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Mirages: Las aventuras de Red Dotto y Bell Nuit

Summary:

Muchos años han pasado desde que Ladybug y Chat Noir se han retirado como héroes de París desde la derrota y muerte del villano Hawk Moth, nombrando a los 4 actuales héroes cardinales de la ciudad para marcharse a tener una vida normal.
Pero tal parece que ahora una nueva y más peligrosa sombra se aproxima a la ciudad, ¿Será acaso que incluso el regreso de nuestros apreciados héroes será suficiente para detenerle?

Notes:

¡Bienvenido a este, mi primer Fic Publicado!
Espero que disfruten de la lectura de este trabajo por un tiempo en lo que logro completarlo.
Si tiene suficiente éxito continuaré con el e inlcuso trataré de traducirlo al Inglés.

Dicho eso, ¡Qué comience el viaje!

Chapter 1: Prólogo: Retorno

Notes:

(See the end of the chapter for notes.)

Chapter Text

Una explosión desató un fuego terrible sobre los edificios residenciales de Paris, la gente en las calles se apartó lo más rápido que pudo para evitar los pedazos de concreto que caían de la construcción hecha pedazos.

Los gritos de alarma aumentaron cuando del humo proveniente de los tejados unos ojos brillantes anunciaron la presencia de algo peor, el causante del incendio, un monstruo de acero se alzaba sobre los edificios abriendo la boca para mostrar entre gruñidos estremecedores como de su garganta surgía un fuego azul como el de las llamas que cubrían la ciudad.

Las personas de la ciudad huyeron de la zona mientras se escuchaba el sonido de las sirenas de los autos de la Policía y la alarma de un camión de bomberos que se acercaba a la escena con el objetivo de intentar evacuar a los civiles que vivían en aquella zona y que habían sido atrapados por los escombros o que estaban rodeados por las llamas que se cernían sobre su hogar. La bestia metálica giró en dirección a las autoridades que se acercaban, abrió las fauces y dejo escapar un soplo de fuego que impactó contra el asfalto frente a los autos antes de expulsar una llama constante alrededor de su ubicación logrando impedir que alguien escapará o rescatará a sus cautivos.

El monstruo dejo escapar un rugido que atemorizó el corazón de la gente lejos del incidente, llenos de pánico de que aquella cosa finalmente los alcanzara.

El caos se vio interrumpido por un objeto verde que impactó a toda velocidad contra la cabeza del dragón metálico provocando que perdiera el equilibrio un momento dejando caer más escombros de los edificios que había destrozado con tal de afianzarse con las garras. Cuando la bestia alzó la vista para ubicar el origen del ataque una criatura alada gigante le clavó las garras tirando de él para lograr arrojarlo a la calle para alejarlo del edificio.

Una vez en el suelo, el dragón giró intentando acertar un golpe a la extraña criatura emplumada que había logrado tumbarlo, pero el humo a su alrededor impedía que logrará encontrarlo. Lleno de clara ira, la bestia lanzó fuego a sus alrededores.

-¡Protección! – se escuchó un gritó que hizo eco llamando la atención de la criatura.

En medio del humo un escudo cristalino protegía el camino de los civiles que estaban siendo evacuados por una mujer de atuendo negro y amarillo mientras un hombre con un escudo similar al caparazón de una tortuga mantenía en alto la barrera traslúcida que les permitía huir.

-¡Rápido salgan de aquí! – insistía la heroína rubia de ojos azules - ¡A menos que quieran ser comida de dragón!

-¡Queen Bee, baja la voz! – insistió el héroe del escudo – vas a llamar la atención del… - los ojos azules brillantes entre el humo apuntaron hacia ellos - … dragón.

Ayudando a salir a una chica que se había lastimado una pierna, Queen Bee le reclamó.

-¡Tu mantén ese escudo y déjame hacer mi trabajo Caparace! – usando su trompo se alzó en vuelo para llevarse a la chica mientras guiaba a una multitud ahogada en humo a huir mientras el monstruo gruñía y lanzaba fuego en su dirección buscando eliminar el escudo.

-Hey lagartija metálica – el dragón giró para encontrarse a una heroína con orejas y cola de zorro gritarle desde lo alto de un edificio que apenas se mantenía en pie – si quieres jugar ¿Por qué no vienes tras de mi? – gritó mientras le lanzaba una flauta alargada a uno de sus ojos y saltaba para atraparla en el aire cuando está rebotó haciendo enfurecer a la criatura que comenzó a perseguirla – haber si lograr alcanzarnos Gotzila – mientras corría colocó la punta de la flauta sobre sus labios creando un destello en el otro extremo, en un movimiento veloz lanzó el destello a su alrededor creando copias de si misma por todos lados.

-Esa es mi Rena – suspiro Caparace mientras bajaba momentáneamente el escudo para ayudar a evacuar a algunos heridos, después tendrían tiempo para encargarse del monstruo.

-Las llamas se han extendido hacia la última ruta de escape – dijo Queen Bee mientras regresaba volando a por más heridos – esa cosa con alas logró hacerlo después de que ayudará a cruzar a mi último grupo.

-Eso no será problema – ambos héroes miraron hacia la sombra que se acercaba entre el humo, una mujer de piel azul con atuendo de pavorreal que llevaba detrás de si a un ave de color blanco no más grande que ella – mi amok puede llevarlos sobre las llamas.

-¿Y que garantiza que esa cosa emplumada no deje caer a nadie en el camino Le Paon? – interrumpió Queen Bee.

-Caparace puede ir sobre mi amok y crea un campo protector para hacer que todos llegué a salvo – con tranquilidad miró con sus ojos dorados a su compañero – ¿O tienes alguna objeción?

-No, claro que no – dijo tratando de sonar calmado – solo… asegúrate de que esa cosa no alcance a Rena mientras no estoy.

La heroína pavorreal abrió su abanico cubriendo parte de su rostro.

-Te garantizo que estará a salvo.

Estando los tres de acuerdo Le Paon dirigió su atención a la pequeña ave que le seguía y un antifaz de luz azul rodeó su rostro.

-Mi amok, crece y se el protector de estas personas, luego regresa conmigo y ayúdanos a luchar – mientras pronunciaba estás palabras la pequeña ave extendió las alas y aumentó su tamaño para luego permitir que, entre Bee y Caparace, colocarán sobre el a las personas.

Cuando el héroe estuvo encima también el enorme pájaro abrió las alas y emprendió en vuelo.

-¡Protección! – el escudo estaba listo para que lograran sobrevolar las llamas.

-Los rehenes están a salvo – Le Paon miró a Queen Bee – es hora de darle una mano a Rena Rouge.

Ella asintió y ambos se acercaron corriendo para ver la escena de un dragón lanzando llamas a un montón de ilusiones de la heroína del Miraculous del Zorro. Rena Rouge se acercaba después de que acertarás a una de sus ilusiones y lo golpeaba para mantener su atención, en uno de sus últimos ataques el dragón logró enfocarla dándole un fuerte golpe con la cola para enviarla hacia el suelo.

Antes de que logrará llegar tan lejos Queen Bee la atrapó en el aire y se alejo volando de la bestia.

-¡Tardaron demasiado! – dijo mientras recuperaba el aire – logró identificar mis ilusiones.

-¡No es culpa nuestra, tu novio se tomó su tiempo en sacar a la gente del edificio!

-¡Paren de discutir y comiencen a pelear! – les gritó Le Paon mientras lanzaba su abanico como bumerang hacia el cuello del dragón que sobrevolaba sobre ellas logrando únicamente hacer un rasguño sobre el metal – busquen el punto de débil de está cosa.

Pasaron los minutos y entre ataques y esquivadas las tres heroínas rodearon a la bestia sin obtener éxito. Iracundo el dragón batió más las alas para provocar un viento tempestuoso que las golpeó a las tres dejándolas sobre el concreto. Levantándose con dificultad solo lograron observar como el dragón abría las fauces y exhalaba sus llamas azules en su dirección.

-Protección – el escudo de Caparace apenas y alcanzo a desplegarse mientras el dragón las atacaba - ¿Me extrañaron chicas?

Antes de darle una contestación a su oportuno compañero el ataque del dragón se detuvo, a la distancia se podía apreciar como el Amok de plumas blancas lo había impactado y lo atacaba en el aire.

-Creo que ambos nos hacían falta – comentó Rena Rouge – pero vaya que fuiste oportuno tortuguita.

Entre humo y llamas las dos bestias seguían peleando, los héroes se levantaron y se acercaron. Le Paon sostenía su abanico frente a su rostro mientras miraba con atención a su amok pelear.

-Nosotros lo entretenemos – dijo mientras se dibujaba sobre su rostro la máscara azul – ustedes acérquense y busque el punto en qué fue transformado.

Con una mirada asintieron para luego corriendo entre el humo hacia el dragón, Caparace y Rena Rouge cubrieron por la cola mientras Queen Bee voló bajo su estómago tratando de no ser impactada por un ataque del pájaro.

Mientras sus compañeros analizaban los puntos del monstruo Le Paon  le daba ordenes a su creación observando con cuidado los movimientos entre las sombras de los restos de los edificios, se encontraba tan concentrada que cuando el dragón repentinamente sujetó a al amok del cuello pudo sentir como le faltaba el aire al igual que a su creación.

-¡Le Paon! – le gritó uno de sus compañeros cuando observó que dejaba caer su abanico para llevarse las manos cerca del cuello, debajo del abanico un pequeño llavero con un pájaro colgando de el chocó contra el suelo y resbaló hasta unos escombros no muy lejanos

Recuperando el aliento ella corrió para recuperar el objeto que contenía su amok, cuando el dragón estrelló a su ave contra el edificio provocando que más pedazos de concreto cayeran donde estaba el llavero en el mismo momento que el pájaro comenzó a desvanecerse entre una bruma morada. Entre el fuerte viento de las alas del dragón una pluma blanca salió de entre los escombros.

-No… - Le Paon alzo la vista un segundo después cuando vio como sus tres compañeros caían por el lomo del dragón únicamente auxiliados por la protección de Caparace.

Sobre todo ellos el dragón se alzó y abrió las fauces para dar un último ataque, los cuatro héroes cardinales de París habían sido derrotados.

-¡Cataclismo! – el sonido tan familiar provocó que todos los héroes levantaran la vista para ver una casi imperceptible sombra negra sobre las alas del monstruo.

La bestia dejó escapar un rugido ahogado antes de que su piel de acero se convirtiera en óxido rápidamente cayendo como un polvo cobrizo al suelo.

-¡Miraculous Ladybug! – un gritó desencadenó que pequeñas mariquitas brillantes rodearan las paredes de humo velozmente reparando todo el daño hecho a su paso.

Los cuatro superhéroes no podían creer todo lo que habían visto, todo había quedado arreglado, ni siquiera parecía que un monstruo había atacado la ciudad. Y cuando dos figuras extremadamente conocidas cayeron en medio de la recién reparada calle les tomó un momento descifrar si ellos no eran una simple ilusión.

-¿Están bien? – preguntó la mujer vestida de un traje rojo con puntos negros.

-¿Les ha comido la lengua el ratón amigos? – pronunció su compañero de traje negro y orejas de gato mientras colocaba su bastón sobre sus hombros apoyando sobre las puntas del mismo sus manos.

Sin palabras ninguno los cuatro pudo evitar salir corriendo a abrazar a sus viejos amigos

-Miren – gritó alguien entre la multitud - ¡Son Ladybug y Chat Noir!

-¡Los defensores de París nos salvaron!

-También es un gusto volver a verlos chicos – dijo Ladybug entre en apretón.

-Gracias por volver Ladybug– susurró Rena Rouge mientras la abrazaba con fuerza.

-¿Llegamos en tan mal momento?

EL chiste de Chat Noir se perdió entre los gritos de la multitud que exclamaban su regreso.

-Viejo, no pudieron volver en mejor momento – comentó Caparace.

-En realidad – Le Paon miró a sus viejos amigos con una sonrisa aliviada – eran justo el milagro que necesitábamos.

Notes:

¡Han llegado al final del prologo, espero que lo hayan disfrutado!

Puede que se hayan hecho algunas preguntas respecto a uno de los heroes mencionados: Le Paon, bueno ella es un Personaje que cree para una historia que precede a esta línea de tiempo, y que espero compartirles cuando ya este más entrada en capítulos.