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Steve actualmente no puede recordar un día normal desde que se involucró en la búsqueda de Will Byers,varias cosas sobre Hawkins aún estaban a libre interpretación. ¿Quién diría que su pueblo podía guardar secretos tan tenebrosos? No es como si hubiera tenido una gran opinión de su pueblo de igual forma,algo pequeño y alejado. Aún sentía como si de un momento a otro fuera a despertar en su cama,despertando del sueño más loco que haya tenido algún día en su vida.
Si era así,sin duda se estaba tomando su tiempo. Seguía sin despertar.
Si miraba un año atrás en su pasado,sin duda no podría reconocerse. En este tiempo había cambiado demasiado,más consciente de su alrededor y los peligros a los que se exponía. Solo rogaba a todos los dioses que aquellos chiquillos no volvieran a meterse en alguno de esos problemas,vamos que no era la persona más confiable que existía y por mucho que se preocupara prefería que no volvieran a verse involucrados en algo así. Aunque sabía que de ser así no dudaría en ayudarlos muy a su pesar. Sí que había sido un verano largo.
Aunque,debe admitir,que ser llamado un héroe era muy tentador. Podía imaginarse a miles de chicas queriendo salir con él.
Pero,si era sincero,aún seguía sin procesar del todo el rompimiento con Nancy. Aunque debía estar demasiado ciego para no haber visto aquello venir. Había sido un idiota,no lo iba a negar. Realmente esperaba que le fuera bien en su relación con Jonathan.
Pero bueno,que no tenía tiempo para deprimirse por ello.
Actualmente tenía un problema más grande llamado Billy Hargrove. Al parecer no era suficiente con verlo en la escuela sino que también en su área de trabajo. Realmente no estaba muy seguro de que hacer con su futuro,no era algo que se hubiera puesto a pensar seguido pero últimamente había discutido mucho con su padre así que para calmar un poco las aguas no dudo en tomar aquel trabajo de verano en la heladería del pueblo. Al menos podría llenar algo sus bolsillos.
Y todo había estado bien,había tratado de interactuar un poco con la chica que trabajaría con él hasta que vio entrar a aquel idiota por la puerta vistiendo un uniforme igual al suyo. No pudo evitar la maldición que se le escapó en cuanto cruzaron miradas. Pudo ver el brillo malvado en sus ojos y aquella sonrisa burlona en cuanto lo reconoció.
¿Qué no se supone que trabajaría como salvavidas? Juraba que había escuchado a las chicas de su clase murmurar de aquello. ¿Qué demonios hacía aquí?
-Hey,Harrington.
Iba a ser un verano largo.
...
Prefería tener que pelear con un demogorgon a este suplicio. Si tenía que estar un día más junto a ese cara de bulldog juraba que iba a cometer suicidio. Lo peor es que parecía que sabía que lo molestaba y lo estaba disfrutando.
Ese día tenía que quedarse horas extras,pero tal parece no era el único. Recuerda haberle dado a Robin aquellos ojitos de perrito,suplicante porque no lo dejará solo con aquel monstruo.
"Por favor" le dijo moviendo solo los labios para que el chico detrás suyo no escuchara,Robin solo lo vio con ojos aburridos. No,no iba a quedarse porque a él le diera miedo quedarse con el señor gruñón.
-Adiós,marinero.- Sostuvo media sonrisa,haciendo un saludo tipo militar antes de salir del establecimiento y dejarlo a su suerte.
Tuvo que reprimir el grito de frustración que amenazó por escapar por sus labios,sobresaltadose cuando escuchó a Billy reír cruelmente detrás suyo.
-Bueno,parece que solo somos tú y yo ahora,Harrington. -Le palmeó la espalda con más fuerza de la necesaria haciéndolo casi tropezar,se giró de inmediato para mirarlo a la cara pensando reclamar pero todo reclamo preparado murió inútilmente ante la amenaza en los ojos del chico. "¿Qué? ¿Vas a llorar?" parecía decirle,a lo cual solo suspiró con hastío.
Empezó a considerar la idea de ocultarse en el congelador hasta que su turno acabara. Nunca pensó que trabajar en una heladería fuera tan estresante. Supuso que lo mejor sería resignarse.
Realmente su presencia no era necesaria ahí,claramente a estas horas no venía nadie y solo malgastaba su tiempo. Sentía que cada paso que daba junto a Billy era como caminar sobre un campo minado. No recuerda haber estado tan incómodo en su vida,excepto por esa vez que se hizo pipi encima en cuarto año y la niña que le gustaba lo había visto. Le había jurado que solo se había derramado jugo encima pero no le creyó. Por suerte no había nadie más alrededor suyo que pudiera presenciar aquella vergüenza.
Regresando al presente,por poco deja caer nieve de chocomenta en su uniforme,podía sentir la mirada del otro y eso lo ponía de los nervios. Le inquietaba,ya había notado aquella mirada hace tiempo y nunca lo había cuestionado,no es como si quisiera hablar con él de igual modo. Pero ahora que estaban solos del otro lado del mostrador,sin nadie más alrededor,aquello se sentía más pesado,su silencio era más aterrador que sus insultos,era espeluznante,como si estuviera planeando algo en su contra.
Resopló,pasando sus manos por su propio cabello. Había comenzado a delirar con que el otro estaba esperando a que se distrajera para asesinarlo. Tal vez por eso vino a trabajar ahí en lugar de trabajar en la piscina,solo estaba esperando el momento indicado para atacar. Estaba claro.
Y Dios,tan ensimismado estaba en si mismo que casi se le escapa el alma del cuerpo cuando siente su mano posarse con firmeza en su hombro,haciéndolo perder el equilibrio,su inminente caída siendo evitada por otra mano firme en su cintura. ¿Cuándo había llegado ahí? Repentinamente se sentía muy acalorado y todas las alarmas de peligro en su cabeza se habían activado al mismo tiempo,podía sentir el aliento caliente en su nuca,mandando una onda de escalofríos por su columna. Contuvo la respiración,no sabiendo como actuar.
Pudo escuchar la risa estrangulada detrás suyo,su aliento chocando contra la piel expuesta de su cuello,haciéndolo estremecer. No entendía que estaba pasando.
-¿Te comió la lengua el gato,Harringtong?- Susurró en un tono bajo,peligrosamente cerca de su oído,podía sentir su aliento. Se sentía intimidado,no lo iba a negar,pero ahora no tenía nada que ver con pensamientos anteriores y eso lo estresaba. ¿Acaso no podía decir nada más ingenioso?
Se giró,deshaciendose del agarre del otro chico y encarandolo,no queriendo dejarse intimidar.
-¿Qué hay de ti? ¿Finalmente te cansaste de ladrar?- Le contestó altivo. Puede que se haya puesto de puntas para verse más intimidante. Funcionó,¿no?
En lugar de molestarse por el comentario se burló,bien puede que aquello haya sido demasiado débil.
-Por más que me gustaría darte un mordisco,ya es hora de cerrar,niño bonito. - Acomodó uno de los mechones de su cabello detrás de su oreja antes de darse media vuelta y dejarlo ahí. Okay,puede que en ese momento esté teniendo la erección más confusa de su vida.
…
Había pasado una semana desde aquello y aún rehuia de quedarse solo con aquél delincuente,podía sentir la mirada aburrida de Robin sobre su persona,claramente consiente de la manera en que movía la pierna con nerviosismo.
-Si quieres ir al baño solo hazlo,no tienes que aguantarte. - Le dijo de la nada la chica,mientras servía un cono de nieve y se lo daba a un chiquillo. - No queremos que te pasé un incidente como el de cuarto año.-Le dio una media sonrisa,claramente metiéndose con él.
-¡No quiero ir al baño! Digo… - Bajó la voz avergonzado por no controlar su tono de voz. -¿Cómo diablos sabes eso?
-Digamos que… cuando piensas que estás solo te pones a murmurar, tal vez deberías prestar más atención a tu alrededor.
Steve pudo sentir sus mejillas calentarse,¿cuantas cosas más había escuchado?
La chica miro a los lados con discreción,ni Billy o algún otro niño molesto pidiendo muestras gratis a la vista.
-Entonces… - Lo miró por primera vez con interés en todo el día. - ¿Qué pasó ese día?
Bueno,no sabía cómo,pero aquella chica era muy persuasiva. Había terminado por desahogarse del todo con la chica,aunque con más detalles de los deseados.
-Oh,ya veo. -Le respondió con una mano en la barbilla,pareciendo pensativa. - Jamás pensé que te gustaran tan salvajes,se mira como mucho para manejar. - A este punto parecía estar hablando más consigo misma que con él.
¿Gustar? ¿Le gustaba?
Oh,no,no, no.
Demonios.
…
De acuerdo,no podía dejar de pensar en aquel idiota,pero culpaba a Robin por ello. Por meterle aquel pensamiento en la cabeza.
Había estado demasiado cerca,fue una reacción biológica normal.
Al menos se sentía mejor cuando se desahogaba con ella. Tal parece ella también estaba al otro lado de la línea,¿quién lo diría?
Era reconfortante poder hablar de alguien de ello sin miedo.
Si sintió la mirada de Billy más insistente no dijo nada.
…
Había pasado otra semana y estaba más calmado en cuanto esos pensamientos. Lo único que le inquietaba era que el chico ya no volvió a meterse con él.
¿Por qué le molestaba? Debería sentirse feliz. Pero al mismo tiempo sentía que estaba planeando algo más grande,aunque solo estaba siendo paranoico.
Esa semana también pudo apreciar su rostro con más calma.
Cuando no estaba gruñendo era lindo. La manera en que su rostro estaba relajado y su frente se arrugaba cuando parecía estar pensado.
Se encontró viéndolo más de lo que podría contar.
Le tomó una semana más aceptar la atracción que sentía sin culpa. Bueno,aún había algo de culpa ahí pero nada que un golpe de Robin no pudiera arreglar.
Aún así,seguía lamentando sus gustos. De todos los chicos en Hawkins,¿por qué tenía que ser él? El simple hecho de tenerlo cerca era aterrador. Demasiado agresivo y salvaje. Ese chico era un gran problema. En el fondo no se halló queriendo cambiarlo ni un poco.
Poco consciente era de que aquellas miradas eran mutuas.
Con cada día que pasaba era un desastre más grande,sumándose el calor infernal que lo hacía sudar cada dos por tres.
Y Dios que Hargrove estaba caliente. Sí,ya no tenía pena de pensar aquello. Mientras más rápido lo aceptara sería mejor para él. Muchas crisis en medio de la madrugada para él.
A finales de mes se quedó de nueva cuenta a solas con Billy,ambos encargados de hacer el inventario. Quiso cambiar de lugar con Robin pero ya le debía muchos favores y se negaba a quedarse hasta noche solo porque era un llorica y no quería quedarse a solas con el lobo feroz.
Una vez la chica dejó el establecimiento hubo un silencio sepulcral. No es como si antes le dirigiera la palabra además de responder a sus provocaciones,pero aún así era raro.
Se colocó al lado suyo,apoyando su mano izquierda en el mostrador,queriendo parecer interesante.
-Así que… ¿Qué tal?- Trató de darle una sonrisa como las que usualmente utilizaba cuando trataba de coquetear,a lo que Billy lo miró con una ceja alzada,totalmente escéptico. Casi tropieza cuando segundos después le sonrió con malicia. Se sentía más torpe de lo usual.
-¿Qué,Harrington? ¿Tú novia no está y te sientes solo?- Aquello pretendía ser burlón pero pudo notar cierto enojo en sus palabras,haciéndolo ponerse a la defensiva. ¿De dónde vino eso?
-Bueno,no sabía que podía esperar de ti. Ni un minuto y ya estás ladrando. Había sido una buena semana,adiós paz. - Soltó,dándose la vuelta y dispuesto a irse a la esquina más alejada del local. Aquello había sido una mala idea. Pero entonces sintió un jalón en el cabello,deteniendo su caminar y haciéndolo sisear.
Giró como pudo la cabeza,mirándolo con furia. Su cabello era sagrado,no podía ser tocado por nadie sin su consentimiento.
-¡¿Qué demonios haces,idiota de mierda?! ¡Suelta mi cabello!- Pero no lo obedeció,sino que lo jaló con más fuerza.
-¿Qué vas a hacer al respecto?- Al contrario suyo,parecía estar pasándoselo de lo lindo.
Repentinamente lo odiaba tanto. Y siendo presa del pánico una idea un tanto alocada pasó por su cabeza cuando su vista se fijó en los contenedores de helado frente suyo.
Se sintió victorioso cuando su mano alcanzó a hundirse en este e ignorando el frío tomó impulso para lanzar la bola de helado hacía atrás. Tal parece que le había atinado al objetivo porque lo oyó quejarse y la mano fue retirada de su cabello. No tardó en girarse y alejarse de Billy,solo para apreciar su rostro furioso cubierto de helado de fresa.
Sabía que no era la situación más favorable,pero aún así no pudo contener la carcajada que se le escapó.
-¡Tú!- Lo señaló amenazador,acercándose a él,haciendo que se encogiera sobre el mostrador.
Se estaba acercando,entró en pánico. ¿Cómo salia de esa?
Y entonces decidió liarla más. Le arrojó otra bola de nieve,esta vez siendo chocomenta.
Aquello solo lo enfureció más,terminando por abalanzarse arriba suyo,su cabeza chocando contra el piso de la heladería.
Y en cuestión de segundos eran un desastre de miembros,piernas enredadas entre ellas,hallándose girándose sobre el piso. Steve le jaló el cabello en venganza,sonriendo en victoria cuando logró estar en la cima solo para ser empujado hacía abajo de nueva cuenta.
En ese punto estaba demasiado cansado para tratar de moverse de nueva cuenta,las respiraciones de ambos siendo un desastre y hallándose ligeramente rojos por el esfuerzo.
Entonces,ahí estaban,en el piso mirándose el uno al otro,no habiendo otro ruido de fondo además de sus respiración y el acelerado latido de su corazón. Y de un momento a otro se estaban besando con ganas,los dedos de Steve metiéndose entre los cabellos de Billy mientras este parecía querer aspirarle hasta el alma.
Jadeo cuando le mordió el labio inferior,finalmente separandose para tomar una respiración.
-Mmm… Chocomenta con fresa. - Dijo Steve,sonriendo tontamente y por primera vez en el tiempo que llevaba de conocerlo; Billy sonrió genuinamente dejando a Steve embobado por lo bonita que era su sonrisa. Y entonces no dudó en añadir un comentario más. - Aunque… ¿Jalarme el cabello? ¿En serio?- Alzó una ceja,poniendo sus manos en las mejillas ajenas y apretandolas. - ¿Acaso estamos en Kinder? ¿No tienes una mejor manera de coquetear que esa?
-Cállate,tú me lanzaste nieve a la cara. -Steve solo se encogió de hombros,sonriéndole mostrando sus dientes.
Y entonces solo se volvieron a besar,el desastre que dejaron era problema para después.
