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La Gloria de la mañana es una flor que representa una vida sin tapujos, sin limitaciones, sin miedo a expresarse y demostrar sentimientos. Así como demuestra su pureza, belleza y firmeza junto al nacimiento de cada día; puede demostrar sus debilidades, dudas y cansancio cada tarde luego de que cae el sol.
Lo amas, talvez siempre lo amaste o talvez nunca lo hiciste realmente, no lo sabes y nunca lo sabrás.
Podría haber sido su sonrisa o su fuerte e imparable actitud, su determinación o simplemente porque era él. No lo sabes y... mentirías si dijeras que te importa.
El pequeño e inútil Lee siempre rompió tu corazón, su determinación lo reconstruyó y nunca se detuvo a mirar. Lo admiré, lo admiró y siempre lo admiraré, lo que fue, lo que es y en lo que se convertirá, él nunca se detendrá por nada, ni por nadie, ni siquiera él mismo, pequeño e imparable Lee.
Siempre tan fuerte y a la vez tan frágil, nunca se detiene aunque él mismo no lo sepa, sin descanso, sin ataduras, siempre hacia adelante, siempre corriendo hacia el horizonte, inalcanzable. Brillante como las estrellas, abrasador como el sol, acogedor como la noche y siempre en movimiento.
Tan hermoso, tan espectacular, tan mortal y tan frágil. Como la flor de loto, menospreciado y olvidado, pero sin importar lo que pase o lo que se diga, sigue creciendo y floreciendo, sin importar lo que le digan o donde se encuentre, nunca nada lo detuvo, ni la gente ni él mismo, pequeña flor de loto.
Él es mi pequña gloria de la mañana, sin limitaciones, sin miedo a expresar y demostrar sus sentimientos, sus creencias. Tan hermoso, tan puro y siempre firme en lo que dice, siempre triste cuando cae el sol, pero paciente espera su regreso. A veces deseo que como una flor se marchite y se pudra, que desaparezca y que se lleve consigo estas flores; mis sentimientos. Pero no todo lo que se desea es lo que uno quiere, ni lo que uno desea que pase.
Ojalá no amaras tanto, así no estarías tosiendo flores por alguien a quien nunca podrás seguir, siempre lo supiste, no lo podrías alcanzar, nadie puede, él va por su propio camino y nada lo detendrá, ni siquiera tú, por supuesto que tú no. Pero eso nunca te detuvo a soñar.
La esperanza es lo último que se pierde o eso se dice, talvez nunca tuviste esperanzas, solo tomaste lo que te dio y fuiste feliz con eso pero, sería mentir si dijeras que nunca esperaste más, que por una vez se detenga y te mire, solo una vez, pero eso no pasara y siempre lo supiste, a pesar de todo eres feliz, aunque sea por un momento, lo fuiste.
Pero todo tiene que llegar a su fin en algún momento, y estas feliz de decir que este es tú fin, uno rodeado de flores y pensamientos de él, al igual que él las flores nunca dejaron de avanzar, nunca se detuvieron, siguieron creciendo y abarcando el precioso espacio de tus pulmones, quitandote el aire e igual que él, sin vergüenza y sin miedo se apoderaron de tu corazón.
Fuiste feliz, aunque fue breve puedes decir con firmeza que por un instante fuiste la persona más feliz del mundo, y talvez por primera vez él te mire, talvez, talvez no.
Tu pequeña gloria te quito el aliento.
La flor de loto crecio en tu corazón.
Y otra vez las flores florecieron en tu pecho, se expandieron, rasguñaron tus pulmones y corazón, subieron por tu garganta y se abrieron paso al exterior, el sol que cae brilla una ultima vez, abrazándote con su calor en un abrazo de despedida, la tristeza y el alivio se mezclan, amaste, amaste tanto, y te vas sin gloria ni pena. O talvez solo una.
Nada lo para y nadie lo detiene, pero por un momento su paso vaciló.
Sólo un momento.
