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Category:
Fandom:
Relationship:
Characters:
Language:
Español
Stats:
Published:
2021-08-10
Updated:
2021-08-10
Words:
3,450
Chapters:
1/?
Comments:
1
Kudos:
3
Hits:
47

LOSE

Summary:

Donde Taehyung se pierde a sí mismo y Jungkook lo ayuda a encontrarse.

Notes:

TW: TCA, DEPRESIÓN, HOMOFOBIA, ETC.

Chapter 1: UNO

Chapter Text

Taehyung mueve sus labios con disgusto mientras observa a Jimin teclear con fuerza en su computadora. No planeaba para nada pasar de esa manera su sábado por la noche, sin embargo, no tiene más opción que quedarse ahí, estirando sus músculos en la cama mientras su mejor amigo intenta con todo su esfuerzo pasar el semestre.

Piensa, muy vagamente, en que podría estar disfrutando de su noche en la fiesta que ofrecía el chico extraño de su clase de baile, Hoseok. Pero no iría a una fiesta sin su mejor amigo, nunca lo haría. No de nuevo. La ultima vez que se arriesgó a salir sin Jimin terminó en la cárcel detenido por desnudo público y vandalismo. Desde ese día decidió que jamás saldría a una fiesta solo, por el bien de su dignidad íntima y publica.   

Se levanta por fin de la cama y se dirige silenciosamente al baño. Ni siquiera se molesta en hablar con Jimin porque sabe que no lo escuchara, está demasiado concentrado en su trabajo y en no morir de sobredosis de Red Bull. Sale de la habitación y va a paso lento por el pasillo dirigiéndose al baño cuando escucha un fuerte gemido. El gemido chillón de una chica. No tiene que ser adivino para saber que provienen de la habitación de Yoongi, el medio hermano de Jimin. No puede evitar poner sus ojos en blanco, detesta tanto a Yoongi ya esa jodida fase de fuck boy insoportable por la que está pasando.

Taehyung conoce a Yoongi desde hace años, literal. Lo conoció a la par en la que conoció a Jimin, cuando ambos tenían aproximadamente ocho años y Yoongi unos diez. La familia de Jimin se había mudado recientemente al vecindario cuando su padre cambió de empleo y se casó con la madre de Yoongi. El pobre Jimin fue obligado a entrar a un nuevo colegio a mitad de año siendo el niño nuevo y marginado. Por supuesto, Jimin y Taehyung no se encuentra tardado ni dos horas en volverse los mejores amigos del, casi almas gemelas, cuando Taehyung le compartió una golosina y Jimin le sonrió como si fue el mismísimo sol.

 

—¡DIOS, YOONIE, SÍ! - el gemido chillón recorre todo el pasillo y estalla en los tímpanos de Taehyung, quien hace una mueca de asco.

Yoongi es un maldito imbécil. Y el mismo Taehyung también lo es por estar profundamente enamorado del maldito imbécil.

Taehyung intenta suprimir su desagrado entrando apresuradamente al baño. Mea rápidamente, lava sus manos y sale casi corriendo hacia la habitación de Jimin. Pero la suerte de Tae es algo tan inexistente como la responsabilidad de su mejor amigo, es por ello que antes de llegar a su destino la puerta de la habitación de Yoongi se abre revelando la imagen del pelinegro apoyado contra el marco, sonriendo como el idiota que es, esperando a que su compañía de turno termine de vestirse y se vaya.

Tae vuelve a poner sus ojos en blanco mientras disimula su intento por llegar casi corriendo a la habitación de Jimin.

 

—Hola, Taetae —la voz ronca de Yoongi lo detiene—. ¿Noche de vírgenes? - pregunta sonriendo.

—Vete a la mierda— responde entrando por fin a su destino.

El pecho de Taehyung se estruja. Su corazón se retuerce de angustia porque los sentimientos que tiene por Yoongi son inexplicablemente grandes.

Bueno, nada de bronceados inexplicables.

Si le preguntas a Taehyung sobre cuando fue qué se enamoró de Yoongi, es seguro que responderá que no sabe. Pero vamos, sí qué sabe. Se enamoró de Yoongi en Halloween hace más de diez años, cuando Yoongi le dijo al pequeño Taehyung que se veía lindo en su traje de vampiro y que no importaba lo que los demás pensaran de él porque Taehyung era genial y los demás apestaban.

Ah, y también puede ser que ese episodio de su primer beso fugaz con Yoongi en su casita del árbol también haya influido mucho en su enamoramiento. Pero ese secreto va a morir junto con él. Y con Jimin, por supuesto.

 

- Puedo escuchar tu tristeza desde aquí, Taetae. - la voz de Jimin resuena por la habitación.

-¡Lo siento! - Se apresura a contestar. Jimin se voltea de su silla para mirar a Taehyung con una ceja levantada.

—Déjame adivinar— dice -. ¿Otra animadora? - Tae asiente mientras frunce sus labios formando un adorable puchero— Está en esa etapa de mierda donde quiere follar todo lo que se mueve.

—Ha estado en esa etapa desde hace más de tres años, Minnie - responde obviando la situación—. De igual forma, él no es el problema, el problema soy yo que tengo estos sentimientos de mierda.

—El amor nunca es el problema— canturrea Jimin—. Quizás si le dijeras tus sentimientos esta mierda cambiaría.

Tae ni siquiera se molesta en contestar. Se tira a la cama y ahoga un grito en la almohada. Se siente tan patético por estar enamorado, casi se siente como un adolescente de dieciséis años. Piensa seriamente en que tiene que superar esto para poder avanzar con su vida, no quiere terminar la universidad y seguir rechazando citas porque está pensando el pelinegro. Necesita avanzar. Tiene que superarlo.

 

—¿CÓMO DIABLOS SUPERO ESTO? —Grita de repente y Jimin deja de teclear asustado.

—Bueno, supongo que si te confiesas… - repite el rubio—. Si se lo dices puede que lo superes, o mejor aún, tu fantasía puede cumplirse.

Taehyung se sonroja. Siente su cara arder, casi quemando. No, él no puede confesarse, ni en un millón de años dejaría que sus sentimientos se escapasen de su boca, y mucho menos frente a Yoongi.

- Prefiero morir envenenado con tu comida— dice y Jimin finge ofenderse llevándose una mano a su pecho y abriendo la boca en O—. Es una pésima idea, Chim. Si todo sale mal no podre volver a esta casa ni respirar cerca de ti porque me recordarías a él y me moriría de vergüenza entonces debería que mudarme de ciudad, tal vez de país, y comenzar una nueva vida, con un nombre nuevo ¿sabes lo que tardaría en conseguir una nueva licencia de conducir? Además ¿cómo se elige un nuevo nombre? ¿Debería mantener la misma edad o… - Una almohada en la cara lo interrumpe.

 

- Estas teniendo una verborragia— grita Jimin.

- ¿Qué demonios es eso?

- Es una hemorragia de verbos.

- Carajo

  —¡Por favor, supera esto de una maldita vez y ve a decirle a ese idiota que te calienta más que el sol en verano para que pueda terminar mi trabajo y tú puedas ser feliz!

Un carraspeo interrumpe el monologo de Jimin y tanto él como Taehyung se quedan petrificados. De tantos gritos ninguno escuchó la puerta abrirse.

Taehyung quiere morir.

Yoongi está parado en la puerta, su torso está desnudo, tiene una ceja levantada y los brazos cruzados. Tae observa como Yoongi le dirige una mirada inquisitiva.

 

—¿Qué demonios quieres, Yoon? - Jimin es quien rompe el silencio. Yoongi parece recordar rápidamente para qué entró a la habitación en primer lugar.

—Quería usar tu cargador, el mío se jodió - responde señalando el cargador de Jimin que se encuentra sobre el escritorio. El rubio pone sus ojos en blanco y da un leve asentimiento -. Gracias Minnie—.

—Sí, lo que sea— responde sin siquiera mirarlo.

Yoongi toma el cargador y se vuelve hacia la puerta, sin embargo, antes de retirarse se voltea y mira fijamente a Taehyung.

 

—Suerte con tu chico, V - dice y se retira por fin.

V de virgen piensa Tae. No recuerda cuando fue que Yoongi empezó a decirle así y lo detesta con el alma.

Vuelve a estampar su cara contra la almohada deseando morir.

Pasan unos diez minutos cuando el timbre suena estrepitosamente. La casa de Jimin tiene esa pequeña particularidad, su timbre es de un tono estruendoso y horrendo al mismo tiempo, de esos que te hacen saltar si estas desprevenido. 

El ruido hace que Taehyung vuelve a sus cinco sentidos. Siente como la silla de Jimin se mueve y nuevamente algo lo golpea en la cabeza.

 

—¿Me harías el favor de ver quién es? - dados rápidamente -. ¡Por favor, estoy demasiado concentrado y si me distraigo un poco voy a perder la idea y moriré! Sabemos que Yoongi no se moverá porque es un jodido vago y puede ser algo importante y… -

—Un día vas a morir, pero de la exageración constante en la que vives — respondió Tae, levantándose de la cama con pereza.

Tae sale de la habitación rezando para no cruzarse con Yoongi en el pasillo, ya se siente demasiado humillado como para otro encuentro con el mayor. Se dirige a la puerta, y sin preguntar quien demonios es, la abre.

 

—Hmm hola ¿está Yoongi? - pregunta el chico que no es nada más ni nada menos que Kim Namjoon, el jodido cocapitán del equipo de básquet.

Taehyung se queda en blanco por un momento. Nunca en su vida había hablando con Kim Namjoon ni siquiera había respirado en su dirección. El chico lo mira con una expresión rara, Tae se da cuenta que detrás de Namjoon están varios chicos del equipo y claro, piensa tae, Yoongi es el capitán, por eso están todos aquí.

 

—Ehhh s-sí - dice finalmente - está en su habitación, arriba… -

-¡Genial! —Contesta y pasa por su lado seguido de los casi once chicos pertenecientes al club.

Tae se queda en la puerta, medio tildado, esperando que entren todos. El grotesco gruñido que hace su estómago lo obliga a volver a la realidad. Tiene hambre, mucha. Y esa es su señal de salida.

Para Jiminie <3:

"Tengo que ir a casa, nos vemos mañana love u"

Teclea apurado y sale del hogar de los Park. Piensa en volver trotado a su casa, pero casi no tiene energías para nada, así que a paso lento se dirige a su pequeño departamento. Se pone sus auriculares y activa el reproductor para sentirse acompañado, la dulce voz de IU le reconforta el alma.

El sonido de un mensaje nuevo lo distrae, saca su teléfono con la idea de que es la respuesta de Jimin, seguramente insultándolo por abandonarlo tan deprisa, pero no es así. Es un numero desconocido.

De Número Desconocido :

"Tienes que comer".

Sus manos tiemblan y el estómago se le retuerce.


Mira su reloj con impaciencia. Este no marca la hora sino las calorías que va quemando hasta el momento. Son 650 en hora y media. Rueda los ojos, suspira con fastidio y continúa trotando casi sin aliento. No sabe en qué momento se convirtió en su obsesión, tampoco es que haya hecho mucha introspección al respecto, pero Taehyung sabe que no puede pensar en otra cosa que no sea eso, por lo menos no desde que Yoongi entró en su fase de fuck boy / idiota lo cual le despertó más inseguridades de las que sabía que tenía.

Mientras recorre el parque sus pensamientos se vuelven a la noche anterior, no se puede dejar de pensar en el mensaje que recibe. No le importa quien se lo envió, bueno tal vez un poco, pero pensar en que alguien se dio cuenta sobre lo que hace, sobre lo que es, le aterra hasta los huesos. Es su secreto. Pensar en que alguien lo dir lo suficiente como para darse cuenta le hace sentir expuesto y frágil, casi desnudo. Aprieta lo dientes con fuerza. Debe ser una broma, alguien le debe estar jugado una broma. Una fea y desubicada.

Su reloj vibra suavemente lo que le indica que tiene un nuevo mensaje. El terror que lo invade hace que frene su trote. Le sudan las manos y el corazón le late con demasiada fuerza, no sabe si es por el ejercicio o por el mensaje.

Sus manos le tiemblan cuando saca su celular de su bolsillo y casi con miedo lo desbloquea solo para suspirar de alivio al ver un mensaje de Jimin.   

De Jiminie <3

“Fiesta esta noche! te paso a buscar bb ”

Para Jiminie <3:

"Oki beibe te espero: D"

 

Intenta calmarse mientras envía su mensaje, pero su corazón late a mil por hora.

 

—Fue una maldita broma —se dice en voz alta—. No es como si fuera lo suficientemente importante para alguien como para que se dé cuenta.

Guarda su teléfono y revisa su reloj. Ya son 715 calorías quemadas. Pero no, no es suficiente. Comienza a trotar de nuevo y deja de pensar en el mensaje y se centra en la fiesta y Jimin. Debe quemar todo lo que posiblemente consuma a la noche, con unas 1500 quemadas podrá estar en paz consigo el resto de la velada. Sabe que Yoongi va a estar en esa fiesta, es obvio. No puede verse mal, no tiene que verse mal. Tiene que ser atractivo, tiene que ser perfecto. No solo para Yoongi sino para todo el mundo.

Acelera su trote y se dedica una hora mas a su ejercicio matutino.


Es casi medianoche cuando Jimin le envía un mensaje avisándole que en una hora lo pasaría a buscar. No obstante, ya para ese momento Tae esta vestido, peinado y maquillado.

Se tira en su cama y se pone a revisar sus redes para pasar el tiempo hasta que Jimin llegue por él. Entra a Instagram y lo primero que hace es ver las historias de Yoongi, por supuesto. La primera historia es una selfie de él en su cama, las mejillas de Tae se incendian por un momento; la segunda historia es una foto grupal del equipo de básquet, Yoongi esta en el medio y sin camisa, a estas alturas Tae esta por sufrir un infarto; la tercera historia es una foto de Yoongi y otro chico, uno que Tae nunca había visto, cabello negro, mirada desafiante y muchos tatuajes; la última historia es una foto de Yoongi y una chica, la animadora que vio cuando estaba en su casa.

Taehyung suspira contra el teléfono. Si tan solo sería lo suficientemente atractivo Yoongi seria su novio, o por lo menos se fijaría en él.

Frustrado sigue mirando historias hasta que el timbre lo sobresalta. Jimin aparece en la puerta de su departamento con una sonrisa preciosa tanto como lo es el mismo Jimin. Si tan solo era lindo como Jimin … intenta borrar esa idea de su mente, suficientemente tóxica es su cabeza como para ponerse a competir con su mejor amigo.

 

- ¿Listo? - pregunta el rubio.

—Sí —respondió Tae mientras se da una última mirada al espejo.

—Genial, vámonos ya que Yoon nos espera en el auto - el corazón de Tae se acelera.

Por favor, por favor, por favor que no venga con ella. Que no venga con esa chica.

 

—No sabia que él venia con nosotros - dice.

—Oh, se apuntó un último momento - comenta Jimin entrando por el ascensor—. Su amigo del equipo lo convenció de ir.

—¿Kim Namjoon? - pregunta.

—No, no - niega rápidamente—. Uno nuevo, es el chico al que Yoon le rogó por meses que se uniera pero que siempre se negaba, parece que logró convencerlo y ahora son uña y carne.

—¿El de los tatuajes? - indaga Tae mientras por fin bajan del ascensor. Jimin levanta una ceja -. Lo vi en sus historias - dice levantando las manos inocentemente.

—Sí, ese - asiente -. Jeon Jungkook.

—¿Y? -

—¿Y qué? -

—¿Es lindo? - sonríe -. Digo, por la forma en la que lo nombraste… -

—Algo - Jimin se sonroja—. Pero no es mi tipo, tú sabes - se encoje de hombros -.

—Cierto, el hombre misterioso tiene tu corazón en sus manos— se burla el castaño. Jimin se carcajea.

Salen del edificio y el rubio se detiene frente a un auto. No es el auto de Jimin, piensa Taehyung, es un Mercedes Benz GT63S negro.

 

—Este no es tu auto - Tae señala con el dedo.

—Evidentemente, Einstein— Jimin rueda los ojos—. Es de Jungkook. Ahora mueve tu precioso culo y entra al auto antes de que nos agredan esos salvajes basquetbolistas.

Tae abre la puerta de los asientos de atrás, no puede ver nada por el vidrio polarizado. Les reza a dioses que no conoce para que quien este junto a él en la parte trasera sea Yoongi, pero para su mala suerte no es él, sino que es el chico de los tatuajes, el tal Jungkook.

 

—Hola - dice tímido.

El chico tatuado, Jungkook, lo mira de reojo. Asiente con la cabeza en forma de saludo.

 

—Hola, V - dice Yoongi. Tae nota que es él quien está manejando.

No entiende una mierda, pero prefiere no preguntar. Se dedica a mirar disimuladamente al chico que tiene al lado: pelo oscuro y rebelde, un poco largo, justo como para hacer una pequeña coleta. Está vestido totalmente de negro y usa unas botas que parecen de militar, su remera de manga corta permite que se luzca su brazo repleto de tatuajes.  Es sexy piensa. Pero sabe que esta totalmente fuera de su liga, los chicos como Jungkook no salen con chicos como él.

Deja de mirarlo y se concentra en la ventana a su lado, quiere pensar solamente en el paisaje nocturno de la ciudad. Sin embargo, un leve malestar se presenta, siente como el hambre comienza a surgir nuevamente, aprieta su estomago con fuerza para evitar que haga algún ruido extraño. La música que Jimin eligió para el viaje ayuda a distraerlo.

Su teléfono vibra. Su corazón se detiene.

De Número Desconocido:

“Deberías comer”.

Si hay algo que el hambre puede hacer, además de miserable, es ponerlo de mal humor.

Para Número Desconocido:

"YO COMO. YO LO HAGO ”.

Se siente frustrado, enojado e irritado. Pero también se siente débil y expuesto.

De Número Desconocido:

“Deberías comer más”.

Quiere llorar.

Mira la pantalla de su teléfono y respira profundamente para evitar desbordarse en lágrimas frente al amor de su vida y el desconocido.

 

—¿Estas bien? - la pregunta llega en forma de susurro. Gira la cabeza para ver al tipo de los tatuajes mirándolo con curiosidad.

Asiente.

 

—¿Seguro? -

—Sí, solo estoy nervioso - miente -. Las fiestas me ponen un poco ansioso.

—Oh— dice el pelinegro -. Eso es raro.

—Soy raro, lo siento.

—Nada de eso, es normal, supongo, ¿quieres un poco de vodka para desestresarte? ¿O prefiere un poco de hierba?

—No, estoy bien - dice rápidamente -. Aunque gracias de todos modos. - Le sonríe y Jungkook hace una mueca.

La risa chillona de Jimin y los grito de Yoongi los distrae. Jimin tiene el celular de Yoongi en sus manos y se está burlando de algo que leyó. Yoongi intenta sacárselo sin estrellar el auto contra un árbol.

 

- “Nos vemos esta noche, bebito lindo” - lee en voz alta el rubio mientras se ríe más fuerte.

—Deja eso Jimin— habla Yoongi mientras estira la mano para arrebatarle el aparato.

—¡DIOS, TE ACABA DE MANDAR UNA FOTO DESNUDA! - grita.

—¡DAME ESO, HIJO DE PUTA!

—Tiene los pezones hundidos, qué carajos ¿eso es normal? - la risa de Jimin rebota por todo el auto -. Tu novia es deforme.

—Qué sabes tú de pezones de mujeres si lo único que conoces son las pollas que dejas que te follen el culo

—Por lo menos mis pezones son normales - dice - ¡Y SÍ, AMO LAS POLLAS Y QUE ME FOLLEN HASTA DESMAYARME!

—¡Qué puto asco! - la voz de Yoongi es una mezcla entre asco y odio. Jimin lo mira con las cejas levantadas y le entrega el phone sin decirle más nada.

Yoongi nunca había hecho un comentario de ese tipo, jamás había pronunciado su opinión sobre las relaciones entre hombres, sobre todo sabiendo que tanto Jimin como Taehyung eran abiertamente homosexuales. El pecho de Tae se contrae de dolor.

El resto del viaje fue silencioso. Para cuando llegan a su destino Tae baja rápidamente arrastrando a Jimin con él. Necesita embriagarse y olvidarse de todo. Le da una última mirada al auto antes de perderse entre la gente, ve a Yoongi con la animadora colgada del brazo y su corazón se termina de partir en mil pedazos.

El hambre, la chica y Yoongi hacen estragos en su cabeza. Quiere morirse, pero solo por un rato.

Para cuando quiere acordarse ya son las 10 AM y está en un lugar que no es su cama, con alguien que no conoce y con muchas ganas de dejar de existir por un rato más.

Toma su teléfono, hay muchos mensajes de Jimin preocupado y demasiadas llamadas perdidas de Seokjin. Pero los ojos de Taehyung solo ponen atención cuando leen el nuevo mensaje del desconocido.

De Número Desconocido:

“Deberías ser feliz más seguido”.

[Foto]

Abre el archivo y se da cuenta que es una foto de él mismo: está sonriendo felizmente con un vaso de cerveza en la mano y sus ojos miran directamente a la cámara, es una mirada cómplice y divertida.

Su cabeza duele demasiado, no recuerda nada de la noche anterior, salvo que Yoongi lo odia y que, por lo visto, se acostó con un extraño.