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¡Un esposo para el príncipe de YilLing!

Summary:

Wei WuXian, el querido príncipe de YiLing, está a puertas de cumplir veintitrés años de edad y lo piensa celebrar a lo grande.

Cultivadores de todo el mundo asistirán a la fiesta y uno de ellos se convertirá en el próximo esposo del cuervo.

¡El cortejo está a punto de empezar!

Notes:

(See the end of the work for notes.)

Chapter 1: Introducción

Chapter Text

Jiang Cheng miró con el ceño fruncido la gran cantidad de cajas que los discípulos trasladaban de un lado a otro.

— ¿No es mucho?

—Claro que no.— Wei WuXian soltó una carcajada al ver la expresión de su mejor amigo? — Será la fiesta del cual todos hablarán por algunos años, ya sabes.

— ¿Estás seguro de hacer esto? — El lobo creía que esta no era la mejor manera para conocer a una pareja.

—No me están obligando A-Cheng.—La sonrisa del mayor se esfumó. —Tu mejor que nadie debería saber que mis padres nunca me obligarían a hacer algo como esto.

—Sí, discúlpame. Los tíos no son así. ¿Entonces porque lo decidiste tú?

—Siempre quise celebrar mi cumpleaños a lo grande, conocer a muchas personas, tener amigos de otros clanes.

 

El lobo bufó ante esas palabras, tenía razón, pero omitía la parte donde también iba a escoger varios cultivadores para luego casarse con alguno.

 

— Sé lo que piensas, y puede que tengas razón, pero A-Cheng yo tengo mucha fé de encontrar a la persona indicada. —Sus ojos brillaron con emoción. —Algo dentro de mí me grita que esta es la única forma que podría conocerlo.

El joven líder rodó los ojos mientras oía balbucear a su mejor amigo, no había nada que hacer ante su posición tan firme. Así que se dispuso a pensar en lo que se pondría aquella noche.

 

Quizá él también podría encontrar a alguien.

***

Lan Wangji se encontraba como cualquier otro día disfrutando de la tranquilidad de la biblioteca, casi terminaba de revisar los informes de la última cacería nocturna, cuando su tío y hermano llegaron con la última noticia que hubiese esperado.

—XiChen, Wangji, se acerca una gran oportunidad para que consigan esposas.

 

Los dos Jades de Gusu se quedaron boquiabiertos, a pesar que no eran los más jóvenes, esperan que transcurriesen algunos años más antes de preocuparse por algo como el matrimonio.

 

El segundo jade estaba seguro que nunca se verían obligados a llevar una marital si su clan no hubiera sufrido tanta pérdida demográfica los últimos años. Felizmente ya la guerra había terminado y Gusu Lan iba restaurándose.

 

—Tío, ¿podría explicarnos mejor? —Lan Xichen hizo la pregunta por ambos.

 

—Dentro de siete días exactos se llevará a cabo el cumpleaños del príncipe de YiLing, todos los cultivadores del mundo con su rango de edad están invitados .

 

— ¿Quieres que vayamos a conocerlo?

—Eso es lo de menos —Lan QiRen afirmó. — Es obvio que la fiesta tiene como propósito encontrar a la pareja del futuro rey Cuervo.

Lan WangJi abrió la boca, pero al final nada salió de ella. Su tío continuó.

— Conocerán muchísimas doncellas que tambien irán con el propósito de conocer respetables cultivadores y seguramente estarán en interesadas en ustedes. Sería satisfactorio si empiezan a cortejar a alguien con quien deseen unir sus vidas.

A pesar que se sentía reacio a ese tipo de reuniones, algo dentro de él le decía que esta vez tenía que ir.

Además, sentía curiosidad por conocer al famoso Wei WuXian, según la información que a veces llegaba, este era el último cambiaforma cuervo soltero de sangre pura que quedaba en su clan. Usualmente no le prestaría atención a aquellos banales comentarios, pero estaba ligado a un misterioso rumor. Afirmaban que se dedicaba a cultivar el camino demoniáco y que su rostro no era humano.

 

No podía contra su instinto curioso, ¡al fin y al cabo era un conejo!

— ¿WangJi? —XiChen le habló con ojos indagadores.

—Sí voy a ir. —Habló incluso antes de pensarlo.

 

—Yo también, tío.

 

Lan QiRen se quedó por unos minutos más conversando, hasta que un discípulo le llamó.

Y así ambos hermanos se atrevieron a pensar en lo que ocurriría la semana entrante, cada uno con una razón en concreta, pero igual de fuerte.