Chapter Text
Bakugo deja el celular en su mesita de noche y sale de su habitación, cerrando la puerta detrás de él.
La conservación con Kirishima sigue aún en su mente, el pelirrojo no dejo de mencionar sobre el Proristemo y de que su cumpleaños había sido recién ayer. Bakugo había escuchado sobre eso, sin embargo, el no cree en esas cosas, así que nunca les dio importancia.
Suspira antes de empezar a caminar hacia la sala de estar, pasando por las paredes donde colgaban retratos y fotos de su "familia" .
Al llegar a la sala de estar, no se sorprende al encontrar botellas de vino en el suelo , algunas aún con el alcohol adentro; vómito en el suelo, dos botellas de vino partidas sobre la alfombra y manchas grandes del licor rojo sobre ella.
"Que desastre" piensa " y hoy no quería limpiar".
Bakugo evita con éxito los vidrios rotos y sigue el incesante sonido de la llave de la ducha abierta, lo que significaba que su madre estaba ahí, otra vez.
—¿¡Natsuki!? — Escucha a su madre llamar— ¿Natsuki eres tú?—
Bakugo traga en seco ,sintiendo su pecho apretarse, las palmas de sus manos pican y suspira, otra vez está en eso, otra vez piensa que aún es Natsuki.
Camino con lentitud en dirección a su habitación, con más sigilo, como si fuese una pequeña gacela tratando de esconderse de un león, sin embargo, sus esfuerzo son inútiles cuando su madre lo llama, con más necesidad esta vez.
—¡Ayúdame Natsuki, no puedo hacerlo sola! —
Bakugo rueda los ojos, resignado y se prepara mentalmente para ver a su madre actuar de forma patética, otra vez.
Bakugo se asoma por la puerta del baño, observando el desagradable panorama, su madre sentada en el suelo de la ducha, con una botella vacía de vino en su mano y el agua de la ducha cayendo sobre ella.
Su ropa mojada, su maquillaje corrido, su cabello hecho un desastre...
Otra vez esto.
—Madre...yo-
La ardiente mirada de la mujer mayor se posó en Bakugo al apenas escucharlo, frunciendo el ceño y sus ojos se tornaron resentidos y enojados, con el solo hecho de ver a Bakugo.
—¿Donde esta mi niña? ¿Porque te la llevaste ?— preguntó arrastrando las palabras, señalandolo con un dedo tembloroso — ¿Porque la desapareciste? Era la niña de mis ojos, tan bonita, tan amable, tan carismática — su mano se puso en su pecho, mirando hacia arriba con cariño, hasta que bajo la mirada, nuevamente ácida, para mirar a Bakugo — ¿Porque me tenías que hacer esto? ¿No te gusto como te hice? ¡Pero si de verdad me esforze! — Bakugo apretaba su mano, temblando ligeramente en su lugar, sabiendo que si decía algo o se movía, su madre empezaría a gritar con histeria.
—¡Por eso el nos abandonó! — Gritó arrastrando las palabras— ¡Por eso se fue, porque ya no eras linda y carismática , te volviste un desagradable hombre violento y ebrio! Pensando que yo tenía que soportar tus gritos y tus golpes, ¿¡Acaso ya no me amas, Masaru?!, ¿¡Te conseguistes a alguien mejor!?—
"Esto es demasiado" pensó Bakugo al escuchar a su madre confundirlo con su último novio, y con su padre, dos personas diferentes " Esto es peor que antes, ¿Cuanto ha bebido?"
Bakugo agarró la toalla del soporte y se acercó a su madre, ayudándola a levantarse e ignorando sus gritos y pataletas.
—¿Porque me dejaste con este fenómeno? ¿¡Donde esta mi hija!?—
