Chapter Text
Él es como una chica.
Un joven yacía en su cama acostado cuando de repente su celular sonó.
—Si, diga— decía aquel joven adormilado.
—Arréglate un poco y ven a la oficina a las ocho, por favor— le respondió una voz al otro lado de la línea.
—¿Por qué?... ¿Qué pasó?.
—El señor Cho regresa hoy de Gran Bretaña, dijo que vendrá directamente a la oficina una vez su avión haya aterrizado.
—¿Qué acaso no iba a regresar el próximo lunes?.
—Probablemente ese fue un anuncio falso que hizo deliberadamente, para luego tomarnos por sorpresa, de cualquier manera solo arréglate y ven, por favor.
—Si, esta bien, nos vemos.
Tan pronto como la llamada terminó aquel joven se fue directamente al baño, tenía que apresurarse si quería llegar temprano, al cabo de unos cuantos minutos terminó de vestirse, rápidamente tomó su maletín y bajó las escaleras, pero tan pronto como sus pies tocaron el suelo del vestíbulo
—¡Sorpresa!— decía alguien a sus espaldas
—¿Señor Cho?.
—¿Quién más podría ser?, sigues siendo el mismo.
Flashback
El órgano de una iglesia y el canto de las aves se oían, mientras una pequeña niña tomada de las manos de dos señores que a partir de ese día serían sus padres se despedían de aquel lugar, en ese momento la vida de esa pequeña cambiaría, pero no todos eran felices en aquel momento, ya que un pequeño niño sentado dentro de la iglesia lloraba.
—Ryeowook, ¿Qué anda mal?, no quieres que Luna se vaya, ¿cierto?— decía la voz de una joven monja detrás de él. —¿Por qué no vas a despedirte en vez de quedarte aquí llorando?
—Señorita Kang, ¿Por qué no puedo ser yo al que adopten?, ¿por qué no les agrado?, solo quiero tener padres— decía entrecortadamente mientras lloraba.
—Ryeowook, no estés triste, tendrás una mamá y un papá, sólo se tu mismo, en un futuro no te escondas ni llores, trata de hablar con otros niños y sonríeles a todos, a nadie le gustan los niños que se quejan mucho, ¿Puedes hacerlo?.
—Ok— fue su única respuesta.
—Bien, eres un niño muy bueno.
Después de todo nada estaba perdido aún, su futuro y sobre todo su vida estaban próximos a cambiar, varios días después de la partida de Luna, un auto negro llegó a esa iglesia, pronto todos los niños que estaban jugando en el patio se acercaron instintivamente, todos menos uno que se encontraba leyendo dentro de la iglesia, unos pequeños zapatos bajaron de ese auto, era un pequeño niño vestido con un impecable traje.
Ryeowook que yacía sentado dentro de la iglesia leyendo no se percató de la presencia de alguien hasta que estuvo justo a un costado de él, se sorprendió mucho al ver a un niño a un lado, por lo que dejó su libro en la banca y decidió pararse, aquel niño era más alto de lo que él era.
—Kyuhyun, ¿por qué viniste aquí?— se escuchó a lo lejos la voz de una mujer.
—Hey tú, ven aquí— le dijo al pequeño Ryeowook ignorando completamente lo que aquella mujer le estaba diciendo.
—...
—Eres lindo— mencionó tan pronto se le acercó.
—...
—Tu cabello es aún más suave que el de Choko.
—Choko es un cachorro. ¿Cómo puedes compararlo con un cachorro?, no seas grosero— se escuchaba la voz de aquella mujer a su lado.
—¿Eres una niña?— preguntó de repente Kyuhyun.
—No, soy un niño— respondió sin chistar.
—Claro que no, tienes cara de niña, estas mintiendo ¿cierto?.
—Kyuhyun, déjalo en paz— dijo de pronto aquella mujer pues Kyuhyun le estaba pellizcando los cachetes al pobre Ryeowook.
—Esto duele ¿no?, vamos llora.
—...
—¿No llorarás?, vamos esto no tiene sentido.
—...
—Te estoy diciendo que llores, solo hazlo.
—Busca a otro si no es obediente, pero ya déjalo— volvía a decir la mujer.
-No, él es el indicado- afirmó tan seguro de sí
Realmente le dolía, le estaba presionando tan fuerte el rostro que inclusive parecía un tomate pero en cuanto lo escucho decir aquellas palabras soltó una lagrima y luego otra.
—Mira, así esta bien— dijo soltándolo al instante.
—Mi nombre es Cho Kyuhyun, ¿Cuál es el tuyo?, quiero adoptarte, eres mío ahora. Escucha solo puedes hacer lo que yo te deje hacer, de otra manera serás castigado, por supuesto te trataré bien siempre que sigas mis ordenes— mientras volteaba y tomaba la mano de su madre para caminar hacía la salida.
Tardo un poco en reaccionar Ryeowook y antes de comenzar a seguirlo, no dudó en hacerle la pregunta que cambiaría su vida.
—¿Estas seguro de que me tratarás bien?.
Fue ahí cuando Kyuhyun paró en seco, volteo a verlo y con la mayor firmeza que podría tener un pequeño niño de 8 años afirmó lo que antes había dicho con un...
—Si, por siempre.
Y fue así como el pequeño Ryeowook fue adoptado, aquel niño que siempre vivió en aquel orfanato, simplemente quedó maravillado al entrar a esa gran casa donde sería su nuevo hogar, todos los días jugaba con el pequeño Kyuhyun en el gran jardín, realizaban casi todo juntos y al llegar la noche el pequeño Kyuhyun dormía abrazado de su pequeño Ryeowook, ahora si podía considerarse un niño feliz y querido.
Fin Flashback
**Pero los cuentos de hadas son solo mentiras, en el mundo real no hay guerreros o príncipes, sino el dueño irritable de una mascota, lo bueno es que las personas crecen, no pensé que después de 20 años Kyuhyun trataría a un hombre de 30 años como a Choko, me lo supuse.**
—Regresé una semana antes— decía el joven Kyuhyun directamente al oído izquierdo de Ryeowook a sus espaldas.
—...
—No quise ni perder un minuto esperando por un taxi, así que tomé el subterráneo tan pronto como aterricé, todo lo que hice fue para darte una sorpresa, pero sólo estás siendo frío conmigo— dijo separándose rápidamente de él y con una impresión leve de molestia.
Tan pronto como Ryeowook se levanto y miró a Kyuhyun se quedó pasmado observándolo, viendo aquella pequeña pero sutil sonrisa en su rostro que añoraba ver.
—Wookie, ¿me extrañaste?, dime.
—Por supuesto que si— respondió sin mirarlo.
—Pues no lo aparentas— respondió hábilmente Kyuhyun.
—Yo...uhm...
—Oh, correcto. No serías mi Wookie si pudieras decir cómo te sientes, vamos, te llevaré a la oficina— decía animadamente y abrazándolo con un brazo sobre el cuello mientras caminaban hacia la salida de la casa con dirección a la oficina.
