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❤️💛
Kaminari Denki no es el chico más inteligente del mundo, o bueno eso es lo que solían decir sus profesores de él, le gustaba más pasar el tiempo corriendo fuera o en la arena que en clases completando cuadernos de ejercicios. Sí, era el más lento de la clase pero tras muchas insistencias de sus amigos, y los discursos bienintencionados de Yaoyorozu se dio cuenta de que eso no es lo único que lo define.
Además, si la chica más linda de la clase insistía en que Denki podía ser tan bueno como los demás en clase no iba a contradecirla.
Pero ahí está su pequeño problema actual, siente que está por debajo de los demás, y lo único que le decían para hacerlo sentir mejor es que era un buen amigo. Momo insistía en que no había manera en que sus amigos no lo quisieran pero es que; ya se estaba cansando un poco de ser siempre la tercera rueda... Porque además, todos tenían pareja y Denki comenzaba a sentirse más solo que de costumbre.
Las cosas entre Kirishima y Mina habían ido tan bien que para inicios de segundo año ya estaban juntos luego de una confesión pública por parte de la chica. Luego lo de Sero y Aoyama, cosa que le tomó por sorpresa (a todos en realidad, incluso a Aizawa), encima descubrieron que salían juntos desde mediados de primer año.
Ahora ya entendía que en realidad Sero no iba a visitar a su abuela enferma todos los sábados, ese sinvergüenza. Lo había tomado por un buen nieto ya que nunca se saltaba las visitas y a veces hasta iba los domingos, debería de haberlo sabido en el momento en que la mamá de su amigo le dijo que la abuela estaba en el campo (Denki solo asumió que la habían trasladado, y se sintió orgulloso de su amigo por hacer tanta distancia para visitarla). Se sentía más tonto de lo normal, tenía que comenzar a darse cuenta que la gente no decía siempre lo que quería decir.
Luego estaba el caso de Bakugo con Midoriya, esa situación era una que todos estaban esperando casi sin respiración, por fin acabaron con esa tensión tan insoportable que toda la clase tenía que aguantar día tras día.
Denki amaba a sus amigos, por supuesto que lo hacía, pero tras la quinta quedada donde todo eran parejas felices y él tratando de meterse en alguna conversación sin éxito, ya estaba harto. Porque también le estaba afectando más de costumbre en clases, no podía concentrarse porque no podía decírselo a sus amigos, se sentía agobiado. Ya había declinado varias invitaciones a salir por no poder sentirse cómodo con ellos, y eso le dolía porque eran un equipo. Lo más seguro es que estuviera haciendo una montaña de un grano de arena, que no fuera más que una tontería y que ya se le pasaría. Pero en ese momento, sentía como si fuera el fin del mundo, quería a su grupo de vuelta.
Momo le dijo que quizás fuera que aún estaban haciéndose a la idea de cómo relacionarse entre todos ahora que estaban en pareja porque había que tener en cuenta que se habían unido dos grupos que antes solo se hablaban de pasada, eso era algo que Denki comprendía y tenía todo el sentido del mundo. De la misma manera que sabía que estos consejos venían de las noches que ambos veían comedias románticas en vez de prepararse para los exámenes de inglés de Present Mic.
Sea como fuere el tema en cuestión, y lo que más le molestaba llegados a ese punto era que estaba harto de no saber cuándo tenía que levantarse de la sala para no tener que ver a sus amigos comiéndose la boca.
No pensaba volver a pasar por aquel día en el que fue al cine con Bakugo y Midoriya, es un trauma que aún trataba de eliminar de su memoria.
Aunque no todo eran malas noticias siendo que de esa manera se había hecho muy cercano a Momo y a Shinsou (quién inició en el curso de héroes ese segundo año, en la Clase B), solían quedar para estudiar —en algunas ocasiones— pero más bien pasaban el tiempo sin hacer mucho; veían películas y se quejaban de las tonterías que habían hecho en el día sus diferentes grupos de amigos (era increíble la cantidad de cosas que llegaba a hacer Monoma frente a Shinsou que terminaban por ponerlo en evidencia, o como Jirou hacía que Momo saliera más de su cascarón e intentara hacer cosas que nunca había realizar) o las que había hecho Kaminari, eso último no era una novedad.
Pero para su mala suerte ese sábado Momo tenía que ir con sus padres a la gala de inauguración de un hotel y había llevado a Shinsou como su acompañante pero insistieron en que le contarían todo lo que ocurriera allí al detalle. En un inicio iba a ir él con ella pero resultó que Denki tenía que asistir a una comida familiar y ya había faltado la última vez. No podía volver a escaquearse, menos sin una excusa creíble, porque su mamá no le dejaría pisar un pie fuera de la reunión si no le enviaba fotos cada hora de donde estaba para asegurarse de que no había mentido. Resulta que su madre llevaba un tiempo viendo esos programas de adolescentes que se van a fiestas clandestinas cuando dicen que están con amigos y la había dejado con unos grandes niveles de paranoia, por mucho que su padre insistiera no conseguía hacerle entrar en la cabeza que casi todos esos programas eran falsos o exageraban el drama, pero no había caso solo hacía oídos sordos.
Consiguió salirse con la suya la comida anterior porque Kirishima le había hecho el aguante y se sacaron fotos juntos un día en muchos sitios para que luego se las enviara a su mamá, pero no eso no volvería a colar, así que aceptó su destino. No entendía porque tenía que tomar esas medidas desesperadas, siendo que la última vez solo quería quedar con sus amigos y no aguantar a sus tíos, eran insoportables y doble cara. Claro que no podía decirle eso a su mamá, quien insistía en llevarse bien con toda la familia y estar unidos.
La salida de ese sábado le jodió la siesta a Shinsou, pero era un precio necesario porque Denki tenía muchas ganas de saber los detalles de la velada. Además lo mejor de todo es que a la inauguración iba a asistir Monoma con su familia. Todo eso hacía que los dramas de su mamá ya no tuvieran importancia, podía aguantar un día con su familia si después podía escuchar de primera mano el chisme que saldría de allí y con suerte él también tendría algo que contarles.
La suerte ese día estaba del lado de Denki, a lo mejor es que Cáncer estaba en una buena posición o algo así, le enviaría un mensaje a Jirou para asegurarse. Lo que ocurrió es que su tío se atragantó con el sushi que sirvieron, hubo toda una escena donde pasó de estar sentado a caerse con mantel y cubiertos encima porque había empezado a boquear, no pudo mantener el equilibrio y estiró consigo la mesa. En ese momento su mamá pegó un grito y todos en el jardín empezaron a sobrerreaccionar, no es como si su tío fuera a morir de eso, o eso esperaba.
Su tía fue a traer agua de la cocina pero a medio camino de vuelta se tropezó y todo el contenido cayó encima de la abuela quien estaba abanicándose a un paso de un ataque; entre gritos papá llamó a la ambulancia mientras otro de sus tíos trataba de hacer la maniobra para esos casos, aunque sin éxito. Lo que Denki hizo mientras todo eso ocurría fue recoger su porción de rollitos de primavera del suelo y se lo terminó de comer al lado de su abuelo en las dos únicas sillas que seguían en pie.
Quien por cierto, estuvo toda la comida dormido y se despertó por todo el barullo.
Así que pudo regresar a los dormitorios con el inicio del atardecer en el coche de sus padres, su mamá lo regañó todo el camino por su mala actitud y no haber ayudado en el momento tan doloroso que pasaron, insistió en que vio hasta su vida pasar frente a sus ojos. Denki quiso decirle que no fue nada y que con lo rápido que los paramédicos le sacaron el trozo de sushi seguro solo estaba fingiendo, porque la conversación antes de que todo se tornara dramático era que su tío tenía que devolverle el dinero que la abuela le dió para comprar su casa y obviamente no pensaba hacerlo. Sin embargo, se calló todos sus reproches y verdades, miró por la ventana deseando llegar para olvidar la reprimenda de su mamá y no pensar más en su interesada familia.
Una vez llegó fue directo por una bolsa de patatas para luego tirarse en uno de los sofás, en el grande que estaba frente a la tele, prendió la televisión y se puso a ver un programa de cirugías que acabaron mal.
Su apacible tarde de comer patatas mientras veía como una señora contaba como las inyecciones de trasero acabaron con su vida amorosa fue interrumpida por el mismísimo Todoroki Shouto entrando en la sala común en dirección a la cocina.
Denki había jurado que era el único en los dormitorios (aparte de Tokoyami quien prefería no salir de su habitación siempre que fuera posible) ya que el resto de la clase había hecho quedada en el centro comercial, lo sabía bien porque Kirishima lo quiso invitar pero declinó por la comida con sus papás y de igual manera no hubiera ido por su estado de ánimo. Así que estaba seguro de que Todoroki estaría con el resto del grupo de Deku, pero tal parecía que sus cálculos no fueron los acertados esta vez.
A diferencia del rubio, Todoroki no se había dado cuenta de que había alguien más en el salón y estaba con la mente puesta en ir a por un té helado para subir a continuar con sus estudios, solía hacer cosas así, centrarse en una tarea a la vez para no estresar su cerebro de más. Había descubierto que de esa manera le era más fácil recordar cosas, por ello iría a por su bebida y luego a continuar con inglés.
Una cosa en la que Kaminari era bueno era en darse cuenta de cuando la gente no le prestaba atención o no se daba cuenta de su presencia, así que con una risilla se apoyó en el respaldo del sofá con los brazos colgando y esperó el momento adecuado; el cual fue justo cuando Todoroki le daba el primer tragó a su bebida,
—¡Hey! —gritó con todas sus fuerzas en su dirección.
Todoroki dejó caer la botella a sus pies y saltó en su lugar asustado pero tan solo dijo:
—Oh.
Kaminari se cayó en el sofá de espaldas riendo descontroladamente. Era increíble, era totalmente cierto que cuando se asustaba solo hacía un pequeño ruido, estaba encantado de haber comprobado ese rumor.
Todoroki abrió mucho los ojos, dándose cuenta de que no estaba solo y más aún de que acababan de gastarle una pequeña broma.
—¡Ay, tenias que haberte visto la cara, fue increíble! —procedió a imitar su muy vergonzoso “oh”—. Dios, es que ni que fuera un fantasma.
Mientras Denki seguía con sus risa descontrolada desde su lugar, Todoroki procedió a recoger su desastre aunque fuera para no dejar que le sobrepasara el bochorno. Lo limpió con un trapo encontró en el fregadero, no sabía para qué era pero tampoco se lo iba a cuestionar mucho si solo era para eliminar una pequeña mancha (que tampoco limpió bien y menos aún desapareció).
—No sabía que estabas aquí, Kaminari.
—Same.
Todoroki ladeó la cabeza a un costado y dejó salir un sonido de confusión.
Denki se levantó y volvió a su posición en el respaldo para poder ver a Todoroki y no solo escucharlo, lo vió lavarse las manos en el fregadero sin decir una palabra, tampoco se le ocurría nada divertido que decir, no estaba al cien por cien para ello.
—No te quedes ahí parado, bro, ven aquí — optó por decir cuando el otro terminó y señaló el lugar a su lado ocupado por su abandonada bolsa de patatas.
Todoroki se encogió de hombros y se dirigió a donde estaba el otro chico, con un nuevo té helado en manos, agarró sin muchos miramientos la bolsa de patatas y la dejó con su botella en la mesa de centro. Denki tuvo la amabilidad de sentarse bien en el sofá y no todo tirado como estaba antes de que tuviera compañía. Todoroki le hizo caso y se sentó recto a su lado, prácticamente a un paso de sentarse en las piernas de Denki de lo cerca que estaban el uno del otro.
Ahí fue cuando Denki unió cables por fin (por algo era el más lento de la clase como decía su madre) y se dio cuenta de que realmente Todoroki y él no eran amigos para nada, o sea si, Denki hablaba con todos como si fueran amigos de toda la vida pero era porque así era su personalidad y trataba de caerles bien a todos. Pero Todoroki era alguien inalcanzable, si a Denki le resultaba impresionante ser amigo de Momo no podía ni pensar en acercarse a Todoroki Shouto (aunque Momo insistía en que se podrían llevar genial, que incluso tenían un humor parecido, cosa que dudaba).
Aunque también le parecía raro que no hubieran tenido nunca una conversación en condiciones. Durante el primer año lo entendía porque bueno, no tenían nada en común de lo que hablar, ahora mucho menos pero no era algo que le quitara el sueño. No obstante la situación había cambiado ya que el BakuDeku al fin eran pareja y sus grupos de amigos se habían medio que juntado.
A lo mejor era que simplemente no congeniaban, se habían dirigido palabras contadas y hablado a lo mucho sobre el tiempo, no había nada que los acercara.
Si es que hasta solía quedar con la dupla de Ochako e Iida, pero Todoroki era un enigma.
Por tanto, recapitulando, el hecho de que Todoroki Shouto estuviera a un paso de invadir su regazo le resultaba no solo de lo más incómodo sino que también algo arriesgado, aventurado, peligroso, y hasta ahí, que se había quedado sin palabras. Sin embargo, el chico parecía no darse cuenta de ello, estaba tieso en su lugar sin ápice de moverse de ahí, muy cómodo presionando sus piernas con las de Denki como si fuera lo más normal del mundo. Entre tanto había agarrado su bebida y daba tragos pequeños sentado super recto.
Mientras en la mente de Todoroki, todos sus pensamientos se centraban en buscar un tema de conversación que no incluyera sus traumas de la niñez, quería dejar de hacer amigos de esa manera; ya estaba pareciendo un patrón que tendría que revisar en la soledad de su habitación a altas horas de la noche.
Denki no para de mover nervioso la pierna que está en contacto con la del otro.
Todoroki pasa la botella de una mano a otra ya no puede seguir fingiendo que está ocupado bebiendo porque sino le entraran ganas de ir al baño.
Ninguno sabe qué decir para romper el silencio.
De fondo comienza otro capítulo de inyecciones que terminaron mal.
—¡Todoroki!
—¡Si!
Denki se ríe incómodo, no pensaba gritar pero le salió sin querer, así que tose para recuperar algo de compostura.
—Oye, ¿no te parece raro que nuestros amigos estén todos saliendo? Bueno, no sé por qué te pregunto esto cuando seguro que también estás saliendo con alguien, es solo algo que pasó así por mi mente ahora ya que, no sé, supongo que es lo más normal con lo popular que eres y tal…
Se quiere matar, no le quería preguntar eso, no era ese el rumbo que quería llever, no es para nada la conversación que uno tiene en mente como primera opción para romper el hielo, Denki eres un idiota tenías que haberle preguntado si le gustaba ver programas de gente que se hace tatuajes y luego se arrepiente, es más fácil que te hagas el gracioso.
Pero Todoroki (es un ángel que alguien lo bendiga) lo piensa en serio y termina poniéndose de acuerdo con él.
—Mmm, pues a lo mejor. De igual manera no pienso que sea raro, digo nunca nadie se me ha confesado.
—No me lo creo —dice incrédulo.
—Yo no miento.
—No lo decía literal perdón, más bien, es que eres el chico perfecto para todos en la UA, seguro te llenan de chocolates y cartas constantemente.
Todoroki hace una mueca ante esa frase, no le gustaba mucho como sonaba aunque tampoco es que hubiera malas intenciones detrás de ella, de eso se daba cuenta.
—Probablemente, pero nunca se me ha confesado nadie.
El rubio lo considera un momento, la verdad es que tiene sentido, hay muy poca gente que se acerque por cuenta propia a hablar con el príncipe de hielo que es Todoroki Shouto, suelen mirarlo con estrellas en los ojos de lejos y con suerte alguno se acerca a darle regalos, casi todo es por medio de otros de la clase o los dejan antes sin que nadie los vea.
Pero viendo a Todoroki allí, en ese momento, en un suéter rojo que era un par de tallas más grande de lo que debería, observando tranquilamente los ingredientes de su botella de té helado, no puede creer que alguien le tuviera miedo. Menos aún que él mismo le hubiera tenido miedo a acercarse por su primera impresión.
—Está bien, a mí tampoco, supongo que consideran que soy no valgo para esas cosas.
—¿A qué te refieres? —pregunta con un pequeño ceño entre sus cejas.
—¿Eh? Pues nada, solo digo la verdad, una vez la gente llega a conocerme suelen decir que soy muy odioso y que nunca me callo, que me voy por la ramas y que nunca llego al punto de la conversación, eso les resulta insoportable...
Se siente cohibido de repente por la mirada intensa que le dirige el de cabellos bicolor, y se pone a jugar con sus dedos en el regazo.
—A mi me parece que el que te digan eso es de muy mal gusto —concluye llevando su mirada a la televisión.
—Pero no es una mentira —salta a responder—, es verdad que soy así, siempre estoy hablando, mi manera de reír es molesta para todos, no me puedo parar quieto, por mucho que lo intente no puedo concentrarme en clases y siempre termino distrayéndome con cualquier cosa, si es que mi mamá tiene razón y no sirvo para ser un héroe y-
Todoroki escucha cada palabra con toda su atención, aunque esa información hizo que su rostro normalmente sereno se mostrara cada vez más frustrado porque él no pensaba para nada de esa manera acerca de él. No le gustaba que el rubio hubiera tenido que aguantar esa clase de desprecio por ser simplemente diferente y necesitar otra manera de hacer las cosas; nadie tenía el derecho a decidir quien era un héroe o no, eso lo sabía muy bien.
—Kaminari.
—¿E-eh?¿Ves? Lo he vuelto hacer, lo siento ya me callo.
Todoroki niega la cabeza con vehemencia, no era eso para nada lo que le quería hacer saber, solo necesitaba que Denki parara ese torrente de autodesprecio, le dolía que dijera esas cosas de sí mismo.
—No es eso, te entiendo —ante ello, el chico le observa incrédulo—. Me refiero a que yo también tengo muchos problemas para centrarme en clases, sí, déjame seguir —dijo al ver como el otro abría la boca para refutar—. Me cuesta mucho estudiar en un entorno con mucha gente a mi alrededor y me termino sobrecargando.
Denki le miró con una creciente empatía, giró la cabeza para mirarlo mejor, sus manos habían dejado de hacer nudos y escuchó lo que el otro tenía que decir.
—No puedo hacer muchas cosas a la vez porque mi cabeza entra en cortocircuito, ¿sabes? Mi papá solía decir que necesitaba centrarme más, que era solo una fase, solo que esa fase nunca se fue y cada vez me costaba más estudiar. Y bueno, no solo eso sino que también hacer quehaceres que a otros les resultan fáciles me resultaba imposible. Entré por recomendación sí, pero eso es por mi quirk, no me molesta estudiar pero tampoco soy un experto en ello si no tengo un buen entorno —se rascó un brazo algo incómodo por de nuevo estar hablando de más y ahora se sentía algo abochornado porque seguía siendo uno de los mejores de la clase y no sabía si le daría consuelo de alguna manera al rubio.
Todoroki había empezado a hablar firme pero a medida que contaba su situación su voz fue bajando de tono hasta no ser más que un susurro. Denki no quería verlo así, sobre todo cuando se estaba abriendo de esa manera, con un poco de vacilación posó su mano en la la del otro que estaba encima de su brazo, Todoroki le correspondió el toque al instante, aliviado.
Ahora tenían las manos entrelazadas en el regazo del rubio.
—Perdona, dije muchas cosas sin pensar —Kaminari le dio un apretón para reconfortarlo.
—No pasa nada, tampoco había considerado que podíamos haber estado pasando por problemas similares —concluyó Shouto.
Cosa totalmente cierta, y ahora Denki tenía una visión más clara de cómo es que Todoroki había podido salir adelante a pesar de todos sus problemas, sin contar el secreto a voces que se escuchaba sobre su familia.
—¿Verdad? —dijo con una sonrisa, y continuó más serio—. Supongo que nuestros padres no se han hecho a la idea de que no seamos como esperaban, lo bueno es que tenemos el apoyo de nuestros amigos, hay que pensar en el lado bueno, ¡hay que ser positivos, Todoroki! —terminó exclamando con mucho entusiasmo.
Su expresión radiante y emoción dejaron a Todoroki sin aliento.
—Eres asombroso, Kaminari —puso una sonrisa genuina con sus dientes blancos a la vista y le dio una ligera caricia con el pulgar a las manos del rubio.
Denki se sintió muy abrumado de repente, nunca le habían hecho un cumplido de esa manera y además Todoroki no tenía el derecho a ser tan bonito.
—Mi papá ahora lo entiende mejor, estamos trabajando en ello y tengo ayuda de mi familia, no me ha vuelto a pasar lo de los finales así que tienes razón, todo siempre mejora.
A lo que se refería es que, Todoroki suspendió los finales de primer año, cosa que nadie nunca esperó porque siempre estuvo entre los primeros de la clase, era considerado un prodigio por todos. Estuvo a un paso de aprobar el práctico pero de los teóricos solo le fue bien en matemáticas y el resto fatal. Nadie supo por qué pasó, pero los rumores y las noticias estaban llenos de su familia así que Kaminari nunca lo juzgó por ello. Debía ser horrible que contaran todos tus traumas en televisión nacional. Si el rubio apenas podía con su drama familiar a puertas cerradas no se imaginaba que saliera a la luz al mundo entero.
Tenía que admitir también que se sentía culpable de no haberle tratado de decir algo en ese momento, pero consideró que no estaba en posición de ello ya que no eran cercanos, porque claro qué derecho tenía de inmiscuirse en la vida de otros. Lo bueno es que Bakugo si dio la cara por todos e insultaba a cualquiera que se metiera con Todoroki o esparciera cualquier clase de rumor, las prácticas de licencia los habían vuelto unidos.
De igual manera se alegraba de que ahora estuviera mucho mejor, fue un tiempo complicado no solo en clases sino que en el panorama real de la sociedad. El padre de Todoroki aún recibía toda clase de comentarios negativos a pesar de la conferencia donde aclaró todo y declaró que no esperaba que lo perdonaran pero que seguiría haciendo su trabajo.
—Díos mío, nunca pensé escuchar de tu boca algo que parece salido de un libro de autoayuda —dijo entre risitas para animarlo y cambiar el tema.
Todoroki se sonrojó ante eso, y negó con una medio sonrisa, estaba empezando a entender mejor al otro chico, no hacía nada con mala intención, siempre pensaba en los demás.
—Eres imposible.
Ahora fue el turno de Denki de sonreír, y levantó sus manos entrelazadas contento.
Ambos se miraron a los ojos, Denki con un poco más de dificultad porque le daba la sensación que los ojos de Todoroki podían leer sus más profundos pensamientos y eso hacía que tuviera unos aleteos muy raros en el estómago. Se sintió mareado de repente.
—Oye, pero entonces, ¿y tú primer beso?
—Tampoco.
Oh dios mío, Denki casi se cayó del sofá como su tío de la silla de la impresión.
—¿Cómoooo?
A Denki esto le parece una cosa realmente increíble, después de haberse contado tantos problemas definitivamente iba sacarle lo máximo de información que pudiera si quería que su relación progresara. Su relación de amistad.
Todoroki piensa que está en una situación extraña, Kaminari lo mira como si fuera un pobre cachorro bajo la lluvia, con ambas manos tapando su boca impactado.
Además, se da cuenta, está es la conversación más larga que han tenido desde que se conocen hace más de dos años. Cosa que le parece también peculiar puesto que sus grupos de amigos ahora son cercanos, aunque supone que Denki y él son más amigos que conocidos luego de haberse sincerado sobre los problemas de aprendizaje que tienen, los trastornos y de cómo están tratando de que ello no fuera un impedimento con sus estudios de héroes.
Midoriya le suele hablar de lo mucho que se ríe junto a Kaminari y que aunque Kacchan —sólo podía decirle así en su mente porque sino Deku lo mataba— no lo admite se preocupa de que Kaminari no tenga alguien cercano a quien contarle sus penas, ya que había interrogado a Yaoyorozu y Shinsou pero estos le dijeron que no decía más de lo necesario sobre sí mismo.
Aunque Todoroki sabía bien, porque él y Yaoyorozu se contaban todo, que el rubio le tenía confianza a ella y que sí se contaban todo pero que eso no podía ir diciéndolo por ahí, existía un código de amistad que mantener. Ese día descubrió lo que era un código de amistad y estaba eufórico de saber que Momo le mintió a Kacchan—solo en tu mente, Shouto, recuerda—. Sabía también que Uraraka e Iida iban juntos de compras con Kaminari y hasta habían trabajado juntos vendiendo pasteles de navidad para una causa benéfica.
Teniendo en cuenta su amistad con Sero, con quien se prestaba mangas y fumaban cachimba ocasionalmente; tendría que haber entablado relación con el rubio mucho antes de tener esa conversación tan sentida y llena de camaradería sobre ser diferentes ese mismo día.
Todoroki lleva ya un largo tiempo pensando en un montón de cosas y Denki le sigue mirando como esperando una respuesta de su parte, como esta no llega se muerde el labio como pensando en si decir algo al respecto o no.
Cree que debe volver a la realidad de lo que se supone que Kaminari le estuviera diciendo porque no quiere que se termine, desea conocerlo más, después de todo lo más seguro es que vayan a asistir juntos a la boda de Kacchan y Deku (o a lo mejor una doble si convencen a Uraraka e Iida de casarse al mismo tiempo). Esto también es algo que le suele pasar mucho, perderse en sus pensamientos y no darse cuenta de que la gente le está hablando o llama su atención, le pasa de igual forma que ve las cosas demasiado a futuro y no considera que no puedan ocurrir, pero hasta ahora siempre ha tenido razón (acertó que el BakuDeku iba a ocurrir tanto como que llovería el día del examen de inglés).
Kaminari estaba moviendo los labios, diciendo palabras lo más seguro, aunque más que tratar de descifrar lo que dice no puede evitar pensar que huele a limón, esto no es una novedad, Todoroki hace tiempo se dio cuenta de que el otro siempre huele a limón, sabe que el rubio anda cerca gracias a su aroma, raro.
—...¿Quieres probar?
Es lo que alcanza a escuchar.
—¿El qué?
Denki suelta un grito ahogado, se sonroja y mira a todos lados con énfasis menos a los ojos bicolor de Todoroki que lo miran atento sin perder un detalle de los cambios en su rostro.
—Besar —suelta bajito y como una exhalación.
Ah claro, de eso estaban hablando.
—Mm…
Todoroki analiza todo lo que sabe de Denki hasta ahora, suele hacer bromas, no es una mala persona, hace ruidos raros cada tanto, tiene muchos problemas con los estudios como él, es hiperactivo, su atención pasa de una a muchas cosas a la vez, si lo miras mucho a los ojos comienza a soltar chispas por las orejas y a veces de las manos, huele a limón y ahora está preguntando que si Todoroki quiere besarlo.
¿Quiere decir eso que Kaminari quiere besarlo a él también?
Denki no puede aguantar mucho más la vergüenza después de haberle soltado tremenda cosa de sopetón, se quiere morir, volar al sitio más alejado del mundo y esperar que nadie pueda encontrarlo ahí. Piensa retractarse pero Todoroki se gira para estar sentado mirando con todo su cuerpo en dirección a Denki, quien tiene una pierna cruzada encima de la otra. Siente que es de mala educación no hacer lo mismo así que se gira también.
Todoroki lo mira como tratando de ver si hay algo de mentira o broma en lo que ha dicho, y Kaminari realmente desea que hubiera sido así pero es que es honesto y no tiene filtro casi nunca, aprecia que el de cabello bicolor sea de la misma manera.
Los segundos pasan y lo único que atina el rubio es a sonrojarse más ahora que se ha dado cuenta de que toda la atención de Todoroki está dirigida sobre su persona otra vez, debería dejar de hacer eso porque su corazón estaba latiendo desbocado en el pecho.
Las manos de Denki se pasean sin parar sobre sus piernas, al menos no ha empezado a sudar aún pero cree que si esto sigue por mucho más tiempo si lo hará.
Todoroki asiente con la cabeza.
—¿Qué?
—¿No quieres? —pregunta con sincera preocupación.
Denki abre la boca en una perfecta “O” pero no emite ninguna palabra o sonido.
Todoroki piensa que es lindo.
Toma la decisión de acercarse lentamente, una mano en el respaldo del sofá y la otra posada con delicadeza sobre la mejilla izquierda de Denki, quien soltó un suspiro ahogado al sentir los dedos fríos en su ya sonrojada cara.
Es Todoroki quien da el paso y se acerca con lentitud, sin quitar la vista de los labios entreabiertos de Denki por el suspiro anterior, el rubio no se cree que esté pasando. ¿Cómo habían llegado a eso? Además, Todoroki era el que no tenía idea de besos en este caso, ¿cómo es que tomaba ya la delantera?
Eso era algo que no iba a permitir porque puede que Denki tampoco tenga la mayor experiencia en besos (no sabía más allá de unos picos con chicas y otros un poco más raros con Sero), pero no se iba a dejar superar por el príncipe de la clase y su inexperto intento.
Así que de un movimiento algo apresurado, agarró a Todoroki con ambas manos en su rostro y terminó con la distancia entre ambos.
Oh. Es suave, muy suave , fue su único pensamiento.
De tan emocionado y nervioso que estaba se olvidó que no tenía un buen punto de apoyo al saltar a besar al otro y cayó redondo encima de Todoroki en el sofá, quien se dejó caer con un "oh" sorprendido.
Denki quién ahora estaba tumbado al completo encima del otro se quería morir, sobre todo porque aún no apartaba las manos de su cara y menos aún sus labios.
Todoroki a quien está situación no le había quitado las ganas, se hizo espacio para una mejor posición, alejó unos segundo al rubio de sí mismo, quien tenía los ojos fuertemente cerrados esperando a que el otro se riera; pero Todoroki no hizo eso. Solo lo observó y el pensamiento de que Denki era mucho más lindo de cerca, pasó por su mente. Desde sus mejillas sonrojadas, su pequeña nariz, sus labios que no eran más que una fina línea rosa bien formada, su descontrolado pelo rubio que apuntaba a todas partes, le parecía incluso adorable la manera en la que por su nerviosismo salían pequeñas descargas de sus dedos que no eran más que un cosquilleo al entrar en contacto con él, pero eso aun así le hacía sonreír por dentro.
Así que con mucha delicadeza, continuando con su misión de acomodarse puso su mano izquierda en la cintura de Denki para tenerlo bien asegurado, mientras con la otra lo agarró de la nuca y sin hacerlo esperar mucho más (el rubio estaba a un paso de un ataque al corazón ya que había tratado de ser el experto y le salía mal), lo acercó de nuevo a su boca.
Denki quien no se esperaba ello, se dejó llevar por el frescor de la mano de Todoroki que se sentía maravilloso en su rostro y sin muchos miramientos rodeo el cuello del otro con sus brazos.
Todoroki no sabía lo que hacía, pero Denki con renovado entusiasmo decidió que un simple pico no le iba a satisfacer, así que como si ya hubieran hecho esto millones de veces lamió la boca del de ojos bicolor instando a qué le dejara paso dentro. No se hizo de rogar y pronto ya estaban besándose con gran entusiasmo, con un Todoroki dando caricias constantes en su cara, y haciendo pequeños círculos con el dedo en su cintura, Denki estaba por gimotear.
Todoroki aún tenía un poco el regusto agrio del té helado en la boca y eso le daba sabor a los besos más profundos. Era un ininterrumpido contacto entre ambos cuerpos, las manos de Denki no se separaban de su cabello, Shouto de vez en cuando le daba una pequeña mordida a sus labios y el rubio respondía con un ligero tirón a algún mechón de su pelo. Está empezando a pasarle factura el peso del chico encima suyo, le oprime algo los pulmones lo que hace que cambie a dar besos más cortos por toda su cara, tan superficiales que Denki podría pensar que se los ha imaginado, suelta pequeños suspiros que cautivan más a su acompañante. No ve otra salida más que seguir llenándole de besos dando una pausa cada tanto para susurrarle lo lindo, precioso, agradable, amable que era, lo bien que lo hacía sentir y si antes Denki no se había quedado sin aliento, ahora sí.
Lo apretó contra si, no dejando espacio que no estuviera en contacto con su figura, y cortó la retahíla de halagos con un beso profundo, su corazón latía a un ritmo imposible. Shouto respondió entusiasta acariciando todo lo que podía alcanzar con sus manos, cada vez que se separaban les costaba más acertar al volver entrar en contacto terminando en un derroche de saliva y mordidas.
Aunque eso no les detuvo, tenían que besar, besar, besar, una y otra vez, a veces con más lengua, otras más lento disfrutando de la unión entre risitas y promesas susurradas que se perdían en la habitación parcialmente naranja por el atardecer que entraba por las ventanas.
A Todoroki le parecía encantador como aunque Kaminari se quedaba sin aire pronto se negaba a separarse hasta que no fuera estrictamente necesario. En consecuencia terminó recibiendo una que otra corriente en los labios cuando este se daba cuenta de que estaba por desmayarse por falta de aire.
La tercera vez que pasa se separan con un eco húmedo, Todoroki siente un aire frío en la cara y se da cuenta de que es porque el rubio es un besador tan desordenado como su cabello y le ha dejado la cara llena de saliva.
—Lo siento —se disculpó azorado.
Todoroki ahogó una risa divertida, de esas que hacen que sus ojos queden entrecerrados como dos pequeños agujeros y dice:
—Así que esto es besar, ¿mmm?
Denki le da golpecitos en el pecho muy avergonzado porque ha quedado en evidencia ante él otro, un par de chispas terminan por impactar en su torso.
—¿Probamos otra vez? —se atreve a decir cohibido, espera que Todoroki no se haya arrepentido de lo que han hecho.
—Sí, por favor.
Se unen de nuevo, esta vez ambos sentados el uno frente al otro, porque ya le estaba pasando factura el peso de Denki encima. Todoroki le pilla el truco rápido, lo distrae con unos cuantos besos pequeños en el cuello y de un movimiento calculado agarra al rubio de la cintura, lo atrae hacia sí y lo levanta para sentarlo en su regazo. Denki exhala impresionado por el cambio de posición, aunque no se queja y posa sus manos en los hombros del contrario para luego rodearlo lo máximo que podía con su cuerpo.
Los besos subían de tono dejando salir una constante de ruidos húmedos y pegajosos que llenaban toda la estancia, ya no quedaba rastro alguno del inicial intento de dar un beso en condiciones, había quedado reducido a un lío de saliva descuidado, suspiros y gemidos cada vez más agudos.
Sin embargo, esta vez es Todoroki quien no controla del todo su quirk,cuando en una particular mordida que le dió Denki a su labio inferior, sacó la lengua para juntarla con el otro, no lo calculó bien y al entrar en contacto lo quemó.
Se separaron de un salto, como accionados por un resorte pero Todoroki aleja las manos de la cintura del rubio, Denki se toca la lengua con un par de dedos, abre grande los ojos inquieto, se había sentido como una picadura pero al menos no escocía.
Se miran sin aliento.
—Debemos de trabajar en ello —dice Kaminari aún con la lengua fuera, le da unos toques más con un cuidado y pone una expresión risueña a pesar de todo.
Todoroki solo asiente, se ha perdido en la imagen frente suya, y en la cantidad de saliva que hay ahora en los dedos de Denki, quien entornó los ojos en su dirección y le guiñó un ojo de manera coqueta. Parece que lo está retando a quitarle esa expresión de la cara, y oh, estaba dispuesto a ello sin dudarlo un segundo.
Necesita seguir besándole, sin embargo no sabe cómo expresarlo, ese siempre ha sido uno de sus mayores problemas, no entiende la comunicación entre diversas personas, teme estar leyendo mal las señales o que no haya ninguna y se las haya imaginando.
Lo que no sabe es que Denki también se muere por seguir besándole. Pero no se iba a contar con sus deseos, no ahora. Esta vez es él quien toma la iniciativa y se acomoda mejor encima de Shouto, abriendo más sus piernas para poder abrazar la cintura del otro con ellas. Aprieta su pecho imposiblemente cerca, rodea el cuello con sus brazos, ladea la cabeza y sus ojos brillantes exigen que se cumpla lo que desea.
—¿A qué esperas?
Todoroki no necesita más, no hay razón alguna para esperar y vuelve a por él, dispuesto a devorarlo por completo.
Realmente, ¿quién podía centrarse en estudiar cuando tenía los labios de Denki sobre su cuello? Su mente era solo una constante. Kaminari, Kaminari, Kaminari.
Sus sentidos estaban colapsando, todo lo que le rodeaba era el resplandeciente rubio, mucho más radiante que el propio sol. El dulce Denki que acariciaba su cabello con dulzura y le daba besos esquimales, el necesitado que llevaba sus manos a su estrecha cintura para que usara su hielo y le arrebatara suspiros, el exigente que ponía las manos en su torso y daba corrientes cada vez que Todoroki se atrevía a subir el calor de su lado izquierdo de manera juguetona por el accidente anterior, también estaba el que demandaba que no se separara de sus labios ni por un solo segundo.
Denki sintiéndose aventurero bajo las manos a los pantalones de pijama de su acompañante, sus labios se separaron con un audible "plop", la respiración de Todoroki se aceleró, el aire caliente de los labios maltratados e hinchados del rubio le llegó a los suyos propios húmedos y le hizo estremecerse de un escalofrío que le llegó a la entrepierna.
Fue entonces cuando se escuchó algo fuerte caer al suelo, lo que hizo que se separaran de inmediato por segunda vez, las manos de Denki volaron hacia el cielo bien en alto como si la policía lo hubiera encontrado cometiendo un delito, Todoroki por su parte se quedó tieso en su lugar, eso había estado muy cerca.
El culpable del sonido era un muy sonrojado Deku a mitad de un chillido que nunca se le escapó, dejó caer su cesta de la colada al suelo que pasó a ser un lío de ropa de la mercancía de All Might.
Se hizo un silencio incómodo en el que se miran sin saber que decir en absoluto.
—¡Ah! En serio no fue mi intención interrumpir —comienza a recoger todo lo que cayó con prisas, pero como estaba nervioso no atinaba a meter la ropa bien y la misma volvía a caer al suelo, Deku era un enredo de manos y piernas—, ¡juro que no diré nada, sí, eso, lo siento, ya me voy! ¡Me voy! —recalca lo último a gritos para que quede claro o avisar a cualquier otro ingenuo estudiante que pasara por la sala común.
Termina de meter todo como puede y se va corriendo.
Denki y Todoroki proceden a mirarse otra vez, si bien se habían separado el rubio no tuvo ni ápice de decencia y bajarse del regazo del otro, tampoco es como si al bicolor le molestara aquello.
Habían recuperado el aliento al fin pero al estar solos de nuevo… Shouto iba a reclamar sus labios de nuevo, Kaminari lo vio en sus ojos, y pensó que estaba loco.
En ese mismo momento de tensión donde no saben si volver a ello o no (Todoroki sí está seguro, se sentía como un niño malcriado), Deku saca la cabeza por un costado de las puertas.
—¡Felicitaciones!, y por cierto… —continúa bajando la voz hasta no ser más que un murmullo apenas audible mirando a ambos lados alarmado— A lo mejor preferís seguir con esto en otro lado.
Con eso dicho les da una pequeña sonrisa con los pulgares levantados y se retira.
Denki se rinde ante la vergüenza y deja caer su cabeza derrotado en el hombro del otro. Oh, era más huesudo de lo que esperaba, mmm.
Todoroki piensa, coloca una mano encima de su cabeza y le da unas ligeras palmaditas.
—¿Mañana lo sabrán todos verdad?
Denki se levanta y la mano de Todoroki termina en su muslo, arquea una ceja, sus ojos ámbar brillan con un ligero tinte burlón.
—¿Mañana? Más bien no sobreviviremos esta noche sin interrogatorio.
Ambos se ponen a reír sin motivo.
Sigue un silencio cómodo, la televisión soltaba un sonido estático, se había apagado ya hacía tiempo por la inactividad.
Todoroki le sigue mirando y Denki no sabe cómo interpretarlo, está más ocupado pensando es que se ha comportado como todo un codicioso hasta hacía unos minutos, si Deku no hubiera venido…
Mueve las caderas con algo de nerviosismo, hacer eso le recuerda su postura, aún no se ha movido del regazo de Todoroki, además que el otro tiene las manos en sus muslos y no parece que tenga intención de moverlas de ahí. Se muerde el interior del labio.
Todoroki abre la boca, pero la vuelve a cerrar al instante porque si Denki sigue haciendo eso su erección va a volver y no sabe cómo abordar ese tema.
Es que tampoco le ayudaba mucho tenerlo encima, con sus ahora hinchados labios que habían pasado de un ligero rosa a ser rojos, ya no eran una línea y Todoroki estaba deseando ver si podía hacerlos más grandes. Puede que Midoriya les haya cortado el momento, pero se estaba dando cuenta de que ahora era un devoto de los labios de Denki.
—¿Le hacemos caso?
Kaminari iba a preguntar a qué se refería pero a medio camino lo entendió, se ruboriza pero asiente al final.
Aunque una idea cruza su cabeza, ya que se encuentran en la misma página va a aprovechar y hacer algo que siempre quiso, es algo caprichoso pero se lo perdonará a sí mismo por esta vez.
—Pero solo si me llevas en brazos.
Todoroki sonríe, eso puede hacerlo. Lo eleva de un salto con facilidad a modo nupcial aunque debe admitir que Denki pesaba más de lo que esperaba, estaban entrenando para ser héroes después de todo.
Le encanta la sensación. Era increíble como Todoroki lo había levantado y de un pequeño bote ya se encontraba con las manos en su cuello y el par de Shouto manteniéndolo bien sujeto desde abajo.
Al final lo que termina ocurriendo es que juegan al Animal Crossing en la habitación de Denki durante tres horas sin parar.
Si claro que se lían y se van dando besitos sonoros cada tanto, con un Denki sentado entre las piernas abiertas de Todoroki quien está recostado contra el respaldo de la cama.
El príncipe del curso pone una de sus playlist, y el rubio deja escapar una risilla luego de la tercera canción seguida de Olivia Rodrigo y piensa que tal vez Momo tenía razón sobre ambos. Igualmente la mente del chico estaba más ocupada en lo que Todoroki le había dicho sobre que a cada escarabajo valioso que atrapara le daría un besito en la mejilla así que estaba dando lo mejor de sí.
Ya más tarde durante la cena, tal parecía que los únicos que sabían al respecto eran Deku y Kacchan (por las miradas de odio contenido que le lanzaba a Todoroki, pero eso era ya normal pero aún posible porque Midoriya le contaba todo a su novio aunque este no quisiera).
O quizás ya lo sabían todos pero les estaban dando algo de paz antes de saltar a las preguntas y gritos.
Igual si alguien noto las manos de Denki y Todoroki entrelazadas en la mesa, no hizo comentario alguno al respecto.
Pero oh, no fue hasta llegado el momento en que estaban descansando en la sala común antes de irse todos a dormir que Todoroki vio una oportunidad y fue a por ella.
Se levantó de su sitio en la mesa donde había estado conversando de un manga con Sero para ir directo al sofá donde estaban reunidos los demás contando lo que hicieron en el día los diversos grupos, su mirada viajó hasta Denki que estaba charlando animado con Kirishima y el resto.
Caminó con paso lento como si esa fuera su rutina del día a día, soltó un "buenas noches" en general a todos, a lo que le respondieron los que lo escucharon. Pero en vez de retirarse hacia su habitación, fue directo donde estaba el rubio.
Denki estaba sentado en el reposabrazos del sofá con ambas manos en medio de sus piernas, la que no estaba en el asiento se balanceaba a un costado. Todoroki llegó a su lado, usó el respaldo de apoyo y se agachó para quedar cara a cara.
—Buenas noches —musitó para luego acortar la distancia y besarlo en los labios, fue uno corto, con simpleza pero atento y delicado.
Denki entró en cortocircuito, de manera literal. La clase estalló en gritos, ahora si que no los iban a dejar escapar bajo ningún motivo.
Todoroki fingió confusión al separarse de Denki quien había dejado de funcionar por completo, la verdad es que había descubierto que era algo posesivo por el chico.
Denki se puso rojo al completo, y echó la cabeza para atrás y se la tapó con las manos, muerto de tantas emociones en un solo día. Escuchaba vagamente a Kirishima hacer todo tipos de preguntas a Todoroki, y no lo podía ver pero estaba segurísimo de que el condenado estaba sonriendo.
También reconoció la risa de Mina y el caos general que reinaba en la sala, los habían rodeado emocionados. Al igual que escuchó el torrente de lágrimas de un muy emocionado Deku (Kacchan no).
Se atrevió a mirar todo el caos, fue recibido con el reconfortante peso de la mano de Todoroki apoyada en su mejilla, se frotó contra el fresquito y sus sentidos regresaron. Mina gritó que aquello era lo más lindo que había visto nunca. Mientras que Momo le dedicó una cálida sonrisa desde su asiento frente suyo y aplaudió emocionada al posar su mirada en Shouto.
Denki sólo tuvo tiempo a suponer que Todoroki lo haría oficial, en plan pedida, y no estaba equivocado. Se alegraba de que fuera honesto en todo siempre, en eso también se entendían. Aunque Denki fuera de muchas palabras y Todoroki era lo contrario tenían el mismo propósito detrás, consideraban una pérdida de tiempo no ser sinceros con lo que sentían.
Lo importante es, ahora resulta que hay una nueva pareja más en el curso.
