Chapter Text
The One
Byun Baekhyun
Esa noche no dormí bien, quizás fue porque soñé con él. No lo hacía desde hace años fue por eso que al despertarme, en medio de la oscuridad de la madrugada, quise llorar, confundida por los antiguos sentimientos que me atacaron.
Éramos algo, ¿no lo crees?
Lo dejé pasar, como todo lo que tenía que ver con su persona, pues si le daba demasiadas vueltas al asunto lo único que haría sería lastimarme. Sin embargo, a mi pesar, no fui capaz de recuperar las pocas horas de sueño que me quedaban, razón por la que salí de mi casa sola. Eran las seis y treinta seis de la mañana y yo entraba al trabajo a las ocho. Quizás debí haber salido más tarde, ¿no? Así me hubiera reservado de verlo después de tanto tiempo.
Mis manos se encontraban en los bolsillos de mi abrigo buscando calidez, cuando lo vi en la parada de autobuses. Me detuve abruptamente, sin tener la menor idea de como sentirme, provocando que una persona chocara conmigo, le pedí perdón.
Verlo no era bueno para mi salud ni para la estabilidad mental que había construido por mí misma y con tanto esfuerzo. ¿Qué hacía Baekhyun esperando un autobús, justamente en el mismo lugar en el que esperaba todos los días? Había escuchado que vivía al otro lado de la ciudad (muy lejos de mí) en la casa que sus padres le habían dejado. También había escuchado que había encontrado a alguien por internet y la había llevado a tu hogar...
La vida me estaba haciendo una broma de mal gusto.
No tenía idea de cómo reaccionar, si debía sentirme algo, si debía acercarme; se veía tan lejos, tan apartado, tan ajeno. Tanto que me hacía cuestionar como es que habíamos terminado juntos allá por nuestros veintes. Tan diferentes uno del otro. Tú; lleno de sonrisas y alegría. Yo; una seria y callada aficionada.
Tenía tantas de ganas de hablarle sobre mí; decirle que había empezado a decir sí en vez de no. Contarle de las cosas insólitas que he hecho de las cuales ninguno de los dos nos hubiéramos imaginado que llegaría a hacerlas. Pero, bueno, tampoco nos hubiéramos imaginado, en un millón de años, que terminaríamos separados. Por cierto, hubiera sido divertido si tú hubieras sido el indicado.
Verlo en su cárdigan con sus guantes negros me hizo recordar las cosas que un día hicimos. Recuerdo buscar wones en las fuentes, nunca nos importaron los números, pero todo lo hacíamos contar. ¿Cómo es que terminamos así? Si algo hubiera cambiado, ¿ahora sería diferente?
Quise acercarme, preguntarle sobre su vida. Deseaba saber más de él, no lo que nos decían nuestros amigos cuando se reunían con nosotros por separado. Deseaba que me dijera que estaba feliz, que tenía aventuras por sí mismo, que su vida era mejor sin mí. Pero me aterraba tanto la idea de preguntarle pues yo bien sabía que la mía sí era mejor sin él.
Al final de todo, dejé que Baekhyun se fuese, lo observé subirse al autobús después de dejar que los mayores entraran antes. Lo vi sonreírles al dejarlos pasar. Quise llorar, no recordaba cómo era. Y las memorias de él me hicieron extrañarlo. Lo extrañaba. Pero lo que más me dolía era que saber que no lo necesitaba más.
Esperaba que también sintiera lo mismo.
Con mis manos ocultas en mis bolsillos, con un extraño vacío arañando el interior de mi estómago, el autobús pasó frente a mí, y yo solo recé que no Baekhyun no me mirase. Pero lo hizo. Sus ojos atraparon los míos y me sorprendió lo guapo que se veía con su natural cabello negro y su rostro maduro.
Mis más ocultos sentimientos desearon que me hubiese sonreído, al menos solo una vez, sin embargo estaba tan confundido, tan perdido, que no apartó su mirada hasta que estuvo lo suficiente lejos de mí.
Hasta ese entonces, cuando ya no había rastros de un viejo amor, me di cuenta que estaba conteniendo el aliento; respiré, el aire era frío siendo un alivio para mis pulmones.
Pensé mucho ese día.
Si mis sueños se hubieran hecho realidad, hubieses sido tú. Pero, ¿quién sabe? Quizás tú, Byun Baekhyun, no eras el indicado.
Quizás estábamos mejor el uno sin el otro.
