Chapter Text
Jimin miraba la cara del profesor, incrédulo, ojos que amenazaban con salir de sus cuencas, lejos de su cara petrificada.
El principal, ajeno a su asombro, desde el asiento del gran escritorio de madera, seguía mirando entre papeles y expedientes, buscando, ojeando, dejando a un lado hojas irrelevantes que se acumulaban a su alrededor, formando lo que podríamos llamar un futuro desorden. Imperturbablemente concentrado secaba el sudor de su frente de vez en cuando y entre dientes maldecía la poca corriente de aire que entraba por la ventana ampliamente abierta a su derecha, intentado ser ayudado por el mini ventilador que sobre unas cajas viejas y libros como soporte, arrastraba sus últimos días.
- Espera un poco más, tiene que estar por aquí- dijo audiblemente un señor mayor pelinegro de algunos cincuenta y pocos años reflejados elegantemente alrededor de su boca y a los lados de sus ojos, miró a Jimin por un instante para inmediatamente reanudar su búsqueda.
- …- Jimin no dijo nada, comprensiblemente seguía en estado catatonico mientras intentaba dar lógica a la situación actual, y es que a pesar de que esta mañana ya había presenciado situaciones a su parecer “curiosas”, esta había sido la manifestación definitiva de esta inasimilable locura.
- ¡¿que me invento?!, ¡¿como le digo que no enviamos la solicitud?! - Jimin ¿escuchó pensar a su profesor?
ESA MISMA MAÑANA
En la mañana de ese mismo día Jimin se despierta, no por voluntad propia si no por culpa del impertinente sol que se atrevía a atravesar su ventana y atacar directamente su cara, entre gruñidos y pataleos se levantó, justo entonces un punzante dolor de cabeza le recordó que había bebido un par de copas de más la noche anterior. Todo por no saber hacer frente de forma saludable a su corazón partido.
Él sabía que un dia tendria que pasar, pero simplemente quería seguir alimentando el pensamiento delirante de que aunque no fuese su situación más deseada, Jungkook al menos seguiría siendo como su hermano pequeño, necesitandolo, llamándolo y buscandolo solo a él, temía que llegara el día en el que Jungkook lenta e inevitablemente se alejaría de él hasta llegar a ser amigos que se reúnen alguna vez al año para recordar su existencia mutua y ayer llegó ese día, el principio del fin, sintió como empezaba a acumularse sentimientos en su garganta, formando un nudo, lo reprimió.
-¡Joder! - maldijo al acordarse, lanzó una rafaga de patadas y puñetazos al aire que enviaron las almohadas y cojines al suelo, desprendiendo las sábanas.
Él, como joven de 25 años, con deudas y responsabilidades entendía perfectamente que esta no era la manera más madura de responder a esta situación, pero estaba dolido, al menos eso se le tendría que permitir, ¿no?
Miró el reloj y forzosamente apartó todo recuerdo y pensamiento
-¡Me cago en la..! - Saltó de la cama y ducharse ya era un lujo que no se podría permitir, con velocidad sobrehumana exprimió pasta dental en el cepillo, abrió y cerró el grifo del agua, se cepillo los dientes con agresividad, con la intención de ser más rápido, se vistió en un abrir y cerrar de ojos, con la misma velocidad, tomó de la nevera un yogurt de sobre con boquilla y una barra de muesli y corrió, como si la salvación del mundo dependiera de ello.
Una vez dentro del autobús, consiguió sentarse, mientras que con la mano en el pecho intentaba recuperar el aire, jadeando asfixiantemente.
Hoy más que nunca había mucho ruido, demasiada gente hablando.Y aunque aún no había recobrado del todo el aliento un comentario le hizo girar el cuello cual muñeca sin huesos, horrorizado.
- Si tuviese un par de años más le daba - Un joven de no más de 30 miraba a una niña que seguramente tendría algunos 16, porte pequeño, una falda más reveladora de lo apropiado, pero aun así evidentemente una niña.
Jimin no iría a buscar conflicto, menos aún con el tiempo en su contra, pero con su intensa e ininterrumpida mirada le dejó saber que tan desagradable y fuera de lugar le pareció su comentario.
El chico eventualmente se percató y confundido miró hacia atrás, buscando el objetivo de aquella mirada de intención asesina, pero nadie parecía percatarse, nervioso, pretendió estar jugando su teléfono, evitando a Jimin.
Jimin resopló y con desaprobación se puso los auriculares, mientras dejaba en aleatorio su lista de reproducción favorita por el momento.
Después de haber podido escuchar casi cinco canciones, vio la zona que reconoció como cercana a la universidad y se levantó después de apretar el botón de la barra, decepcionado apagó la música y esperó a que se abrieran las puertas para salir.
- ¡ah..! Que cara mas bonita... - lamentó un chico detrás de él, la valentía del comentario sorprendió a Jimin e inmediatamente se giró para entender la situación, asustando a un joven de su edad que había sido atrapado mirándolo fijamente, de repente la situación se hizo evidente y una corriente de sangre se apresuró en llegar a las mejillas de ambos, mirándose mutuamente perplejos.
Justo entonces empezó a sonar el aviso de la puerta antes de cerrar, Jimin rápidamente le dedicó una sonrisa al joven atrevido, agradeciendo el cumplido y seguidamente saltó del autobús corriendo nuevamente hacia el enorme edificio blanco, que como el emblema sugería era la Universidad Nacional de Artes de Corea.
-" primera vez que un chico intenta ligar conmigo" Pensó brevemente mientras esbozaba una pequeña sonrisa presumida.
Corria contra el viento que peinaba su pelo rubio platino ejerciendo la mayor fuerza posible en cada paso, corrió mochila en mano, su camiseta fallando en cubrir su complexión tonificada.
Jimin no era adicto a ejercitarse ni mucho menos pero hacía lo justo para sentirse cómodo,se podría decir que le gustaba cuidarse, lo cual es para él una muestra de amor propio y un elemento necesario para la salud mental.
Mientras corría por los pasillos ignorando el bullicio y miradas de la multitud curiosa, pudo ver la cara familiar de una de sus compañeras de clase de anatomía I, y ya anticipaba de que iba a hablar, hace tiempo que intentan reunirse para trabajar en un proyecto que deberían de presentar en dos semanas y aun no se habían puesto de acuerdo, a veces por culpa suya otras veces por culpa de los otros miembro, pero en definitiva por desinterés colectivo, aun así, ahora no era el momento, llegaba tarde y su futuro dependía de ello., intentó en la medida de lo posible hacer una mueca candida, anticipando que lo quería parar para hablar.
-¡Hey Jimin!, te he estado buscando por todos lad- No pudo terminar de hablar ya que Jimin avanzaba sin intención de detenerse a hablar del tema, frunció el ceño molesta.
- ¡Lo siento mucho Yuna!, ¡por favor envíame un mensaje!- le decía mientras la rebasaba
- tú solo quieres poner tu nombre en el trabajo, ¿no? - evidentemente molesta miraba como se alejaba corriendo.
- ¡Te juro que no, pero tengo prisa!- Jimin gritó ya habiendo dado la espalda a su compañera para seguir corriendo cual gacela.
Yuna, se quedó mirando la espalda de Jimin que se hacía cada vez más lejana, con una mueca de confusión.
-¡estoy aquí!- Exclamó Jimin mientras abría violentamente la puerta de par en par, asustando a las dos personas presentes, su tutor de carrera sentado en su escritorio y frente a él otra persona, que a juzgar por el maletín y los papeles que llevaba podría ser un profesor o algún vendedor de seguros.
-¡Jimin!, ¡no puedes entrar asi a mi oficina! Esperate fuera, ahora te llamo- Jimin bajó la cabeza para disculparse, avergonzado cerró la puerta con cuidado y sudando y jadeando se desplomó en una de las sillas frente a la oficina.
Jimin había esperado tanto y había dado todo de sí para poder conseguir esa beca, había rellenado las solicitudes, hecho las fotos, renovado el pasaporte..., eso último había sido difícil.
Al parecer tenía que haber confirmado dos veces la fecha de la cita y cuando llegó el día, casi un mes después, resulta que no había pedido la cita correctamente por lo que no aparecía en el sistema, ese dia sudó, suplico e incluso compró comida para uno de los trabajadores, el cual se apiado de él y le hizo un hueco en su hora de descanso, Jimin lo sabía, las personas son empáticas y cuando quieren pueden, y aunque quería ser humilde, sabía que su cara había influido en algo, desde pequeño es como dijo su abuela “tu cara la ha tocado dios, para que encuentres lo que se te ha perdido”, a decir verdad nunca había entendido del todo bien que quería decir con eso, seguramente solo era para ayudarle a tener una buena imagen de sí mismo, pero de todas formas aprovechaba cualquier situación para aplicar esta frase.
Después de 10 minutos que parecieron 30, el señor profesor vendedor de seguro se despedía desde el marco de la puerta inclinándose en reverencia como señal de respeto y cortesía.
-No veo la hora de dejar este trabajo - Jimin vio perplejo al señor,
-¿Soy yo o ese hombre acaba de hablar sin abrir la boca?
-Jimin, puedes pasar.- su tutor voceó desde su escritorio, jimin acomodó su mochila sobre su hombro y con un ligero movimiento de cabeza saludó a su profesor y con cuidado se sentó en la silla.
-Buenos días Principal Lee, he venido por que me dijo que a esta hora podía venir a ver el resultado de la solici-
- ¡Mierda, mierda, mierda! - Escuchó Jimin claramente dentro de sus oídos la voz de su profesor, como si fuese la suya misma, pero tal como había pasado con el profesor vendedor de seguros, no lo veía mover la boca.
-Si, el resultado de la beca, espera que busco el número de solicitud y lo miramos juntos- dijo con seriedad mientras se podía notar como pequeñas gotas de sudor aparecieron en su cara
- ¿Que coño…? - Jimin pensó para sí mismo incrédulo
-¡Creo que no llegué a enviar la solicitud a tiempo!- en otro momento, esto lo hubiese enfadado inmensamente y aunque estaba molesto, esa molestia estaba cubierta por una gruesa y espesa capa de confusión y estupefacción, pues el hombre ¡seguía hablando sin mover los labios!
Jimin miraba la cara del profesor, incrédulo, ojos que amenazaban con salir de sus cuencas, lejos de su cara petrificada.
El principal, ajeno a su asombro, desde el asiento del gran escritorio de madera, seguía mirando entre papeles y expedientes, buscando, ojeando, dejando a un lado hojas irrelevantes que se acumulaban a su alrededor, formando lo que podríamos llamar un futuro desorden. Imperturbablemente concentrado secaba el sudor de su frente de vez en cuando y entre dientes maldecía la poca corriente de aire que entraba por la ventana ampliamente abierta a su derecha, intentado ser ayudado por el mini ventilador que sobre unas cajas viejas y libros como soporte, arrastraba sus últimos días.
- Espera un poco más, tiene que estar por aquí- dijo audiblemente un señor mayor pelinegro de algunos cincuenta y pocos años reflejados elegantemente alrededor de su boca y a los lados de sus ojos, miró a Jimin por un instante para inmediatamente reanudar su búsqueda.
- …- Jimin no dijo nada, comprensiblemente seguía en estado catatonico mientras intentaba dar lógica a la situación actual, y es que a pesar de que esta mañana ya había presenciado situaciones a su parecer “curiosas”, esta había sido la manifestación definitiva de esta inasimilable locura.
- ¡¿que me invento?!, ¡¿como le digo que no enviamos la solicitud?!- Jimin ¿escuchó pensar a su profesor?
LA NOCHE ANTERIOR
Jimin miraba como su reloj marcaba las 18:45, y se suponia que habia quedado a las 18:30, ¿como puede ser que todos sus amigos fueran así de impuntuales e irresponsables?, es cierto que el era el que siempre llegaba un poco tarde, bueno tacha eso, quizás bastante tarde, pero aun así por una vez que el llegaba temprano, justo ese día llegaban tarde, se iban a enterar, frustrado se peino el pelo hacia atrás con la mano, y pudo ver como llegaban todos juntos como si se hubiesen puesto de acuerdo, frunció el ceño y se acercó a ellos a paso rápido.
-Se puede saber ¿cómo tenéis la poca vergüenza de aparecer todos juntos, tan frescos, cuando he estado esperando por media hora?- Jimin se quejó haciendo un puchero
- Mi pequeño Jimin - Taehyung un chico de la misma edad de Jimin se adelantó a pellizcar la mejillas de su amigo intentando restarle importancia a su reclamo.
-¿Quieres morir?, llamame pequeño una vez más y te corto el pene- Los dos miraron hacia abajo en busca del miembro en riesgo, Jimin lo miró con una sonrisa que brillaba con maldad y Taehyung horrorizado se cubrió y se alejó mientras los demás reían, para todos ver a estos dos discutir era el pan de cada dia, y el dúo cómico que recordaba a todos que no tenían una simple amistad sino algo más parecido a una hermandad.
-!Tampoco fue media hora!, ¡solo han pasado 20 minutos! - reclamó aun protegiendo su hombría.
-No tienes ningún derecho a quejarte, siempre llegas tarde si importar que tan urgente sea el asunto- con mirada reprochante y tono serio Min Yoongi, salió en defensa del grupo, Yoongi es un Joven universitario dos años mayor que Jimin, y aunque la relación entre ellos es bastante buena, su dinámica consiste en que el mayor abusaba del menor para su propia diversión, aún así Yoongi tenía una debilidad especial por el menor y lo favorecía en situaciones más serias.
- Pero, por un dia que llego temprano…- se quejó cabizbajo, en una voz casi inaudible al fin y al cabo tenía razón, pero Jimin aun así sentía que era injusto.- siento llegar tarde siempre - dijo avergonzado. - pero al menos esta vez os teníais que haber disculpado - pensó disgustado.
- ¡No te preocupes Jimin, tenemos en cuenta cuánto tardas en arreglarte y llegamos media hora después- Confesó Jung Hoseok, un joven carismático de 26 años, recibiendo de parte de todo el grupo miradas fulminantes que decían -” ¿cómo has podido? ”- pero es que no pudo aguantar ver a Jimin sentirse mal, y es que realmente no les suponía un inconveniente.
-¿Com-? - Jimin iba a reprocharles nuevamente pero fue interrumpido por Hoseok, que apoyando un brazo en su hombro lo dirigió hacia la entrada del bar restaurante donde habían decidido reunirse.
- No lo pienses demasiado y ¡Vamos, que la noche es corta! - Hoseok se giró para mirar al resto de sus amigos sonriendo en señal de disculpa por haber revelado el secreto que guardaban todos diligentemente y cinco chicos lo siguieron dentro del restaurante.
El lugar era una sitio grande con iluminación opaca, ambiente acogedor y decoración de madera, el olor a comida, los cuadros antiguos y la temperatura cálida, era lo que hacía de este bar el favorito del grupo donde se reúnen siempre para celebrar y no celebrar cualquier cosa.
En esta ocasión, para empezar con buen pie el nuevo semestre que se les venía encima al día siguiente, después de un verano que las emociones y momentos memorables hicieron demasiado corto, desde hacer submarinismo, barca a pedales, a fiestas y noches de películas entre una cosa y la otra ya empezaba el semestre y no estaban preparado para ello pero teniendo en cuenta que dos de sus miembros se graduarían dentro de poco decidieron empezar con buena energía.
Jimin sabía que necesitaría ir al lavabo más de una sola vez, así que se sentó en la esquina del sofa unico pegado a la pared, a su Lado Jungkook un joven de 23 años, el menor del grupo, un chico tímido, pero amable y alegre, al lado de este Namjoon, un chico de 26 años, de apariencia imponente pero amable, por quien todos sentían gran admiración y respeto, frente a Namjoon estaba Jin, el mayor del grupo con 28 años, un chico bromista capaz de disipar cualquier tipo de tensión.
Taehyung se había sentado frente a Jungkook, y Junto a Hoseok, Yoongi como siempre había ido a buscar una silla vacía ante la falta de espacio para sentarse entre Hoseok y Jimin en el cabezal de la mesa, si le preguntasen fingiria indiferencia pero le gustaba ese sitio, más que nada por el falso sentido de poder que le otorgaba ese lugar, desde el cual podía ver perfectamente a todos los de la mesa.
Ya más cómodos y sin abrigos, pidieron a la camarera nueva que no llevaría más de un mes trabajando que les trajera las bebidas.
-¿Queréis algo diferente hoy? - la chica preguntó simpaticamente y el grupo de jóvenes se miraron entre ellos, al ver que nadie decía nada Yoongi respondió
- se ve que hoy no, solo danos lo de siempre- con una mueca de sonrisa agradeció a la chica y está guardó su bloc de notas en el bolsillo de su delantal y se acercó al mostrador de madera para hablar con el cocinero.
-No se si tengo muchas ganas de celebrar, no echo de menos el tener que levantarme a las 7- se quejaba Hoseok pasando las manos por su pelo con frustración.
- Venga, no podéis estar así, se supone que hemos venido para empezar con buen pie el semestre.- Namjoon reprochó intentando aliviar el ambiente.- viéndolo por el lado positivo, empezaremos a ir a más fiestas .- dijo mientras miraba sugerentemente a Hoseok y buscaba el apoyo de Jin
-Cierto, aparte este es el último semestre para Namjoon y para mi- Jin dijo animado tomando a Taehyung del cuello, ahogandolo ligeramente, sin prestar mucha atención
-Eso no es tan alentador como crees- Taehyung quiso argumentar frotando su cuello.- pero tienes razón, no hablemos de eso, mejor contad ¿que habéis hecho cuando no hemos quedado?- Taehyung sugerentemente dijo mientras meneaba las cejas y buscaba alguna reacción delatadora, Hoseok que estaba mirando algo en su teléfono de repente miró a Jungkook, provocando que el resto lo imitaran, Jimin se giró sobre su asiento.
- Jungkook se sentía encerrado de un momento a otro, miró a sus amigo y agitado intentó explicar.- Hoseok-hyung y yo hemos estado viéndonos con algunas personas de otra academia de baile que conocimos en el evento de Febrero.- desbloqueaba su teléfono sin motivo, buscando restar importancia a la conversación
- y …- Taehyun presiono evidentemente insatisfecho con su explicación
-¡Nada más!- ahora sí era visible su sonrojo y el tono defensivo lo delataba aún más. Hoseok quiso alimentar la diversión.
- y hoy tiene una cita con una chica del grupo que ganó en el festival.- todos silbaban y aullaban como animales enjaulados, mientras Jimin, permanecía inmobil, petrificado, ¿desde cuándo?, ¿desde cuándo jungkook tenía citas tan casuales con chicas?, ¿desde cuando ha estado viendose con esa chica?, ¿desde cuando dejo de contarle estas cosas? según él recuerda jungkook no podía ni estar a un metro de distancia de una chica para empezar a sudar y empezar a actuar como robot mojado, Jimin frunció el ceño y giró la cabeza viendo como la mesera se acercaba con las bebidas y sin darse cuenta de la mirada cándida de Taehyung, que se había dado cuenta de su reacción.
-Chicos, vuestras bebidas- amablemente apoyó la bandeja en la esquina de la mesa entre Yoongi y Jimin.
-Gracias mm… - Jimin dejando a un lado sus pensamientos dirigió una leve sonrisa a la chica, Jimin no es tipo de persona que paga con los demás sus tragedias, que no es que fuese una tragedia, ¿no?
-Choi Hyeojin- Hyeojin ofreció a tono con la simpatía del coqueto joven a su izquierda, mientras el resto miraba la interacción. Jimin viendo la reciprocidad con una sonrisa dijo flirteante :
-Muchas Gracias Hyeojin.- a lo que Hyeojin, con fingido desinterés contestó
- No hay de que, llamadme si necesitáis cualquier cosa.- dió media vuelta rápidamente y se dirigió hacia la cocina nuevamente cubriendo el ligero color carmín que empezaba a subir a sus mejillas, inocentemente Jimin se giró nuevamente hacia el grupo que lo miraba con desaprobación escondiendo las risas.
- Eres incorregible- Yoongi reprochaba mientras pinchaba con el dedo el costado del pequeño granuja.
- ¡No he hecho nada! - Jimin entre risa se arqueaba instigando en el otro las ganas de continuar.
- No mientas, te encanta provocar - Yoongi decía entre risas mientras pinchaba incesantemente sus costillas y estómago.
- Mentira…hnn..Jajajaja ...de verdad ...que no jajaja - Jimin intentaba articular sin aliento mientras los demás en la mesa se reían de la escena, Jungkook tomó un trago de su limonada.
- ¿Bueno cuantos créditos os habéis cogido? Yo me he pillado 5 este semestre, quiero estar más suelto porque el anterior fue demasiado estrés.- Taehyung cambio de tema, mientras con un sorbete revolvía su coca cola.
Entre risas y bromas hablaron, jugaron y discutieron como si fuese la última vez, Namjoon como de costumbre derramó su bebida y Seokjin como de costumbre lo tuvo que limpiar.
Taehyung jugaba con Hoseok a ver quién bebía más rápido, Seokjin que se encontraba a su derecha, golpeó el fondo del vaso haciendo que se ahogara con el agua que le había entrado por la nariz empezando a toser mientras los demás reían a todo pulmón.
Jungkook hizo reír a todos mofándose de la manera de hablar de Yoongi, este se precipitó sobre Jimin intentando darle un puñetazo, temblando por la cantidad de alcohol en sangre, Jimin se reía mientras le daba palmaditas tranquilizadoras al mayor colapsado encima suyo, Jungkook entre pequeñas risas tomó un sorbo de su bebida.
Así sin darse cuenta habían pasado dos horas cuando Jungkook, recibió una llamada que fue a atender fuera del local, sin llamar la atención de los demás, excepto por Jimin que lo miró fijamente mientras salía apurado con el teléfono en mano.
Después de un largo rato, según la percepción de Jimin, Jungkook vuelve con semblante compungido mientras metía el teléfono en su chaqueta, Jimin lo miraba fijamente.
- Chicos, emm…- sin saber muy bien que decir se rascaba la cabeza y un sonrojo se hacía evidente en sus mejillas, Taehyung saltó de su asiento y fue corriendo hacia donde estaba cogiéndolo del cuello.
-¡Nuestro Jungkook-i tiene novia!- Taehyung dedujo por la cara de menor Jungkook lo apartó bruscamente, avergonzado.
-¡solo somos amigos!- Jungkook con las manos en gesto defensivo, se apresuró en aclarar ante los ojos curiosos de sus amigos.
-¡al menos dinos como se llama antes de irte! - Hoseok ignorándolo completamente presionó sonriendo ampliamente, dejando ver una hilera de dientes perfecta y reluciente.
- ¡O enséñanos una foto! - Jungkook no vio venir el momento en el que Taehyung metió la mano en su bolsillo empezó a rebuscar, sacándolo victorioso y pasándolo entre sus compañeros mientras Jungkook frenético intentaba recuperarlo, sabía que si llegaba a Jimin podrían mirar lo que había dentro, ya que era el único que se sabía la contraseña.
No tenía fotos de la chica, pero aun así no era buena idea, porque tenía desbloqueada la carpeta privada, donde guardaba sus recuerdos y recursos más vergonzosos, cosas que no quería que vieran, cosas que lo obligaría a tener que abandonar su vida y forjar una nueva identidad, bueno quizás no era para tanto pero tenía fotos, videos de coreografias privadas, covers y dibujos que prefería no desvelar al público, Jimin se levantó de su asiento y le quitó el teléfono a Hoseok.
- Ya está bien, no lo molestéis más.- sonriente Jimin le pasa el teléfono a Jungkook y se vuelve a sentar, fue entonces cuando Jungkook se dió cuenta, de que Jimin había estado muy callado, pero no se atrevería a preguntar, al menos no delante de todos, si es verdad que Jungkook, los quería a todos como sus hermanos, pero aun así Jimin en especial era su confidente con el que tenía conversaciones a corazón abierto, a quien le había dejado saber de sus discusiones familiares, de sus relaciones y sus inseguridades, sabía que en privado podrían hablar tranquilamente y no lo tendría que poner en evidencia delante de los demás.
- Gracias…- Dijo Jungkook con una voz tan baja que podría ser un susurro, mientras que por el rabillo del ojo intentaba descifrar las expresiones del joven rubio. - pues me debería ir ya, no quisiera llegar tarde - miró la sonrisa pícara de sus compañeros y como Jimin le daba la espalda para darle un mordisco a su hamburguesa.
- ¡Pero no nos puedes dejar así!- Taehyung que ya había vuelto a su asiento reclamó, los demás asintieron en apoyo.
-¡Al menos dinos como se llama!- esta vez Seokjin, demandó con fingido autoritarismo, Jungkook resopló derrotado.
- se llama Kim Hye-ri, tiene mi edad y solo vamos a arreglar una coreografía para un videoclip.- a pesar de la ola de interés que le daban los demás a la situación, Jimin seguía de espaldas concentrado en su comida, ¿puede que esté enfadado con él por no haberle dicho nada sobre Hyeri?, había estado demasiado ocupado para hacerlo y si que es verdad que habían estado hablando por un par de meses, pero nunca imaginó que sería nada serio, aun así normalmente ya lo hubiese hablado con Jimin, por alguna razón no le parecía buena idea, de repente Jungkook apartó la mirada al darse cuenta que la tenía clavada en su espalda, por más tiempo del que debería.
Por otro lado Jimin, había estado teniendo dificultad para sentirse bien y disfrutar del ambiente, todo desde que salió el tema de la mentada Hyeri, por alguna razón algo no le sentaba bien, tenía un mal presentimiento de la alegada amistad con esa chica de la cual no sabía nada, no era un mal presentimiento para Jungkook, si no para el mismo, algo en la boca del estómago que le apretaba, esparciéndose por todo su pecho y acumulandose en su garganta un sofoco angustiante que exigía liberación. Jimin tragó en seco empujando ese sentimiento al fondo de su estómago y se giró en un puchero, dispuesto a no permitir que su frustración sea evidente.
- ¡Jungkook-i! ¡¿cómo nos vas a dejar?!- Jimin le reclamó con un puchero perfectamente adornado por manchas de ketchup en las mejillas.
“ Adorable” pensó Jungkook, estallando instintivamente en una amplia sonrisa, Jimin era adorable, de una forma tan etérea que le hacía cuestionar los estándares de belleza que la sociedad inculcado en él tan diligentemente de ninguna manera extraña evidentemente, simplemente podia apreciar la belleza en personas de su mismo sexo, a diferencia de muchos otros amigos suyos, ¡eso es!, no hay nada de raro en eso, más tranquilo con su explicación se adjudicó la tarea de limpiar las mejillas de su amigo, pero Yoogi que estaba sentado a su lado se le adelantó, cogiendo la cara de Jimin entre sus manos y frotando delicadamente con ambos pulgares, las pequeñas manchas de ketchup.
-¿Cómo le dices eso? esta puede que se su última oportunidad para conseguir novia.- Yoongi ofreció sonriendo gentilmente.
- ¡Hyung! ¡Eso no es cierto! - Jungkook intentaba defenderse entre risas, mientras algo en la interacción anterior le revolvía el estómago haciéndole sentir incómodo, decidió ignorarlo, solo tenía celos inocentes de amigos, es lo más normal del mundo, pinchó el interior de su mejilla, imperceptible.
-vale, vale, tendrás muchas novias ¡ahora vete o llegarás tarde!- Hoseok le gritó desde su asiento mientras con las manos le indicaba que se marchara, miró su teléfono, despidiéndose a toda prisa y salió corriendo dejando a resto riendo y silbando mientras que Jimin miraba a su plato fijamente, mientras su mente decidia no pensar en nada, ya no tenía ganas de fingir estar bien. Se le habían agotado los músculos que aguantaban su actuación.
Siendo brutalmente honestos, el enterarse de la existencia de la dichosa compañera de baile de Jungkook, le había Jodido la tarde, y ese nudo en el estómago no parecía querer ir a ningún lado, resoplando, se desplomó sobre su asiento y tomó el cubata en sus mano mientras cogía el sorbete y seguía mirando a un punto fijo, sin ganas de fiesta, con ganas de cama, dormir y calmar esa angustia en su estómago y en su pecho.
Fue a los 19 años cuando Jimin se dió cuenta de que sus sentimientos por Jungkook, no eran propios de una relación de amigos, ni de mejores amigos como sospechó por mucho tiempo, ni de hermanos como había decidido racionalizarlo desde que tenía 17 años y entonces pudo entender muchas cosas, como:
por que se emocionaba tanto cuando dormían Juntos hasta el punto de no poder dormir por lo rápido que le latía el corazón.
por que las 4 veces que había tenido novia hasta aquel entonces no había podido llevarse bien con ellas, eran buenas niñas,si, pero aún así Jimin no podía encontrar en sí mismo las ganas de compartir tiempo con ellas.
Después pudo entender que simplemente no quería ver a Jungkook abrazarlas, coquetear con ellas o darle los cuidados, que vergüenza aparte, quería para sí mismo.
Jimin era consciente de que Jungkook, no sentía el más mínimo de atracción por los chicos, al fin y al cabo él mismo tampoco, simplemente se vio a sí mismo desarrollando sentimientos inapropiados por su mejor amigo, por ese hermano menor que debía cuidar y proteger de personas como él mismo.
Sintiendo profunda vergüenza, decepción, dolor, se prometió esconder esos sentimientos infamantes en una fachada perfecta, para nunca perder a Jungkook, para nunca herirlo, repitiendose una y otra vez, que esos sentimientos desaparecerían, quedado únicamente ese sentimiento de fraternidad que nunca debió mutar.
Pero desde entonces habían pasado 5 años y se seguía sintiendo igual y seguía doliendo igual, y se había acostumbrado a ver entrar y salir a las novias de Jungkook, y a hacer como si no le afectara, de alguna forma ver como no duraba más de un par de meses lo reconfortaba, por malo y fuerte que el sentimiento de culpa fuese después, el saber que Jungkook no se iría de su lado calmaba su corazón tanto como lo ataba a este círculo vicioso y tóxico que le impidió tener más que dos relaciones, dos relaciones que desde el principio supo que no tendrían futuro, por que algo faltaba, por que no había espacio, no cabia nadie más que Jungkook y eso lo frustraba y le hacía perder la esperanza de encontrar a alguien que llenara ese vacio, que eliminara ese sentimiento.
Aún más desolado siguió meneando su bebida con el sorbete, con la esperanza de encontrar la respuesta en el los cubos de hielo que se extinguian con cada segundo que pasaba siendo completamente consumidos por un cuerpo líquido más grande que ellos y sintió angustia por ellos, por sí mismo.
“ Por favor, ayuda. ” suplico internamente y sintió cómo su garganta dolorosamente se contraia intentando fuertemente retener la cascada de lágrimas traicioneras que empujaban para salir, pero aun en su ensimismamiento era consciente de donde estaba y no lloraría, no invitaria preguntas de sus amigos que no podría contestar, no arruinaria el dia de los demás. “Se que es patético, pero si lo que siento no puede ser no lo quiero sentir” el dolor en su garganta se intensificaban y una lágrima se escapó, cansado cerró los ojos y se acurrucó en el asiento largo que daba a la pared, sin llamar la atención de nadie más que de Taehyung que lo miraba desde el otro lado de la mesa melancólico, él ya sabía como proceder así que lo dejó dormir.
“Patetico” Se recriminaba mientras un par de lágrimas más lo sofocaban “un hombre llorando por otro hombre” es como si alguien en las alturas se riese de él y pusiese a prueba qué tan bajo podría caer, deseando que otro hombre lo mirara de la misma forma en la que seguro miraba a su novia, que lo deseara de la misma forma, que lo quisiera de la misma forma.
Aun así, aun y si así fuese, lo quería, quería eso, lo quería demasiado, con tantas ganas que lo desgarraba, y se preguntaba, cuando un sentimiento tan timido e inocente se torno tan profundo y rebelde, aun así lo quería para él, tanto que esa noche suplicó en sueños que si aún tuviese la mínima oportunidad, por pequeña que fuese que se la diesen y la atesoraría como fuese. Y así durmió incómodo y con lágrimas secas en la cara, sintiendo como una fuerza invisible le oprimia el pecho, pero decidió dormir.
hasta que sintió que lo levantaban en brazos y escucho a Taehyung decir:
“¿Cómo puede un tío llorar así? Sinvergüenza.” Debido a eventos anteriores Jimin no estaba de humor para discutir, defenderse o refutar, con los ojos aun cerrados y las pocas ganas que pudo reunir le dio un pequeño golpe en el pecho y frunciendo el ceño levemente le dejo saber que era un buen momento para que se callara.
“Jaja adorable, es como si me hubiese leído la mente” Taehyung insistia en no callarse y Jimin ya estaba consumido, así que lo dejó ser, mientras se aferraba su cuello para mejor soporte, y escuchó a su amigo reir una vez más y durmió.
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