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El último circo

Summary:

El humo de un cigarrillo se esparcía en el viento, haciendo llegar el olor acre del tabaco a las narices de Kisaki, quien con molestia frunció el ceño.
“No fumes bastardo, si vas a ser mi perro, quiero uno que me sirva hasta el final”, puso una sonrisa que era una mezcla de amabilidad con sorna en su rostro.
Ese gesto transformo las anteriores palabras, en la mente de Hanma, haciendo que el entendiera algo más dulce por su parte.
“No fumes, si no de qué manera estarás siempre a mi lado, te quiero conmigo a donde vaya, Hanma”

Notes:

(See the end of the work for notes.)

Work Text:

- 1 noche y medio día serán suficientes.
- 1 noche y medio día, ¿Para qué?- le dirigió una mirada con una expresión de no entender lo que quería decir-
- 1 noche y medio día, ese es el tiempo que debo quedarme en tu casa, o donde sea que vivas.

Miro directamente a Hanma, haciendo un gesto de molestia, dando a entender que esperaba que su casa no fuera bajo un puente, o que al menos tuviera un cuartucho decente, tuvo que elevar el rostro, la diferencia de altura era considerable, no pudo ver su rostro debido a la oscuridad del callejón, aun así supo que la cara que puso Hanma era una de no entender, no había que pensar mucho para llegar a esa conclusión. Así funcionaban ellos, uno es el genio de las estrategias, y el otro una gran espada, que se mueve de acuerdo al plan que se le confiaba

- Antes de que me hagas alguna pregunta sobre lo poco, o nada que entendiste escucha.

Hanma lo miro de manera divertida, ese era Kisaki, tenía un aire prepotente, y si lo era, en efecto, aun así se preocupaba de que el entendiera cada parte de lo que había que hacer, nunca lo dejaba fuera, incluso para cosas triviales, como mandarlo a comprar comida, o salir a caminar en las noches juntos.

Verlo era curioso, su rostro era muy expresivo, y muy cambiante, cuando pensaba, o sonreía de manera triunfal cuando las coas salían como él quería, tenía una altura de hámster, no sabía cómo emanaba esa aura tan diferente.

Kisaki era especial, para él, como para cualquiera que lo viera y se diera cuenta de lo tan capaz que era, se preguntaba qué hubiera pasado con el si no se hubiera enamorado de Tachibana, quizás ese deseo de ser el mejor delincuente no existiera, pero si lo pensaba mejor, con esa naturaleza egoísta y ambiciosa de seguro hubiera acabado metido en negocios turbios, ¿quizás un estafador famoso?, bueno al menos es honesto con lo que quiere lograr.

-Mañana es la pelea final de Tenjiku y de la Tooman, eso sí debes saberlo,- Hanma asintió, mientras escuchaba, a lo que se acordó de lo primero que dijo Kisaki, interrumpió su explicación, tocándole del hombro, -hace frío, sería estúpido resfriarnos justo ahora-.

- Vamos, quiero presumir el hermoso puente bajo el que vivo, además si te vas a quedar, supongo que quieres comer antes ¿no?,-levantando sus manos tras su nuca, lucía una sonrisa de "sabes que me distraigo rápido y no quiero enojarte, así que resúmelo para mí”.

Kisaki camino con paso firme fuera del callejón, recibiendo la luz de la noche y el viento soplando fuerte, se subió a la moto, volteo a mirarlo, y con voz molesta -Que esperas, es tu moto, y tu puente, mueve el culo de una vez y arranca-.

Con las manos en alto Hanma fue saliendo del callejón dejando ver una expresión divertida en ella.

- Kisaki, cuando llegue casi tiro mis llaves por estar jugando con ellas, me las quitaste y dijiste- empezó a imitar la voz de Kisaki-, “Si serás acaso un niño para hacer tremendas tonterías, dame eso”, ¿ahora recuerdas?, mis llaves las tienes tú, que encantador es Kisaki cuidando de no quedarnos varados en un callejón.
-Si ya lo sé, toma y vámonos-, le tiro las llaves, y se agarró del abrigo rojo característico de Tenjiku, que portaba Hanma.

- Agárrate bien Kisaki, lo que menos quiero es estar recogiendo tu cadáver,- puso una fingida cara de tristeza con una sonrisa en su rostro, Kisaki suspiro al verlo,-cállate y arranca, no me hagas perder el tiempo-, al mismo tiempo sus manos rodeaban el cuerpo de Hanma, con un agarre fuerte, ganándose una pequeña cara de sorpresa de parte de su compañía,-A qué viene esa asquerosa cara de repente, acaso hablas y no te fijas en tus palabras-.

-No pongas esa cara Kisaki, y con lo tan bonito que yo te hablo <3

Una mirada indiferente fue su respuesta, resoplo para sí mismo riéndose de Hanma en sus adentros, estaba cansado de tanto planear todo, mañana sería el día donde habría un punto de inflexión en el futuro que deseaba, y mañana confirmaría su hipótesis sobre Takemichi.

Confiaría en Hanma para ayudarlo hasta cierto punto, ¿confianza en Hanma?, desde cuando confía tanto, no importa, al fin y al cabo su vida ya está en manos de Hanma, es el famoso dios de la muerte, es esa compañía que aparece a donde sea que va, ¿Cómo una mascota quizás?, puede ser.

De todos modos debe cuidarlo, Hanma es más de lo que pudiera pedir, ya no es solo una mascota, si Kisaki se beneficia de algo, Hanma también lo hace, es más como un “compañero”, ambos eran uno solo, se apoyó en la espalda de Hanma, el movimiento de la moto lo adormilaba, así fue todo el camino, hasta que llegaron a un complejo de cuartos pequeños, ¿y el puente de Hanma?, hasta un basurero se lo hubiera creído, hay misterios tan grandes, como la mente de Hanma, no sé por qué me sigue sin cuestiones, parece idiota, pero es lo mejor que hay, de igual forma, es valioso, me sirve, me agrada, me lo quedo, hasta que el destino nos separe.

-¿Y?, ¿dónde está el puente bajo el que vives?

-Que directo, desde que vengo siguiéndote, mis formas de conseguir dinero han mejorado, una razón más para seguirte hasta el fin del mundo, ¿no lo crees?

-Hay agua, creo que esto es té, y algo de café, ¿te sirvo algo?, quizás un poco de amor, parece que lo necesitas, Kisaki.

-No digas tonterías, cállate y sírveme agua, que cualquier otra cosa, parece ser de dudosa procedencia, por poco y espero que no sea agua de desagüe. -volteo el rostro y bufo-

Le irritaba esa forma en la que Hanma lo llamaba, alargando la última "i", como si quisiera sonar de un modo adorable, Hanma es extraño, el hecho de querer parecer agradable, con la gran diferencia de que si lo haces enojar puede golpearte sin remordimiento, y también su forma de vestirse, y los tatuajes, lo hacen destacar en cualquier lugar.

Hanma es muy fachero, y eso es parte de su atractivo, ¿atractivo?, por qué negarlo, es normal soy alguien muy inteligente, si niego algo que es verdad eso sí sería extraño, además Hanma lo molesta en igual manera, siempre anda riéndose de todo, cuando lo vio por primera vez, parecía perdido, como si su vida estuviera vacía, pero ahora se ve distinto, bueno, eso no es de su incumbencia al fin y al cabo.

-Oie oie, no seas muy frío, ¿y si te cocino algo?

-NO.-Kisaki dijo de manera fuerte y concisa, como si de eso dependiera su vida, y así lo era, ¿qué de bueno podría salir de las manos de Hanma?, - prefiero que compres comida, - tosió volteando la mirada-, te ahorrarías mucho tiempo y trabajo.

-Es novedoso que estés tan amable, -puso una gran sonrisa, sintiendo una calidez dentro de él-es la primera vez que alguien viene a pasar la noche en mi “humilde hogar”, -esto no tiene pinta de un humilde hogar, Kisaki tomo nota de su tonta manera de referirse a un cartucho-, normalmente me las arreglo para pagar el hotel.

-Marrano bastardo, no me interesan tus cochinadas, si tienes algo que decir dilo de una vez y no divagues.

-Agresivo como siempre, acabas de malograr el bonito ambiente que he creado.

-Bonito debe ser verte en el piso,- respondió con sorna-

-Cuando quieras, - ahora era Hanma el que sonreía con sorna-

-Tch, habla imbécil.

Hanma se divertía mucho con esa situación, tenía una sensación dentro de sí que le pedía que creara recuerdos con Kisaki, normalmente algo así no le importaría pero, ahora sus ganas eran grandes, Kisaki es como su "amor a primera vista", pero que tanto de amor tenía esa retorcida forma de ver todo eso.

Lo importante era divertirse para él, y ¿eso era amor?, detalles, pero si puede afirmar que quedo encantado con la integración de Kisaki a su vida, y le gusto más la manera en como se hacía parte de su rutina verlo y escuchar sus órdenes, estaba en lo alto de su vida, sabía que no era admiración, así que llamarlo amor, no sonaba mal, le divertía, le encantaba la sensación nueva, pero no es amor, solo es algo novedoso, es admiración y no más, pasado un tiempo eso será cosa pasada, ¿no?.

Si le preguntan esa sería su escusa, muy bien elaborada y pensada, una fachada tan bien hecha que hasta el mismo se lo empezaba a creer.

Tuvo suficientes momentos golpeando a otros para poder entenderse a sí mismo, su momento de paz, no tan pacífico, fue suficiente para pensar bien en el mismo y en Kisaki, y en todo lo que siente, aunque sea magnifico peleando, no lo es peleando consigo mismo por encontrar la verdad, solo tenía que bajar esa fachada que se veía tan real, ¡CARAJO cuando me volví tan mentiroso conmigo!

En ese momento se dio cuenta de la gran mentira que se había inventado para engañarse a sí mismo, y todo para cubrir el hecho de que necesito a Kisaki a mi lado, muy estúpido pero real, aun así, solo cuidarlo y seguirlo es suficiente, claro y luego solo necesita que Kisaki le dé palmaditas en la cabeza y le diga buen trabajo, si lo pensaba bien eso último podía considerarlo.

Además que sabían ellos de amor, ellos que han intentado separar una pareja con un superplan de 10 años bien elaborado que arruina todos los futuros posibles, y la estabilidad emocional de aquellos que rodean a la pareja, la risa resuena en su mente, ¿así era su forma de mostrar amor hacía Tachibana?, no parece muy amoroso la verdad, es que a él le parece gracioso, pero aun así se siente un poco descolocado para hablar de eso, la palabra amor se distorsionaba y no tenía definición para un concepto de “amor”.

-Nunca había hecho una pijamada antes, así que quiero aprovechar, Rindou me dijo una vez que en las pijamadas se bailan, y Ran dijo que se bebía para aflojar el culo.

-No seas baboso, yo no bebo, y como terminaste hablando de eso con ellos.

-Empezamos hablando de que debíamos irnos de fiesta en cuando acabe todo esto, y acabamos hablando de que una pijamada sería lo mejor para ayudar a Kakucho y a Izana.

-No seas metiche Hanma, ven siéntate aquí –empezó a dar palmadas sobre la alfombra, haciendo señal para que se sentara frente a él- es importante que mañana estés cerca de mí.

-Claro, Kisaki, a donde vayas, si estás tú, será divertido.

Y ahí estaba esa molesta "i", no importa, concéntrate.

-Escucha, mañana mataremos a Emma Sanno, eso provocara un desequilibrio en la personalidad de Mikey, pero si es verdad mi teoría de que Takemichi viaja a través del tiempo, será peligroso si sabe de la muerte de Emma en el futuro, me quedo cerca de ti por precaución.

Termino de hablar con un rostro serio, el ambiente antes sarcástico y bromista se esfumo en un instante al tocar un tema como ese, Hanma veía en el rostro de Kisaki que estaba desesperado porque su plan funcionara esta vez, quizás no pensaba llegar a ese extremo en el plan original.

-No te molesta que matemos a una mujer, “la verdad no” su voz fue segura, “tu ordenas, y yo obedezco, así funcionamos, no te juzgare, porque ahora yo soy tu perro, y un buen perro no muerde la mano de un amo”, levantándose de donde estaba sentado, se acercó a Kisaki, “ no sientas culpa, es así como debe hacerse, ¿verdad?”, tomo las manos de Kisaki entre las suyas con un cuidado que se reservaba solo para esa vida, “estoy de tu lado, quiero que brilles y llegues alto, lo más alto que puedas llegar a brillar en la oscuridad, ahí estaré yo detrás de tus luces”, se agacho a la altura de Kisaki, levanto la mirada para poder ver la cara de Kisaki con más claridad “te cuidare la espalda, en el infierno o en el cielo, aunque lo más seguro nos vamos al infierno juntos, aunque estés derrotado, a donde te lleve la vida, estaré en tu mano siempre, no lo dudes, que yo no dudo de tú”

Cambio su expresión a una sonrisa que parecía demostrar un poquito de su cariño como si le estuviera dando toda su vida, le estaba dando su existencia entera, estiro su mano, y de un jalón lo levanto, “ven baila conmigo disfruta esto, es tan poco pero es especial no lo crees, parece que todo fuera a caer pronto, pero si estamos en este recuerdo bailando, y sonriendo, puede levantarnos, además no es esta una pijamada, debería ser más alegre, no hay que aburrirnos”

-Lo robe en una mudanza de unos de los inquilinos donde solía vivir antes.

Señalo un tocadiscos, que al parecer era lo único bonito en esa habitación, Hanma también pero eso no va a decirlo así nomas.

De verdad se lució robándolo, podría costar incluso más que su alquiler, además de que estaba en un perfecto estado.

-Solo tiene un disco de rock antiguo, no hay más, solo cogí el tocadiscos, y fue una sorpresa que tuviera un disco dentro, la música no es mala, es movida, y nunca la escuche con compañía, -con emoción puso a girar al tocadiscos, y la música empezó a sonar, tomo las manos de Kisaki, y mirándolo a los ojos hablo, ¿bailamos?

-Que te quede claro, que si me da sed, solo tomare agua, no pienso llegar a tu fase 2 de soltar el culo bebiendo.

-Guau, y yo que solo quería bailar, que mal que piensas de mí.

Ambos dejaron de hablar, la música sonaba y ellos bailaban de las manos, riéndose, soñando por pequeños momentos, dando vueltas, tarareando y relajándose, se
dejaban llevar, en ese instante no eran más que solo 2 personas disfrutando un momento íntimo, pero muy noble, con sus manos siempre unidas, así pasaron su noche, esa noche, su última noche.

“Como sabría yo que esto pasaría y que querría tenerte por siempre a mi lado, no importa aunque solo sea como un arma, al menos protegería tu vida”

φ φ φ φ φ φ φ φ φ
Y ahí estaba el en el suelo arrinconado, ese sería su fin, se resignaría a eso, pero, de repente siente el viento correr fuertemente en su rostro, una mano lo agarra con fuerza, es Hanma, él es extraño, y esa es su fortaleza, dicen que los más fuertes siempre son extraños, no juzgaba a Hanma, le agradaba de por sí, podía considerarlo como su primer amigo, era un lazo muy diferente el que ellos tenían, y estaba sorprendido, después de como siempre pensó que si Hanma se rompía, o había señales de jugadas escondidas, lo dejaría, ahora esos pensamientos resienten en él, Hanma le sigue, como un perro, Hanma se puso una correa al cuello, y le dio el mando a Kisaki, y aun así Hanma siempre le dio su lealtad, era reconfortante tener a alguien como el a su lado, era fuerte, y siempre podía confiar en él, que otra persona podía necesitar a parte de Hanma.

“Kisaki, es así como morirás, tú eras mi amigo…”
φ φ φ φ φ φ φ φ φ

Al final vine a contarte todo tal como te lo prometí Kisaki, “la historia del payaso y del dios de la muerte”, si hablo con honestidad, te seguía a todos lados porque tenía una mínima admiración por ti, me divertías y creo que poco a poco tenía que estar cerca de ti.

Pero no crees que es un poco retorcido esta forma de decir que te quiero, aun así no hay una manera de querer establecida, como la tuya con Tachibana.
Pero no hay nada escrito, así que si yo tuviera que decir algo sería, “Te odio Kisaki”, ¿cómo me dejaste aquí?, es enserio de todas las maneras en las que pudieras morir, enemigos, venganza, ajuste de cuentas, pero te atropellaron, JAJAJAJAJAJAJA, -su risa resonó de manera fuerte en ese cementerio, era una risa dolida, una que decía, que egoísta eres, te vas y te olvidas de todo lo que causaste aquí-.

Antes solo vagaba por ahí, pensando ¿Qué es esto?, no es divertido, ¿así es como se vive una vida?, cuando te conocí solo peleaba por ti, causaba revueltos por ti.
Era emocionante, mi vida tomo color, con tu presencia en ella, todo se volvía mejor, ¿Y ahora?, aun así, te dejo mi alma a ti, aunque mi vida no volverá a ser la misma sin tus shows de títeres.

Me siento impotente, ahora estoy solo, otra vez, habíamos logrado establecer una conexión única entre nosotros, llena de burlas.

Era un dios que siguió a un payaso, porque le gustaba el circo, porque le encantaba el desastre, o tal vez el que le encantaba era el payaso, Kisaki era talentoso para manipular a las personas y conseguir lo que quería, se sentía la hija de un hombre millonario, que se enamoró del payaso al que conoció en un show callejero, y al que su padre le decía que era una mala influencia, o inaceptable, aunque a su parecer era lo contrario, él era la mala influencia, pero esos pensamientos ya no venían al caso, ya no estaba el payaso, el show se había acabado.

Cuando me muera espero que podamos odiarnos mutuamente, hay que ser originales y únicos, incluso para estas cosas del “amor”.

Lloraba, se sentía abandonado, no lo hacía a mares, pero esas pocas lágrimas eran cargadas de todo lo que tenía dentro.

“Me voy, que por fin descanses, -su voz tenía un tinte sarcástico-, pero pensándolo bien, quizás estés haciendo el más grande desastre donde sea que estés, ten cuidado no te vayas a enamorar de un demonio, y armes un plan sin mí, ¿Quieres mi vida entera?, seré tuyo en cualquier momento, un payaso que hizo reír al dios de la muerte, es lo mejor que puedo recordar.”

Parecía tonto cuando lo vi, en comparación creo que el tonto era yo al creer eso.

 

El humo de un cigarrillo se esparcía en el viento, haciendo llegar el olor acre del tabaco a las narices de Kisaki, quien con molestia frunció el ceño.

“No fumes bastardo, si vas a ser mi perro, quiero uno que me sirva hasta el final”, puso una sonrisa que era una mezcla de amabilidad con sorna en su rostro.

Ese gesto transformo las anteriores palabras, en la mente de Hanma, haciendo que el entendiera algo más dulce por su parte.

“No fumes, si no de qué manera estarás siempre a mi lado, te quiero conmigo a donde vaya, Hanma”

Notes:

Esta vez me explaye mucho con estos dos, la verdad tuve un alto a mitad del one shot, y es que estaba pensando en dejar vivo a Kisaki, pero no quería perder la esencia que ya me había creado, y así fue como me quedo.

No trato de justificar nada de Kisaki, hasta yo me lo quería madrear cuando mato a Emma, fuera de todo yo si los veo como pareja.
Bueno gracias por leer, me animan mucho