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Muchos podrían decirle que su querida amiga era amargada, tosca, ruda, violenta o insensible como para que pudiera estar tan cerca de alguien como ella, pero nunca llegó a influenciar los pensamientos de los demás sobre su perspectiva hacía Rell, podrían decir todo lo que quisieran mientras no entrara en insultos pero para ella la noxiana era una especie luz, un tanto opaca para muchos pero resaltante en todo lo lúgubre que había visto en Zaun.
- Creo que me gusta alguien. - Seraphine miró directamente a los ojos de su amiga, quién estaba tratando de desayunar si no fuera por el asombró que mostraba todo su rostro.
- ¿A ti te puede llegar a gustarte alguien? - Aunque no quiso que sonara como ofensa, los sentidos de Rell se habían perdido ante la información que estaba obteniendo, fue tan de la nada que solo podía sentirse pérdida. - Osea... ¿Es en serio? -
- Me ofende un poco el que me preguntes eso pero si puede pasar... ¿Tanto te sorprende? - Era raro y algo triste haber visto esa reacción por parte de su amiga, quien siempre la trato como alguien más, no como la Idol que Piltover y Zaun adoraban aunque en realidad no fuera solo por eso. - ¿Es porque soy famosa que lo vez raro? -
- ¿Que? ¡No! Es solo que siempre te vi tan dedicada a tu sueño qué bueno pensé que... ¿No tenías ningún gusto por el romance? - Todo era confuso para la noxiana, su mano pasó varias veces entre su cabello tratando de echarlo hacia atrás un tanto ansiosa por la noticia mostrando un rostro confuso pero tierno. -
"En serio no puedo sentirme mal contigo cerca" Aquello fue más un susurró que un pensamiento por parte de Seraphine, había olvidado que la persona enfrente de ella desconocía la forma de hacer amigos o tratar a otros de su misma edad.
El pequeño recuerdo de cómo se conocieron llegó a su cabeza de forma fugaz, solo priorizando el como la rubia mostró un gran nerviosismo ante ella y lo primero que le dijo fuera "Eres linda... Eh bueno... Adiós" unas palabras sinceras antes de verla desaparecer y haber frustrado un casi secuestro, sus palabras eran sin ese fanatismo que podía sentir en la gente que se acercaba a ella aparte de poder notar como la montura que carga tiene un gran apego a su dueña, era diferente algo curioso y hermoso pero igual de agridulce al tratarse de Rell.
- Emm ¿Seraphine? - La rubia logró escuchar la oración por parte de Sera, había alegría en su rostro, hacer sentir feliz a alguien era satisfactorio para todo lo que había vivido pero ahora no podía comprender la hermosa sonrisa que tenía la cantante. - ¿Quién te gusta? ¿Te provocó también aquello que llaman mariposas?. -
- Preferiría no decirlo... Pero un detalle es que parece un gran León, aunque eso no le quita lo dulce que es y si... Hay mariposas jaja. - Era lindo escuchar esa expresión usada antiguamente para describir una sensación que la Noxiana conocía, era fascinante el cántico puro aun viviente en alguien que incluso sus manos ya fueron manchadas con sangre, un contraste tan hermoso y triste, como lo era Zaun y Piltover.
- Bueno si pudo llamar tu atención que eres alguien que puede ¿Escuchar? Los objetos y esas cosas debe ser genial, eso si te rompe el corazón y yo lo haré uno con el hierro. - La sobre protección de Rell a Seraphine solo podía hacer más feliz a la última, la soledad que podía sentir se desvanecía con esas pequeñas palabras, aunque fueran ciertas y debían dar miedo, Seraphine la detendría en todo caso. - Aunque bueno, si hago eso los Piltorianos descubrirán que hay una Noxiana y te metería en problemas, eso sin contar los días que llevo aquí. -
- Tranquila, esa persona es demasiada buena para lo que ha vivido, es increíble que pueda confiar en mí. - Seraphine solo pudo suspirar algo desanimada, al recordar el estado en como se encontró a Rell.
- Es porque tu eres increíble, tratas de darle alivio a Zaunitas, a los Piltorianos tratas de hacerlos recapacitar e imaginó que para la gente que te conozca fuera de este lugar serás una luz que les da paz, incluso yo puedo confiar en ti y solo necesité una cosa para poder hacerlo, ver como no te importa de donde proviene alguien tu igual los aprecias sea enfrente de todos o sola. - El fuerte sonrojo en Rell era un poco más normal pero curioso, había logrado ser directa después de varios días en el que varios "amigos" de Seraphine la acosaban preguntando ¿Que es Sera para ti? Ya sea de forma despectiva o tratando de ser amables con ella pero nunca pudo responder tales cosas debido a su forma de ser. - Incluso cuando te conté mi historia, no me odiaste como otros... Se que en Piltover me juzgarán solo por Noxiana y en Zaun valdría mas muerta que viva... Pero igual me diste una oportunidad para olvidar lo responsable que soy de los Vacuo y que pronto debo volver. -
Había recibido palabras parecidas por mucho tiempo, cada una de ellas podía llegar a sentirlas reales hasta cierto punto, incluso sus amigos más cercanos le contaron lo amable que era pero todo era diferente ante la Dama de Hierro, no había nada nuevo o algo especial pero no se podía sentir idéntico, había tenido pareja con anterioridad y aún así nunca se sonrojo tanto por las mismas palabras de todos los días. Quería agradecer sus sinceras palabras pero aquel final solo podía recordarle que Rell no estaría para siempre en Piltover, tenía una misión autoproclamada que nadie podía quitarle, ni ella aunque quisiera.
- Ya tienes fecha para volver a Noxus ¿Verdad? - Era una realidad que siempre quiso negarse aceptar y el tono tan desganado lo dejó en evidencia.
Rell no quería verla al rostro, debía negarse a responder la pregunta qué tanto miedo le provocó pues al final, no quería irse de ahí pero los recuerdos en su ser siempre, siempre le traería aquella emoción que más odiaba la cantante, furia.
- Mañana mismo, estoy muy agradecida de que me permitieras quedar en tu hogar mientras me terminaba de curar pero tengo que volver... Entre mas tiempo tarde habrá más niños que terminaran como Gabriel, mi vida por todas las que quite. - El calor había aumentado de forma exponencial en la habitación, la furia que por varios días había desaparecido volvió ante los recuerdo del único Noxiano qué pudo darle alegría en su terrible travesía, ella no pudo sentir el cambio de temperatura hasta que un gran abrazo la envolvió trayendo sus pensamientos al suelo.
El plato donde estaba el cereal se quebró al caer resonando por todo el lugar pero aun así Rell tenía los ojos cerrados escuchando con total atención la suave voz de Seraphine, quién solo tarareaba en realidad pero fue más que suficiente para apaciguar a la bestia.
- Se que es egoísta pero evita recordar eso hasta mañana... Quiero que te quites ese peso sobre tus hombros por hoy, no me gusta verte así y el pensar que morirás tampoco me gusta, vive conmigo una pequeña ilusión hasta el día de tu partida. - Conocía bien la historia de Gabriel, el sentimiento mutuo de incompetencia era grande, una por no sentir que se esforzó en buscarlo y la otra al recordar lo efímero qué era las veces que Piltover ayudaba Zaun, aun con su influencia.
"A vuelto a ser igual de hermoso..." La canción de Rell se había convertido en una música que a Seraphine le daba esperanza pero en ese momento en verdad quería dejar sus pensamientos egoísta solo por la chica más joven.
- Ya me diste una ilusión Sera, estaré eternamente agradecida por ello, cuándo pueda destruir al fin a Noxus... Mi gente conocerá tu voz, sabrá de aquella persona que me dio fuerzas para seguir, así que acepto continuar en la ilusión, tal vez así sea menos amargo todo lo que viví. - Aun con toda la confianza que tenía, quería llorar, Seraphine se había vuelto lo que alguna vez fue Gabriel para ella o tal vez algo más, una fantasía que tal vez nunca se haría realidad y ella era muy consciente de eso pero jamás lo diría en voz alta.
Ambas no querían continuar diciendo algo, el abrazo era eterno pero no incómodo, tenían sus propias guerras y conocían el peso de eso pero en ese momento solo disfrutaron lo poco que ya tenían, sin saber que les deparaba el futuro.
- Espero que tu león te cuide mientras no esté. -
- Pensé que habíamos dejado el tema. -
- Cierto, cierto... Pero hey si puedo molestarte con esto yo no veo el problema. -
- jajaja eres una tonta Rell. -
- Si... ¿Podrías cantarme antes de salir? Es relajante desayunar mientras te escucho. -
- Te va encantar esto, es mi nueva canción y tú serás la primera en escucharlo. -
Ninguna diría lo que su corazón ocultó, ambas era consciente de los problemas de atar a alguien que tenía ya un deseo sobre sus hombros, aún así Seraphine no desaprovecho el momento de tirar una última indirecta, poniendo en el frondoso cabello de Rell, unas orejas de León que la última no entendió en ningún momento de su último día en Piltover.
