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¿Quién es? |Bakarina| Trilogía (1/3)

Summary:

-Me parece que no has aprendido cuál es tu lugar.
-Príncipe Gerald, por favor, no me haga nada.
-Tú no estás en posición de pedirme algo ¿Lo entiendes, escoria?- El príncipe se acercó sigilosamente a mí y me miró con aquella mirada que puede atravesar cualquier cosa- ¿Debería perdonar tu vida?
¿Puedes descubrir que personaje está a punto de ser asesinado por el príncipe sádico?

Puedes leer la continuación de esta historia en mi perfil de Wattpad o en mi perfil de AO3.

Notes:

Esta es la primera parte de una trilogía. No te olvides de leer las siguientes partes.

(See the end of the work for more notes.)

Chapter 1: Prólogo

Chapter Text

—Me parece que no has aprendido cuál es tu lugar.

—Príncipe Gerald, por favor, no me haga nada.

—Tú no estás en posición de pedirme algo ¿Lo entiendes, escoria?— El príncipe se acercó sigilosamente a mí y me miró con aquella mirada que puede atravesar cualquier cosa— ¿Debería perdonar tu vida?

Me quedé callad@. Sabía perfectamente que no podía decir nada, no cuando una de sus manos me amenazaba con quemarme el rostro.

—Puedes hacer, decir o pensar cualquier cosa de mí. Pero con mi prometida no te puedes meter.

Caminó lentamente dándome la espalda y, antes de girar la perilla, me dijo lo que no quería escuchar.

—¿Por qué no te mato ahorita mismo?

Empecé a temblar. Gerald-sama no me podía matar, no sería capaz ... ¿O si?

Con una sonrisa en su rostro, volvía a caminar lentamente hacia mi, mientras el fuego que se encontraba a su alrededor se intensificaba.

¿Qué había hecho yo para merecer esto?

Oh, si. Coquetearle a la prometida del príncipe Gerald.

Este sería mi fin si no fuera por la voz angelical de Catarina-sama.

—Gerald-sama, ¿Qué ocurre aquí?

Catarina llegó en el momento indicado para salvar mi vida.

—¿Qué haces solo en la habitación con ____?

Un momento, ¿Catarina-sama estaba sonriendo? Acaso ... ¿ELLA CREE QUE GERALD Y YO TENEMOS UNA RELACIÓN?

¡De ninguna manera! Gerald y yo solo estábamos solos... En la habitación... A oscuras... Con la puerta cerrada... ¡OH NO!

—Catarina-sama, mejor vamos a comer los dulces que te compré— dijo Gerald-sama antes de voltear a mirarme con aquella sonrisa siniestra.

Sin duda, pude haber muerto a manos de Gerald.

Pero aún así ¡No pienso rendirme con Catarina-sama.