Work Text:
A través del temporal de nieve
dos rayos de luz avanzan.
Vestidos de blanco, sin duelo,
sin maldad, con esperanza.
No fueron tocados por la guerra
estos jóvenes Lan, al parecer.
Pero de uno se dice que es huérfano
y el otro en realidad se apellidaba Wen.
En sus miradas se reflejan
los destellos de sus espadas.
No importan sus nombres ahora,
sólo lo bien que estén afiladas.
Los aldeanos los han llamado
para que ayuden contra unos no-muertos.
Terminaron sus vidas con rencor
y ahora están malmetiendo los huertos.
De repente, dos jóvenes más
se acercan al par primero.
Uno de dorado, otro en granates;
uno líder de secta, el otro aún heredero.
Juntos, la tarea es pan comido,
aunque se conocen desde hace poco tiempo.
Aprenden sobre sus personalidades
en reposo y en movimiento.
La tormenta va arremetiendo.
Deciden dónde alojarse:
una casa del pueblo está vacía
y allí podrán relajarse.
No aceptan pago en metálico,
sólo agua, fuego y comida.
Tras secarse, comparten lo ganado.
Entre amigos, es una buena vida.
El viento, igual que ellos, descansa.
La nieve cubre la llanura.
Acurrucados entre sí, se preguntan:
"¿Qué será de la generación futura?"
Ellos en especial fueron marcados por el pasado,
por una guerra no muy lejana.
El almendro florece a pesar del frío.
El cuarteto también florecerá mañana.
