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Characters:
Additional Tags:
Language:
Español
Collections:
Eventos Relámpago (CDLDF)
Stats:
Published:
2021-09-04
Words:
579
Chapters:
1/1
Comments:
2
Kudos:
11
Bookmarks:
2
Hits:
125

Labios saborizados

Summary:

Hitoya descubre cómo se sienten los besos con labial a los treinta y cinco años, pero no es muy fan de toda la variedad que existe.

Notes:

Esto es algo que llevo pensando un tiempo, así que he aprovechado la actividad de 30 Minutos de Rock del grupo Club de Lectura de Fanfiction (en Facebook) para escribirlo en el primer acorde (Besos). Quizás haya una continuación, quizás no, quién sabe.

Work Text:

Si se apega a lo que suele ser el promedio, desde hace mucho tiempo Hitoya había dado por sentado que nunca tendría que lidiar con todo lo que acarrean los besos de una pareja que usase labial. Su atracción solo dirigida a los hombres le había hecho suponer que solo se mancharía por accidente si llegase a chocar con una mujer, no más de ahí.

Es consciente de que hay hombres que se maquillan, pero no suelen ser los que un abogado conocería, así que es una sorpresa que sea a los treinta y cinco que retire esos pensamientos de su cabeza, aun si Jyushi lo ha frecuentado desde antes con sombra de ojos, esmalte negro y demás. En su defensa, apenas comenzó a verlo como algo más que un chico que tal vez se apoyaba demasiado en él muy recientemente.

Aunque en su día a día suele ser más discreto y solo le toca sentir el muy lejano sabor de algunos hidratantes o brillos incoloros, hay dos cosas que, si las lleva, le ha prohibido besarlo porque no las soporta: labiales difíciles de limpiar si tiene que salir y brillos demasiado pegajosos. Jyushi lo miró con un puchero digno de un cachorrito regañado cuando se lo dijo, pero ha cumplido al pie de la letra; después de todo, Hitoya también se ha esforzado en no hacerlo percibir el tabaco en su boca. Desde entonces, cree que tiene un registro mental de cuáles son seguros, pues ha empezado a preguntarle qué tal cada vez que estrena alguno.

Hoy no es la excepción. Ha venido a visitarlo después de un ensayo con su banda y, como el entusiasta que es cuando quiere, lo saluda con un beso que le sabe extraño. No se aparta, no es tan quisquilloso ni tan maleducado como para llegar a esos extremos, mas sí que trata de centrarse más en el cariño en sí, porque hasta la sensación es un poco seca para lo que acostumbraría de él. Al separarse, se percata de que el color en sus labios es un rojo bastante oscuro.

—¡Es resistente, no te preocupes! —Que eso sea lo primero que diga le avergüenza un poco. ¿Acaso mostró señales de espanto?—, pero creo que es muy seco… ¿Qué piensas?

—Ah, ahora tiene sentido.

—¿Es molesto? —Inclina la cabeza a un lado.

—No tanto como el sabor.

—¿Eh? —Eso logra abrirle más los ojos—. ¿Qué tiene?

—¿No lo notas un poco… amargo, quizás?

—Lo normal. —Arquea una ceja.

Lleva una mano a su sien. ¿Acaso la gente que usa lápiz labial a menudo desarrolla inmunidad al sabor que puedan tener? No le halla otra explicación.

—De acuerdo —lo escucha suspirar—, no te gusta. Como suele gustarte lo amargo, pensé que daría igual.

—Creo que solo me-…

—Lo bueno es que —canturrea con una repentina sonrisilla que lo desconcierta. Ve que busca algo en el bolsillo pequeño de su mochila— tengo más que probar. —Revela varios tubitos de colores. Con su limitado conocimiento en maquillaje, solo sabe que son más labiales—. Creo que no pintan mucho, pero son de sabores, ¿ves? —Le acerca uno naranja, mas no le da chance de leer más que la marca cuando ya lo ha vuelto a guardar—. Será divertido que adivines, pero voy a bañarme primero. —Cierra con un guiño.

Cuando reacciona, Jyushi ya se ha encerrado en el baño. Será interesante, por supuesto, porque lo más probable es que el juego no se limite a besos.