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Se sabía que el infierno era exactamente un ´´buen´´ lugar para vivir, si se podría decir, la verdad por algo era EL infierno, si murias tal vez a nadie le importaría, incluso durante los exterminios anuales nadie se daría cuenta porque en este lugar cada uno se cuida las espaldas.
Siempre era así, desde que la araña mafiosa llego a este agujero nunca hubo un momento de paz y tranquilidad en su vida, ni siquiera después de la muerte, la rutina de su vida terrenal le había seguido hasta la muerte, toda la familia de mafiosos había aterrizado en el infierno, y en poco tiempo recuperaron la reputación de la mafia mas temida que les antecedía en el mundo terrenal, gracias a la cabeza de esta ,Henroin, y a su ´´único´´ hijo varón, Arackniss, ocupando territorios casi en todos los nueve círculos, pero más territorio significaba más imbéciles que no pagaban sus deudas, mas contratos que concretar, intercambios, etc., y ahí es donde entraba nuestro arácnido francotirador, el era quien se ocupaba de ´´todo´´, por así decirlo, tanto como el trabajo de oficina, como el trabajo sucio. Arackniss siempre había hecho todo lo que su padre le pedía, desde hacer trabajos diarios como repudiar a su hermano menor ;Ángel Dust, por ser una vergüenza para la familia, aunque desde que llego al infierno trato a sus espaldas remediar las cosas con el junto a su otra hermana menor Molly, quien seguía dentro del negocio familiar controlando territorios mas lejanos, los tres habían hecho un progreso realmente bueno después de años de separación, pero esto es solo una parte de detrás del telón.
Desde una oficina con un escritorio relativamente enorme, se encontraba un escorpión que podría pasar los dos metros de alto junto a otros mientras de alto rango de la mafia, con una mirada perdida en unos papeles en un silencio que parecía eterno, de la nada un golpe al escritorio, que posiblemente lo hubiera roto si no fuera solo madera, rompió ese silencio, llamando al francotirador casi votando humo por su nariz.
-ARACKNISS!! ¡¡PEQUEÑO BASTARDO VEN AQUI!!
Al instante la puerta se empezó abrir, mostrando a la araña de no mas de un metro y medio de altura ingresar a la enorme habitación, yendo directamente hacia el escorpión, parándose cual soldado esperando una orden de este.
- ¿Para qué me necesitas, Pops?
- Para que más!! ¡Para un trabajo! (prende un puro), necesito que te encargues de un pequeño problema con un ratto (exhala humo, mientras le lanza unos papeles) se llama Junior, era uno de nuestros distribuidores de la zona este, pero encontramos que se ha estado vendiendo nuestra mercancía como suya, y ha estado haciendo buena pasta con esto (apaga el puro), necesito que lo elimines ya tienes todo lo demás en tus manos.
La araña asintió con la cabeza dirigiéndose hacia la puerta, pero se detuvo cuando escucho su nombre.
-Y Arackniss, no falles o te ira mal.
-No te preocupes Pops, questo non sarà un problema.
Saliendo de la oficina de su padre se dirigió hacia un auto negro, que más parecía una armería móvil, junto con otros dos más de la mafia, yendo directamente a eliminar al objetivo junto a un almacén abandonado solo a unas cuadras del lugar de entrega de la mercadería.
Se instaloron en un cuarto junto al almacén, preparándose para matar al bastardo.
-Bien, veamos donde este pequeño bastardo (buscando con su fusil), ahh, ya te tengo maldito.
-Y como verán esta carga llego recién esta mañana, y con esto nuestro trato se concluyó, entonces entréguenme esos cinco mil.
Y en cuestión de segundo el demonio rato quedo tendido en el suelo con un disparo perfecto en la cabeza, haciendo que los compradores huyeren dejando el dinero en suelo.
-Bueno, parece que esto tardo menos de lo esperando (entra por una ventana) y esto parece que nos pertenece (ve el sobre con el dinero) cinco mil, eh, nosotros cobrábamos más que esto. Mejor llamo a Pops que termine este trabajo. (teléfono sonando). Hola Pops, …si el trabajo esta hecho, …aja tengo cinco mil, …si lo sé, …mandare a los dos junto con el dinero.
Arackniss apago su teléfono haciendo una seña para que los otros dos miembros vinieran, les dijo que el jefe quería el dinero y que ellos se lo llevarían, en cuanto a él, aparentemente tenía el día libre. En cuanto los dos se fueron la araña negra empezó a caminar hacia su departamento, pero se detuvo por el olor a café recién hecho al otro lado de la calle, aunque quería llegar a su departamento realmente necesitaba un buen café, entro a la cafetería y pidió un café negro con dos bollos.
-Ah, realmente necesitaba esto, realmente me sorprendió que Pops me diera libre el resto del día, no suela estar de ese humor, bueno mejor no digo nada no quiero tener problemas con el de todos modos
Mientras nuestro querido francotirador disfrutaba de su café, sintió como la puerta de la cafetería se abría, dejando entrar a aun demonio serpiente, talvez algún tipo de cobra, alto y esbelto, que si no mirabas bien parecería a primera una mujer por su delgada cintura y su ¨cabello¨, mas bien su capucha, con colores negro y amarillo, con ojos rojos, no solo en su cara también a lo largo de su cola como en su capucha, vestido con una chompa delgada color lavanda y un polo color gris, Arackniss no puedo evitar mirarlo y sin darse cuenta mientras la serpiente ordenaba, un leve sonrojo se mostro en su cara, aunque rápidamente volteo de nuevo hacia su café tratando de recuperar su postura.
-Pero qué demonios te pasa Arackniss?!!, muy bien cálmate, tal vez solo es por el calor, si eso es el calor, este café está muy caliente.
Sin embargo inconscientemente volvió a mirar a la serpiente quien se había sentado justo a una mesa de distancia de él , mirándolo bien le pareció algo familiar, pero no lograba recordar donde lo había visto, era tal vez algún cliente, distribuidor, enemigo?, no lo sabía, pero en un momento sus miradas se cruzaron, dejando a la araña como piedra en segundos, viendo aquel rostro casi femenino sintió como el tiempo pasaba lento, pero una llamada hizo que se volvieran segundos, viendo el numero vio que era su hermano.
- ¿Genial salvado por la campana (contesta), Ciao?
-Hola pequeñín, necesito un favorcito, pero necesito también que estés aquí.
-En primera no me digas pequeñín y en segunda ¿Qué diablos necesitas?
-¡Solo ven te mando la dirección, bye te quiero ciao!
-Oye Anthony!! Demonios, y pensaba que mi día iba ser tranquilo, bueno veamos, ¡¿pero ¡¿qué?!
La estrella porno le había enviado la misma dirección de su departamento, tomando su café de un trago y dejando el pago se fue a toda prisa, esa llamada le había salvado de pasar un momento incomodo con el demonio serpiente, pero lo que le preocupa mas en ese momento es que mierda hacia su hermano en su departamento.
