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Characters:
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Language:
Español
Stats:
Published:
2021-06-22
Completed:
2021-07-24
Words:
11,644
Chapters:
2/2
Kudos:
44
Bookmarks:
1
Hits:
346

Amor entre líneas: Intercambio de verano KatsuDeku 2021

Summary:

Bakugo Katsuki, el reconocido autor del manga seinen del momento se ve obligado a interactuar a futuro en un panel de manga con Dekiru, el mangaka del éxito shonen del momento que casualmente es el rival de ranking autoimpuesto del rubio.

Un correo electrónico le da la oportunidad de conocerlo antes del evento y Katsuki descubrirá qué tanto le ven a la joven promesa del género.

Notes:

Heeeey. Este es el primer BKDK que publico aquí, no exactamente el primero que escribo jsjsjsjsjs, esta cosa salió de una dinámica de intercambio de regalos. Pregunté a la chica si le gustaría una etiqueta y no me contestó so... Aquí lo dejo así hasta nuevo aviso.

Espero les guste.

Chapter 1: °1°

Chapter Text

Sus ojos granate observaron el ranking de popularidad y un gruñido escapó de su garganta al ver su obra en el obsceno segundo puesto pero lo que de verdad es molesto es ver ese título —el mismo de siempre, su rival y pesadilla— en el primer puesto del top de popularidad de la revista por segundo mes consecutivo.

Midoriya y Bakugo tienen compitiendo por el primer puesto prácticamente desde que sus trabajos se lanzaron como publicación semanal pese a no pertenecer al mismo género.

Bakugo es autor del seinen del momento que narra las aventuras del todo poderoso príncipe dragón que necesita erradicar a todos los demonios del territorio que era suyo por derecho de nacimiento y le fue robado a sus padres. Los poco ortodoxos métodos del protagonista junto a la narración poco fiable del mismo y ese tinte oscuro característico del género llevó al joven Katsuki a una posición privilegiada con un debut impresionante en el género y en la industria del manga siendo un título que ha atrapado la atención de innumerables lectores en todo Japón.

Midoriya es el intento de autor de shonen más aclamado por el público y la crítica que relata la historia sobre un muchacho común que decide convertirse en un vigilante ilegal en un mundo donde las personas con súper poderes son el pan de cada día. Haciendo gala de su intelecto y capacidad analítica en conjunto a las herramientas y gadgets que una ingeniera loca y amiga motivada por su sed de cambio crea para él.

Katsuki creó un personaje fuerte e imparable que no dudaba en acabar con los desgraciados que le arrebataron a su familia, a su pueblo y a él todo lo que les pertenecía, esto de la manera más brutal posible con paneles sangrientos y diálogos tan crudos que marcarían un antes y un después en la historia del género.

Izuku mostraba una historia esperanzadora sobre cómo todos podían convertirse en el cambio, superar nuestros límites y aceptarnos por lo que somos y toda esa mierda cursi y alentadora que les agrada tanto leer a los inadaptados últimamente. Con un protagonista del cual es fácil sentirse identificado, una historia entrañable y personajes secundarios que tienen sus momentos de brillo y líneas dignas de un libro de literatura junto al envidiable trabajo de arte la obra en emisión de Midoriya tenía su lugar como obra de culto casi asegurado.

Cada día era más común ver gente de todos los rangos de edad interesados en el mundo del manga gracias a lo abierto y versátil que era el trabajo del nerd —por que con esas ideologías seguro que era todo un nerd de mierda— aunque le guste o no tanto Bakugo como el resto de la industria le deben mucho al chico; su historia, sus personajes, su trabajo y su mensaje había sido tan poderoso como para obligar al público a mirarlo. Jóvenes, adultos. Gente con años dentro del mundo del manga y nuevas almas curiosas por el fenómeno del momento lo que se traducía en ventas pero eso era lo más asombroso de todo.

El mundo del manga es un lugar con una puerta de entrada bastante amplia pero sin una puta salida de emergencia. Una vez que Izuku los atraía era cuestión de tiempo para que esos extras sintieran ansias de más y para ello estaban el resto de mangakas en el gremio con su obra dispuesta a saciar la sed de historias originales de esos bastardos codiciosos.

Era molesto admitir su lugar actual en la industria, más por qué su orgullo bullía y explotaba al saberse el segundo lugar, de nuevo, pero debía admitir a regañadientes que el bastardo nerd se merecía el primer puesto. "Plus Ultra" era una buena historia sin llegar a ser cliché, tenía personajes icónicos, un buen ritmo en la narrativa y te deja el sentimiento cálido dentro que te hace anhelar ser la mejor versión de ti mismo para crear un mundo en paz, además... El maldito sabía manejar a su base de fans.

"Zuku San" participaba más que ningún otro mangaka activo en eventos estilo meet and great y entrevistas tanto para los medios masivos como para fanblogs especializados en el manga además confesó tener una cuenta secreta con la que entra a los foros de opinión e interactúa con el fandom para conocer las teorías que tenían sobre su trabajo y leer un poco del fanfiction inspirado en su obra pues le gustaba lo creativos que eran sus fans. El hombre siempre contestaba las publicaciones dónde lo etiquetan y daba apoyo publicitario a artistas emergentes.

El lema de su trabajo era que cualquiera podía convertirse en el héroe de otra persona y él era la prueba viviente de ello. Tanto así que un artista de renombre —en particular, el primer amateur impulsado por las publicaciones entusiastas del mangaka y que posteriormente fue contratado como asistente por otro profesional cuyo nombre no merece la pena recordar— le agradeció tiempo después con un dibujo de Midoriya sensei en un traje de héroe que simula un conejo verde con rayos de poder decorando la imagen y la leyenda "My True Hero" y el enlace a la canción Long Hope Philia. A la fecha esa es la imagen de perfil del mangaka en casi todas sus redes.

Desde ese momento el joven autor creó una verdadera cercanía con sus seguidores como ningún otro artista ha logrado. Pasó de Midoriya sensei a Dekiru San entre otros apodos brindados por sus fans. Era un fenómeno mundial con una historia capaz de competir y arrasar en el mercado con títulos del calibre de Avengers o Justice League, una completa locura.

La rivalidad imaginaria de Bakugo se disparó la primera vez que ese nerd lo superó en el ranking de popularidad. Se dijo a si mismo que no podía perder la corona de la industria ¡Él era el rey dragón! Con eso en mente diseñó los mejores capítulos de su obra hasta el momento y se obligó a mejorar y atender los puntos descubiertos de la misma hasta que, en el siguiente top su trabajo obtuvo el lugar que le correspondía originalmente, lo que no imaginó fue la revelación de un capítulo especial de la obra de Izuku sobre el pasado del protagonista que tocó los hilos correctos de la audiencia para volver a coronarse como el número uno en la siguiente encuesta. Así es como ese par ha vivido una encarnizada guerra no declarada por el primer puesto aún sin tener que verse la cara por años. O eso es hasta ahora que su mánager aceptó su participación en un panel de manga donde tendría que interactuar con "Dekiru Sensei" por primera vez.

¿Cómo llevas una conversación normal con el bastardo que es tu rival acérrimo desde hace años aunque él no esté enterado?

Sabía que no podía librarse del evento, ya había agotado sus pases de salida para estas situaciones y su equipo vivía para presionarlo a mostrarse al público, lo cual era una pésima idea. Si la gente ya pensaba que su trabajo era... Fuerte o pesado es por qué no conocen a Bakugo Katsuki en persona. Es brusco en sus modos y tiene un léxico compuesto por insultos y majaderías en su mayoría y para agravar el asunto está condenado a hablar con el sol en persona. Maldita sea, no hay manera de que el rubio no la cagué en este asunto.

Ya estaba rezando a los dioses paganos en los cuales no termina de creer para que los daños generados sean mínimos cuando la solución a sus plegarias llegó en forma de correo electrónico de la mano de su colega de profesión ¡Ese hombre se tomaba como mantra de vida eso de ser el héroe de todos! Bakugo no pudo estar en contra de ello, no hoy. El correo venía de parte de la manager de Izuku quien buscaba agendar una pequeña reunión entre ambos para que Midoriya, quién de alguna manera extraña  sufre de cierto nivel de ansiedad social, pudiera conocer previamente a su compañero de panel y así se sintiera más en confianza con Bakugo sensei el día del evento.

Casi abrazó su teléfono al leer la misiva, nunca antes se sintió tan agradecido de que existieran personas como aquellas a las que solía molestar en sus años de mocoso inmaduro de instituto y el saber que "Dekiru" era una de ellas le cayó del cielo. Acordó un desayuno para esa semana y permitió que el estrés de su evento transmutara al estrés de conocer a su rival unilateral. Lo peor de todo es que él no puede culpar a la ansiedad social por los nervios que le genera tal encuentro, maldita sea.

💚💚💚💚💚

Tenía que regular su respiración antes de presentarse ante el hombre y debía hacerlo rápido pues la hora acordada era dentro de 5 minutos y el sólo pensar en ello aumentaba su frecuencia cardíaca. Sabe que esto es estúpido. Fue él mismo quien propuso este encuentro que le causó muchos problemas a Himiko para poder coordinar su agenda sin que el día libre no interfiriera con su ritmo de trabajo pero en el momento que supo compartiría panel con Bakugo no pudo evitar explotar de ansiedad a tal grado de preocupar a su asistente y a la propia Toga.

Las personas a su alrededor están acostumbradas a sus balbuceos y murmullos así como a su personalidad curiosa e impresionable, eran rasgos que podían considerarse únicos, hasta adorables en el joven mismos que eran reflejados en su trabajo y cautivaba a los lectores. Pero también era conocido el rumor sobre el humor de perros que tenía el autor de "Dragon'sBood" y que el hombre no salga a desmentirlo aumenta la ansiedad del menor.

El hombre era una especie de fantasma en la industria. Se centraba en su trabajo y poco o nada convivía con el resto de autores. Reservado, había quienes lo calificaban como huraño. Totalmente diferente al ojiverde quien siempre estaba dispuesto a compartir experiencia y consejos entre sus colegas. Sabía que el autor del seinen del momento podría ayudarle a que su historia no cayera en lo predecible si se lo solicitaba.

Era un admirador de su trabajo después de todo, desde el estilo de dibujo, la composición y la trama, le maravillaban lo profundos y crudos que eran sus personajes pero sobre todo el hecho que —detrás de tanta angustia, dolor y pena— el protagonista seguía su propio ritmo en sus andanzas para recuperar y restaurar su reino. El pecoso sospecha que hay algo de biográfico en la historia, pero ese es un detalle que guardará para si mismo, en el mismo rincón en el que guarda su rivalidad platónica.

Él no suele mirar los ránkings de popularidad, está feliz de contar su historia y que exista gente dispuesta a leerla pero mentiría si dijera que no se sorprendió la primera vez que pasó al número dos del chart, desplazado por el rey dragón. El pecoso sabía que se merecía el puesto, los capítulos presentados eran épicos y la historia evolucionaba de buena manera lo cual lo impulsó a esforzarse más en reforzar la propia y preparar el terreno para el arco que tenía en mente. Sin quererlo o esperarlo entró en una batalla por el primer puesto con el autor de Dragon'sBlood misma que mantenía viva hasta la fecha aunque su rival lo desconociera.

¿Cómo será Bakugo en realidad? El hombre nunca ha sido visto en eventos que puedan vincularlo a su trabajo ¿Qué aspecto tiene una joven promesa de la industria? Izuku se llevó una galleta a los labios mientras mira al vacío intentando crear una idea vaga del aspecto de su colega. Su mejilla izquierda descansando en su mano, ajeno a todos y sobre todo a un rubio de ojos escarlata que lo mira desde el recibidor del café, anonadado por lo casual pero hipnótico de la escena que observa.

🧡🧡🧡🧡🧡

Se preparó mentalmente para el encuentro —o eso creyó hasta hace 5 segundos— de la mejor manera posible, había releído la obra completa de ese sujeto hasta la última publicación para no olvidar ningún detalle si es que eso entra en la conversación, vio algunos vídeos recopilatorios de sus apariciones en paneles de manga y entrevistas para el público. Desde ese momento admitió que el nerd, por qué vaya que era un nerd, era algo atractivo, pero verlo en persona bajo las luces naturales en matices amarillos, con la vista fija en la nada y la mente a kilómetros de distancia del aquí y ahora —lo más probable es que en algún tipo de mundo de fantasía nerd donde su imaginación le da la respuesta para continuar con su obra— el bastardo tenía un perfil hermoso, digno de fotografía, misma que tomó con su teléfono celular una vez que salió de su shock inicial. Es totalmente su tipo.

Se dio un golpe mental por pensar en tonterías, esto es una reunión de trabajo, no había ninguna razón válida para que le sudaran las manos... Se acercó de forma lenta al joven y notó que es más adorable de cerca. Pudo ver con mayor precisión el puente de pecas que adorna su nariz y pómulos y el movimiento ligero de sus labios mientras murmuraba cosas ininteligibles por la galleta que aún descansaba entre ellos. El fandom de este sujeto hacía muchos comentarios sobre él, el más común era que el chico era demasiado adorable para este mundo. "Cuiden el planeta, es el único lugar donde tenemos un Dekiru". Ahora, al estar a medio metro del hombre hermoso que sigue perdido en algún recobeco de su mente es que les da la razón. Es una vista envidiable pero hay mierda que hacer.

—Hey nerd. —Nada— ¿Me escuchas? —El chico apenas parpadeó y su paciencia se acabó—. ¡No me ignores, mierda! —Gritó mientras sarandeaba un poco al otro.
—¡Ahh! ¡Lo siento! —Hizo contacto visual y al rubio le fascinó el tono verde en sus ojos, lo quiere en su paleta de colores aunque ahora no puede recordar si lo posee o deberá encontrarlo por otro medio—. A veces es difícil salir de aquí. —Dijo, ajeno a los pensamientos del otro, apuntando un dedo a su cabeza mientras se pone de pie con torpeza—. Es un gusto conocerlo, Bakugo...
—Si, lo que sea. Deja las formalidades y ve al grano ¿Qué pretendes con todo esto? —Esos enormes ojos no deberían verse tan brillantes. Su interlocutor sonrió con nerviosismo antes de contestar.
—En realidad, quería tener la oportunidad de charlar contigo antes del panel. Como nunca aceptas estar en estos eventos quería saber qué esperar y ver si hay algo que tengas planeado, algún tema o punto del que no quieras hablar o algo en general que quieras decir.

Bakugo se rió ante la explicación, sobresaltando a Izuku.

—De verdad eres todo un nerd ¿No es verdad? —El rubor se elevó sobre el rostro contrario e Izuku reuyó la mirada por algunos segundos.
—Me siento más cómodo cuando sé a qué o quién me enfrento. —Expresó el de pecas con la mente aún en la rivalidad imaginaria que tiene con este hombre.

Esa respuesta sacó una sonrisa animal del rubio apenas la escuchó. El tono determinado y las palabras exactas de quién fórmula una estrategia de batalla.

—Oh... ¿Me consideras una amenaza a tomar en cuenta? —Los ojos verdes se abrieron aún más para él debido a la sorpresa pero no lo miró retroceder. Le gusta—. Patearía tu trasero con los ojos cerrados.

Eso debería poner al chico en su lugar o eso pensó. Contrario a sus suposiciones recibió una sonrisa ladina y una ceja arqueada.

—Yo en verdad dudo que hayas llegado hasta aquí subestimando a tus adversarios, Bakugo.

Joder, de repente hace calor. Una carcajada alegre lo saca de sus pensamientos y lo arrastra hasta el mundo real, aquí dónde el ojiverde ríe sin verguenza y es el sonido más hermoso que ha escuchado. El hombre que se atrevió a contestarle emite una risa contagiosa, antes de enterarse está riendo a la par.

—Joder, eso fue bueno.
—No pude resistirme, perdón. —Se disculpó el peliverde. Escuchar su voz risueña eliminó la tensión que no sabía que acumuló por tanto tiempo. Puede hacer esto.

🧡🧡🧡🧡🧡

Las horas vuelan entre risas, bromas y anécdotas. El hombre frente a él es todo lo que el rubio deseaba de un mejor amigo cuando era un mocoso. Alguien con la misma pasión que él por sus intereses, con quién hablar sobre el nuevo capítulo del manga que ama en secreto, compartir teorías pero sobre todo que lo aliente a seguir sus sueños.

Él siempre fue un chico dotado de inteligencia, atletismo y habilidad. Todo el mundo, incluidos sus padres, esperaban grandes cosas de él desde que era un adolescente y creyeron que era un desperdicio de talento humano que se dedicara a la creación de manga. Igual mandó a la mierda a todos y cada uno de aquellos que se creían con el derecho de opinar sobre sus sueños pero había sido un camino difícil y solitario con todo el mundo preguntándose ¿Por qué no hizo algo de mejor provecho? Y ahora estaba este sujeto agradeciendo que haya llegado a la industria.

—Tu historia me tiene enganchado, de verdad. Sería muy triste perdernos de ella si no hubieras seguido tus sueños. —Sus ojos brillaron como si de verdad creyera en sus palabras. El rubio sintió que podía hacer cualquier cosa y llegar a cualquier lugar si tenía esa voz y la luz de esos ojos para animarlo en el camino.

En su entusiasmo el sujeto casi se las arregla para tirar la mesa de no ser por los reflejos de Katsuki habría ocurrido una tragedia.

—Mierda, de verdad eres torpe. —Con está ya van tres desastres que Katsuki debe evitar—. Luces más como un Deku para mi. —Bromeó sin fuerza.

Soltó una carcajada sincera por su chiste pero el silencio que obtuvo lo hizo mirar a los ojos del hombre frente a él con el pánico a flor de piel ¿Lo habría ofendido? El rojo en sus mejillas podía significar vergüenza o ira. Mierda ¿Se pasó? ¿Debería disculparse? Pero antes de decir nada el pecoso le obsequió una sonrisa de perlas blancas. Carajo, debería ser ilegal ser tan bonito.

💚💚💚💚💚

—¡Tienes una risa increíble! Y te vez mejor sin ese eterno ceño fruncido, Kacchan. —Dijo el más bajo.

Se tomó la libertad de estirar su brazo hasta rozar su índice en el entrecejo del rubio en un intento de relajar la tención de la zona. Normalmente su ansiedad no le permitiría actuar de forma tan confianzuda pero había algo en el hombre de carácter explosivo que le inspiraba a ello y de alguna manera sabía no sería mal recibido. El pecoso no tenía forma de averiguar que el cerebro de su contrario dejó de funcionar mientras su corazón amenazaba con salir de su pecho, brincar al plato del ojos esmeralda y presentarse como humilde sacrificio.

—¿Kacchan? —Preguntó el ojos de rubi apenas tuvo sus neuronas funcionando.
—Bueno, tú me diste un apodo así que ahora estamos a mano. —Dijo el otro con voz trémula, ojos en la mesa y un dulce rubor resaltando sus pecas y aún así el bastardo tenía las agallas de darle un apodo tan absurdo. Jamás admitirá que aquello le calentó el pecho.
—Supongo que es justo, pecas. Llevó años llamando a la gente por apodos, algún día alguien debía regresarme la moneda. —Hizo una pequeña pausa antes de agregar—. Me alegra que seas tú.

Fue el turno del cerebro de Izuku para tomarse un break y hacer corto circuito. Iba a responder cuando su celular sonó, era el tono de mensaje especial de Himiko, le pidió localizarlo cuando el tiempo se le acabara ya que el tiende a perder la noción del mismo. Suspiró, realmente no quería irse. Bakugo adivinó la situación con solo ver a su compañero y reprimió un gruñido de disgusto. Él tampoco quería que terminara su tiempo juntos pero el deber llama. Pidieron la cuenta y al pagar por todo se dirigieron a la salida del café. Katsuki debía pensar en algo para pedirle una cita, Deku fue quien solicitó este desayuno era su turno de pedir la atención del peliverde.

—Supongo que nos veremos en el panel, Kacchan. —Dijo Izuku mientras sostenía la puerta para facilitar la salida al más alto. Katsuki sonrió y pasó frente a Deku.
—Claro o tal vez... —Vamos Katsuki, tú puedes hacer lo que sea con tal de mantener esas esmeraldas sobre ti—. Un poco antes si estás de acuerdo.

Se permitió guiñar el ojo para el peliverde, debía ser claro sobre esto. No se trata de trabajo o incluso amistad. Se deleitó al ver el rojo inundar el rostro del contrario, dando la apariencia de una fresa fresca, una que deseaba comerse entera.

—Yo... Yo... —Su cerebro no lograba conectar neuronas y eso puso nervioso a Bakugo—. Seguro, suena increíble. —Respondió por fin y Katsuki soltó el aire que no sabía que contenía.

Intercambiaron teléfonos y prometieron acomodar sus agendas para repetir su salida la próxima semana. El rubio acompañó al más bajo al tren y continuaron charlando hasta la llegada del mismo con Midoriya sin poder creer que alguien tan guapo y talentoso como Bakugo le estuviera coqueteando de forma tan descarada. Cuando subió al tren escuchó la voz de Kacchan gritándole.

—La próxima vez te destrozaré. —Haciendo referencia a su rivalidad pues durante su charla descubrieron que ambos estaban dentro de ese juego de niños.

Izuku sonrió con la travesura brillando en sus ojos. Sabía a qué se refería su contrario pero ya que el rubio disfrutaba mucho de hacerlo abochornar decidió jugar un poco con las palabras y probar suerte.

—No si yo te atrapo primero, Kacchan. —Un guiño y una sonrisa traviesa fueron más de lo que Bakugo Katsuki pudo soportar.

Izuku observó divertido el color subir por las pálidas mejillas mientras el tren avanzaba. Seguro que Kacchan le llamaría para gritarle por dejarlo así a plena vista pero contrario a toda lógica el chico ya se encontraba ansioso por escuchar la voz del rubio en su oído.