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Lies

Summary:

Hawks se encuentra a la deriva entre su moral y sus actos, le persigue la culpa de las decisiones que tomó. Desestabilizando la máscara de mentiras a la que se aferra, Endeavor intentará ayudar sin entender por completo la raíz del problema.

Notes:

(See the end of the work for notes.)

Work Text:

Lo nota.

Sus ojos están rojos. Las venas inflamadas alrededor de los iris dorados, debe de ser doloroso. Piensa.

Mueve los dedos, impasible, cambiando de hoja por cuarta vez en los dos últimos minutos que lleva "observando" el informe. Le exaspera caer en cuenta de su propia agudeza. Se pregunta si solo él se da cuenta del desastre tras esa sonrisa inusualmente apagada entre el barullo de personas que van y vienen a su alrededor

Puede que incluso se haya vuelto más perceptible a los cambios de aquella molesta cara por no lograr sacársela de encima en los últimos meses, sin embargo se ve tan claro, está al límite.

- ¿Entonces, deberíamos sedarlos para el trasporte señor Endeavor? - la pregunta sale en un hilo de susurro, el policía frente suyo lo ve notablemente confundido. Resopla sintiendo la irritación perforando su piel, asiente con renovada tranquilidad sin real interés.

Una vez más se ha perdió dentro de sus pensamientos, si bien esto no sería un problema al centrarse únicamente en el trabajo, lo que le aterra es como últimamente estos ululan al rededor del menudo cuerpo de Hawks. Ha ocurrido más veces de lo que su orgullo puede admitir y lo detesta, detesta no entender sus propias acciones. Sus ojos suelen viajar sin consentimiento a donde se encuentra el rubio, donde siempre es recibido por una brillante sonrisa. Tal como lo hace ahora. Desearía saber cuándo comenzó, si sus acciones lo llevaron ahí ¿fueron los almuerzos que se volvieron costumbre o el permiso que se dio Hawks a si mismo de invadir su espacio con afectos descarados a lo que termino ignorado porque era más molesto alejarlo constantemente?

No logra descifrarlo.

Ahora, el rubio sigue sonriendo mientras contesta alegremente a una manada de fans detrás de la valla. Nota los cabellos dorados que suelen resplandecer con el sol extrañamente opaco, la postura relajada está más rígida que de costumbre mantenido todo su peso en la dos pierna recargándose sobre la valla de protección como si quisiera evitar caer. Raro, es lo primero que cruza por su mente.

Aunque percibir todo eso es igual o más extraño. Se convence que -como ya otras veces- solo son gajes del oficio que lo mantiene alerta a las pequeñas alteraciones en su entorno, no tiene tiempo de atormentarse, no ahora que están en labor.

Sacude la cabeza de lado a lado, pero tan pronto como se dispone a volver al trabajo escucha un conjunto de gritos ensordecedor detrás de él. Arruga el entrecejo al instante, odia la manera en la cual pueden comportarse los fanáticos de Keigo en general, muy ruidosos e irritantes.

Contrario a lo que puede deducir en un primer momento, los alaridos se reanudan en un coro horrorizado, la piel se le eriza.

Los recuerdos de la última vez que se enfrentaron a aquel nomu negro vuelven a él, la presencia de un nomu tan fuerte como ese es por si solo terrible, pero que tenga a keigo como objetivo lo vuelve aún más aterrador a pesar de que sabe que puede ser de todo menos indefenso.

Hawks.

Su mente se enreda en su nombre, corre sin pensarlo, pasando con agilidad hacia el lado opuesto en dirección a donde había logrado visualizarlo. Cuando logra llegar lo ve, desparramado sobre el suelo con la cara arrugada en una extraña mueca. La preocupación se dispara por dentro, sentimientos de protección lo envían a alcanzar a keigo, no ve nada más que amenace su seguridad a parte de la multitud que intenta llegar a él.

Aparta con fuerza a la aglomeración, su presencia es suficiente para mantener a ralla sus intentos de pasar el límite de seguridad. Se pone de rodillas y toma el cuerpo pálido entre sus brazos, tratando de moverlo lo menos posible. - ¡Hawks! - grita sobre keigo, mientras trata de revisar su cuerpo en busca de alguna herida o sangre, temiendo lo peor.

Sin embargo no encuentra nada alarmante- Hawks por dios, despierta- Reclama exasperado, acunando el rostro pálido entre sus manos retira los mechones rubios de su frente perlada en sudor, no haya hematomas graves de la caída. -Solo es un desmayo- suelta para si mismo, con el alivio en cada palabra.

Con más seguridad, se levanta con el cuerpo inconsciente de Hawks entre sus brazos para dirigirse a los únicos paramédicos en el lugar. Los policías se encargan con rapidez de llegar junto a la pequeña multitud de fans y de reporteros ávidos de una primicia.

Ignora los gritos de preocupación y preguntas tiradas al aire al alejarse. Es muy probable que ellos hayan tomado fotos, tendría que destruir sus cámaras después de asegurarse de que esté fuera de peligro.

Enji mantiene un agarre firme sobre su espalda evitando interferir con sus alas, atrayéndolo contra su pecho. Keigo se mueve entre sus brazos, su respiración es densa en la confusión de su inconsciencia.
Observa los rastros deteriorados por el claro cansancio y recuerda los hematomas de la caída, afloja un poco la presión que ejerce. Pero Hawks parece revolotear en molestia cuando lo hace. Sus manos viajan hasta él y lo toman en un agarre firme sobre su uniforme.

No debería disfrutar tanto como lo hace realmente. Resulta inevitable.

Al llegar, una camilla lo espera listo hay oficiales al rededor del lugar impidiendo que alguien más se cuele dentro del improvisado lugar. Uno de los trabajadores lo examina, le hace algunas preguntas y él las responde lo mejor que puede. Le explica los cambios que ha notado, un poco avergonzado por lo que pueda pensar de él. Pero el médico solo asiente y continúa con lo suyo.

Toma asiento a unos metros de la camilla, verlo así de débil, sin aquella sonrisa socarrona que tanto le saca de quicio produce un malestar en su estómago, no comprende a fondo el porqué- otra vez- tiene claro que Hawks se ha vuelto un colega importante para él, aunque el conjunto de emociones que desemboca dentro suyo es distinto a cualquier otra persona. El sonido del suspiro agotado sale de sus labios con la naturalidad de haberlo hecho tantas veces en ese corto tiempo, cansado de no entender nada de sus sentimientos como un maldito puberto virgen. Se recuesta en el espaldar dejando que el tiempo pase. Aun así, no puede apartar su mente de la salud del rubio, solo quiere saber qué todo en él está correctamente pero el tiempo parece pasar tan dolorosamente lento.

Un hombre del personal médico se acerca a él después de un periodo de tiempo que sintió eterno- Él estará bien - afirma, dejando un leve golpe sobre su hombro, un aparente intento de apoyo. - Es desgaste físico por el trabajo, parece que no estuvo durmiendo bien - continua - puede que incluso no haya estado comiendo adecuadamente, sus niveles de hierro son muy bajos- el pelirrojo se aparta, mirándolo un tanto confundido, si bien eso concordaba con todo no puede creer como aquel hombre despreocupado y poco serio, podía estar en aquellas condiciones debido a eso. Se levanta de su lugar, dispuesto a salir, no es tan grave como pensó, el definitivamente seguiría vivo.

- Ser héroes es difícil ¿no?- pregunta con tranquilidad el hombre de bata, pareciera que leyó las intenciones de irse, lo mira directamente a los ojos, con una sonrisa amable sin afán de molestarlo. Su mirada le da la impresión de ver algo más allá, algo que para él es invisible - Tienes que llevar la carga de tantas vidas sobre tus hombros. Es normal terminar cargando con problemas ajenos naturalmente, asumir cargos que no son propios e intentar solucionarlos, sucede casi sin que te des cuenta - suspira con aparente agobio-no quiero decirles cómo vivir su vida, ustedes tiene la edad para manejar problemas de adultos, sin embargo...- señala al cuerpo de Hawks, con todos esos sueros y máquinas que tan rápidamente habían colocado a su alrededor para estabilizarlo. Le duele pensar en todas las posibilidades tras su estado actual. Sabe que a pesar de su apariencia informal se esfuerza duramente en el trabajo, incluso más que muchos héroes. - Sería bueno que personas como nuestro amados héroes logren encontrar un equilibrio razonable entre su vida laboral y su vida personal, involucrarse tan personalmente con el trabajo ocasiona no poder ver los límites entre ambos- esta vez Endeavor lo observa detenidamente, aunque este médico frente a él no tiene ninguna intención aparente, sus palabras están plagadas de regaño.

- Puedo ver qué piensas que algo como esto se irá con una buena siesta y comida casera pero aunque eso sería maravilloso, no sucederá. Cada vez se irá sumergiendo más y más en esto, si él fue capaz de llegar a este punto no dejará de descender cada vez más hasta que se dé cuenta que es demasiado tarde. Enfermedades como las de Burnout* le darán la bienvenida cuando toque fondo- la piel se le eriza en todo el cuerpo, un aterrador dejavu hace que el sudor frío le queme el cuerpo. Siente la culpa martillar, pensar en Hawks dentro de algo como eso rompe partes de él -A lo que quiero llegar es que hables con él, Endeavor. Parecen ser buenos colegas fuera de todo esto de ser héroes, tal vez obligarlo a tomar descansos más seguido, un charla que no le lleve a escuchar los problemas de los demás, donde pueda sacar los propios. Un contacto más social y libre- El medico sonríe con la misma amabilidad y palmea nuevamente su hombro, quiere creer que aquellas confianzas son tomadas porque es muy imbécil y no a una agudeza para detectar el dejo de culpabilidad en su rostro.

- Lo demás puede ser una buena siesta y una comida casera- Dice al terminar, el pelirrojo solo puede asentir ante el consejo plegado de regaño. Realmente no puede objetar, el médico se despide cordialmente sin antes recordarle que puede llevarse a Takami cuando los sueros terminen de consumirse.

Endeavor vuelve a tomar asiento, pero ahora con la silla junto a Hawks. Le observa, capturando cada detalle, su rostro parece haber recobrado algo del brillo vivaz que lo caracteriza, sonríe sin darse cuenta.

Las palabras de aquel médico hacen eco en su cabeza recordándole su actitud osca y ruda para con Keigo. Día a día Takami es fresco y suelto sin tener real interés o sobre pensar mucho, las largas conversaciones unilaterales nunca tuvieron ningún tinte desolador o apagado, sus expresiones al hablar siempre se le antojaron auténticas.

Lo llevan a preguntarse si realmente aquellos meses estuvieron construyendo una amistad o solo ha sido tomado como una persona con la cual matar el rato y seguir aparentando, ningún tema personal ha sido discutido entre ellos, poco más de los múltiples halagos del rubio hacia él. Aunque toma gran parte de la culpa. Duda si realmente son buenos colegas fuera del trabajo. A pesar de ello algo más alejado de su comprensión le obliga a comprometerse a sí mismo en evitar que el hombre acostado junto a él se hunda en el mar de problemas que le agobia, si bien solo sea por su paz mental. No puede solo ver como se destruye sin hacer nada.

.

Los parpados le pesan al despertar y al intentar acostumbrarse a la luz de la habitación, se remueve incomodo sobre si durante algunos minutos. Cuando logra vencer la pesadez de su cuerpo se desenvuelve de la pequeña manta y observa lentamente alrededor, encuentra su celular sobre la mesa al lado suyo junto a lo demás. No reconoce el lugar donde se encuentra y la cabeza le martillar como mil demonios. Desliza su mano sobre su frente presionando con fuerza el puente de su nariz, lo más acertado es levantarse a buscar respuestas pero su cuerpo reciente cualquier movimiento. Siente como si no hubiera dormido en siglos y sabrá que no está tan alejado de ello, puede que incluso se encuentre en algún refugio de los villanos pero el deseo de sus ojos es cerrarse y conciliar la tranquilidad dentro de sus sueños.

Observa otra vez la habitación, el estilo oriental típico plasman el lugar junto a muebles de madera no hay nada realmente revelador, se encuentra solo, sentado en la cama matrimonial exageradamente grande.

Lo último que logra recordar es el hormigueo anticipado de un desmayo, estar en medio del arresto y gritos envolviéndolo.

Más allá de sus necesidades se obliga a ponerse de pie para resolver el misterio, tiene que actuar rápido si este no es un sitio seguro, si Dabi logro descubrirlo y está cumpliendo sus promesas de muerte.

Siente el frío cubrir sus pies. Ignorando el escalofrió que lo cubre, camina con dejadez, se apoya en el marco de la puerta, levantarse rápido ha revuelto sus sentidos. Se detiene el tiempo suficiente para recomponerse pero cuando vuelve a retomar su camino es detenido por una voz ronca y adormilada.

- ¿Hawks?- Pregunta. Suena confundido, su cuerpo se crispa en respuesta al escuchar su apodo ser pronunciado por una voz conocida. Reconocería esa voz hasta en el infierno- ¿Qué haces caminando? - continua hablando con preguntas atropelladas, Hawks vuelve sobre sus pasos intentando aparentar tranquilidad. Todoroki se encuentra recostado sobre el sofá frente a la cama, no logró captarlo al estar de espaldas parece despertar al igual que él, descolocado y gruñón supone que esta es su casa, no podría dormir tan despreocupado en otro lugar siendo el hombre que es.

-Endeavor buenos días- saluda- Lamento despertarte de tu sueño reparador, intentaba buscar respuestas de donde estaba pero supongo que esta casa es tuya ¿no?, umn seria de ayuda si me dices que hago acá realmente- Suelta un poco más precipitado de lo que desea, Enji se acerca a él con el rostro en bruma aún del sueño, el entrecejo fruncido y la mata de cabello rojo desarreglado, no puede evitar sentir aturdido ante su imagen, le sabe inapropiado verlo así. Endeavor es indiferente a lo que provoca en él, ha dejado atrás el libro que descansaba posiblemente en su regazo, se encuentra observándolo sin pena detenidamente y puede asegurar que esos ojos queman al igual que sus llamas, son insistentes pero evita mirar devuelta sabe que si lo hace lo atrapará, la anticipación es palpable en el aire orbitando al rededor del tema del que ha escapado tanto tiempo.

El silencio se sienta entre ellos durante un tiempo, se vuelve incómodo mirar continuamente el piso encerado del cuarto.

Cuando la mano callosa se posa sobre su rostro salta en sorpresa, el pulgar contrario roza por debajo de sus ojos con suavidad y lo lleva a mirarlo directamente. Sabe que ha perdido aquella lucha, el estupor se cierne sobre él buscando respuestas, encuentra los posos celestes mirándolo con intensidad desgarradora, absorbiendo con la misma fuerza el rastro de cansancio sobre su rostro. No comprende lo que pasa por su cerebro al comienzo, se encuentra tenso bajo sus caricias pensando que es imposible relajarse bajo la inquisición minuciosa y el reflejo en su unión.

Pero entiende inmediatamente después que el motivo de esa mueca molesta y de sus acciones, están en razón de las bolsas oscuras bajo sus ojos, conoce su estado, debe verse terrible con las ojeras oscuras que parecen querer comérselos. En la exaltación de los iris celeste se revela la pregunta: ¿Cuántas noches en vela tuvo que pasar para terminar así de mal?

Ha logrado reconocer después de un tiempo el hormigueo característico que lo adormece antes de un desmayo, si sus suposiciones no están mal, tuvo la maravillosa suerte de caer durante el trabajo justo frente a Endeavor.

La falta es deplorable, su mente trabaja demasiado en las microexpresiones que cambian al rededor del rostro de Enji donde se trazan arrugas y cicatrices preguntándose si puede descifrar algún rastro de desagrado. Su cerebro es rápido, captura pronto los estímulos, el semblante enojado pero a la vez preocupado, la sensación de calidez en su mejilla derecha, el cosquilleo agradable de las caricias bajo sus ojos.

Ansia permitirse por un momento disfrutar de la calidez de aquella caricia, aun si después se destruyera el mundo.

Si se ha visto descubierto, conoce lo que le sigue. Enfrentarse al motivo de su estado, no le provoca real gusto. Tendrá que mentirle, odia hacerlo. Nunca se ha sentido correcto. Manda al demonio mentalmente la sensatez, si tiene que soportar tejer otra telaraña de mentiras alrededor de Enji al menos se concederá poder disfrutar este momento.

Es obstinado cuando se apoya sobre la mano del héroe número uno, dispersa todas las alertas permitiendo a su cuerpo viciarse de su tacto efímero, sin soltar el encuentro entre sus orbes. Quiere ver si tiene el mismo efecto en Endeavor como lo tiene él. Su rostro mantiene la neutralidad acostumbrado con aquella típica mueca de enojo infundado, pero su respiración tranquila se detiene por un momento lo suficiente para ser captada por dorados ojos agudos, lo suficiente para acelerar los latidos de Keigo.

- El arresto está cerrado. Te desmallaste mientras parloteabas e evadías los informes, tuve que traerte a mi casa ya que no conozco la tuya- responde y Hawks solo ríe entre dientes.

-Perdón, juro que me ocuparé de todo la próxima ¿sí?- Pregunta, aunque al final hará lo que quiere. Sus ojos se abren con alegría y su boca se curva a un lado - ¿Qué tal si te lo pago con nuestro próximo almuerzo? Encontré un restaurante delicioso de comida tradicional- exclama orgulloso. A pesar del rostro alegre que regala, siente crecer el enojo sobre Endeavor. Su agarre desaparece, Keigo vuelve a mirarlo con desconcierto y un tinte de dolor. Sentimientos contradictorios le revolucionan la mente, no logra entender que hizo mal.

- Te desmallaste por agotamiento Hawks- Reprocha con la inquietud plasmado en sus palabras -Entiendes que debiste dejar las patrullas si tu agenda esta tan apretada- afirma. - La forma en la que te organizas, no tomas en cuenta tus prioridades. Las patrullas son irrelevantes si tienes tantas cosas por cumplir e incluso los almuerzos se pueden postergar, nuestro deber es proteger y dar calma no puedes hacerlo si ni siquiera puedes mantenerte en pie por el sueño- la fuerza en su voz es lo suficiente para dejar en claro su punto.

Lo toma por sorpresa, la comprensión de su rutina es solo posible si ha visto su agenda y oh claramente lo ha hecho. Él ha hurgado entre sus cosas, reviso su agenda cuál diario de adolescente.

Resopla en una sonrisa ofendido - No sabía que fueses mi madre, Endeavor. Revisando mis cosas sin permiso- Le da un vistazo amargo- Estuve con más papeleo estas semanas, pero nada que no pueda manejar. He salido de muchas como esta, todo volverá a estar bien cuando las cosas con la agencia sean más ligeras. Así que deja de preocuparte por una trivialidad - Dice, restándole importancia a sus acusaciones.

- Desmallarse durante el trabajo, mientras la prensa observa no son trivialidades- lo interrumpe. Hawks retuerce el rostro en desaprobación, la expresión de su rostro comienza a tomar una diferente postura a raíz de esto. Parece que está a punto de decir algo ingenioso para escapar, como siempre lo hace, pero calla y se queda pensando por más tiempo del acostumbrado mientras observa sus pies. No puede hablar más allá de lo que le es permitido.

- Odiaría tener que quedarme en una oficina con todo ese papeleo, siempre es agradable ver la cara de todos por al menos unas horas- Percibe que sus aseveraciones menguan en mentiras mal hechas poniendo aquella metamorfosis de emociones en una inestable lucha por su dignidad. Burlonamente le dedica una última sonrisa torcida como el filo de una cuchilla, tan fría como la misma. Endeavor se contrae bajo los ojos dorados.

Es ahí por primera vez donde Enji ve con claridad como las mentiras salen naturalmente, ahora todo es más parecido a excusas por el desgaste que ha experimentado.

Por otro lado Hawks captura la compresión, con el aspecto que tiene se da cuenta que todos esos días han pasado factura sobre él, aquella máscara de mentiras casi perfecta se ha roto tan lentamente que no se ha dado cuenta. Quiere reír de cólera, se siente como un niño siendo atrapado en una travesura. Malditamente culpable y estúpido.

Apenas ahora cuando esa pared entre los dos se ha roto, Todoroki puede entender que Keigo ha estado ocultándose tras esa sonrisa socarrona y despreocupada. Ahora solo intenta esconderse con desesperación. Y por un momento se siente traicionado, más que eso una mezcla de odio y desprecio por si mismo le aprietan, desearía poder ser más amable, más, más como una persona en la cual él pueda confiar, en la que un hombre como él tan resplandeciente a comparación suyo pueda apoyarse.

Fraternizar dentro de la industria de los héroes le había resultado innecesario y desgastante en el pasado y aunque en cierto modo lo sigue haciendo, cree firmemente que su lazo con Keigo es diferente. Por eso no le obligara a contar más de lo que desea, actuar egoístamente no es una opción ahora.

- No seguiremos con esto, es todo- declara rotundamente, dando por concluida aquella lucha verbal. Enji vuelve a acercarse, lo toma con cuidado de la mano sin pensar que aquello es correcto e inevitablemente su corazón salta traicionando el enojo del rubio. Le lleva devuelta a la cama ayudándolo a volver a entrar para arroparlo debidamente. Takami simplemente se dejar ser, rendido bajo el reconfortante mimo y el cansancio.

Endeavor es incapaz de evitar que su mirada viaje por el cuerpo envuelto en mantas con ternura y que sus manos se ahuequen al rededor del rostro del menor nuevamente. Hawks por su parte evita pensar en como su piel se calienta bajo el tacto.

-Dormiste todo el día, y pude obtenerte un plazo de descaso por enfermedad. Estarás una semana en reposo y no quiero que reclames, lo necesitas- Responde lo último a la mirada sorprendida y molesta de Keigo. Le dirige una última mirada cansada -Sino quieres explicarme lo que está pasando no seguiré preguntado. Pero deja de mentirme tan ligeramente- susurra, sin separarse completamente antes de dirigirse a la puerta.

El nudo que se forma en su estómago se mantiene dolorosamente aún después de que se cierra la puerta detrás de Enji.

.

La segunda vez que despierta está cubierto de sudor, apenas puede recordar lo que soñó pero sabe que prefiere no hacerlo. Su mente es un caos desordenado mientras intenta tomar el celular que vibra al lado. Casi puede prever quien es, la amarga sensación en la boca le produce ganas de vomitar. El teléfono se ilumina y reza un número privado, bendita suerte la suya.

- ¿Si?-
- Diez minutos- Responde la voz detrás del aparato cortando inmediatamente después. Sin saludos, directo, no hay necesidad de nada más. Aquello es suficiente, solo necesita el tiempo necesario para encontrarlo. Resopla en desagrado, preferiría quedarse en la mullida cama de Endeavor envuelto en mantas que huelen a él.

Ojalá pudiera quedarse.

Pero no es una opción. Tiene que seguir trabajando.

Se viste, tampoco hay necesidad de llevar nada. Esta ha sido su rutina durante los últimos meses, respondiendo al llamado cual perro hacia Dabi. Nunca es agradable volver a verlo. Las constantes visitas nunca traen nada bueno, puede ser impredecible sin proponérselo. Llamadas a altas horas de la noche pueden interrumpir su placido sueño casi cinco veces a la semana sin falta, sin importar que tan tarde fuera. Siempre pidiendo más de lo que puede dar, cuestionando y probándolo incluso se pregunta qué es lo que sigue intentando averiguar. Le ha mostrado la oscuridad que se oculta tras el telón más veces de lo que puede recordar, él lo observará con una sonrisa complacida preguntando si esto es suficiente para romperlo. Parece como si todo lo que le ha dado ante sus ojos es poco. Aunque comprende la desconfianza, el mismo lo tiene, no obstante son distintas razones.

Desearía poder acabar con todo, se ha vuelto insoportable con el paso del tiempo.

Quisiera poder continuar patrullando por la ciudad junto a Enji como todos los días, quisiera evitar los cuerpos mutilados, la sangre que lo envuelve durante las pesadillas, la incertidumbre de saber si su cordura se romperá antes de alcanzarlo. Se sigue repitiendo que solo debe de quedar en el deseo infantil. Debe lograrlo aún si es necesario perderse en el camino. Por un futuro, por el daño que le hizo a Endeavor.

Endeavor. Acaricia su mejilla, donde hace algunas horas atrás lo tomó con suavidad entrañable, sonríe sintiendo como el rastro de sus rudas manos queman figurativamente donde lo tocaron.

El viento de la madrugada es frío pero percibe el olor de las mantas del mayor impregnado en sus ropas, sumerge su rostro en ellas. La calma recorre sus nervios y lo relaja, el olor envolvente se siente como si Enji lo abrazara.

Cuando emprende el vuelo le es difícil no mirar hacia atrás, espera no haberlo despertado con el ruido de sus pasos, sabe el sueño ligero que contiene, odiaría tener que mentir nuevamente, más allá de su deber diario como infiltrado mentir a Todoroki siempre se sintió demasiado incorrecto.

Aunque ahora es obligado a hacerlo tan frecuentemente que se le hace agotador. Sí, el tiempo que tiene para sí mismo es casi o completamente inexistente desde que su agencia ha estado rebalsando de papeleo sumado al recién creado frente de liberación paranormal, le tienen agarrado de los huevos. Su condición no es óptima, puede sentir como lentamente es arrastrado dentro de la oscuridad, teme perderse y las pesadillas lo atormentan con más frecuencia cada día.

A pesar de ello ha seguido poniendo prioridad a las patrullas de rutina porque le es se ha vuelto imposible pasar un día sin ver la cara amargada de Enji Todoroki. Es consciente de lo estúpido y poco lógico que suena, tan alejado de lo que aparenta.

Sin embargo, es capaz de soportar las consecuencias. Las pocas horas juntos valen la pena, verlo luchar y mantenerse firme. Lo impulsa a hacer lo mismo. Luchan por el futuro de distintas maneras, no perderá tan fácilmente entre las sombras, si él no lo hace frente a todos. Si es necesario, entregara todo de él para lograrlo.

El edificio abandonado es fácil de encontrar, entra por una de las tantas ventanas rotas, no es necesario adivinar donde se encuentra. Tiene grabado en la mente el piso exacto de sus reuniones.

Avanza adentrándose en la oscuridad del piso. El ruido de sus pisadas resuena por la habitación repleta de polvo.

- Hawks - nombra. Su voz suena grave y divertida envolviendo el ambiente sucio.

- Dabi - devuelve, sus plumas se agitan en recelo.

- Tan puntual como siempre- Adula. Saliendo de la protección de la manta de oscuridad. Se acerca con paso seguro hacia el borde de los ventanales rotos. Logra escuchar el arrastre de algo pesado detrás de él, nada promete algo bueno.

- Ajá, ¿puedes ir al punto de esto? Sin rodeos, es demasiado tarde para una reunión amistosa-

- Claro, lamento haberte sacado de la cama- Takami levanta una ceja en respuesta, el azabache sonríe con más fuerza parece casi compulsivo- te traje un regalo- continua. Un bulto es arrojado entre ellos, por un momento cree que atacará. Sus plumas se aglomeran en forma de espada sobre su mano derecha sin pensarlo.

Es Dabi quien lo mira extrañado, le hace una seña hacia el saco que se remueve. -Ábrelo con cuidado, no querrás romperlo antes de tiempo- dice.

Hawks no replica, no debe hacerlo si desea continuar. Desenreda con lentitud la cuerda al rededor del bulto, cuando logra sacar la presión de las ataduras un hombre sale aturdido del interior como un recién nacido. Parece asustado, se remueve alejándose a rastras con las extremidades amarradas y los ojos vendados.

Takami lo reconoce, es un oficial de policía. Lo conoce, se llama Aori han coincidido en algunas redadas por trabajo. Intenta tranquilizar su respiración, mantenerse neutral ante la vista de una cara conocida, sabe por dónde tira Dabi. Este hombre tan amable que una vez conoció no saldrá vivo de aquí. El enojo hierve su sangre por debajo de la piel.

- ¿Qué es esto? - pregunta, su rostro es impasible pero siente el veneno escapar de sus palabras.

- Un regalo- repite- Estuvo hurgando entre nuestras redes. Lo encontraron robando archivos que comprometen a todos los aliados- Responde mientras se acerca al hombre en el piso, puede ver el desagrado en los posos celeste que parecen resaltar entre la oscuridad. Se arrodilla junto a él, en consecuencia Aori se aleja con temor, intenta huir como puede pero es agarrado con firmeza por el cabello. Un quejido lastimero hace eco, Dabi le quita la venda de los ojos y vuelve hacia su posición obligando también a Aori a hacerlo - Es una rata que se adentró demasiado donde no debía. Sabes lo que le ocurre ¿verdad?-

- ¡Hawks!- Grita en emoción. La luz de la luna le permite ver las heridas en el rostro casi desfigurado del policía, parece esperanzado de verlo. - ¡Dios ha respondido¡ Hawks ellos están entre nosotros, existen villanos entre nosotros. DEBEMOS- Sus palabras son cortadas con un golpe seco contra el piso empolvado, el quejido es ahogado entre la saliva, la sangre y el dolor que escurren por su nariz probablemente fracturada. Se esparce rápidamente por el piso combinándose con la suciedad del lugar formando una masa viscosa que logra llegar a sus pies.

Su estómago se retuerce, las ganas de vomitar se sienta en la acidez entre su garganta y la boca. Lágrimas se aglomeran en la esquina de sus ojos ante la impotencia que lo carcome, se siente romper al igual que la nariz de Aori.

El azabache no lo mira, agradece a cualquier dios por eso.

- Estamos en una conversación. Mantén la puta boca cerrada- Reprocha con neutralidad, no parece realmente emocionado por flagelarlo- Esto es un regalo muy especial- continua- Se acordó en permitirte su ejecución-

- ¿Estas de broma? -responde sin meditarlo.

- ¿Tú crees?- lo observa, la sonrisa se expande en su rostro quemado. Él es consciente de que no bromea, de que esta es otra maldita prueba para medir su compromiso y fiabilidad.

- Me llamaste en medio de la madrugada para este juego de cuanto soy capaz de hacer, otra vez- Suspira con real hartazgo- ¿Cuántas veces haremos esto, no lo he probado suficiente?- menciona con facilidad, esta vez no hay mentiras, a pesar de que utilizar trucos sucios es su única arma ante él. Dabi lo ha llamado muchas veces para llevarlo a presenciar ejecuciones de posibles delatores, pero no lo había incitado a participar no después de su último pedido.

- Lamento si es demasiado para ti héroe- El azabache no parece feliz con su respuesta- Un lobo con piel de oveja es siempre una advertencia- susurra al aire.

Su cuerpo se altera en adrenalina, puede sentir el sudor frío recorrer su espalda, claramente no es un regalo, un regalo puede ser rechazado y devuelto sino es del agrado. Esto es completamente diferente, si se niega cualquiera de los dos sufrirán las consecuencias. No hay salida visible solo el bien mayor y el daño menor. Aori sufrirá más a manos de ellos, él puede darle una muerte rápida, rebanarle la cabeza en un giro de muñeca. Suficientemente rápido y ágil para evitar más sufrimiento.

Sin embargo su brazo pesa y sus piernas se niegan a moverse.

- TÚ, tú eres como ellos- la voz de Aori resuena con enojo, ha logrado poner la cabeza de lado en contra de la presión de la mano del azabache. Lo mira entre la sangre que mancha su rostro, los orbes marrones resaltan en ira y decepción parecen gritar de solo verlo.

Si es necesario, puede hacerlo.

- ¡Traicionaste a todos! Como puedes, como puedes... todos confían en ti, como puedes...- Cada vez Dabi presiona con más fuerza su cabeza, puede escuchar el rechinar de los dientes en la fuerza que hace para pronunciar las pocas palabras, realmente no habrá otra salida para ellos- Vas a pagar por lo que hiciste, por todas las víctimas que han dejado atrás ¿Siquiera tienes alma? Los ayudas a crear montañas de cuerpos.- Cuestiona en la bruma de su dolor.

Es un hombre fuerte, conoce a su esposa y sus dos hijos los llevo el año pasado en una de las tantas fiestas que realizan en la comunidad del departamento de policías. Uno es un niño adolescente muy molesto y la otra una niña adorable de apenas ocho años. Quedaran huérfanos de padre, pero es necesario, debe lograr alcanzarlo.

Aori lucha contra el agarre, revolotea como pez fuera del agua sus extremidades están amarradas pero logra por un momento desenredar el brazo izquierdo parece fracturado por la forma en la que lo mueve. Se desenvuelve de la mano quemada, puede ver pedazos del cuero cabelludo ser arrancados con fuerza en su huida. Es estúpido intentar huir. Desde su posición puede ver el miedo y las atrocidades que le han proporcionado nublar su juicio.

A pesar de ello, Aori no escapa, se abalanza contra él.

Suposición equivocada.

-TÚ VAS A PAGAR- El grito es desgarrador, nunca hubo otra salida

Antes de caer en cuenta su brazo se mueve con la costumbre que años de práctica le han dado. Lo siguiente que logra captar es el silbido de sorpresa saliendo de los labios del azabache y el golpe sordo de la cabeza desprendida del policía sobre el piso.

El cuerpo inerte cae sobre él en un abrazo macabro.

La sangre empapa su hombro por completo, se escurre constante y se siente como una ducha cálida al pegarse a su piel.

Dabi lo observa con fascinación contenida- ¿Siquiera tienes alma?- Repite divertido. El cuerpo es desechado al lado suyo.

- Es el precio que se debe de pagar- Menciona consecuente, más para sí mismo que para dar respuesta. - Por un futuro mejor- Concluye Dabi devolviéndole una sonrisa que resplandece bajo la oscuridad.

Deberá enviar un buen arreglo floral.

.

No pretende quedarse a dormir, sacar sus pertenencias y volar hacia su departamento se posicionaba como su plan inicial. Pero ahora se encuentra en una posición incómoda.

Uh.

- ¿Hawks, que demonios?- Endeavor cuestiona con el tono de preocupación envolviendo sus palabras. Lo estuvo esperando en la habitación, aunque él lo nombraría más una emboscada.

- Esta sangre no es mía- No puede evitar sonar cansado. No ahora que está junto a él.

- ¿Por qué vuelves así? ¿Dónde te habías metido? - Una pregunta segunda a la otra constantemente, se ha acercado comenzando a buscar cortes en las prendas empapadas en sangre sin creer realmente en él.

- Es una larga historia Enji- suelta. El pelirrojo detiene sus movimientos. Lo ve aturdido por la mención de su nombre, tal vez se pasó un poco, pero realmente quiere evitar hablar sobre los ojos apocados en ira que aporrean su mente en un fuerte dolor de cabeza. - Serias un buen amigo si me pasaras una aspirina- Agrega, se obliga a sonreír para disipar el ambiente tenso pero proporciona todo lo contrario a su intención. Endeavor se posiciona con más preguntas deformando su rostro y por un momento solo puede ver el rostro de Aori carcomido en ira y desfigurado.

Aparta la mirada.

- Quédate acá. No pienses en escapar nuevamente- Sentencia. Parece rendido en seguir con el interrogatorio.

- ¿A dónde más iría?- pregunta. Es un desastre, su mente es un desastre. La ropa se pega a su piel y se siente asqueroso.

Se quita todo sin meditarlo, no soporta tenerlo sobre él, la culpa es más palpable si hay evidencia. Necesita evitar pensar que ha cometido un asesinato si bien no sería la primera vez, no ha tenido tiempo suficiente para aprender a lidiar con ello. No sabe realmente donde se encuentra la lavandería en esta casa, por lo que no ve mal dejarlo en el encerado piso aunque se siente un poco culpable de ensuciarlo.

Enji aparece en el umbral de la puerta con un vaso de agua y las pastillas. Parece detenerse un momento al verlo antes de llegar a su lado. Si su semidesnudez le incomoda pasa a ser una preocupación menor en ese momento su mente está enfocada en ojos oscuros y la risa resonante de Dabi.

-Gracias- dice al recibirlo- Me quité la ropa era realmente incómodo. ¿Te molesta si uso tu baño?- Toma con rapidez las pastillas. Endeavor parece evitar mirarlo.

- Sí, déjame prepararla antes de que entres- menciona. Vuelve a desaparecer ahora dentro del baño. Escucha el agua llenándose y los pasos pesados de Endeavor en el silencio del lugar.

-Es mejor ser el cazador que la presa- susurra entre dientes, la boca le sabe amarga y sus pensamientos orbitan constantemente en repetir la imagen grabada de Aori. Hacer lo necesario, corromperse si es debido, piensa ahora que son afirmaciones muy sueltas. Sus manos se sienten frías no puede controlar el temblor que las estremece ahí donde la sangre toco. Se está rompiendo, ha podido soportar la cloaca de degeneración en la que se ha sumergido porque ningún rostro tomo nombre realmente pero ahora es diferente. Los recuerdos de cuerpos comienzan a tener nombre.

¿Por cuánto más podrá soportarlo?

- Hawks - llama. La voz grave lo aleja de su autocompasión - El baño está listo-

Voltea a verlo de frente- Si, gracias. Yo... yo me ocuparé de esta ropa cuando salga- dice señalando las prendas manchadas sobre el piso. Enji lo observa rehaciendo el ceño fruncido mientras se cruza de brazos en clara señal de oposición, tiene las mangas de su camisa remangadas sobre su codo y es inevitable mirar cómo se tensan sus trabajados bíceps exquisitamente.

- ¿Piensas pasearte desnudo por mi casa?- recuerda. Realmente no lo había pensado, sus mejillas se acaloran ante la posibilidad.

- No, no es eso. Solo no quiero que...- las escusas se deslizan atropelladas, muerde el interior de su mejilla antes de decir alguna estupidez le es difícil poner en palabras su deseo de evitar que toque la sangre, si se da cuenta de lo que hizo. Si logra entenderlo, ¿será el fin de todo? ¿Podrá perdonarlo?

- Deja de quejarte, entra al baño antes de que te meta a la fuerza- Replica Endeavor cansado. No puede objetar su amabilidad, aún si desea lanzar su ropa por la ventana sabe que él cumplirá su promesa y aunque suena tentadora prefiere evitarlo. Es un desorden andante y no está seguro de poder asegurar su autocontrol en su estado. Rendido entra al baño dejando atrás a Enji ocupado con ropas.

Al ingresar se quita la última prenda que posee, el baño es espacioso hay una tina grande y tradicional como el resto de la casa, junto a esto Endeavor le ha dejado toallas y esponjas, sonríe complacido ¿él ha sido siempre tan amable? Claro que no.

Se sumerge dentro del agua, su cuerpo se relaja bajo la temperatura cálida del baño al igual que la sangre fresca se desprende de su cuerpo tiñendo el agua de un rosa claro. El panorama reproduce la sensación de escozor viajando alrededor de su piel, tomo la esponja y talla sus hombros con ímpetu. Talla hasta que siente su piel arder, tan fuertemente donde la sangre lo manchó.

Cuando se siente suficientemente limpio se sumerge en la tranquilidad del agua templada, se permite disfrutar del agua envolviendo su piel de su momento a solas, como permitió el toque de Enji sobre él. Con la culpabilidad de aceptar un capricho propio.

Mantiene su mente en blanco el mayor tiempo posible

Sale solo cuando el agua se enfría y deja de ser cómoda, se aparta del baño a regañadientes.

Intuye que ha pasado un tiempo demasiado prolongado dentro porque cuando sale encuentra sobre la cama un conjunto de ropas doblada, aparentan ser de dormir. Los toma entre sus manos y observa que son más grande de la talla que utiliza. Por el tamaño supone que es de Enji, dentro suyo siente su corazón retorcerse de vergüenza. Es un conjunto rojo muy oscuro, tan simple como suele ser el resto de su ropa, la polera es de mangas largas y holgada, tiene huecos en la espalda para sus alas. Tuvo que haberlo adivinado que le proporcionaría aquello, pero preferiblemente hubiera querido obtener prendas de Shouto, sería menos embarazoso sin contar que eran casi de la misma estatura. A pesar de ello, sería demasiado descortés negarse cuando le ha lavado incluso las ropas repletas de sangre sin hacer preguntas o llamar a la policía. Suspira resignado. No puede ser exigente en una situación como esta.

Se seca el cuerpo antes de ponerse la ropa limpia, agradece que a Endeavor no se le haya ocurrido darle un interior limpio, siente que su mente no hubiera podido contra eso. Cuando acaba su cuerpo se siente fresco envuelto en la tela demasiado grande para su torso que se desliza constantemente hacia sus hombros y los pantalones que caen un poco por debajo de su ombligo, esto no es realmente una de esas escenas clichés donde una agradable mujer se pone la ropa del quien le corteja ¿no?

La puerta suena con toques ligeros. - ¿Puedo pasar?- pregunta.

Duda por un momento, realmente no quiere que lo vea así, la vergüenza lo vuelve torpe y esto se siente más como ser atrapado en algo malo - S-Si, pasa es tu casa después de todo- ríe nervioso de sus propias palabras al tartamudear, esta tan abrumado como una colegiala en su primera cita, la perilla es girada y los nervios lo llevan a sentarse en la cama para no caer. No pueden culparlo completamente por eso, se recrimina, nunca ha tenido tanta atención de Endeavor sobre él y mucho menos la oportunidad de utilizar su ropa o dormir en su cama, todo es nuevo y se siente incorrecto al ser devorado por la necesidad de más.

- ¿Terminaste?- dice al ingresar. La mirada celeste se posa sobre él y lo inspeccionan con detenimiento. Hawks asiente sin mirarlo - Me preocupaba que no estuvieras cómodo con la polera, no sabía qué hacer con tus alas- agrega

- los agujeros fueron suficiente. Gracias. Aunque los pantalones son demasiado largos para mí, tienes las piernas enormes sabes- Responde intentando sonar lo más casual posible.

- Si es demasiado incómodo, puedes dormir sin ellos- presenta tranquilamente como opción.

Por otro lado Takami abre los ojos en sorpresa, esa imagen mental es completamente cliché.

- Bien creo que lo haré, igual los perderé mientras duerma- Acepta con desinterés forzada en su voz, aunque su interior grite de pena. Es curioso por alterar de alguna forma a Enji, la primera vez que lo vio solo en interiores se quedó estático si fue sorpresa o timidez no lo sabe con certeza. Esto también podría ayudar a cambiar la dirección de su conversación, alejarlo lo más posible del tema principal al punto de que se olvide de ello.

Patalea un poco para quitarse la larga tela y cuando esta está fuera de él la dobla para dejarla al pie de la cama. Sin embargo la polera tapa gran parte de él sin problema, mueve las piernas contra sí mismo abrazándolas, dejando a la vista los bóxer blancos en un aire espontaneo.

Si esto funcionara para distraer la mente de Endeavor es un enigma, pero no pierde nada al intentarlo, aparte de su dignidad.

El pelirrojo no se mueve ni un centímetro de su sitio, él examina juiciosamente como su vista cae sobre sus piernas desnudas. Bien, esto era un punto para él. Su rostro se siente algo caliente y espera que no note tanto como la vergüenza lo embarga. Parado frente suyo lo ve caminar acercándose a la cama junto a su lado, su cuerpo se tensa en anticipación y no puede evitar lamer sus labios. Si estuvo esperando alguna clase de iniciativa por su parte, nunca llega. Por el contrario Endeavor ahora está sentado a su lado y no sobre él, observándolo con una intensidad cuestionadora. Era momento de hablar.

Enji está en silencio, solo ahí sin despejar su mirada inquisitiva esperando que sea él quien hable primero. Es así como lo dejo en claro en la tarde, sabe que no lo obligará a decir más allá de lo que quiera contar. A pesar de ello sabe que merece al menos una explicación de lo ocurrido en su escape del dormitorio, pero tampoco puede darle eso. No puede darle las respuestas que desea, no hasta que sea el momento correcto.

No está obligado a nada, pero se siente obligado a todo.

-Puede que haya dejado accidentalmente que la oscuridad se comiera la luz- piensa en voz alta, sin intención real- Pero esto es mi trabajo. Y él el único capaz de lograr el objetivo soy yo - Enji le devuelve una mirada cargada de dudas -muy dentro de mí- dice, la necesidad del contacto es abrumador. Necesita sentir las manos grandes acunar su rostro como antes, sentirlo cerca, saber que no lo dejará cuando el momento revele lo que ha estado haciendo, tener la esperanza de que quizás sus pecados puedan ser perdonados. Le desconcierta ser consciente de lo dependiente que se ha vuelto con solo una muestra de afecto, tan pequeña que bien podría significar nada- Me estoy desvaneciendo dentro de mí, pero he jurado con sangre que lograre cumplirlo. No lo romperé. No puedo hacerlo- continua. El pelirrojo es silencio y calma. Las manos le vuelven a temblar y la picazón azota sus hombros, pero esta vez Enji está junto a él. Se acerca lento a su lado al verlo, lo toma de las manos, aprisionándolas entre las suyas. Un ligero suspiro de alivio se escapa de sus labios, aprieta la unión entre ellos. Cuando se ve capas de continuar agrega - El final está cerca, puedo verlo y juro que voy a lograrlo-

Lamento ignorar a las víctimas que se quedan atrás, ojalá puedas perdonarme. Se lamenta. Sabe que es repudiable, entiende la atrocidad de sus actos. Pero también sabe debe de continuar, para que ninguna muerte sea en vano y poder honrar su sacrificio.

Enji acaricia sus manos, se siente cálido ser consolado. No puede hablar más de lo que ya dijo y espera que sea suficiente.

- Sé que esta es tu lucha- comienza, con el tono apaciguado en calma casi susurrando en la cercanía, puede sentir su aliento chocar contra sus mejillas, se siente abrumado- Pero si puedo ser de ayuda en lo más mínimo, sabes que puedes contar conmigo, no dudes en buscarme- Enji desenreda una de sus manos, la dirige igual de lento que el resto de sus movimientos, piensa que tal vez esto solo es una excusa para darle tiempo a alejarse. Sin entender lo errado que está, nunca podría apartarse de su lado. El peso de su mano cae sobre su mejilla, su corazón salta de alegría en su pecho, sus ojos se abren nuevamente en sorpresa, desea decir algo pero sus palabras son calladas por la renovada caricia ahora sobre sus sonrojarse mejillas -No entiendo realmente lo que pasa detrás de tu cabeza, pero...- la última palabra flota en el aire que los separa, sus ojos se conectan y puede ver como el cariño se refleja en ellos, no está seguro si son los propios o los suyo reflejados en los pozos celestes. - Pero es suficiente si sé que lograras salir de ahí y volver a salvo- más que una afirmación, es una pregunta dolorosa.

No puede prometerlo, las variantes son inestables y regresar vivo es una de las menos posibles. Demasiados riesgos que saltear, mentiras que tejer sobre mentiras. Ojalá pudiera decir la verdad.

- Volveré- afirma. Apoya su peso como antes sobre la tosca mano del pelirrojo cerrando sus ojos en el proceso, ocultando la mentira que escurre amargamente por debajo de su paladar. Se acurruca en la sensación de calidez inmediata que proporciona el tacto. Escucha el suspiro ahogado de Endeavor, aunque quiera reír por un momento, se le apachurra el corazón de ternura. ¿Es capaz de ocasionar desbalance en el héroe número uno? Desea descubrirlo, ahí en esa cama que probablemente compartió con su exesposa. Es presuntuoso y malvado en su posesividad pero por hoy dejara que las manchas oscuras que intentan devorarlo ganen. Se permitirá olvidarse de todo bajo las suaves caricias de Enji Todoroki. Se permitirá avanzar o romper aquella relación. Aceptará las consecuencias de sus actos por la mañana, pero ahora dejará que lo tome bajo esas rudas manos si lo desea.

- Enji- susurra, el nombre le sabe a plegaria al salir de sus labios. La mano sobre el presiona con más fuerza, puede percibir su propia necesidad llenar el aire, en una interrogante tacita.

Todo es nuevo para los dos, no espera que la usual pedantería funcione ahora. Se otorgó a sí mismo la libertad de tocarlo, demostrar el afecto que se desborda de sus manos al verlo, pero le tomó por sorpresa ser correspondido descaradamente. Las esperanzas crecen en su interior sin consentimiento, los siente impulsarlo hacia él imprudentemente.

Abre los ojos y se encuentra con los celestes posos que lo observan de regreso, empañados con la misma necesidad que siente.

-Takami- Responde. La bruma de esperanza lo nubla y entonces, es inevitable caer en sus brazos cuando lo llama con esa atracción casi magnética.

Endeavor a pesar de ello no se mueve más de lo que ya hizo.

Lo sabe. La comisura de sus labios cosquillea, sabe que no lo hará. Necesita una señal, estar seguro que también lo quiere. Enji es un hombre que se ha destruido para volver a armarse a través del tiempo, intenta ser mejor. Sus valores renovados no lo dejaran avanzar sino le da una señal clara de consentimiento.

Su mano derecha se dirige hacia la mano de Endeavor, lo toma entre las suyas como lo hizo él, no quiere separarlo pero lo hace. Lo aparta sin dejar de observarlo, ve como Enji se sobresalta ante la idea de ser alejado, el miedo cruza sus ojos. Sonríe, con la única intención de que no retroceda, toma su mano y la lleva a sus labios. Deja un beso sobre ellos, puede percibir la calidez natural del cuerpo ajeno incrementar entre sus dedos.

- Pase lo que pase, volveré a ti- Exclama. -Aquí es donde pertenezco- Se acerca, rogando mentalmente que no sea Endeavor quien se aleje esta vez. Se posiciona casi entre sus piernas, arrodillándose sobre la cama lo más cerca posible a su lado, sin dejar de entrelazar sus manos - Pero... ¿Las puertas estarán abiertas cuando lo haga?- suelta bajo, no hay necesidad de hacerlo más alto. No ahora que están más cerca de lo que nunca han estado.

El aliento de Todoroki se detiene, para cuando vuelve lo siente más errático al chocar contra su rostro.

- Siempre- Responde. Ninguno de los dos sede.

Al momento siguiente el agarre se desenreda por completo, es ahora él quien suspira abatido en miedo. Sin embargo Enji envuelve inmediatamente sus grandes brazos alrededor de su cintura. Le devuelve la sonrisa al atraerlo hacia él. Lo pone sobre sus piernas por completo, alzándolo con facilidad. Desliza una de sus manos libres, acariciando entre tanto el camino hacia su rostro. La sensación de cosquilleo le recorre el cuerpo por completo, se siente débil bajo su toque.

El pelirrojo descansa sus dedos sobre sus mejillas, acariciando cerca de sus labios pidiendo permiso para continuar. Hawks besa los dedos que tiene al alcance, invitándolo a seguir.

Sorprendentemente no ha caído rendido ante el éxtasis de estar sobre los muslo duros de Enji. Cuando intenta volver a verlo, lo reciben labios suaves y la mata de pelo rojo rosando su frente. Es una sensación nueva, ardiente, adictiva, tan diferente a cualquier otro beso que haya recibido. Se le escapa un gemido de sorpresa ante la satisfacción repentina, abriendo más sus labios bajo los otros. Por inercia sigue el movimiento lento que marcan sus cuerpos. El sentimiento de pertenencia que lo embarga es cegadora, sus ojos arden cada vez que sus labios se rozan, se siente como si siempre hubiera estado destinado a ser tocado por los brazos y los labios de Enji. Suspira temblorosamente asfixiado por nuevos sentimientos.

Endeavor lo toma como una invitación más y desliza su lengua dentro de su boca. Es cálido, húmedo, revuelve su cerebro dejando a la excitación apoderarse por completo de lo que le queda de conciencia. Lo toma por el cuello entre sus brazos, abrazándolo desesperadamente. Sabe que si no estuviera ahora sentado sobre él sus piernas no lo hubieran sostenido, se sienten flagrantes y temblorosas como el resto de su cuerpo. Lo atrae más fuertemente, intenta desaparecer cualquier espacio que los separe, alejando la idea de que esto tenga que terminar. Desea unirse a él. Podría dejar todo si se lo pidiera, por estar más tiempo entre sus brazos, por sentir la maravillosa experiencia de sus labios contra los suyos.

La lengua contraria se enreda con la suya con demanda, sin poder ir contra su voluntad, explorando a su gusto. No quiere quedarse atrás, degusta con la misma pasión. Intentando saciar la curiosidad por más. Todoroki remueve sus manos por debajo de la polera, acaricia con vehemencia su espalda desnuda. La sensación de sus manos tocándolo sin barreras lo estremece al punto se soltar un repentino gemido alto que resuena contra los labios ajenos. Su rostro se calienta, es vergonzoso pero no quiere que pare. Endeavor lo presiona más en respuesta, no deja de besarlo cuando pasa una de sus manos hacia su trasero. Suspiros de placer se extinguen entre sus bocas. Enji se entretiene amasando deliberadamente sus glúteos. Es extasiante sentir la necesidad que nubla al hombre que ha deseado por tanto tiempo, una situación que se reproduce como un sueño lejano que alguna vez tuvo.

Sus manos hormiguean en necesidad sobre los hombros anchos, necesita tocar más, necesita más de Enji. Baja su toque al tórax contrario, es duro y bien formado como es de esperar del héroe número uno. Acaricia con lentitud como lo hace con la suya, dejando más tiempo sobre su estómago bajo. Es interesante escuchar los gruñidos de satisfacción chocar en medio de sus besos, sin embargo él quiere más.

-Enji, Enji déjame intentar algo ¿sí?- Pregunta entre sus labios, pero Endeavor parece renuente a dejarlo apartarse. Solo gruñe en respuesta. Ríe ante la faceta nueva, sabe que puede ser extremadamente terco. Lo aprisiona con fuerza contra él sin intenciones de dejarlo ir, cuanto sus cuerpos se juntan siente la dureza de Enji tocar la suya. El placer lo invade suspirando por más, es recibido por labios hambrientos de Endeavor. - Enji, Enji, Enji - llama, su necesidad lo alienta más a presionar. Los labios de Endeavor lo dejan para viajar por el pálido cuello expuesto, lo besa con paciencia desesperante. Expone su cuello a su disposición, deseando que continúe pero a la vez deseando más.

-Enji, por favor necesito...- Repite, alejando por fin al pelirrojo de su cuerpo. - Quiero intentar algo- Susurra en demanda, Endeavor lo mira sin entender. Se separa de las piernas robustas, cuando siente el frío bajo sus pies cae en cuenta de lo caliente que su cuerpo está, pero no le importa. Se arrodilla en el suelo quedando a la altura de la erección de Enji. Lo ve, preguntándose si puede seguir, lo que recibe lo anima a continuar, el pelirrojo parece a punto de explotar bajo la atenta mirada que tiene sobre él, jadeante, rojo, con el usual ceño fruncido y la excitación resplandeciente en sus ojos.

Sonríe gustoso y toma entre sus manos la cremallera, bajando con lentitud. Endeavor lo ayuda parándose, cuando queda solo en boxers se posiciona junto al prominente bulto. Lo toca suave sobre la tela, acariciando en círculos hasta subir a la punta. Recibe gruñidos de satisfacción en respuesta. - Tienes que decirme que quieres que haga para continuar- afirma. Asegurándose de que sus palabras choquen contra la erección dura de Enji, que sienta su aliento haciendo contacto contra la piel sensible. Sabe que está tentando a su suerte, él puede pararse, subirse los pantalones y botarlo de su casa pero desea sentir que Endeavor lo necesita tanto como él lo hace siempre. Aunque sea solo una noche.

Todoroki gruñe, es necio como siempre pero titubea cuando sus ojos se conectan - ¿Lo harás Enji?- puede observar como la excitación opaca la pena en su rostro. La satisfacción se apodera de él, sintiéndose poderoso bajo él contradictoriamente.

- Sí- Responde. Sus manos lo toman por el pelo acariciándolo primero con suavidad y luego acercándolo a su entrepierna. Ríe al sentir la erección rozar su mejilla. Utiliza sus manos para tomar los muslos internos en caricias constantes.

- Bien ¿Dime, exactamente qué es lo que quiere?- dice mientras toca al rededor, sin darle real atención.

Endeavor respira sin fluidez bajo su tacto.
- Necesito que me toques- Hawks levanta una ceja en pregunta, no aceptaría algo tan vago como eso.

- ¿Dónde?- devuelve. Esta vez vuelve a tocar distraídamente su mejilla contra la erección palpitante. Enji vuelve a regalarle un gemido necesitado.

- Joder hawks, necesito que chupes la maldita polla- Responde ofuscado. El rubio sonríe satisfecho y se acerca a darle una real atención al sexo que golpea contra él.

Baja primero la tela negra que lo cubre, liberándolo frente suyo. Sale y no lo decepciona. Es grande y grueso, lo suficiente para ser difícil de no admirar. Siente como saliva con anticipación, los dedos le tiemblan, no es momento para sentirse intimidado. Se recuerda.

Cuando lo toma entre sus dedos, Endeavor lo recibe con un suspiro y sus mejillas se sienten incrementar en calor aún más si es posible. No es la primera vez que da una mamada, pero es la primera vez que da una mamada a Endeavor, y espera que no sea la última, eso es suficiente para atraparlo en una espiral de paranoia.

Da pequeños besos alrededor de la base, sintiendo la erección estremecerse entre sus manos, lo lame de arriba abajo de forma constante mientras se entretiene con sus bolas. Enji tiembla, espera que sea porque lo hace bien.

Lame la cabeza de la erección con más ímpetu, intercalándolo con pequeños besos en el tronco, se mantiene así durante un rato hasta que se siente mentalmente preparado para tomar por fin la polla entre sus labios por completo. Traga hasta donde su garganta puede recibir y Endeavor gime alto y ronco, le descoloca los nervios por completo. Su propia erección tiembla bajo los gemidos graves y necesitados. Se siente increíble poder hacer que suspire tan desprotegidamente. Continua, bombeando constante.

Todoroki toma los cabellos rubios entre sus dedos y los presiona con fuerza, marcando un ritmo más acelerado. Hawks suspira con satisfacción al sentir las grandes manos sobre él, el sonido rebota sobre el falo de carne haciendo que Enji vuelva más rápidas las embestidas. Vuelve la mirada hacia él, necesita verlo, ver si lo está haciendo bien. Endeavor lo recibe con necesidad, al momento de unir sus miradas el falo se endurece mucho más dentro de su garganta. Siente que las arcadas vendrán, pero logra recobrar la compostura, saca un poco de la polla y lo recompensa con sus manos jugueteando ahora con la base. Enji gruñe nuevamente, pero esta vez lo puede observar en su gloria, no ha despejado su vista sobre él y tampoco lo hizo Endeavor. Siente que la magnitud de la intensidad de su mirada podría fácilmente follarle la boca igual que lo hace su falo.

La necesidad de sentirlo crece a dimensiones desorbitadas. Ansioso por más de Enji. El pelirrojo parece entender su mirada, lo aleja de su erección tras un gruñido de frustración. Lo lleva sin preguntar sobre la cama, le indica que se siente sobre él en posición invertida. No entiende por completo hasta que lo ha terminado de poner según su voluntad.

- No es justo si solo yo disfruto- Dice anticipando su interrogante.

Ahora está encima de la cama con Endeavor debajo de él, en una posición invertida, dejando el pene del pelirrojo a disposición de su boca y el trasero de Takami frente al rostro de Enji. Es consumido inconscientemente por la vergüenza.

- Endeavor, no tienes que hacerlo sino quieres sabes- Recomienda con pánico, no quiere que Enji lo toque solo porque necesita devolver el favor. Eso solo lo humillara.

- Quiero hacerlo- Afirma.

Lo próximo que siente es la lengua húmeda invadiendo su interior. Los gemidos no se hacen de esperar, no puede levantarse y atender adecuadamente el falo de Endeavor al comienzo, las sensaciones son demasiadas que lo dejan expuesto, necesitado. Enji no solo juega con su trasero descaradamente sino que también lo hace con sus bolas. Se siente perder en la nube de placer, los gemidos se derraman sin contenerse. Toma como puede la erección del pelirrojo entre su boca, lo ayudan a retener los gemidos altos que salen de sus labios. Esto solo alienta más a Endeavor que juega con más ahínco con sus glúteos, muerde con suficiente fuerza uno de sus muslos para poder escuchar de nuevo uno de sus gritos envueltos de placer, y lo logro haciendo que resuene entre su boca y la polla. Sus piernas tiemblan, la sensación de que cualquier momento caerá rendido le invade.

Enji ingresa un dedo dentro de él gruñe ante la sensación de incomodidad inicial pero continua con su labor, succionando y acariciando. El segundo dedo, es más doloroso pero aún es soportable. Endeavor juega con su erección para distraerlo, aquello lo hace casi venir pero el dolor lo evita. Al momento de sentir el tercer y cuarto dedo se estremece entre la mezcla de placer y dolor. Siempre es doloroso, pero puede soportarlo. Endeavor continúa penetrándolo con sus dedos y jugando aleatoriamente con su pene necesitado, hasta que logra encontrar el punto.

- ¡Ah! ¡Enji!- Gime, soltando el falo de su boca. Su cuerpo se contrae en excitación por ser tocado, es mucho más sensible por todos lados. Balancea su trasero contra la mano que lo empuja, el placer invade tofos sus sentidos y lo nubla olvidando por completo el dolor. No quiere venirse solo por sus dedos, necesita unirse completamente con Endeavor.

- Enji, por favor...- Ruega bajo sus manos, intenta alcanzarlo con la vista. Necesita hacerle ver cuanto lo necesita dentro suyo.

Suspira decepcionado cuando lo dedos son sacados de su trasero. Es colocado de espaldas y Enji se cierne sobre él. Verle el rostro incrementa la devoción que amenaza con desbordase. Toma entre sus manos el rostro envuelto en lujuria y sudor, sonríe satisfecho de haber revuelto su expresión seria en esto.

Lo besa con renovada pasión desenfrenada.

Se despojan de lo último de ropa que les queda, son olvidadas en alguna parte de la habitación. Enji se toma un momento para observarlo y Hawks se complace al ser visto con tanto detenimiento. Ha trabajado duramente en su condición física, no tiene un cuerpo tan grande como el de Endeavor pero sabe que tranquilamente puede competir con otros héroes igual de superiores.

Cuando la necesidad de sentir el cuerpo del otro le sobrepasa, dirige una mano invitándolo a acercarse. Enji lo hace sin objetar, pone sus brazos a los lados del rostro del rubio, admirándolo.

Enji vuelve a prestar atención a su erección olvidada, se estremece al sentir la mano tosca rodear la piel sensible. Es una sensación agradable el roce de cicatrices viejas sobre su falo.

Endeavor no deja de observar su rostro perdido en sensaciones nuevas. Le avergüenza más de lo que puede admitir, pero todo es opacado por el calor de sus cuerpos.

- Deja de jugar conmigo, por favor...- Ruega entre suspiros. Puede sentir sus muslos contrallándose ante la proximidad del orgasmo por los bombeos constantes. - Enji por favor, quiero acabar junto a ti- Dice tomando con fuerza los hombros contrarios, lo aprieta tan fuerte que las uñas rasgan la piel a su disposición. Endeavor para poco antes de que pueda venirse.

Intenta controlar su respiración errática, sus labios se siente muy hinchados por los besos previos, espera no verse mal en etre revoltijo desordenado de mantas. Aunque el rostro del pelirrojo también es un espectáculo. Brazos fuertes lo hacen girar sobre su estómago. Los movimientos de Endeavor desprenden necesidad, lo que prende más el calor en sus entrañas.

Arquea su espalda, está posición es cómoda. Mentiría si dijera que no es por la razón de ocultar más libremente sus reacciones.

Manos recorren su espalda, las palmas están mucho más calientes que antes. Parece que no puede controlar sus poderes correctamente, le divierte internamente pensar en lo sensible que es a las estimulaciones extrañas sobre el control que tanto ama.

- ¡Ah! Umn- gime en sorpresa, el placer se dispara por todas partes, Endeavor ha jalado sin aviso la base sus alas hacia atrás. - Ah, Endeavor espera... me vendré si sigues haciendo eso- llama desesperado, su erección tiembla sobre las mantas con el líquido preseminal manchándolo. Siempre ha sido sensible ahí, sin embargo Enji parece ignorarlo, alentado por los suspiros acaricia con vehemencia en el mismo lugar.

- Umn, entra ya- Demanda ansioso con las piernas temblando por el placer. Se balancea hacia atrás buscando el falo de Enji, cuando lo siente rosar su entrada tararea en victoria. Pero el pelirrojo parece más interesado en la idea de seguir jugando con su paciencia. Lo acaricia superficialmente, sobre las nalgas sin intención real de entrar.

- Enji, entra por favor- Ruega nuevamente. Sus palabras cargan mucha más necesidad que antes y esta vez lleva sus manos hacia sus glúteos, intentando separarlos lo máximo posible, dejando a disposición su agujero suelto. - Por favor- Repite.

Sabe que Enji no podrá soportarlo por mucho tiempo, cuando escucha los gruñidos surgir de su garganta. Sonríe contra las sábanas. Por fin, piensa.

La erección de Endeavor lo llena por completo, de una sola vez.

- ¡Ah, ah! Endeavor- gruñe igualmente, naturalmente el dolor le invade en las entrañas pero es menos que la sensación de satisfacción al finalmente sentirse completo y conectado con el hombre que lleva amando desde que tiene memoria.

- Lo siento, pero no podía esperar- Enji se empuja sobre su espalda, puede sentir su aliento desigual chocando contra su cuello. Es húmedo en muchos sentidos. Se quedan quietos durante un momento, dejando que las paredes de Hawks puedan acostumbrarse a la intromisión. No le importa sentir algo de dolor, tomando en cuenta el tipo de hombre de quien se enamoró sabe que su mente se inclina por sentirlo, por tener brazos fuertes apretándolo contra la cama, siendo duro, puede que sea un fetichista sin remedio.

- Ya puedes moverte- informa con tranquilidad renovada, Enji así lo hace. Se desliza primero lento, sin salir mucho de su interior. Las caricias no faltan, manos cálidas lo envuelven por las caderas, presionando con fuerza, dejará marcas pero qué mas da.

Sumerge su mente en la totalidad del deleite que produce el goce naciente en sus entrañas, evadir el mundo que los rodea es tan fácil teniéndolo así de cerca.

No es consciente cuando comenzó a desplegar sus alas hasta que Endeavor les brinda atención con una de sus manos liberadas, se mueven con gratitud bajo la firmeza de sus dedos. Tan pronto como la mano contraria tira con fuerza las dos alas juntas, el gran falo en su interior toca su punto dulce. - !Ah, ah! !Enji, ahí!- Insta, ensombrecido en el mar placer que lo embarga el conjunto estimulante de su próstata y el dolor placentero en sus alas sensibles. Sus piernas se tensan, cuando el pelirrojo golpea con vigor el mismo lugar repetidas veces. El ambiente es espeso entre la mezcla del orgasmo cercano y suspiros extasiados.

Enji gruñe ronco por la excitación, lo alza por el abdomen hacia atrás para lograr alcanzar sus labios. Es recibido por la lengua necesitada, en un baile desenfrenado. - Keigo-Susurra entre besos. Lo llama, sabe que significa. No tardará en venirse, él se encuentra en la misma situación.

- !Enji! - Exclama cuando Todororki lo empuja con la mano en su cadera hacia atrás con vigor necesitado en la bruma de la excitación. Desliza la otra sobre su erección mojada, solo requiere un par de caricias para venirse explosivamente, manchando su abdomen y la mano de Enji en un ultimo gemido que se apaga entre besos. Poco después Endeavor se derrama dentro suyo.

Caen rendidos sobre la cama desecha, Enji sale con cuidado de su interior. Su cuerpo es un desastre pegajoso por los fluidos, pero esta seguro que nunca se ha sentido mejor en su vida. Cuando sus respiraciones se regulan, Endeavor lo atrae en un abrazo acogedor sin preguntar. Aspira el olor viciado de sus cuerpos unidos con inquietud, su cuerpo se ha vuelto rígido tras sentirlo. Enji los cubre del frío con cuidado, bajo las mantas el calor se regula agradablemente invitándolo a caer rendido en sueño. Sin embargo, sus pensamientos son un lío luchando contra la choqueante amabilidad de Endeavor que lo desconcierta.

El pelirrojo no para ahí, sumerge sus manos entre su rostro llevándolo hacia él. Comienza a repartir besos al rededor, lo besa con lentitud en la frente, bajando a cada lado de sus ojos, sus mejillas y por ultimo sus labios, con una suavidad desconocida, ajena a la lujuria de su encuentro. Takami se queda estático, puede sentir el afecto en los besos que le proporciona, todo es desconocido, extraño, casi imposible. ¿Esto podía siquiera ser posible a parte de sus sueños? Enji no puede estar devolviendo su cariño en lo más mínimo, no puede, no se lo merece.

No cae en cuenta cuando comienzo a llorar.

Enji lo mira con la confusión apoderándose de sus facciones- ¿Hawks, hice algo mal?- Hace un intento de alejarse para darle espacio pero es detenido por brazos que se enredan alrededor de su cuello con fuerza.

- No, no, no te vayas- Susurra desesperado- No hiciste nada, todo está perfecto...- sus palabras se pierden entre los cabellos rojos que le hacen cosquillas en la mejilla, lo aprieta mucho más en su agarre, deseando que todos sus sentimientos pudieran alcanzarlo con solo ese abrazo.- Te necesito tanto- continua entre lágrimas. Endeavor por su lado lo acaricia despacio, peinando sus cabellos dorados entre sus dedos.

Es frágil bajo sus caricias, no quiere sentirse protegido por aquel hombre. No merece aquello, le ha engañado tantas veces, es la razón de sus cicatrices. Pero a pesar de ello es incapaz de separarse. Debió disfrutar del momento, dejar que pasara, se dijo así mismo que afrontaría todo al amanecer, pero ahora simplemente ya no puede evitarlo.

Por un corto periodo el silencio se mantiene. Su corazón palpita en desesperación hasta que Endeavor habla nuevamente

- Hawks necesito que me mires- Ordena. Takami responde con lentitud a su pedido, lo suelta y vuelve hacia él con el miedo impregnando su mirada. Enji lo ve con una sonrisa plantada en su rostro, es realmente hermoso lograr verlo. Suspira temblorosamente, sintiendo ganas de acariciar el rostro bajo sus manos. Pero lo que más revoluciona su mente se centra en esos ojos celestes tan claros como un cielo despejado mirándolo con cariño desbordante, puede diferenciarlo de la calidez paternal que surge cuando ve a Shouto. Esto es mucho más carnal, más ajeno a cualquier sentimiento simple, tan complejo que lo puede sentir bajo su piel, raspando por acercarse y ser devorado.

- Todo llegará a su tiempo. No te fuerces- Aclara entre renovadas caricias. El héroe número uno lo maneja con delicadeza entre mimos, dentro suyo sabe que es lo más sensato pero es doloroso mantener las palabras atoradas en su garganta. Toma aliento, preparándose para continuar.

- Te necesito de tantas formas, que es difícil descubrir si lo haces también. Tengo miedo de que no lo hagas, pero no te culparía sino lo hicieras- dice mientras se aleja, evita verlo no quiere observar la posibilidad del rechazo.

- Me conoces bien, ¿Podría acostarme con alguien que no quisiera?- Interroga casi como reflejo.

- No...- Responde igual de rápido, con la duda impregnando sus palabras- Pero, eso no es suficiente- susurra para sí mismo, el no necesita que solo quiera acostarse con él, no, el necesita que lo necesite en todo sentido. No quiere despertar y sentir la cama vacía al lado suyo. Desea poder abrazarlo cuando el amanecer llegue. Es ambicioso, pero siempre juega la carta de todo o nada y espera que esta no sea la vez que pierda.

Enji lo escucha y suspira casi desesperado - No creo que existan más formas de desearte de las que ya hago- Concluye, besando en un roce fugaz sus labios. Demasiado suave para responder a la carne. Endeavor está rojo, tanto que compite con el color de su pelo desordenado - Si deseas que lo ponga en palabras, lo haré. Seré sincero- continua- No entiendo por completo mis sentimientos, no estoy seguro de cómo llamar a esto. Han pasado tantos años, que es difícil comprender, pero si de algo estoy seguro es de que te quiero a mi lado. Necesito tenerte a mi lado- Confiesa sin poder mirarlo - No sé si es la respuesta que deseas de mí, pero puedo abrazar los sentimientos que he estado ignorando por tanto tiempo, no pelearé con la forma qué pueda tomar nuestra relación-

La respuesta, detiene el corazón de Takami por un momento. Al otro segundo su cuerpo es un manojo de nervios sueltos, la calidez de más lágrimas se desliza por sus mejillas, intenta decir algo pero solo logra abrir y cerrar constantemente sus labios. La declaración tacita desborda el amor que ha contenido, esta tan plegada de la personalidad que caracteriza al Endeavor que conoce.

El peso de la incertidumbre se desploma de sus hombros.

¿Es tan malo aferrarse a los rayos de esperanza?

Sin poder decir nada ríe sonoramente. Enji le corresponde, sonriendo entre más besos regados alrededor de su rostro. Le produce cosquillas sentir la barba de Endeavor pasar por su rostro.

Lo toma finalmente entre sus manos, aún con una sonrisa grabada, lo besa sin necesidad de decir nada más. Lo besa con calma, saboreando los labios resecos bajo los suyos. Suspira de satisfacción cuando las manos de Enji vuelven a deslizarse por su cintura atrayéndolo en un roce necesitado. Esta dispuesto a enfrentar las consecuencias de sus actos si se producen entre sus brazos.

- Con eso solucionado ¿podemos continuar?- Menciona. La maravilla de tener sus cuerpos rozándose, tomándose con deseo y cariño despierta el hambre voraz en ambos nuevamente.

- Moriría sino lo hicieras-

Notes:

Hey! gracias por darle una oportunidad a este fic :D. Escribir a un Endeavor soft y protector con Hawks derrumbándose poco a poco me hizo convertir un one shot pequeño a un desvarió completo. Siéntete libre de dejar un comentario si te gusto