Work Text:
Thorin abrió sus ojos, para ver un pequeño Hobbit de pie junto a la cama con una expresión triste en su rostro.
“Tío, he tenido una pesadilla” susurró Frodo, tratando de no despertar a su Tío Bilbo.
Thorin se levantó de la cama y comenzó a caminar en dirección de la habitación de Frodo, quien lo siguió detrás.
Lo arropo en su pequeña cama y se sentó en ella.
- ¿Qué es lo que has soñado, mizimith? - Preguntó el enano.
- Era Smaug! Y venia a la comarca por ti y por Tío Bilbo y tenia a Kili y a Fili y yo me quedaba solo, pero luego llegaba Bolgo por mi…- Frodo hablo rápido y con temor en su voz.
- Espera, espera. ¿Quien te ha hablado sobre Bolgo?- Preguntó Thorin.
- Kili y Fili. Me hablaron sobre los feos orcos con los que pelearon - respondió Frodo.
Kili y Fili habían viajado desde Erebor hasta la Comarca para visitar a sus tíos y especialmente a su pequeño primo Hobbit.
“Esos dos van a ser comida de Orco mañana” Pensó Thorin.
- Frodo, esos Orcos no pueden lastimarte. Ni Smaug ni nada en toda la Tierra Media mientras yo viva. Tu Tío Bilbo y tú siempre estarán a salvo en mi cuidado.
El pequeño asintió con su cabeza. Levantó su almohada y abajo de ella, estaba una pequeña replica de Sting de madera que Bofur le había regalado junto con otro montón de juguetes en su ultima visita a Bag End.
- ¿Crees que te puedas quedar a hacer guardia conmigo? Alguien tiene que cuidar del Tio Bilbo. Y de Kili y Fili.
Thorin sonrió.
- Kili y Fili pueden cuidar de ellos mismos. También tu Tio Bilbo. Sera pequeño pero con su valentía y esa actitud cuando esta enojado, puede asustar hasta al mas feroz dragón. - Habló Thorin, haciendo reír a su sobrino. Pero su sonrisa despareció rápidamente.
- Quiero ser valiente también. - Dijo con tristeza Frodo.
- Lo eres, Mizimith.
- ¿Cómo puedo serlo? Me asustan muchas cosas.
- Frodo, estar asustado está bien, ¿nunca nadie te dijo que tener miedo te hace valiente? El miedo puede hacerte más rápido, inteligente y fuerte. - Hablaba Thorin mientras Frodo lo veía con esos grandes ojos azules. Oh, como le recordaban a los suyos.
- ¿Sabes? Yo le tengo miedo a muchas cosas - susurró Thorin, mirando hacia los lados, como para comprobar que nadie lo haya escuchado mas que Frodo.
- ¿Tú? ¡No, eres un Rey, no se ve qué le temas a nada!- Hablo Frodo, soltando un jadeo de sorpresa.
- Si, así es. Siempre vas a tener miedo, incluso si aprendes a ocultarlo. El miedo es como un compañero, un compañero constante, siempre ahí. Pero está bien, porque el miedo puede unirnos. El viaje a Erebor fue muy peligroso, Frodo. En varias ocasiones pude haber perdido a Bilbo. A Kili y Fili. Perder todo, Frodo. Pero ese mismo miedo fue el que me hizo luchar. El valor no es cuestión de no tener miedo. Es tener miedo y hacer lo que tienes que hacer de todos modos. Nunca olvides eso, inùdoy. - concluyó Thorin, acercándose a su sobrino para plantar un beso en su frente.
El Hobbit bostezó, tallando sus ojos y acomodó su cabeza en su almohada.
- Gracias, Tīo Thorin. - agradeció Frodo, sus párpados cayéndose del sueño.
No hay porque agradecer, mizimith. Duerme tranquilo. - Dijo Thorin, quien no se separo del lado de su sobrino hasta que estuviera profundamente dormido.
Y así fue. Frodo durmió pacíficamente durante la noche, sabiendo que ni los orcos ni los dragones lo perseguirían en sus sueños, y si lo hacen, bueno, él sería valiente.
Aunque no puedo decir lo mismo de Kili y Fili. El par se paso el día escondiéndose de la furia de Thorin.
Nadie se mete con sus sobrinos ... ¡ni siquiera otros sobrinos!
