Work Text:
Tucumán, 10/03/1977
Para: S.B.
Muchas veces pensé en escribirte pero nunca pude juntar el valor para hacerlo. Bueno, hasta ahora. La verdad, pensé que iba a ser más fácil escribirte. Después de varios intentos, lágrimas y copas de vino, ya sé por dónde empezar.
Nuestra historia de amor comenzó en la secundaria cuando éramos solo dos adolescentes inmaduros y hormonales. Me acuerdo que en tu primer día llegaste tarde y el profesor, después de presentarte, te reprendió. Pero a pesar de eso, a pesar de la humillación, vos sonreías. Jamás voy a olvidar esa sonrisa, como mostrabas tus dientes blancos y esos notorios hoyuelos tuyos. Ese día, cuando te vi sonreír por primera vez, supe que ibas a arruinarme. Esa sonrisa me cambió. Ese día me conocí. Ese día entendí porque me sentía distinto.
Traté de evitarte. Traté de ignorarte. Traté de estar lo más lejos posible de vos, pero no funcionó. No funcionó porque te acercabas a mí siempre. Nos hicimos amigos. A unos pocos meses nos dimos cuenta que los dos éramos distintos y que podíamos ser distintos juntos, distintos solos, distintos en secreto.
Era de esperarse que te conviertas en mi primer amor, después de ese primer beso inesperado y todos los besos bien esperados que llegaron posteriormente. Mi primer beso, mi primer amor, mi primera vez. Todo se sentía muy bien con vos ¿Cómo algo que se sintió tan bien pudo estar mal?
Amarte fue lo más fácil que hice en mi vida, ¿Y cómo no? Si esa sonrisa blanca me debilitaba las piernas, ¿Cómo no amarte? Si cada vez que reías tu nariz se arrugaba y tu pelo negro azabache bailaba con cada movimiento de tu cabeza, ¿Cómo no amarte? Si tus ojos grises me decían te amo después de cada beso.
Nunca te lo dije pero gracias a vos descubrí que me apasiona el arte. Después de pasar tanto tiempo observando tu pelo negro despeinado, tus ojos plateados, tu piel pálida enrojecida después de unos minutos en el sol, tu mandíbula cincelada, y tus pómulos altos; te convertiste en mi inspiración, ¿Y cómo no? Si sos lo más bello que pisó este planeta. Hasta donde yo sé, eso es arte.
Nuestra historia de amor terminó un año después de finalizar el colegio. Pensé que al ser distintos seríamos iguales. Pero yo siempre quise estudiar y al parecer vos tenías otras prioridades. No te culpo, sé que es por tu familia y el miedo que le tenés a ella.
A veces escucho que mencionan tu nombre y algo terrible que hiciste. Suelo ignorar esas conversaciones porque no quiero saber, no puedo saber. Todos cometemos errores y a pesar de todo lo que pasó y todo lo que hiciste o no, te perdono.
Si estás leyendo esto, sabrás que es porque desaparecí. Te escribo para recordarte quién solías ser. Te escribo para que sepas que estás en todas mis pinturas, en todos mis poemas y en todas mis canciones. Te escribo porque fuiste y siempre serás mi inspiración. Te escribo porque vos, el hombre que amé y siempre amaré, estuviste en todas mis verdaderas sonrisas y por eso te voy a estar eternamente agradecido.
El mundo no está preparado para nosotros, pero espero que algún día lo esté. Espero que el mundo acepte a las personas distintas. Espero que algún día dejemos de ser considerados distintos y que el amor, en cualquier forma, sea aceptado.
El tiempo que estuvimos juntos no fue suficiente pero son los mejores recuerdos que tengo. En esta vida no pudimos estar juntos pero te prometo que te buscaré en la próxima.
Siempre tuyo, R.L.
PD: Agradezco que me hayas advertido que me esconda, pero no lo haré porque viví toda mi vida escondido. Esta vez no me quedaré en la oscuridad. Si dejo este mundo, prefiero hacerlo como alguien valiente.
