Actions

Work Header

Rating:
Archive Warnings:
Category:
Fandom:
Relationship:
Characters:
Language:
Español
Stats:
Published:
2021-01-21
Completed:
2021-01-21
Words:
17,154
Chapters:
6/6
Comments:
1
Kudos:
11
Bookmarks:
1
Hits:
256

Feelings

Summary:

[Mini historia] -Levihan-

En la cual Levi se preocupa por Hange & Hange se preocupa por Levi.

Al final todo es pasajero.

Historia originalmente publicada dentro del libro
-Levihan- Oneshots.

Esta historia está realizada sin fines de lucro, los personajes están basados en el manga Shingeki no Kyojin de Hajime Isayama.

Chapter Text

Sentimientos.

Espero les guste...

🔅🔅🔅🔅🔅🔅🔅🔅🔅🔅🔅🔅🔅

-¿Cómo se encuentra?-.

-Por el momento estable pero es necesario que sea supervisada por 48 horas antes de que podamos autorizarle el dejar la enfermería-.

Erwin suspiro antes de hacer presión en medio de sus cejas y después mencionar.

-Entenderás que yo no puedo quedarme ¿verdad, Levi?-. 

-Claro que lo entiendo, no tienes tiempo de nada, yo me quedaré.-

-Puedo pedirle a Moblit que venga a apoyarte si lo consideras necesario-.

-No Erwin, no hace falta.-

-Bien, entonces el Capitán Levi se quedará a cargo de la vigilancia de la señorita Zöe, enfermera.-

-¿Está usted seguro, capitán?.-

-Si.-

-Es importante para nosotros el que ella se reponga rápidamente, de otra manera tendremos que dejarla aquí si no se encuentra en condiciones óptimas para la exploración que realizaremos dentro de 2 semanas. Entonces me retiro...Levi vendré más tarde para ver cómo ha evolucionado esta situación.-

-Claro aunque no hace falta.-

-Aún así haré lo posible por venir.-

-Cómo quieras.-

-Me marcho entonces, hasta luego enfermera y gracias por su atención.-

-No tiene nada que agradecer, Comandante.-

Los pasos de Erwin abandonando la mediana habitación que fungía de sala de enfermería en esos momentos se quedó en silencio en cuanto el dejo el sitio.

-Le traeré una silla, Capitán .-

-Gracias.-

La enfermera sólo atinó a mirar sorprendida a aquel hombre, nunca lo había observado tan de cerca y aunque su actitud dentro de la legión parecía muy mala en esos momentos frente a ella demostró ser educado.

La joven enfermera se marchó en busca de dicho objeto y al volver con el y posicionarlo a un costado de la camilla donde yacía profundamente dormida la Líder de escuadrón Hange Zöe, pudo observar las facciones de aquel hombre con mayor detenimiento.

El observaba con atención a su compañera mientras ella dormitaba, lo cual le facilitó a la enfermera el apreciar el increíble color de ojos de aquel hombre... se veían azules o también cabía la posibilidad de que fuesen grises. 
Además de que la piel que enmarcaba su rostro y cuello era increíblemente pálida y para acentuar aún más todo lo anterior estaba ese cabello corto y oscuro, el cual le otorgaba una apariencia misteriosa que a cualquier mujer le hubiese gustado desentrañar.

El capitán era mucho más apuesto de lo que hubiese imaginado, aunque sabía por experiencia propia que toda aquella belleza daba un giro inesperado en cuanto comenzaba a haber problemas.

Ella misma había sido testigo de un altercado que hubo entre las dos personas que tenía frente a ella algunos meses atrás, los había escuchado gritarse una letanía de improperios de manera ininterrumpida, y luego la expresión del capitán se ensombreció debido a algo que aquella mujer mencionó (el que honestamente no recordaba pero habían sido un par de palabras bastante fuertes) y pasó de ser una persona con un hermoso rostro y facciones enmarcadas por aquellos mechones que caían de manera desigual sobre su frente a convertirse en el hombre más atractivo que hubiese visto en su vida, sus facciones mostraban severidad y autoridad, y esos ojos se había convertido en una tormenta, aquellos mechones solamente lo hacían ver aún más peligroso.

Era la combinación perfecta en un ser humano, era el mejor luchando, tenía un cuerpo perfecto, facciones hermosas, pero al parecer nada podía ser completamente hermoso en realidad.... ya que su actitud con cualquier persona era horrible.

Aquel atractivo hombre que también era capitán de la legión contaba con el peor humor dentro de las murallas, eso y su vocabulario hacían que reconsideraras si toda esa belleza valía la pena a cambio de los aspectos negativos que lo acompañaban.

Es una lástima, si. 
Pero eso no le impedía a la mayoría de las mujeres que ella misma conocía el tratar de intentar acercarse a él.

Por esa misma razón ella se encontraba a 1 metro de el, observándolo fijamente, tratando de capturar con su mirada la belleza que emanaba de su ser.

Hasta que aquella atmósfera que estaba disfrutando tanto fue interrumpida por una persona que comenzó a toser con severidad.

Era la Líder de escuadrón...había despertado.

Eso la saco de su estupor y la obligó a ponerse en movimiento, revisando que la presión de su paciente estuviese estable, así como que su respiración y signos vitales fueran normales.

Todo salió bien pero aún así debía permanecer las 48 horas en la enfermería para poder descartar todas y cada una de las posibles amenazas contra su salud.

Informó a la paciente y líder de escuadrón que se encontraba bien pero que de cualquier forma debía permanecer ahí mismo, así como que el Capitan Levi estaría a cargo de su vigilancia mientras tanto.

La paciente asintió con la cabeza y luego la enfermera pudo retirarse, no sin antes mirar de soslayo una última vez a aquel hombre que le robaba suspiros a todas sus compañeras e incluso a ella misma.

Feliz de poder haber compartido un momento con el atractivo capitán, se marcho.

-¿Cómo te sientes?.-pregunto Levi.

Aquello me impresionó, no la pregunta si no la manera tan calmada con la que lo mencionó, estábamos en la enfermería después de todo, pero nunca lo había visto tan relajado, deje de analizarlo y decidí responder a su pregunta.

-Mejor, lo único que necesito es dormir... eso es todo, no era necesario que te tomaras la molestia de traerme aquí.- dije a modo de reproche.

-Por supuesto, entonces si no era necesario que te trajera aquí Moblit no habría ido corriendo a mi habitación, pálido y muy asustado diciendo que no despertabas y que tampoco habías comido desde hace quién sabe cuantos días .- respondió tranquilo.

No me estaba regañando o gritándome, toda esa quietud en su actitud, ciertamente me estaba asustando por lo que decidí hablar.

-¿Estas bien, Levi?.- me vi obligada a preguntar.

Nos miramos y sentí como si aquel hombre que me devolvía la mirada no fuese mi compañero, era alguien más... un extraño.

Había algo en sus ojos que se veía diferente, no había manera de explicarlo pero algo había sucedido y aquello lo había dejado mal, no solo mal es decir ni siquiera yo tenía idea de que debió haber visto para que sus ojos se viesen tan vacíos, por llamarle de alguna forma a la expresión que me dio.

-No estoy seguro...-mencionó contrariado.

-¿Qué estás tratando de decir?.-pregunté realmente preocupada.

-Que claramente no me encuentro bien...- respondió con una sinceridad impresionante y eso no hizo más que preocuparme.

-¿Eso quiere decir que te sientes mal?.- volví a reiterar mi pregunta.

-Algo así, más bien podríamos decir que me encuentro en shock. O por lo menos eso fue lo que me dijeron algunas enfermeras.- volvió a responder, le resto tanta importancia a lo que le sucedía que si se hubiese encogido de hombros y se hubiera querido largar yo misma le hubiese obligado a permanecer en el sitio.

-¿Cómo que en shock?, ¿Por qué?.-pregunté notablemente sorprendida.

-Una doctora dijo que podría ser por la presión, además de que la falta de sueño no es una buena aliada, y si a eso le sumamos que hace menos de una semana volvimos al cuartel sin la cuarta parte de nuestros hombres podría significar algo...- dijo ahora encogiéndose de hombros, si definitivamente le cambiaría el lugar.

Seguramente se vería más correcto el en la camilla y yo en la silla donde el se encontraba sentado.

Estaba tratando de encontrar las palabras correctas para decirle que la persona que merecía más aquella camilla era el y no yo cuando decidió volver a llamar mi atención con su voz.

-Bueno, ahora que ya te encuentras bien, tengo algo que decirte ya que tú misma te sigues provocando estos daños.- dijo mirando el techo.

-Si.-

-No quiero volver a verte en una situación cómo está, ¿escuchaste?... es la última vez que estoy dispuesto a traerte por qué no te dignas a comer o dormir cuando tú cuerpo te lo pide.- dijo con una expresión de molestia.

-Levi, debes entender que a veces es necesario que no duerma o coma lo suficiente, es parte de mi trabajo.- respondí.

-Y mantenerte con vida es parte del mío, así que te vuelvo a repetir, si no sigues esta recomendación me veré en la necesidad de recurrir a otro tipo de medidas.- dijo sin ninguna expresión en su rostro.

Estaba dispuesta a pelear pero decidí cerciorarme que estaba planeando, así que pregunté.

-¿Qué tipo de medidas?.- mi voz no tembló por miedo, claro que no, fue por precaución, a mi integridad.

-No quieres saber.- dijo mirándome directamente a los ojos y de la nada hizo una mueca que aparentaba ser una sonrisa, pero había maldad en ella.

Eso me perturbo terriblemente y mi cuerpo comenzó a temblar de manera continua... como si la temperatura de la habitación hubiese bajado 20 grados de un momento a otro, esa expresión y sensación me dejaron descolocada.

Pero fue aún peor el verlo volver a su expresión neutral.

Verlo nuevamente en ese estado de tranquilidad no hizo más que asustarme terriblemente, nunca lo había visto de esa manera, así que procedí a cambiar rápidamente de tema.

Seguramente eso lo haría sentir más cómodo.

Solté un largo suspiro para así poder llamar su atención y de esta manera orillarlo a que me hiciera la pregunta obligada.

-¿Qué pasa ahora?.-dijo enfocando su vista en un punto lejano de la habitación.

-Creí que nunca se iría.- mencione irritada y en voz alta.

-¿A que se debe tan buen humor, Hange?.- pregunto irónico Levi, girándose levemente a su lado izquierdo para poder observarme mejor.

-Acabó de salvar tu vida y ¿así me pagas? ¿Con ironía y sarcasmo?... que mal amigo eres.- respondí seriamente.

-Me parece que el que salvo tu vida fui yo... pero claramente no hablas de eso así que dime, ¿de que rayos estás hablando?.-contestó contrariado.

-La mujer, la que se encontraba contigo... te veía como si fuese a lanzarse encima tuyo en cualquier momento y devorarte vivo, seguro te diste cuenta, ¿verdad?.- pregunté.

-Para serte honesto no lo note...- respondió sin titubear siquiera.

-¿Cómo mierda no te das cuenta cuando una mujer te estaba prácticamente desnudando con la mirada?.- dije perpleja susurrando aquello, después de todo no quería armar un escándalo como la última vez.

-¿Eso hacia?.- pregunto con naturalidad, restándole importancia a la situación.

-¡Claro que lo hacía, no puedo creer que pase algo como eso y luego me culpen de ser la persona con peor visión dentro de la legión!, ¿En que estabas tan ocupado que no tuviste tiempo de ver cómo esa mujer estuvo 5 largos minutos mirándote como una idiota?.- pregunté molesta, no había manera de que Levi no se hubiera percatado de aquello.

-No levantes la voz, todavía sigo aquí... no hace falta que grites.- respondió mi compañero sin inmutarse.

-Bien me calmaré pero contesta mi pregunta.- mencione obviamente molesta.

-No lo note, lo cierto es que no me di cuenta de nada... estaba demasiado ocupado cerciorándome si no tenías alguna herida o algo de lo que no me hubiese percatado cuando te traje aquí.-dijo a modo de justificación.

Esa explicación cumplió su objetivo... el tranquilizarme, tome varias bocanadas de aire para poder seguir con aquella plática.

-¿Cómo te diste cuenta que estuvo tanto tiempo aquí?.- pregunto Levi.

-Estaba fingiendo que dormía, al principio si lo hacía pero al recobrar la conciencia ni la mujer ni tu se percataron de que había despertado así que decidí averiguar que hacían que los tenía tan entretenidos.- respondí.

-No estoy muy seguro de esto pero sabes Hange, todo esto suena como si... .- y dejó a mi imaginación el resto de su frase.

Espere a que continuara pero aunque mantenía su intensa mirada grisácea sobre mi rostro no prosiguió, razón por la cual me vi obligada a preguntar cuál era el resto de la frase.

-¿Suena como si...? .- pregunté ansiosa.

-Suena como si estuvieses celosa, Hange .-

Definitivamente la manera en la que había arrastrado las palabras al decir mi nombre y el remarcar la palabra 'celosa' no lo había imaginado.

-Ja, claro que no. ¿Por qué habría de estar celosa? .- pregunté en tono normal.

El levantó una ceja y me miró con incredulidad y luego respondió.

-¿Así que no fueron celos? .-

-No, no lo fueron.- mi lógica me decía que así era pero mi corazón latía de una manera terriblemente desbocada.

-¿Entonces no pasa nada si voy a platicar un momento con ella? .- dijo levantándose de la silla y dando un par de pasos frente a la camilla.

-¿Qué ? Levi... ¿a donde vas?, ¡Levi no te atrevas!.- dije entre dientes la última parte, mientras me incorporaba en la camilla.

Lo vi alejarse del lugar donde me encontraba y se dirigía justamente hacia la mujer que hacía unos momentos atrás disfrutaba demasiado su trabajo.

El se giró antes de llegar con la enfermera y me hizo una señal de que guardara silencio al posar su dedo índice sobre sus delgados labios y luego volviendo su atención a donde se dirigía inicialmente, no sin antes levantar sutilmente la comisura de sus labios.

Mi mirada no daba crédito a aquello, ese descarado... ¿Cómo se atrevía?

A la distancia se podía ver que la enfermera hablaba animadamente de algo ya que levantaba sus manos haciendo ademanes a la vez que su boca no se detenía, Levi simplemente la miraba con atención.

Al final de aquel encuentro, Levi volvió con algo entre sus manos.

Eran 2 cosas: una pequeña pastilla color amarillo y una nota.

La pastilla según el mismo me contó era para poder calmar un creciente dolor de cabeza que tenia y la nota el mismo me dejó leerla.

Se trataba del nombre de aquella mujer y el horario en el que podía encontrarla fungiendo de enfermera.

-Esta preocupada por mi estado de shock, así que me dio eso.- dijo señalando la nota.- para que me dirigiera inmediatamente con ella en caso de que me sintiera mal.-

Todo aquello lo explico como si estuviese preparando un té, dándole más importancia al vaso con agua que se encontraba llenando para poder ingerir la pastilla que previamente le habían dado.

-¿Tu le pediste la información?.-pregunté haciendo un esfuerzo enorme por no despedazar el pequeño trozo de papel que yacía sobre la palma de mi mano.

-No, ella me la dio.-

Tomó un sorbo de agua e ingirió la medicina, y volviendo a dejar el vaso ya sin líquido en el, me miro nuevamente.

-¿Qué tanto me miras?, sigo siendo yo... creo.-dijo mientras pestañeaba de manera extraña, como si tuviese mucho sueño, incluso creí haber visto que tenía la mirada completamente perdida.

Eso si me alarmo muchísimo, por lo cual me incorpore, me acerque a él y lo tome por los hombros.

-Oye, Levi...¿Qué es lo que te pasa?.- dije preocupada, mirando a todos tratando de encontrar alguna enfermera que me ayudase, sin éxito. 
¿Dónde se habían metido justo ahora que las necesitaba?

Sentí que poco a poco su resistencia comenzó a ceder y por lo tanto su peso ahora estaba siendo soportado únicamente por mis manos que aún se encontraban en el mismo sitio.

-Levi, no me hagas esto, la enferma soy yo, no tu.- no era queja, era la preocupación la que me hizo decir aquello.

En cuanto me escucho decir eso levanto la vista y cuando sus ojos se encontraron nuevamente con los míos mencionó en un susurro.

-Creo que no me siento tan bien como creí.-

Mi respiración se detuvo en mi garganta y acto seguido se desplomó sobre mis brazos.

 

🔅🔅🔅🔅🔅🔅🔅🔅🔅🔅🔅🔅🔅


¡Todos aman los kudos y los comentarios!

Nos leemos pronto 👋🏻

Danke!