reflexiona, y cuando vuelve a hablar lo hace en un tono más serio y más cansado del que Lan Zhan ha escuchado en el pasado.
—No soy el único que mete en aprietos al equipo, pero por alguna razón todo el mundo cree que soy el busca problemas oficial. ¿sabías que- no, espera, probablemente no te enteres de ese tipo de chismes...en fin, el mes pasado empezó un rumor sobre Wen Qin y yo teniendo sexo en el laboratorio pero, ¿Wen Qin y yo? Es ridículo, todo lo que hicimos fue pasar la tarde estudiando para los parciales. ¿Puedes verlo? la gente me tiene tachado de lo que ellos han decidido ya, no importa lo que yo haga.
Lan Wangji suspira para sus adentros con un alivio innegable ante la confesión de Wei Wuxian, puede sentirse relajar en el lugar poco a poco, así que solo era un rumor falso, piensa, al mismo tiempo que se siente mal por él, la presión y el peso sobre Wei wuxian es en verdad más del que le acreditan.
Sale de sus pensamientos cuando Wei Wuxian menciona "dejar el equipo".
—Pero te gusta ser porrista ¿por qué dejarlo?—dice antes de poder detenerse.
—Bueno, sobre eso, la razón por la que entré es porque Huaisang lo sugirió, dijo que ambos podíamos entrar a conocer gente pero al final solo terminé siendo aceptado yo, y me quedé porque él insiste en que debería conocer a alguien con quien salir seriamente, porque no he tenido algo serio como, nunca, más o menos con nadie. No me malentiendas, me gusta estar en el equipo ahora, pero la razón por la que entré fue un poco absurda ahora que lo veo en retrospectiva.
—¿Entonces ya no quieres conocer a alguien?—pregunta Wangji con el corazón latiendo en algún lugar entre sus amígdalas, pero su rostro estoico está a salvo, no hay grieta que delate la anticipación de su pregunta por lo que está bien.
Wuxian ríe—No lo sé, hay chicas muy hermosas y chicos lindos ahí, quizá debería...
Lan Wangji se aparta con el corazón cayendo como piedra hasta el fondo de su estómago, su mirada dirigiéndose a la puerta cerrada como si quisiera derribarla con la mirada.
—Umm ¿Lan Zhan?
—Es un poco desconsiderado, salir con alguien solo para acabar con esos rumores.—responde cortante, porque aun sabiendo que no es correcto, es lo primero que se le ocurre, y aún tiene problemas para entender porqué parece perder su usual filtro y razonamiento cuando se trata del porrista.
Lan wangji se arrepiente, como era de esperarse, cuando el semblante de Wei Ying se ensombrece, y sus ojos adquieren un triste brillo que Wangji desea besar hasta alejarlo tan pronto lo ve.
—¡No lo hago solo por los rumores! no sé qué hago contándote todo esto de todas maneras. y aún si lo fuera, no tienes de qué preocuparte, no es como si lo estuviera intentando contigo.
Wei Wuxian se ha alejado de él refunfuñando, ahora lo mira con el ceño fruncido y las mejillas sonrosadas desde la pared de enfrente, una pequeña parte de Lan Zhan lo agradece y la mayor se lamenta por ello.
Pasa un minuto.
Dos minutos.
Cinco minutos.
Lan Zhan puede prácticamente ver a Wei Wuxian vibrando por decir algo nuevamente.
—Lan Zhan, sé honesto—suelta por fin— ¿hay alguien del equipo de porristas que te atraiga? puedes decírmelo y no la invitaré a salir a ella sin importar qué—y luego asiente como si se le ocurriera algo lentamente, como si todo cobrara sentido de repente—Ah...Mianmian.
Y luego no dice nada más, como si esa fuera su resolución final y definitiva, como si eso le diera alguna pista a Lan Zhan de qué rayos está pasando ahora y cómo llegaron a esto.
¿Por qué todo debe complicarse siempre con ellos?
Lan wangji observa fascinado a los ojos grises que lo observan como dos grandes lunas llenas, su corazón acelarado da un brinco en su pecho mientras llega a la misma pacifica aceptación de que se ha enamorado de un genio, que sucede, es también un idiota.
—Todo encaja, ¿cómo no lo noté antes? ¿Es por eso que casi siempre llegas antes de que termine nuestra partida, verdad? porque te gusta ver a Mianmian...
—Imposible—suelta Wangji antes de poder pensarlo bien. Cuando hace esto de algún modo siempre termina arrepintiéndose luego. Wangji sabe que es cuestión de sentarse y esperar, como en cada ocasión con él.
Wei Wuxian lo estudia durante un momento antes de que una sonrisa desvergonzada se forme en sus labios sonrosados y un brillo malicioso se apodere de su mirada, y cada vez que pasa esto (que es más seguido de lo que debería) Lan Wangji se queda con un aliento enredado entre su garganta y su corazón, perdiendo por un momento la noción de las cosas.
Son todas cosas de las que Lan Wangji se arrepiente luego, por supuesto, ya que las debilidades que logran hacer que su cerebro funcione imprudente e impulsivo parecen ser solo dos: el alcohol y Wei Wuxian.
—Está bien Lan Zhan, Lan Zhan, no hay nada de qué avergonzarse, puedes confiar en que mis labios están absolutamente sellados-
—No, Wei Ying. Es imposible—trata de nuevo, poniendo especial cuidado en la palabra "imposible". Lan Zhan está cómodo con su sexualidad, ha sabido que es gay desde hace años y jamás ha intentado esconderse de nadie tampoco, aunque mentiría de decir que no se siente un poco nervioso al decirle esto directamente a Wei Wuxian. ¿lo entendería de ese modo?
—¿Por qué es imposible? ¿Tienes un corazón de hielo? ¿Estándares imposibles?
Lan Wangji toma una respiración muy profunda y cierra los ojos, cuando los abre los deja quietos en Wei Ying mientras dice—Wei Ying, hay motivos muy simples por los que alguien puede no tener intereses románticos por una chica. Por lo que es "imposible".
Puede practicamente ver a los engranajes moviéndose dentro de la cabeza del más joven, puede ver su expresión de escepticismo, casi negación, y luego una de absoluta comprensión, como si le dejaran caer un balde de agua helada encima.
—Lan Zhan, ¿Acaso tú-...? ¿Te gustan los hombres?—pregunta como si no pudiera creer sus propias palabras ni detenerlas, y Lan Wangji empieza a sentirse muy ofendido de que alguien crea, con tanta seguridad hasta ahora, que es hetéro.
—Sí.—Dice manteniendo su expresión sería y su voz tan calmada como siempre, pero puede sentir sus oídos calentandose, su propio cuerpo traicionandolo.
—Entiendo—responde Wuxian, aún luciendo un poco confundido— me alegro que me lo dijeras, Lan Zhan, sabes que podremos no ser los mejores amigos, por decir algo, pero te apoyo completamente, sabes que cuentas conmigo en esto.
Y Lan Wangji mentiría de decir que su cuerpo entero no se llena de una sensación de ligereza y orgullo. lo llena de una extraña felicidad contarle esto a Wei Ying, y no puede esconderlo del todo, por más que trata de reprimir una sonrisa es incapaz de lograrlo, así que simplemente lo deja ser.
Lo siguiente que sabe es que Wei Wuxian ha cruzado la distancia entre ambos de nuevo a gatas y ahora se encuentra tan solo a centímetros de su rostro, haciéndole recordar a Lan Wangji que al parecer no sabe lo que es el espacio personal. Aún así para su alivio no menciona nada de la sonrisa que acaba de darle.
Y se permite reparar en lo bonito que es, en lo vivaz de su forma de actuar, en como puede ser una persona seria y dedicada, y a la vez tan frívola y gentil. Y todo eso es tan distrayente, tan hermoso y tan injusto.
—Lan Zhan, creo que entiendo...
El corazón del mencionado en cuestión se detiene por un segundo, y las extremidades de Lan Zhan se vuelven de gelatina ante sus palabras, "he entendido"
—...
—...
—Te gusta Jiang Cheng.
—...
Lan Wangji de hecho tiene que detenerse por una fracción de segundo mientras las palabras terminan de cobrar sentido, es tan repentino y tan equivocado que Lan Zhan por primera vez se ve indeciso entre reír o llorar. Tiene que volcarse de lleno hacia Wei Wuxian pero no sabe qué decir, su lengua tartamudea dentro de su boca antes de poder decirle las mil maneras en que eso está mal, y puede sentir un tic en su ojo izquierdo. Tiene que físicamente detenerse de empujar a Wuxian al piso y decirle letra por letra "me gustas tú"
Pero una confesión por hoy ha sido suficiente, y por esta razón, negar las ideas ridículas de Wei Wuxian es todo lo que le queda. A pesar de ello, antes de que pueda decir cualquier cosa su compañero de armario está hablando otra vez.
—Oh por Dios, ¿es en realidad Jiang Cheng, verdad? mira lo nervioso que te pusiste.
—W-Wei Ying...no.
—Ahora todo tiene sentido ¡Con razón siempre estás molesto conmigo! por mi culpa no puedes volverte más cercano a Jiang Cheng, somos como enemigos después de todo, ¿no? seguro te molesta que siempre que tratas de acercarte a él yo estoy en el medio, cómo no lo noté antes.
—...
—Pero no te preocupes, te voy a ayudar, Lan Zhan, creo que tengo un plan—anuncia con voz cantora, y Lan Wangji no puede estar más aterrorizado— No creas que no sé nada sobre esto, he tenido cientos de citas y muchas de ellas fueron con chicos.—le dice orgulloso. Lan Zhan, que se ha enterado de algunas de estas, finge que no le estruja el corazón saber que no ha sido una sola de ellas y asiente inconscientemente.
Luego de esto ambos se quedan en silencio. Wei ying tratando de idear un plan infalible y Lan Zhan inmerso en sus pensamientos sobre lo que acaba de pasar y lo mala que resulta su suerte hoy.
—¡Ya lo tengo! ¡auch-!—exclama Wuxian de repente, sobresaltandose cuando golpea un puño sobre la palma de su otra mano.
Lan Zhan se acerca a ver. Hay un raspón no muy grande sobre la palma izquierda de Wei Ying y rápidamente asume que es resultado de su pelea con Jin Zixuan.
—No es nada, Lan zhan, he tenido peores de estos en días de práctica—le dice mientras ríe y hace un gesto para restarle importancia.
En algún momento Wei Wuxian olvida por completo sus planes para acercarlo a Jiang Cheng y Lan Wangji escucha agradecido todo lo demás que Wuxian tiene para decir. Lo escucha hablar y hablar y hablar, feliz de no tener más remedio que quedarse ahí a pesar de sus propias manos ligeramente temblorosas.
Y sería una mentira demasiado descarada decir que no está satisfecho con esto, y que secretamente no le molesta en absoluto cuánto se tarden en encontrarlos.
Deben haber pasado al menos cuatro horas cuando escuchan pasos afuera, luego el sonido de unas llaves y finalmente, la puerta abriéndose, y por ella apareciendo con su eterno ceño fruncido y mirada reprobatoria, Jiang Cheng.
Wei Wuxian toma una bocanada de aire mientras mira entre ambos con pánico y los ojos brillantes. Lan Wangji se cuestiona si no hubiera sido mejor que lo dejaran aquí a morir.
—¡Jiang Cheng! ¿Qué haces aquí?—logra decir Wei Wuxian, pero su voz está unos cuantos tonos demasiado aguda.
—¿Y tú qué crees? Cuando me dijeron que seguías aquí supe de inmediato que te habías metido en problemas.—dice Jiang Cheng descansando en el marco de la puerta, una sonrisa de lado, mientras da vuelta a las llaves alrededor de su dedo. Entonces se fija en Lan Wangji y su expresión pasa rápidamente a ser una confusa.
—¿Qué hace él aquí?
—Tú sabes, hay cosas que no pueden evitarse y ya, coincidencias y esas cosas—dice Wuxian, moviendo una mano para restarle importancia, luego pasa un brazo sobre los hombros de Lan Wangji y lo menea con entusiasmo— ¿verdad, Lan Zhan? Parece que eres nuestro héroe, Jiang Cheng, ¿no te parece, Lan Zhan?—termina, guiñandole.
Jiang Cheng mira a Wei Wuxian como si estuviera empezando a preocuparse por su estado mental, y Lan Zhan está más que seguro que cualquier destino sería mejor que este.
Como lo dijo antes, las cosas tienden a ir mal cuando Lan Wangji sigue sus impulsos.
