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There'll be happiness after you

Summary:

Después de un funeral tienes que llorar.
Después de la muerte de un ser querido tienes que tener tu duelo.

No tendría por que escuchar pasos en el piso de madera, sentir una respiración en tu nuca o sentirte observado.

Después de la muerte de su esposo, Jiang Cheng solo debería preocuparse por su hijo pero...

[MiniBang Danmei Hispano 2021]

Notes:

Hola!
Esta es mi parte del MiniBang Danmei Hispano 2021!
El dibujo que hizo Cherry es hermoso asi que tambien espero que lo vean! Sabran que parte dibujo exactamente uwu
[Dibujo] https://twitter.com/iHeyQing_ge/status/1421582346273296388

Es mi primera vez escribiendo a Jiang Cheng y escribiendo horror así que por favor ténganme paciencia! Jajajaja

(See the end of the work for more notes.)

Work Text:

¿Qué importa un rosado atardecer cuando todo es gris?

 

¿Importa si se ignoran las falsas condolencias de sombras difusas?

 

¿Qué más da si las Gencianas son frescas cuando son ofrenda para un muerto?

 

Qué más da todo… Qué más da el mundo con su falsa hipocresía. 

 

Lan Huan ya no está. Su esposo ya no está, el padre de su hijo ya no está. 

 

Solo resta maldecir a la divinidad mientras con lágrimas en los ojos y un niño en tus brazos vez aquel blanco ataúd se hunde en la tierra que los creó en un inicio. 

 

El llanto de un hijo no remediara que la cuerda dejo de vibrar. 

Para siempre.

 

-

 

- ¿Papá? - 

 

Jiang Cheng levantó con un notable cansancio la mirada del álbum de fotos en sus manos, aquel que le estaba quemando de forma invisible con cada segundo que continuaba en sus manos, aun así no derramó ni una sola lágrima.

 

Su hijo, Lan Jingyi se tallaba de forma cansada uno de sus ojos con lentitud provocado por el sueño aún persistente, en su otra mano sujetaba con fuerza el peluche de el pokémon tyranitar apretándolo a su pecho. Una vez que el infante dejó de tallarse su ojo miró a su padre con ojos nublados por los rastros del sueño que se negaban a desaparecer  y abraza su peluche con un ligero puchero, propio de un niño de 8 años. 

 

- ¿Qué... haces despierto? - Su tono ligeramente amenazador se perdía debido a su cansada voz.

 

Jiang Cheng ahogó un bostezo que demostraba que también estaba cansado. Solo era un viudo ahogado en litros espesos de un dolor que se negaba a demostrar o a dejar que lo arrastrará en el turbio abismo de depresión sin salida, y dicho viudo solo  permitía a sacar en poco dolor que a escupir aquella agua turbia que inundaba cada parte de su cuerpo levantándose a las 4 de la mañana a causa de la ansiedad de necesitar ver dolorosas fotografías de alguien que ya no era más que un recuerdo  que cada día perdería fuerza. 

 

- ¿Qué haces tú despierto? - Jiang Cheng alzó la ceja mientras cerraba aquel álbum de memorias lejanas y lo dejaba en su mesa de noche con la misma delicadeza que usarias cuando tienes carbón encendido en tus manos. - Mañana tienes escuela y no quiero tener que batallar para levantarte - 

 

La puerta del cuarto se cerró detrás de Lan Jingyi con el doloroso sonar de los picaportes oxidados, el niño empezó un puchero mientras abrazaba a su Pokémon y se adentraba con pasos familiares al cuarto de sus pa… Y se adentraba con pasos cautelosos al cuarto de su papá, la alfombra se frotaba en las plantas de sus pies descalzos dando una agradable sensación. El adulto se quedó sentado en el piso hasta que su hijo se acercó a él. 

 

- ¡Jazmine me despertó! Se levantó de repente y empezó hacerle “Grrrrr” a la puerta, le abrí para que saliera y vi la luz prendida - 

 

Jiang Cheng soltó un lento suspiro, en esta última semana los perros les había dado por gruñir a la nada y a cualquier momento en lugares aleatorios de la casa, a veces dejando de hacer lo que hacían para levantarse y empezar a gruñir y ladrar de la nada, a puntos vacíos, a puntos sin ruido, y no dejarán de ladrar aunque los llamaran.

 

- ¿Qué haces despierto? - Volvió a cuestionar su hijo mientras miraba con curiosidad a su padre. - ¿No puedes dormir? - 

 

El adulto miró de reojo a su cama completamente desatendida, sería una mentira muy descarada decir que había logrado dormido más de dos horas cada noche durante el último mes por culpa del dolor en su pecho que podría hacerse pasar como querer respirar bajo el agua mientras veías como la superficie y la calidez del agua se iban alejando, pero  eso no necesitaba saberlo su hijo, si no todos sus esfuerzos de evitar ahogarse serían en vano. 

 

- ¿Puedo dormir contigo? - Jingyi dio un pequeño salto ante la idea.

 

- Pateas mucho al dormir, vamos a tu cuarto - Jiang Cheng se levantó del piso con cuidado y se acercó al niño quien rápidamente empezó a negar con la cabeza. 

 

Con mucha rapidez y la demostración de la energía de un niño de 8 años, Lan Jingyi se subió de un salto a la gran y mullida cama matrimonial y en solo un instante ya estaba acostado con las cobijas hasta la cabeza.

 

Justo acostándose en el helado más helado de la cama, aquel que Jiang Cheng se había negado a negado a tocar mientras dormia, por que el aroma de un simple recuerdo seguía impregnado en las cobijas, un olor que ahora solo podía comparar con el gas mostaza por lo doloroso que era cuando llegaba a su nariz.

 

- ¡No! ¡Quiero dormir con Papá! - Su voz infantil se alzó en un grito y empezó a patear las cobijas blancas de la cama.

 

Jiang Cheng miró la escena, su cuerpo no tenia energía esta noche, quizá no volviera a tener la energía necesaria para vivir y fingir ser un humano funcional por el resto de la semana, pero aun así con la pesadez de su ser siendo cada vez mas asfixiante, solo suspiro cansancio mientras apagaba la lámpara de su mesita de noche para acostarse a su lado. Jingyi asomó su pequeña cabeza entre el nido de sábanas que lo envolvían. 

 

Padre e hijo se vieron fijamente en medio de la fría oscuridad de la noche, el único sonido que se escuchaba era el que hacían sus respiraciones, y aun así aquel silencio se sentía cálido en contraste con aquella alcoba que cada día se hacía más y más helada, más solitaria. Fue una agradable sensación momentánea. Las cobijas blancas de lino que antes eran como bloques de hielo, se sintieron de algodón por un rato 

 

La mano del adulto fue a la mejilla del niño y la acarició en un pequeño gesto de ternura, en un gesto de agradecimiento. Lan Jingyi sonrió con vergüenza al sentir que la verdadera razón por la que se había colado a la cama y hecho un berrinche para no ser alejado había sido revelada. 

 

Pocos segundos después, los brillantes ojos de Lan Jingyi cayeron y solamente el adulto quedaba despierto pero con el sueño ganando , volviendo sus ojos pesados con cada segundo.

 

Lo último que vio fue la puerta de su cuarto completamente abierta. 

 

-

 

[2 Llamada perdida de: Padre]

 

Wei Ying: 

Ya mande el trabajo

que dejaste pendiente~

Si surge algo más NTP!

( ˙꒳˙ )

Regresa cuando puedas

( ˙▿˙ )

[11:17 am]

 

[3 Llamadas perdidas de: Padre]

 

El chirriante timbre personalizado de su padre sonando una vez mas justo a pocos centímetros de él provocó que Jiang Cheng se mordiera la mejilla para evitar que cualquier sentimiento agrio se reflejara en su cara la mientras terminaba de sanar los raspones de su hijo con extremo cuidado, aun cuando el alcohol usado lo hacía moverse del ardor, aun cuando sentía sus manos temblar levemente de coraje por culpa de su padre quien no paraba de llamarle para exigir que regresará al trabajo aun cuando había justificado su salida. 

 

El sol mañanero proyectaba una cálida y radiante luz desde las ventanas, iluminando así cada parte y cada esquina de la inexplicablemente gélida casa, ya que no importa cuanto le pegara el sol o cuánto intentarán hacerlo acogedor, aquel hogar posiblemente permanecerá así forma permanente. Aquella sala antes llena de sonidos quizás no volvería a escuchar una dulce melodía, faltaba una de las teclas más importantes del piano que alegraba la vida de esa casa. 

 

Faltaba, faltaba, faltaba tanto su presencia que ninguno de los dos dijo nada en todo ese rato. 

 

- Está flojo - Solto de repente Lan Jingyi provocando que Jiang Cheng se sorprendiera un poco y levantara la mirada de la pierna de su hijo para verle la cara, el niño estaba moviendo la lengua dentro de su boca con insistencia. 

 

- Abre la boca - Su tono fue suave pero autoritario mientras se levantaba del suelo de madera. 

 

Mirando con cuidado la boca ajena se percató que uno de los dientes molares de la parte de arriba se movía si la lengua del niño hacía la más ligera presión. Ese diente era de leche, pero no había estado flojo antes… No debería estar flojo si quiera. Jiang Cheng tuvo que tragarse un gruñido que amenazaba de salir de su boca, tanto por el enojo como por la impotencia.

 

La impotencia que se sumaba a su dolorosa lista de sentimientos que no podía controlar pero se forzaba a hacerlo por el bien de su hijo, ¿Quien no sentiria jodida impotenciacuandoteenterasQuEEsTANMOLESTANDOATUHIJOPORQUESEQUEDOSINPADRE!!!!!?????

 

Jian Cheng respiro hondo con los puños apretados. 

 

Quien debería estar consolando y tranquilizando a su hijo no era él, pero la persona que era buena en esto no estaba más, la persona que llegó a la oficina del director y casi rompe el escritorio del enojo fue él. Quien era mejor en esta situación ya ni siquiera volvería. 

 

Así que solo se trago cualquier sentimiento amargo y en cambio suspiro.

- No te lo muevas mucho - Jingyi asintió ante la indicación y volvió a quedarse callado después de eso.

 

No le gustaba que se quedara callado… 



Antes no se quedaba callado… 



Antes de…

 

[Brrrrrrrrrrr]

 

El fuerte e insistente tono personalizado que tenía Jiang Cheng para su madre lo hizo dar un salto de donde estaba y de inmediato su ceño se frunció, volviendo a resurgir la molestia que había intentado ahogar hace unos momentos, su mano se movió a ciegas para tocar el celular puesto en el sillo…

 

...

 

No toco nada. 



Jiang Cheng giró la cabeza con confusión hacia el espacio, viendo solo un lugar vacío, de hecho la vibración y el tono no habían sonado directo en su oreja provocando dolor de hecho, giró su cabeza haci todos lados hasta que logro distinguir la cubierta morado metálico de su celular, justo en la barra de mármol de la cocina, a un metro del sofá…

 

Donde no debería estar... 

 

Ya que lo había puesto en la sala…

 

Ya que lo había escuchado hace solo unos segundos…

 

Donde no debería estar…

 

Donde no debería…

 

El celular estaba en su mano, sin saber cómo había llegado allí, sin saber en qué momento sus pies se habían movido, solo contestando con un ligero movimiento de dedo. 

 

- … -

- Ya era hora de que contestaras - El fuerte tono de su madre lo devolvió unos segundos a la tierra. - Dios, tu padre anda insoportable diciendo que le contestaste y no hacias nada aparte de respirar, ¿Por que no contestas rápido si te está llamando? ¿Qué estás haciendo? - 

 

La pregunta fue más una demanda, pero aun así no contestó al instante.

 

¿Por qué? Porque… Él no había contestado. 

 

Pero el registro de llamadas decía que si, Jiang Cheng había contestado, estaba marcado, estaba registrado. 

 

Había contestado.

 

[Padre 11:20]

[Padre (4)]

 

Él había… 

 

- ¡Jiang Cheng! - Recibió un grito al otro lado de la línea.

 

- Está todo bien - Respondió Jiang Cheng sin pensarlo demasiado -  Estoy con Jingyi, perdón - Su mano fue directo a su cabello. - Cuando pueda les vuelvo a marcar - 

 

- Ja, más te vale. - Se colgó la llamada

 

El celular se quedó en su oreja. Fijamente en su oreja. 

 

Sin moverse un centímetro, sin hacer otro ruido.

 

Un silencio fijo en su oreja derecha.

 

 

Inhala

 

 

Exhala.

 

 

Inhala

 

 

Exhala

...

 

Alguien respira en tu oreja izquierda.



-

 

Los canales en la televisión de la sala eran cambiados de forma rápida y mecánica,Lan Jingyi solo les daba una mirada y al no ser algo que lo atrapara lo cambiaba con rapidez, al mismo ritmo que movía su diente flojo con su lengua. Su tarea de biología olvidada en la mesa de centro de la sala. 

 

Los infantiles brillaron con emoción e interés cuando captaron una familiar película de acción, con su búsqueda de canales acabada dejó el control remoto junto a su cajita de lápices,la televisión había dominado por completo su atención, la tarea olvidada por completo.

 

Si forzaba el oído podía llegar a escuchar por debajo del ruido de explosiones y disparos a la lavadora centrifugando, a los perros jugar en el patio, la respiración de alguien sobre su cabeza . Pero solo si forzaba bien el odio.

 

El colorido cuaderno estaba por completo olvidado, sin ningún interés de parte del niño para darle aunque sea una mirada. Siempre había tenido problemas para concentrarse en tareas que requerían de su atención y que se quedara quieto un rato… Pero antes, su padre era quien lo ayudaba a concentrarse en las tareas cuando su papá no podía, siempre lo volvía algo entretenido… 

 

Pero él ya no… 

 

Ya no… 

 

Dos pares de ojos fijos en la televisión, sin nada que lo distrajera, solo viendo la escena de un automóvil  huyendo a toda velocidad por una calle transitada ocasionando así varios accidentes, el vehículo dio una vuelta repentina para atravesar un mercado y...

 

Negro.

 

La televisión se apagó. Aún así Lan Jingyi quien estaba embobado con la película no lo pensó demasiado cuando ya tenía el control en sus manos y la volvió a encender. 

 

El protagonista huyendo, la sangre le mancha la mano que se intenta vender con desaparición mientras dos personas corren detrás de él y cuando le disparan..

 

Ne-gro

 

Se vuelve a hacer presión en el control.

 

N

e

g

r

o

 

No enciende. 

 

Aun cuando Lan Jingyi le da un golpe al control nada sucede, así que con la impaciencia de un niño se levanta para encenderla directamente desde botones del costado de la pantalla.

 

Pero no pasa nada. Sigue apagada. 

 

El golpe al piso de madera por una rabieta se escucha se toda la sala, los ojos se cierran del enojo y el grito empieza a nacer en su garganta. 

 

- ¡PA…! - 

 

Dos pequeños ojos se abren, los perros ladran desde afuera.

 

Solo se escuchó un ruido sordo de algun lado, solo se escucha una respiración en la nuca.

 

Alguien está parado detrás.

 

El cristal de la televisión te permite ver el reflejo de un niño de 8 años 

 

Alguien está parado justo detrás.

 

Alto.

 

Tan alto que no se refleja su cabeza. 

 

Sigue parado detrás.

 

Tan alto.

 

Tan alto que lo sientes respirar sobre ti.

 

Sigue allí

 

Solo inhala …y... exhala … 

 

Justo detrás... de ti. 

 

[BAM]

 

El sonido de un disparo proveniente del televisor que se volvió a encender por sí solo lo hizo gritar y saltar hacia atrás, su pequeño cuerpo cayendo detrás, pero en lugar de caer sobre alguien cayó sobre el duro piso de madera

 

No había nadie detrás de él

 

- ¿¡Jingyi!? - Su papá apareció en la sala en un parpadeo y se acercó a él con rapidez la preocupación impresa en toda la cara.  

 

Solo había dos personas en la sala. 

 

-

 

Alguien… Algo…

 

Estaba mirando a Jiang Cheng.

 

Sentía la como lo miraban en el silencio de la noche, se sentía observado en sus sueños donde un par de ojos de alguna parte lo hacía despertarse con un sudor frío. Se sentía observado en movilidad del día, cuando se supone que debía estar protegido de los miedos imaginarios de la noche, ya sea haciendo la comida o frente a la laptop. Sentía unos ojos fijos en él, y  no importa si se levantaba y movía la cabeza hacia todos los lados, seguía sintiendo como lo observaban. 

 

Una mirada fija que atravesaba su carne, que era capaz de incluso ver los pecados de su alma, que lo atormentaba hasta hacerle sudar las manos y apretar los puños debido al miedo irracional que le causaba tener que voltear para no ver nada.

 

El miedo se estaba juntado con su cansancio emocional, otra cosa más a su lista de piedras en sus bolsillos que lo querían hundir al fondo de ese abismo de agua turbia. 

 

Y los pasos… 

 

Dios los pasos...

 

 En cada parte de la casa, en cualquier momento. 

 

Solo escuchabas el crepitar de la madera de forma tan clara… Escuchas cómo se acercan y se acercan. Cómo cruje y cruje. Como sabes que alguien está caminando hacia ti. Pero nunca habría nada, nada más que el crujir de la madera.

 

Cada nervio de su cuerpo en constante alza, en un total estado de alerta en el lugar que se supone debería ser un sitio seguro, un santuario que no se debía manchar con el polvo de lo indeseado.

 

Y la verdad es que… Jiang Cheng solo podía parpadear con lentitud, con un lento gesto de resignación.

 

Porque la única lógica para aquel viudo se que guardaba todo su dolor adentro de forma terca, como la terquedad de la tierra para seguir girando, era que se estaba volviendo loco. Loco de las consecuencias de su propio silencio, una parte indeseable del duelo que rezaba para que acabara. 

 

Porque se estaba volviendo jodidamente loco. 

 

- A-Cheng ¿Has estado al menos durmiendo estos días? - La  suave voz de lira de Jiang Yanli se mancho por la preocupación por el estado de su hermano - 

 

El vapor caliente sopa de raíz de loto y costillas le acariciaba la cara, la cálida mano de su hermana en su espalda haciendo movimientos circulares para darle algo de apoyo y afecto. Intentar llenar con agua un colador.

 

-  Duermo lo que puedo - Aun así su voz sonaba agotada, las palabras sonando demasiado lentas a su gusto. Su hermana solo apretó más los labios,

 

¿Podrías decirle a alguien que escuchabas pasos y te sentías observado incluso al dormir justo después de enterrar a un pilar de tu vida? Claramente sería tomado como un indicio de locura por la depresión a la cual se negaba a ceder.

- Tomate unos días de descanso en el trabajo, de verdad lo necesitas - Su hermana soltó un ligero suspiro - No tuviste un descanso adecuado desde el funeral y temo que colapses en cualquier momento - 

 

Jiang Cheng se llevó una cucharada a la boca, la sopa no le sabía igual de cálida que siempre, aun así siguió comiendo. 

 

- El trabajo me distrae, además nuestro padre no me dejara faltar en estas fechas por algo así - El siguiente bocado de sopa se le hizo demasiado amargo. 

 

A su padre no le importaba que necesitará un tiempo libre, él solo quería que hiciera el trabajo que le correspondía en tiempo y forma, ¿Que importaba si había perdido a su esposo un domingo? El lunes tenía que ir a trabajar o si no se ganaría una mirada desaprobatoria. Incluso cuando había tenido derecho a tomarse unos días…

 

Incluso cuando intentó faltar a propósito porque sentía que se quebraría en cualquier momento, tuvo que ir al trabajo porque su madre le gritó por estar perdiendo su tiempo. Simplemente no era importante su tiempo de luto.

 

Jiang Yanli apretó el hombro de su hermano. 

 

- A-Cheng, me preocupa que… - 

 

¡BAM! 

 

El fuerte y metálico ruido proveniente de la cocina hizo que ambos adultos se levantaran rápidamente de la mesa del comedor y fueran directos hacia el ruido. La gran y pesada olla metálica donde Yanli había traído la sopa y después puso en la estufa para calentar el contenido ahora estaba tirada por completo en el piso, el contenido manchando todo el piso de la cocina. 

 

- ¿Cómo se cayó? - Con rapidez la mayor se acercó al piso para recoger la olla y ponerla de nuevo sobre la estufa. Sus manos se apresuraron a ir por papel para limpiar.

 

La olla no estaba muy llena, la olla no estaba cerca del borde, no había ninguna razón por la que se cayera por sí sola. 

 

El caldo estaba completamente desparramado por todo el lugar, el piso blanco siendo manchado por caldo amarillo y pedazos de comida, solo se habia caido por el piso de la cocina, solo estaba mancando el piso de la cocina. SOLO DEBERÍA ESTAR MANCHADO EL PISO DE LA COCINA.

 

PeroPeroPeroPero…

 

Plash

 

Plash

 

Pisadas húmedas se escuchaban en algún lugar.

 

Plash

 

Plash 

 

Manchas en forma de pies salían de la cocina y pasaron justo a su lado.

 

Plash

 

Plash

 

Las pisadas se alejaron de él, su cuerpo temblaba mientras seguía con la mirada el rastro de líquido y cuando débilmente levantó la mirada del piso hacia el pasillo que daba hacia los cuartos…

 

Lo vio

 

Lo VIO

 

LO vio

 

Entrando al pasillo como un alma en pena, haciendo que las piernas de Jiang Cheng se volvieran tan débiles que cayó al piso en un fuerte estruendo que de inmediato alertó a su hermana.

 

Tan alto como la presión arterial de Jiang Cheng en ese momento.

 

Con fino cabello negro como la tinta, como el cabello que conservan los muertos aun despues de meses. 

 

Tan ligero como una sola respiración. 

 

Algo simplemente caminaba por el sitio seguro de Jiang Cheng con total libertad, algo que le respiraba en la oreja, que hacía rechinar los pisos de madera y que lo vigilaba fijamente.

 

Pero en la casa solo había dos personas.

 

-

 

La respiración de Lan Jingyi se había ralentizado, su cuerpo cubierto por completo por la falsa seguridad de las sabanas y bañado por la pequeña pero brillante la luz de noche a la cual se había aferrado cada noche sin falta, si no fuera por ella y Jazmine o alguno de los otros perros durmiendo en sus pies de negaría a dormir solo, incluso llegando al punto de llorar.

 

“Todos las noches lo siento, como se sienta en mi cama y… me mira ” 

 

Las palabras llorosas de su hijo hace un par de días se repetían en su cabeza una y otra vez como un disco rayado en su cabeza. Había visto a Jingyi actuar extraño estos últimos días y él no… Él no se había puesto a buscar una razón, lo dejó pasar como un mal momento por todo lo que había pasado, dejando a su hijo de 8 años sintiéndose inseguro en su propia casa, asustado de cosas que veía en el reflejo de la tele, del espejo de su cuarto, en cualquier superficie reflejante de su hogar y el no le prestó suficiente atención debido a sus propios pensamientos sobre figuras que veía en el rabillo de su ojo…

 

Figuras que no eran producto de su propio delirio, figuras que existían de verdad.

 

Algo que paseaba con su casa provocando que Jiang Cheng tuviera los nervios de punta.

 

Algo que lo seguía con la mirada, algo que hacía llorar a su hijo, algo que no ayudaba en absoluto en el agotamiento mental que seguia y seguia presionándolo.  

 

Pat, Pat

 

Allí estaban otra vez… 

 

Pasos horriblemente familiares que hacían crujir el piso de madera, crujidos sin razón provocados por la presión de algo . Crujidos sin razón que hacían apretar las manos de Jiang Cheng.

 

Un sonido lejano lo hizo levantar la mirada, justo en el momento que un rayo iluminó el cuarto de Jingyi y la lluvia empezó a sonar por toda la casa.

 

Un jodido cliché que parecía querer burlarse de la situación. 



Pat, Pat

 

Se escuchaban afuera del cuarto. 

 

Tan cerca, tan cerca… 

 

Pat, Pat

 

Una mano liviana revolvió el cabello de Lan Jingyi quien dormía con ingenuidad, sin sentir como su padre se levantaba de su cama y caminaba con pesados pasos hasta la puerta.

 

Inhala

...

Exhala

 

Girar el pomo se siente como mover todo un sistema hidráulico con solo una mano y abrir la puerta es tan difícil que . La puerta rechina de forma dolorosa y solo se muestra un pasillo desierto y oscuro.

 

Vacío.

 

Tan vacío que creías imaginar el hecho de que alguien te estaba mirando. 

 

Solo que allí estaba, constante, sin irse.

 

Solo sientes su mirada.

 

Un trueno sonó a lo lejos, la lluvia sonaba con calma desde afuera, toda la casa estaba totalmente en silencio. 

 

Pat, Pat 

 

Escuchas los pasos, pero no hay nadie. 

 

Jiang Cheng apretó los puños hasta que sintió sus uñas rasgar su piel, todos sus sentidos en alerta y su respiración acelerada al sentir una mirada desconocida, pero aun así, a pesar del miedo que le estaba recorriendo las entrañas también había otra sensación que se agitaba desde el fondo de su pecho. 

 

Indignación, molestia. 

 

Molestia porque su hijo, que era la única razón por la que se mantenía tan fijo en la superficie, que era la única ancla que le permitía seguir adelante después de la muerte de su otra mitad, estaba asustado en su propia casa. Un niño de 8 años.

 

Indignación, por que esa cosa, eso, lo que fuera, se estaba aprovechando de su debilidad para joder las partes de su mente que se negaban a seder… Indignación porque algo estaba violando y burlándose de su hogar.

 

Y quizá, en medio del frío hogar, con la lluvia como musica de fondo, una ligera rabia se empezó a apoderar del cuerpo de Jiang Cheng, una que alejó por completo el ruido de los pasos y solo lo hizo caminar adelante con pisadas duras que rechinaban contra el piso de madera. Con una mano alzada hasta el interruptor del pasillo.

 

Rabia, rabia y enojo. 

 

Todo eso tirado de su cuerpo con la gracia de un suicida aventándose de un puente solo por un sonido débil… Sólo por una voz. 



A-Cheng…



Sus piernas se congelaron justo a centímetros del interruptor. Su corazón se detuvo por unos segundos y el aire dejó de pasar por sus pulmones debido al shock. Estaba alucinando, oh dios estaba perdiendo la jodida cabeza… 



¿A-Cheng...?



No había pasos, no sentía nada que le indicara que había otra persona allí, solo estaba alucinando, el miedo y la locura que se aferraba a su cabeza con el fin de hundirlo solo estaban haciéndolo escuchar cosas que no…



A-Cheng, por favor mírame



Debió ir a terapia, gritarle a su padre para que le diera vacaciones, ponerse a llorar o algo, estaba jodidamente escuchando cosas, él no.. el no…. Oh dios el no…



Mirame



Se volteó.

 

Ignorando su cuerpo que le rogaba no hacerlo, ignorando la voz de dios que le decía que no debía hacerlo, haciendo quizá la mayor estupidez que un humano en la historia escrita en las páginas sepia de la vida había hecho. 

 

...

 

Había alguien allí

 

La burla por su estupidez se presentó en un rayo que iluminó toda la casa. La carcajada de los cielos por su acción sonó en forma de trueno cuando el pasillo volvió a quedar a oscuras. 



Pat… Pat

 

Jiang Cheng chocó contra la pared detrás de él con el cuerpo temblando y el corazón a mil.

 

La fugaz burla de un rayo le había mostrado una cara. 

 

La cara de un muerto.

 

El rostro de alguien a quien había enterrado, quien había visto morir y dar su último aliento, la cara de alguien que no debería estar entre los vivos. 

 

El cuerpo de Jiang Cheng se deslizó por la pared hasta que estuvo sentado en el frío piso de madera, con los ojos tan abiertos que podrían salirse y la respiración acelerada de un maratonista al llegar a la meta. Su mente pensando en todo y en nada a la vez. 

 

El pasillo en total silencio. 

 

Una pequeña risa salió de los labios de quien estaba vivo.

 

Y junto cuando sintió que empezaba a formarse más carcajadas provocadas por  sus delirios de lo irreal, al descender a la locura y perder toda razón, como toda pizca de humanidad se iba de él solo para quedar un cascarón vacío que empezaba a reírse.

 

Sintió frío

 

Unas frías manos le tocaron sus mejillas con la suavidad con la que tocaría a un recién nacido, con un toque tan familiar como la del abrazo de un madre, pero que nunca pensó volver a sentir El frío toque de un muerto, en toque lejano de un recuerdo.

 

Unos ojos sin brillo lo miraban fijamente. 

 

Lan Huan lo miraba fijamente.

 

Solo mirándolo fijamente desde aquellos espejos sin vida, con una de las manos en su cara acariciándolo con el cuidado y la ternura que se le daría a una muñeca de porcelana. 

 

Jiang Cheng no sabía la razón exacta del por qué empezó a llorar.

 

-

 

La casa estaba en silencio.

 

Los pequeños pasos de Jingyi lo llevaron hasta la sala donde su papá estaba sentado en el sofá envuelto en una cobija y mirando fijamente al sofá individual a un lado de él. La mirada muerta y fija.

 

No había nadie sentado en aquel sillón.

 

El niño se quedó quieto mirando la escena frente a sus ojos, el miedo empezando a invadir hasta sus huesos, un miedo que no debería sentir un niño en su propia casa, más sin embargo él lo estaba sintiendo mas y mas seguido en cada rincón de su hogar. 

 

Incluso sintiéndolo hacia su propio padre. La última persona que le quedaba.

 

- Jingyi - La voz del adulto que debería protegerlo de aquel miedo sonaba extraña, cansada. Lo hizo temblar. - Ven - 

 

Lan Jingyi dudó por unos largos segundos antes de acercarse con pasos pequeños hasta su papá, el cual lo sentó en sus piernas cuando estuvo enfrente de él y empezó a acariciar su cabello con calma y lentitud, tomándose su tiempo, provocando que el niño se asustara más.

 

- ¿Papá? - 

 

La televisión se encendió sola, la estática era un ruido constante. 

 

Aferrándose a los brazos de su papá, Lan Jingyi empezó a temblar, pero a su papá seguía acariciando su cabeza con cuidado, su mirada seguía fija en el sofá individual. Estaba demasiado calmado. 

 

Quitando el televisor todo estaba demasiado calmado. 

 

Jiang Cheng apoyó su mandíbula en la coronilla de la cabeza de su hijo y soltó un pequeño suspiro.

 

No escuchabas ni siquiera una sola respiración. 

 

El sillón individual se movió ligeramente por sí solo. Se deslizó por el suelo de madera.  Lan Jingyi solo cerró sus ojos con fuerza y se aferró con toda su fuerza a su papá.

 

Su padre acostumbraba sentarse en ese mismo sillón, mientras que él y su papá se sentaban en el sillón familiar justo donde estaban en ese momento. Solo que ahora en lugar de ser un momento agradable, lo estaba asustando demasiado, los ojos fuertemente cerrados, su pequeño corazón latiendo ferozmente y todo su cuerpo recargado en el pecho de su papá. 

 

La televisión se apagó. Alguien respira enfrente de él.



Jingyi



Los pequeños ojos de 8 años se abrieron.

 

Enfrente de él, tan visible como el vapor, igual de ligero como una fina cortina que se movía con el viento. Si tuviera que describir ese momento, sería como despertar luego de un fantasioso sueño, que cuando se alejaba y empiezas a despertar a la firme realidad del mundo mortal  por solo unos segundos puedes sentir que todo a tu alrededor es brumoso, lejano. Irreal. 

 

Era irreal, porque su padre estaba allí.

 

La fría muerte estaba agachada para que su cara quedara a su altura, con aquellos ojos fríos mirándolos fijamente, su cuerpo translúcido solo era un indicador más de su posición alejado de la vida, de que era una anomalía caminando entre los vivos. 

 

Lan Jingyi siempre le había tenido miedo a los fantasmas, no podía ni siquiera verse la película de terror más absurda con los peores efectos especiales porque de inmediato se ponía a llorar.

 

Pero en este momento, mirando fijamente lo que no debería estar ante sus ojos, no sintió miedo alguno

 

No se aterró hasta gritar cuando una mano helada le acarició la mejilla y un dedo le tocó la nariz en un gesto familiar que pensó que no volvería a disfrutar. De hecho se sintió bastante tranquilo, incluso amado.

 

Sintió un pequeño beso en su cabeza de parte su papá y pensó que todo estaba bien.

Notes:

Espero que les haya gustado algo! Gracias por leer!
El titulo viene de Happines de Taylor Swift uwu

[Dibujo] https://twitter.com/iHeyQing_ge/status/1421582346273296388
Gracias Cherry por aguantarme y que tarde tanto en todo :,3

BlackSonido