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Calor. Mucho calor. Lo primero que había hecho al llegar al lugar era apartar un sitio, abrir la sombrilla y preparar el lugar mientras sus acompañantes corrían al agua como niños que nunca habían visto una gran masa de agua. Calculaba que habían pasado al menos unas dos horas desde ese momento y, aunque no se había movido de allí en ningún momento, podía sentir el sudor bajando por su espalda. Aún faltaban dos semanas para la llegada oficial del verano y aun así podía jurar que debían estar rozando los cuarenta grados, increíble – No, lo verdaderamente increíble es que me hayan convencido de esto – pensó el pelinegro con hastío. Habiendo dejado su libro de lado un tiempo atrás – el calor y los gritos de los niños jugando en la orilla le estaban provocando una migraña – se dedicaba a mirar a sus compañeros jugando en el agua.
La idea había sido de Naruto, como todos los planes en los que los tres se veían involucrados últimamente. Sakura y el rubio solían ser los encargados de “planificar” - Si empezar a conducir sin un rumbo específico podría considerarse como tal - sus salidas y viajes, pero últimamente la pelirrosa había estado demasiado ocupada con sus estudios como para dedicarle tiempo a eso también, así que el rol había sido delegado por completo al rubio, quien embriagado de poder y haciendo gala de su recién adquirido carnet de conducir, se había dedicado a llevarlos de un punto a otro de la ciudad durante el último mes.
- Oye, ¿tú no tienes que estudiar para el fin del curso? - Le había preguntado Sakura al rubio en una ocasión, luego de haber sido despertada a las tres de la mañana hablando no-se-que de una fiesta en la casa de playa de Ino al otro lado de la ciudad
- Ya lo he hecho, por más que lo intente no voy a poder memorizar nada más – Sakura podía sentir su sonrisa del otro lado de la línea – ¡Además! ¡Somos jóvenes, no podemos pasar toda la vida estudiando! Yo digo que ya es suficiente, las vacaciones están a la vuelta de la esquina, puedo sentir el verano en el ambiente, ¡yo digo playa!
Sakura dejó escapar un suspiro, la verdad es que ella también empezaba a cansarse del curso, y, aunque fuese una tontería sin sentido, el verano podía sentirse en el ambiente – Naruto... – Intento de nuevo, con la última barrera de resistencia que le quedaba a la parte racional de su cerebro – son las tres de la mañana…
- ¡Y en Japón seguro que son las dos de la tarde! ¡Venga, Sakura, no me dejes colgado! - El rubio había gritado con fuerza, a pesar de haber tenido que apartar el móvil de su cara para no perder la audición ya estaba hecho, estaba dentro, si Naruto podía pasar por ella en diez minutos quizás los tres podrían llegar a casa de Ino antes de las cuatro.
- EH! OYE, ESO ES MÍO!
- ¿Naruto? ¿Está todo bien? - Podía escuchar al rubio gritar improperios al otro lado de la línea
- Te lo devolveré cuando aprendas a no molestar a los demás – La voz de Sasuke respondió del otro lado
- ¡NO ESTABA HACIENDO NADA! - Grito de nuevo el rubio – ERES UN AMARGADO, SASUKE! -
- Díselo a los vecinos.
Y fue seguido de un portazo. Sakura no tenía que estar allí para imaginar la escena, habiendo visto situaciones parecidas cientos de veces antes. La verdad es que debía haberlo imaginado, era imposible que Sasuke accediese a un plan como ese, el rubio debía haberlo dejado fuera a proposito, o, peor, quizas contaba con ella para convencerlo entre ambos
- Perdona por no haber podido detenerlo antes de que te despertase – habló el pelinegro, sacándola de sus pensamientos.
- Ah, no pasa nada, aun no me había ido a dormir – mintió la pelirrosa, pensando en lo cerca que había estado de aceptar la propuesta de Naruto
- Hm – Fue todo lo que contestó el pelinegro, se escuchaba… cansado, Naruto le había comentado que Sasuke tenía una cena familiar hoy – Quizás no fue bien – fue todo lo que pensó antes de que su amigo volviese a hablar – Como sea, buenas noches
- Descansa, Sasuke –
Naruto había aparecido al otro día en la universidad con el ceño fruncido, insultando al pelinegro cada vez que podía y en general quejándose de que nunca podía hacer nada divertido cuando Sasuke estaba en casa. Unas horas y tres tazones de fideos más tarde, estaba como nuevo y hablando de que deberían ir a la playa cuando ella acabase con sus exámenes. Sasuke no apareció en todo el día. Tres semanas más tarde, estaban los tres en la playa, bajo el calor abrasador del casi verano. La zona de las tiendas no estaba tan lejos, la idea de ir a por una bebida y por algo más de sombra era tentadora, pero por supuesto, Naruto había tenido la brillante idea de traer consigo a Kurama, su perro, y aunque el animal no le caía bien- sentimiento que Sasuke entendía como mutuo a pesar de que el rubio afirmaba lo contrario – no iba a dejarlo solo bajo ningún concepto, y suponía que tampoco podía llevarlo consigo dentro de ninguna tienda.
Como si leyera sus pensamientos Kurama volteo a mirarle, meneo la cola y con un resoplido volvió a acomodarse sobre la manta mientras observaba a su dueño en el agua. Sakura estaba sobre los hombros de Naruto, ambos estaban empujando a otra pareja en una posición parecida, la risa del rubio se escuchaba por encima de la de los niños que jugaban en la orilla, Sakura también parecía divertirse.
- Venga ya, Sasuke, será divertido! - Había dicho el rubio una tarde – Seguro que hasta un soso como tú es capaz de divertirse en la playa, no?
- No veo qué tiene de divertido una gran masa de agua salada – Respondió sin más el pelinegro
-...Vale, eres más soso de lo que creí – Naruto le miraba con cierta exasperación en el rostro, Sasuke solo resopló y siguió con lo suyo. Estuvieron en silencio por un tiempo, quizás si le ignoraba lo suficiente Naruto se aburrirá y se iría a molestar a otro, normalmente ese era su plan de acción si le ignorabas lo suficiente
- Ah, por cierto… - El rubio volvió a hablar, Sasuke tuvo un mal presentimiento – Sakura me llamó esta mañana – Mierda – pensó Sasuke, aunque se negó a levantar la mirada de su libro, sabiendo que Naruto le estaba observaba fijamente- Acababa de salir de su último examen del semestre, por cierto, se escuchaba bastante feliz, en serio!, me ha dicho que cree que este año se ha superado y que le extrañaría no acabar con todas las materias con nota perfecta! - Sasuke le escuchaba, la mirada fija en el mismo párrafo desde hacía demasiado tiempo ya – Así que le he dicho de ir a celebrarlo a alguna parte y, ¿ no sabes lo que me ha dicho? - Naruto le estaba mirando fijamente ahora, esperando una respuesta que sabía que no llegaría pero que estaba deseoso de escuchar – Me ha dicho que tiene ganas de ir a la playa desde hace meses! Y claro, ahora hace tanto calor que la verdad es que da igual que no sea verano aun, asi que le he dicho que por mi perfe, que podíamos ir mañana mismo si quería y me ha dicho que si, en serio! - Naruto estaba haciendo lo mejor para imitar el tono de niño inocente que solía utilizar cuando quería conseguir cosas, pero Sasuke le conocía lo suficiente para sentir la maldad y frialdad que se ocultaba detrás de cada palabra. Kurama los miraba desde el sofá, casi parecía divertido con la situación, Sasuke podía jurar que el perro era más listo que Naruto, aunque tampoco es que fuese difícil – Voy por ella mañana a las siete, por cierto – Sasuke estaba paralizado en su asiento cuando el móvil de Naruto le sacó de sus pensamientos
- Ah, Kiba? Justo estaba esperando tu llamada! Si, si, estoy allí en diez minutos – Y con la de alguien que sabe que ha ganado se despidió de Sasuke y salió junto a Kurama del departamento.
Por un momento se sintió tentado a entrar al agua, realmente no le gustaba la playa, pero sus amigos parecían divertirse y de verdad, hacía demasiado calor. El coche de Naruto no estaba lejos, si la memoria no le fallaba, el rubio solía llevar consigo siempre un kit de acampada con agua y otras cosas en el maletero. Buscaría el kit, conseguiría agua para él y para el perro y regresaría a la sombra de la sombrilla en menos de cinco minutos. Con suerte Naruto también tendría algo que le ayudará con la migraña.
Como era de esperar, el maletero de Naruto era un desastre, su coche en general también lo era, pero al menos allí podías notar su esfuerzo de mantenerlo decente para sus amigos. Pero esto? Esto era otra cosa. Por algún motivo tenía dos llantas de repuesto, ambas en mal estado, ocupando la mitad del espacio, lo demás era toda una maraña de ropa sucia, zapatos usados, golosinas y comida para perro fuera del paquete, tazones sucios de fideos y, por supuesto, su mochila y sus libros para clases. Al final, luego de diez minutos removiendo cosas encontró la dichosa bolsa de acampada, la botella de agua vacía y ni rastro de un kit de medicinas – En serio, Naruto, cómo no te has matado todavía? - Pensó Sasuke con hastío, listo para tener una conversación con su amigo cuando salieran de la playa.
Antes de llegar a donde había dejado la sombrilla se dio cuenta de que la gente en la playa estaba más animada que de costumbre, los niños gritando desde la orilla y varios adultos acercándose al agua. Los ladridos de Kurama llamaron su atención de repente, el perro parecía ajetreado y ladraba sin cesar mientras corría de un lado a otro. Sasuke sintió su sangre volverse hielo en sus venas – ¡Naruto! -
Antes de darse cuenta estaba en el agua, nadando a toda velocidad hacia donde había visto a sus amigos por última vez, el oleaje había aumentado y aunque podía ver el pelo Sakura no había rastro de Naruto por ninguna parte, los ladridos de Kurama se escuchaban cada vez más lejos y, en un momento, Sakura desapareció de su campo de visión
- ¡SAKURA, NARUTO! - El grito le lastimó la garganta y por un momento pudo sentir como una corriente de agua salada se abría paso por su garganta, sin embargo, antes de tener tiempo de volver a gritar vio a Sakura emerger con Naruto de debajo del agua. Ya estaba lo suficientemente cerca como para distinguirlos, La pelirosa nadaba con dificultad cargando todo el peso de Naruto, de momento parecía ser sólo capaz de mantenerse ambos a flote
- ¡Sakura! - Grito de nuevo, esta vez la pelirosa fue capaz de escucharlo
-¡Es Naruto, está inconsciente! - Y con eso fue suficiente. Terminó de cerrar la distancia entre ellos y empezó a acomodar a Naruto a su lado – Es pesado – Pensó Sasuke con preocupación, sin mediar palabra Sakura hizo lo mismo de su lado y ambos empezaron a nadar hacia la orilla. Cuando estuvieron lo suficientemente cerca Kurama saltó al agua seguido de varias personas.
Hicieron falta dos personas más para poder sacar al rubio del agua, habiendo perdido toda la ayuda contra la gravedad que el océano les había prestado. Las piernas de Sasuke empezaron a temblar al tocar tierra, hubiese caído al suelo de no ser por la ayuda de otra de las personas que estaban en la orilla esperando por ellos
- Eh, chico, estas bien? – Un hombre de mediana edad le preguntó – Ven, siéntate un momento, eso debe haber sido duro – Pero Sasuke no le escuchaba, su mirada estaba fija en el cuerpo de Naruto que yacía en tirado en la arena y en Sakura arrodillada a su lado, gritando instrucciones a todos los presentes. Kurama se movía de un lado a otro observando a su dueño sin atreverse a acercarse. Sasuke se separó del hombre sin mediar palabra y corrió hacia sus amigos, Sakura había empezado a chequear el pulso.
-Sakura... – Fue todo lo que pudo decir, no sabiendo qué hacer
Sakura empezó rápidamente con RCP, alternando entre bombeos y respiración de boca a boca, en un momento otra de los bañistas trajo una toalla y se acercó a ellos
- Mi madre es paramédico, la he llamado y ya viene una ambulancia, mientras tanto me ha dicho que esto podría ayudar -
- Buena idea!, Sasuke, ponsela por encima, pero no en el pecho, ayudará a mantenerlo caliente – Sasuke siguió las órdenes de Sakura casi sin darse cuenta, su cuerpo se movía por pura inercia, debían haber pasado menos de dos minutos y sin embargo Sasuke estaba seguro que el tiempo se había detenido por completo y que al mismo tiempo habían pasado años desde que salieron del apartamento esa mañana. Sakura estaba terminando la tercera serie de masajes cuando Naruto empezó a toser, Sasuke contuvo el aliento, incluso Kurama detuvo su trote y se quedó quieto observando el cuerpo de su amo, Sakura colocó a Naruto de lado y después de un par de masajes mas el rubio empezó a vomitar toda el agua que había tragado y despertó
- ...Ska...Sakura…? - Fue todo lo que pudo articular antes de volver a toser
- Shhh, no hables. Tranquilo, ya viene la ambulancia. Te pondrás bien – Le dijo Sakura, por fin la emocion y el miedo manifestandose en su rostro – Nos asustaste a todos, idiota – Resoplo la chica con lagrimas contenidas, una sonrisa de alivio mientras chequeaba de nuevo el pulso del rubio.
- Eh...eh – cof cof – A...si qu...e all fi-final...te has meti-tii-tido al agu..a – cof cof – Sas—suke Idio-ta? -
- Imbécil – Fue todo lo que dijo Sasuke, y si Naruto y Sakura se dieron cuenta de las lágrimas que corrían por su cara ambos tuvieron la compasión de no mencionarlas.
Los paramédicos llegaron rápidamente, lo subieron a la ambulancia mientras revisaban sus signos vitales e informaban a donde lo llevarían.
- Ve tú con ellos – Le dijo el pelinegro a Sakura
- ¿Estás seguro? Ambos podemos ir con él, seguro no tendrán problema – Naruto parecía un poco mas animado, todavía tenia pero estaba hablando con uno de los paramédicos como si no hubiese estado a punto de – No. No te atrevas a pensarlo -
- Alguien tiene que llevar el coche y a Kurama a casa – Fue todo lo que dijo – Ademas, si necesitan algo seguro que tú puedes hacer mas que yo
- Sasuke – Iba a decirle que no, que de no ser por él ambos se hubiesen ahogado, si Sasuke no hubiese reaccionado tan rápido ninguno de los dos hubiese podido hacer nada contra la fuerza de las olas, pero antes de poder corregirlo fue interrumpida
- ¿Quién va a acompañarnos? Tenemos que irnos ya así que por favor alguno suba pronto – Dijo un chico joven desde el asiento del conductor.
- Ve – Y solo con eso le dio la espalda a la chica mientras se dirigía con Kurama en dirección al coche.
Era recién pasado el mediodía cuando llegó al apartamento, no debían haber estado más de tres o cuatro horas en la playa, todo el accidente de Naruto debió haber durado poco más de quince minutos y, sin embargo, estaba agotado. El cuerpo le dolía, tenía los brazos agarrotados y apenas podía caminar sin tambalearse. Se dejó caer en el sofá con Kurama a sus pies.
- Inútil – pensó – Tu mejor amigo estuvo a punto de morir y no pudiste hacer nada – La garganta le ardía, probablemente por toda el agua salada que había tragado – Incluso una niña pudo hacer más que tú. Menudo Uchiha estaba hecho - El móvil le vibró en el bolsillo
Sakura : Naruto esta bien, van a tenerlo aquí en observación toda la noche pero en principio mañana podrá irse a casa
Sakura : Dice que tiene hambre, pero le han dicho que aún no puede comer nada
Sakura : ...Vale, dice que hagas el favor de ser un buen amigo y le traigas ramen instantáneo o algo
Sakura : Por favor no se lo traigas.
Sasuke sonrió, ignorando por un momento sus pensamientos de hace un rato y poniendo rumbo a la cocina, seguro de haber visto el ramen instantáneo esa misma mañana.
***
- ¡Hey, Sakura, Sasuke! - Grito Naruto mientras corría hacia ellos, la gente apartándose de su camino o siendo empujada a la fuerza, ambos amigos le miraban a lo lejos mientras se acercaba – A que no sabéis que me ha dicho Kiba? - Oh no – Dice que su hermana va a pasar las vacaciones con su novia y le ha dejado las llaves de la casa a él! - Naruto sonreía de oreja a oreja, incapaz de contener su emoción – La casa de la hermana de Kiba es increíble, en serio! Tenemos que ir – Oh no - ¡Incluso tiene piscina!
Sakura y Sasuke se miraron por un momento – No – respondieron al unísono y siguieron con lo suyo
- ¿PERO POR QUÉ? -
