Chapter Text
—¿Quieres casarte conmigo?—Giyuu pregunto al aire, había practicado la pregunta cientos de veces, Makomo y Tsutako estaban hartos de oírla.
Él quería que todo saliera perfecto. No quería tartamudear o equivocarse mientras hacia la pregunta más importante de su vida.
Palmeo su pantalón buscando la pequeña caja de terciopelo por novena vez en el ultimo minuto, casi creía que podía desaparecer si no la tocaba.
Miro al lago que se extendía a su alrededor, estaba parado en un muelle de madera que se adentraba en el lago bastante lejos de la orilla. No podía evitar sonreír ante la calma del agua que era casi cristalina.
Con Shinobu habían decidido venir de vacaciones a este pequeño pueblo que él solía visitar con su familia antes que sus padres murieran. Hace un par de años volvió con su hermana y era como si nada hubiera cambiado, habían más casas y un par de tiendas más, pero seguía siendo el pueblo que recordaba de su infancia. Y ahora que vino con su novia no pudo evitar sentirse orgulloso al verla maravillada con el pueblo, el objetivo de esta salida de vacaciones para Giyuu era pedir matrimonio, pero para Shinobu era tener unas vacaciones relajantes antes de su ultimo año universitario y el pueblo era perfecto para ambos propósitos.
Para él este sitio era perfecto, no había mucha gente alrededor por lo que nadie vería su propuesta. A pesar de ser hermoso y tranquilo este pueblo
Giyuu comprobó nuevamente su pantalón y vio el cielo, aun quedaba un par de horas para el atardecer. Solo esperaba verse presentable y no sudar debido al nerviosismo. Estaba usando una camisa arremangada hasta los codos, blanca que se ajustaba bien en su cuerpo, según su novia, y unos pantalones negros. Un estilo simple, pero confiable.
—¡Giyuu!—el aludido giro la cabeza y estaba seguro que su corazón se salto un latido al ver a su novia caminando hacia él.
Shinobu usaba un vestido vaporoso de color blanco que su falda plisada llegaba hasta las rodillas y abrazaba su esbelta figura de manera perfecta, no era ajustado ni muy holgado, debido al viento que corría a estas horas de la tarde sus piernas estaban cubiertas por medias negras que desaparecían en unos botines del mismo color que tenían unos pequeños tacos para aumentar un par de centímetros su pequeña altura. Todo esto acompañado de una pequeña cartera que combinaba de manera fantástica con sus ropas.
Su cabello había crecido desde la primera vez que la vio, antes lo usaba más corto que él, no llegaba ni siquiera a los hombros y dejaba mechones para enmarcar su bello rostro. Ahora su cabellera caía en ondas hasta la mitad de su espalda y sus leales puntas moradas aun estaban ahí aunque más sutiles que antes. El broche de mariposa que tanto la identificaba dejo de estar en la coronilla de su cabeza manteniendo un tenso moño para estar en su nuca evitando que su cabello se fuera a su rostro.
Shinobu siempre ha sido muy hermosa para Giyuu, pero ahora que esta a punto de pedirle que sea su esposa, le parecía etérea.
—¿Me veo tan bien?—la mujer se burlo del silencio y lo atontado de su novio para después reír levemente al verlo sonrojarse.
Giyuu asintió rápidamente y rodeo a Shinobu con su brazo cuando estuvo a su lado.
—Es una vista muy agradable—Kochou nuevamente hablo al pegarse al costado de Tomioka quien la abrazo con fuerza antes de depositar un corto beso en su cabello—, tenias razón respecto a este pueblo.
Giyuu sonrió, habían discutido sobre donde pasar sus ultimas noches de vacaciones ya que su novia quería ir a unas aguas termales, pero él la convenció de visitar este pueblo. Shinobu tuvo que tragarse su orgullo para decir eso, lo que significaba que realmente le agrado el destino.
—¿Qué se siente equivocarse?—trato de mosquear a su novia un poco para variar ya que ella solía ser quien lo molestaba.
—No te acostumbres a tener la razón—ella golpeo juguetonamente su pecho mientras ambos contemplaban el lago.
Giyuu la apretó un poco más fuerte contra su costado, vio su cabeza, no pudo evitar recordar la primera vez que la vio y la mala primera impresión que él dejo.
Suspiro molesto al ver que estaba en una clase distinta a la de Sabito y Makomo, habían estado juntos todos los años ¿por que tuvo que ser distinto el ultimo año?
—¡Cálmate Giyuu!—palmeo el chico de cabello salmón su hombro para brindarle consuelo.—Esta es tu oportunidad para hacer más amigos.
Suspiro aun más pesado que la ultima vez al oír las palabras de su amigo, él sabia reconocer sus fortalezas y debilidades por lo que estaba muy consiente de sus pobres capacidades sociales.
—No lo estas ayudando—regaño Makomo a su novio—, podremos vernos en los recesos y el almuerzo, tranquilo.
Eso lo animo un poco más, solo le preocupaba cuando tuvieran que hacer trabajos grupales, pero eso tendría que resolverlo en el futuro.
—Tengo que ir a clases—rendido Giyuu le dijo a sus amigos—, nos vemos.
Al llegar a su salón vio que en la pizarra los asientos ya habían sido asignados previamente y agradeció estar junto a una ventana, le gustaba distraerse mirando al paisaje durante algunas clases.
Ya en su lugar escucho como alguien ocupaba el puesto a su lado, giro la cabeza para conocer a su vecino de asiento y tuvo que concentrarse para no delatar lo sorprendido que estaba por la apariencia de la joven.
Con su uniforme la chica pequeña y menuda destacaba por su belleza de igual manera, sobre todo por su par de grandes ojos morados junto al broche de mariposa.
Estaba tan atontado que ni noto cuando ella le devolvió la mirada, pero si se fijo que la chica era bastante baja, aun más que Makomo.
—Tu debes ser Tomioka-san—la voz suave y cantada de su ahora compañera de clases lleno sus oídos y él se quedo estático. ¿Cómo ella sabia su nombre? Debió verlo en la lista de asientos, se contesto a si mismo Giyuu.—, soy Kochou Shinobu, llevémonos bien.
Giyuu había oído ese nombre antes, era muy popular por su inteligencia y belleza, pero aun así nunca tuvo un novio o salía en citas, algunos la llamaban mariposa inalcanzable.
—¿No eres muy baja para estar sentada tan atrás?—pregunto la primera idiotez que se le paso por la cabeza y vio como el rostro de su compañera perdía su sonrisa amable y amistosa para fruncir el ceño, se veía adorable, aunque recobro la compostura rápidamente.
—Nee~Tomioka-san—Kochou lo llamo y él asintió para darle a entender a ella que tenia su atención—, por eso todos te odian.
Fue un muy mal comienzo, se dio cuenta en ese instante y lo sigue sabiendo ahora, pero en su defensa él solo estaba preocupado porque ella quizás no vería bien la pizarra desde ese lugar. El problema fue su falta de habilidades de comunicación, algo con lo que ha mejorado a lo largo de los años, no mucho, pero es mejor que nada.
Desde ese primer encuentro todo mejoro, ella de alguna forma parecía disfrutar molestándolo y él lo aceptaba ya que en el fondo le divertía.
Con sus bromas, comentarios ácidos y su risa encantadora Shinobu derribo sus paredes para empezar a conocerlo. Se demoro muy poco tiempo en lograr leerlo como un libro abierto y aprender cosas de él que otros tardaron años en aprender.
Kochou conocía su alma y la cambio para mejor, lo poco que se valoraba a si mismo y el complejo de inferioridad que arrastraba, Shinobu los sano a lo largo de su tiempo juntos.
A cambio él también logro conocerla, la siempre sonriente Shinobu tenia un carácter de temer bajo esa sonrisa que siempre ocupaba su rostro, sonrisa que Giyuu después empezó a notar falsa y ahora podía diferenciar perfectamente de una real. Ese carácter que algunos encontraban intimidante a él le parecía uno de sus encantos más fuerte y disfrutaba de verla ser ella misma junto a él.
Agradecía a todos los dioses que ella se hubiera confesado, él nunca lo habría hecho ya que era incapaz de notar sus propios sentimientos hasta que le estallaban en el rostro.
Giyuu estaba soñando, esa era la única explicación lógica ante la escena que se desarrollaba frente a él. Shinobu Kochou acababa de decir que él le gustaba, debió oír mal.
Estaba en la entrada de su hogar, salió a abrirle a su amiga que soltó esas palabras a penas estuvieron frente a frente.
Su cerebro solo podía repetir lo que ella le dijo, no era capaz de procesar más.
—No tienes que responder—la voz de Kochou logro que se calmara su cabeza, pero pudo notarla titubear al decir esto—, creo que mejor me iré.
Al ver a su amiga caminar lejos de él, con los hombros caídos y sin su usual sonrisa, se dio cuenta que lastimo sus sentimientos.
No solo eso, el dolor y angustia que sintió su propio corazón hizo que su cerebro por fin aceptara los sentimientos que tenia por Kochou.
Corrió tras de ella y se alegro de los pasos cortos de Kochou porque la alcanzo rápidamente, la tomo de los hombros y la giro para estrellar sus labios contra los de ella.
Lo que empezó siendo un beso impetuoso paso a ser uno cargado de cariño y ternura, Giyuu disfruto el sabor de los labios de Kochou que trataba de invadir la boca de él, al tiempo se separaron en busca de aire, ambos sonrojados.
—¡Tu también me gustas!—prácticamente grito mientras sentía su rostro caliente y ni quiso imaginar lo sonrojado que debía estar.—¡Me gustaría salir contigo y que seas mi novia!
Shinobu estaba recuperándose del beso aun cuando escucho esas palabras y vio el rostro rojo de Tomioka.
Giyuu solo recibió de respuesta una risa corta que murió en la garganta de Shinobu que empezó a fruncir el ceño.
—Nee~¿Has besado a alguien antes, Giyuu-san?—la pregunta de ella lo descoloco notablemente, debía estar burlándose de él.
—¡Por supuesto que no!—grito rojo nuevamente y vio a Kochou llevarse una mano a taparse su boca para sofocar una risita.
—Que adorable—Kochou le dijo eso al verlo tan sonrojado y antes de que él pudiera defenderse volvió a unir sus labios.
Meses más tarde Shinobu le confeso que le sorprendio lo buen besador que era y se molesto pensando que beso a alguien más antes.
Tras ese beso habían formalizado su relación, eso ya hace más de cinco años. Tiempo que no estuvo exento de problemas, como todas las relaciones, pero a cada dificultad supieron sobreponerse y ahora disfrutaban de una relación solida.
Ella sacaba lo mejor de él y Shinobu por fin tenia alguien en quien poder apoyarse por completo.
Su más grande problema vino poco después de empezar a salir, cuando tenían que elegir universidades. A ella la aceptaron en su universidad soñada, quedaba lejos de su hogar y significaría mudarse.
El conflicto surgió cuando se entero que su novia quería quedarse en la ciudad e ingresar a una universidad local para estar cerca de él. Cuando se entero le grito y discutieron de una manera pésima, considero terminar con ella para verla cumplir su sueño, pero en lugar de eso se deslomo estudiando. En el par de meses siguientes estudio más que en toda su anterior vida escolar y logro entrar a una buena universidad cercana a la soñada de Kochou, con la ayuda de ella logro hacerlo.
En esos meses de estudio él entendió que Shinobu era una maestra estricta y severa, lo regañaba de sobremanera cuando se equivocaba en pequeñeces y sus palabras de animo eran escasas, estaba seguro que en una academia militar recibiría más afecto de sus maestros.
Su esfuerzo dio frutos y valió cada segundo ver la sonrisa de Shinobu al mostrarle la carta de aceptación, después de ese momento su relación avanzo a paso firme. Quizás avanzaron muy rápido ya que ambos pasaron a vivir juntos en un departamento cercano a ambas universidades.
Vivir con ella había sido complicado al inicio, Shinobu no era muy buena con sus habilidades hogareñas y ese peso Giyuu lo tomo de buena manera. Le enseño a su novia a hacerse cargo de las tareas que no dominaba para que pudieran compartir los deberes del hogar.
El resto de su vida en pareja paso de manera amena, de vez en cuando discutían y para su gusto Shinobu disfrutaba demasiado molestarlo. Pero él era feliz, y ahora, al verla apoyada contra su cuerpo tarareando no pudo evitar pensar que ella también lo era.
Su diatriba interna fue interrumpida por el tono de llamada del teléfono de su novia, él contaba con eso, a esta hora Kanae la llamaba para preguntarle si todo iba bien en sus vacaciones como la buena hermana mayor que era.
—Lo siento, tengo que contestar—Kochou le dijo soltando su abrazo para darle la espalda a él y al lago mientras contestaba su llamada.
Solo pudo sonreír al oírla hablar con su hermana mayor, ganarse la aprobación de Kanae no fue difícil, pero él se aseguro de nunca darle razones a la Kochou mayor para dudar de él, sabia que su cuñada era de temer cuando se lo proponía.
Palmeo por ultima vez su bolsillo y sonrió al sentir la caja de terciopelo, para inmediatamente después sacarla de su pantalón y arrodillarse a espaldas de la mujer mientras abría la caja.
Los segundos que paso esperando a que ella terminara su llamado le parecieron eterno, no solo por su nerviosismo, se sentía impaciente por casarse con ella.
Vio el anillo que descansaba en el centro de la caja y no pudo evitar sentirse orgulloso de su elección. El anillo que selecciono era de oro blanco con un pequeño diamante, pero la razón de elegir ese anillo eran las pequeñas mariposas grabadas en la argolla.
Se lo enseño a Kanao cuando lo fueron a comprar y ella le dio su aprobación, se sintió mal por no pedirle su opinión a Kanae, pero sentía que la mayor se emocionaría demasiado con la noticia y Shinobu se daría cuenta de lo que planeaba.
De su pequeño circulo solo sabían Makomo y Tsutako sus intenciones de pedirle matrimonio a su novia en este viaje, después oiría los regaños de Sabito por dejarlo fuera, su mejor amigo era muchas cosas, pero ser sutil no estaba en esa lista.
Escucho como su novia se despedía de Kanae y sintió como su corazón se aceleraba aun más, la vio guardar su teléfono en el bolso y girarse.
—Es un poco tarde y si vamos a cen—Shinobu se quedo muda al verlo arrodillado y no pudo evitar sonreír ante la sorpresa de ella que era evidente en su rostro.
Una alarma se encendió en su cabeza, la propuesta que tenia ensayada se borro completamente de su memoria, tendría que improvisar.
—Kochou—la llamo por su apellido, como cuando se conocieron —, te amo. Amo lo inteligente y hermosa que eres, incluso amo como me molestas de la manera en que solo tu puedes hacerlo, eres generosa y muy divertida, estar contigo me hace feliz.
Se quedaron ambos en silencio y Giyuu finalmente podría soltar la pregunta que llevaba atorada en su pecho desde hace algunos meses cuando supo que quería pasar el resto de su vida con ella.
Él estaba recostado leyendo un libro mientras esperaba que su novia abandonara el estudio del departamento que ambos compartían, ya se le estaba haciendo tarde para dormir.
Dejo el libro en su mesita de noche y se levanto de la cama que compartía con su novia para buscarla, camino suavemente por el pasillo hasta llegar a la habitación que transformaron en un estudio.
Habían dos escritorios, cada uno en un extremo opuesto, un sillón, libreros y una mesa para cuando decidían cenar allí.
En el escritorio de su novia descansa ella apoyada en un libro abierto, no era que Shinobu necesitara estudiar demasiado, ella podría pasar cada materia fácilmente con un nulo esfuerzo, era la persona más lista que conocía.
Pero para la terca Kochou eso no bastaba, ella quería calificaciones perfectas y su sensei ahora, Tamayo era su nombre, no se las ponía fácil ya que encontraba formas de desafiar las capacidades de Shinobu.
Pudo notar que a pesar de sus palabras de molestia, su novia disfrutaba las exigencias de la maestra y la respetaba, aunque nunca lo admitiría en voz alta.
Se acerco a verla y sonrió al notar que estaba profundamente dormida e incluso usaba sus ropas para dormir, incluso estaba babeando su libro de texto. Algunas personas considerarían esto algo asqueroso, pero él sabia que Shinobu solía babear cuando estaba muy cansada.
La tomo en sus brazos como princesa y ella se acurruco en su pecho de manera instintiva, la llevo a la cama y sonrió al sentir que seguía profundamente dormida.
La llevo lentamente, con cuidado para asegurarse de no despertarla, después con cuidado la deposito en la cama que ambos compartían.
Shinobu se acurruco en su lado de la cama y estiro su delgado brazo hacia el otro lado de la cama buscando a su novio. Solo pudo sonreír al verla fruncir el ceño aun dormida por no encontrarlo, él en ese instante solo pudo complacer a su novia y recostarse a su lado.
Ella de inmediato se pego a su cuerpo, apoyo la cabeza en su pecho y lo abrazo, sellando así su destino, obligándolo a dormir.
Tras dormir esa noche y despertar para verla, babeando ahora su pecho en lugar de su libro, solo pudo pensar que amanecer así cada día por el resto de su vida lo haría el hombre más afortunado.
Esa misma tarde cogió su teléfono y creo un chat grupal con las personas que pensaba podrían ayudarlo a planear la propuesta. Por eso agrego solamente a Makomo, Tsutako y Kanao, tristemente no confiaba mucho en la discreción de sus otros amigos o de las amigas de su novia.
Cada una de las tres nombradas jugo un rol clave en su propuesta. Su hermana mayor lo ayudo a elegir este pueblo y específicamente el muelle, era el lugar perfecto, calmado y daba una escena romántica sin ser muy empalagosa. Kanao lo ayudo a elegir el anillo perfecto y Makomo a ensayar las palabras de propuesta, que finalmente olvido, pero la intención es lo que cuenta.
Todo para este preciso instante.
—Shinobu Kochou, ¿te casarías conmigo?
Los instantes en que espero la respuesta de su novia se sintieron interminables. Aprovecho el tiempo de apreciar el rostro aun sorprendido de ella, rezo en su mente para que ella aceptara.
—¡Si! Me casare contigo—Shinobu dijo rápidamente mientras asentía, ella se veía más emocionada de lo que él había imaginado, pero le alegraba verla así de feliz.
Su novia le hizo gestos para que se levantara y así lo hizo, se acerco a ella que le extendió la mano. Él deslizo el hermoso dedo en el delicado dedo anular de la mano izquierda de Shinobu, encajaba perfecto, solo pudo agradecerle a su cuñada en su cabeza.
—¿Te sorprendí?—solo podía sonreír ahora que Shinobu se deslizo en sus brazos, el abrazo no estaba completo ya que estaban lo suficientemente separados como para hablar mirándose a la cara.
—Si, pero te falto algo—ella le sonrió de manera coqueta y antes de que él pudiera preguntar algo hablo la voz femenina nuevamente—. Esto.
Con esas palabras Shinobu salto para capturar los labios de su novio, Giyuu al verse sorprendido trastabillo con una de las maderas del puente provocando que ambos cayeran al lago.
Las manos de Kochou acunaron el rostro de su novio, aun sin percatarse de su inminente caída al lago, sus ojos estaban cerrados y ella solo se preocupaba de disfrutar el momento.
Tomioka por su parte sorprendido al verse en el agua solo pudo tomar a Shinobu por la cintura y abrió los ojos aun dentro del agua debido a la sorpresa.
A pesar de esto en ningún momento rompieron el beso.
"No puedo esperar a casarme con ella." Fue lo ultimo en lo que pensó Giyuu antes de cerrar los ojos y dejarse llevar por el beso, aun estaban de vacaciones y ahora disfrutaría el momento.
