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Amo los viernes

Summary:

Cale es un pobre esclavo del capitalismo, un oficinista cualquiera con un chef maravilloso de esposo y tres lindos hijos.

Notes:

Esto no tiene revisión ni nada, debería haber dormido.

(See the end of the work for more notes.)

Chapter Text

Tomando un sorbo de otra taza de cafe, Cale se permitio suspirar, maldijo a todos los dioses existentes.

Trabajando horas extras por cuarta vez en la semana, ese molesto rubio que tenia de jefe era un parásito, lo peor? solo era así de molesto con el, si Cale terminaba todo temprano el papeleo de la semana siguiente aparecería mágicamente en su escritorio, si tardaba un minuto más de lo habitual su molesto jefe le daria más trabajo para incentivar su espíritu trabajador, si lo entregaba a tiempo tambien le daba mas trabajo, claro el último dependía del humor de su jefe y de si se había puesto los zapatos correctos al primer intento.
Cale en su tiempo libre se tomo la molestia de aprender insultos extranjeros solo para poder insultar ( solo mentalmente) al hijo de re mil puta que tenia de jefe. Dios, el pelirrojo tenia ganas de meterle una bala en la cabeza cada que aparecia con su molesta sonrisa y una nueva pila de papeleo, bueno, en este punto no sabia si matar a su jefe o matarse a si mismo, las dos eran ideas tentadoras un viernes a las 7 de la noche en una oficina random con vistas buenas de Seul.

En efecto las neuronas de Cale se habian quemado hace tiempo, luchando con un impulso sobrehumano de dormirse en el tren de vuelta a casa, el pobre esclavo de un jefe rubio en un sistema capitalista, se obligó a arrastrar a su bien proporcionado cuerpo hasta su casa en un barrio privado.

Acercandose de la entrada comenzo a buscar sus llaves en su sucio traje, porque con la suerte que tiene tuvo que sufrir el cliche de la ropa sucia por un auto que pasaba muy rápido de un charco que nunca estuvo ahí antes. En fin un dia de mierda, una semana de mierda, si tenia que elegir entre volver al trabajo el lunes o comer mierda de perro, elegiria morir aplastado por un meteorito.

Su energia estaba en -19% en este punto. Necesitaba dormir.

A los dos segundos de cerrar la puerta se preparo para abrazar el suelo y por fin tener algo de su querida vida de holgazan, por eso se sorprendio cuando tres cabezas chocaron con el.

Cale tuvo que cerrar la boca para no soltar medio litro de sangre, pobre de sus costillas.

Una pequeña mano toco su traje y se escucho un grito.

-Padre! Papá esta sucio otra vez!!!- Se escucho gritar a un niño pelirrojo.

Acto seguido, los niños se separaron de el como si hubieran tocado algo caliente.

On miro con lástima a su papá, mientras el menor de los tres niños se iba corriendo a lavarse las manos, lastimosamente era el que abrazo más a Cale.

El adulto no muy responsable solo dio una sonrisa en respuesta. El daño del trabajo en su cerebro lo hizo olvidarse de sus hijos.

Se escucharon unos pasos de la cocina y salió un hombre perfectamente peinado con una cuchilla en la mano.

Cale tembló por 0,007 milisegundos para luego recordar que ese era su esposo, y de que esté actualmente estaba usando un muy lindo delantal con un dibujo de un zorro y un lobo amargado.

Con los niños en su habitación intentando sacar el barro que ganaron por abrazar a Cale, el pelirrojo, todavía en la entrada, miro a su esposo que ya había dejado el arma blanca en la cocina y solo lo miraba con lo que parecía decepción?

El de menor altura eligió ir por lo seguro.

- Jejejeje hola - Cale sonrió un poco y bajo la mirada.

Cale sabía cuando odiaba su pareja los gérmenes y el echo de que entro a la casa lleno de suciedad... Estaba orando para que Beacrox tenga algo de lástima de él y no le de un sermón con powerpoints incluidos de porque la suciedad es un problema social.

Esperaba un suspiro cansado y una mirada de reproche de su pareja, efectivamente no esperaba que unos brazos fuertes lo rodearan para un abrazo, Beacrox se inclinó y apoyo su cabeza en el hombro de Cale, mientras tenía una mano en la espalda del último apretándolo más cerca.

- Yo también te extrañe - Dijo aconstumbrado al lenguaje de Beacrox.

- Semana difícil? - Pregunto el chef.

- Si, quiero asesinar a mí jefe - Admitió el pelirrojo, era uno de esos días dónde estaba demasiado cansado como para mentir.

Se escuchó una risa del más alto.

- Sabes que eso no es problema - Sonrió aún apoyado en Cale - Tampoco el que dejes tu trabajo-.

Si Beacrox hubiera visto los ojos del pelirrojo podría decir que estos brillaban con la idea de ser un holgazán.

- Beacrox...-

- Si? -

- Eso significa??? - Se podía escuchar emocionado.

- Si Cale, creo que los niños se han aconstumbrado lo suficiente, los adoptamos hace dos años y son geniales por volver al mundo real después de tanto, pero, creo que ya es hora de dejar esta rutina - Dijo despacio el chef.

- Al fin!! - Se podía escuchar el grito de Raon saliendo de alguna parte.

Cale no se pregunto porque sus hijos estaban escuchando a escondidas, se conformo con alejarse del abrazo de su pareja para comenzar a darle pequeños besos por toda su cara. Así los niños que estaban viendo desde alguna parte empezaron a hacer ruidos como si estuvieran vomitando para que Cale les saque la lengua en respuesta. La casa se llenó de la risa de los niños.

Luego de su ligera sesión de besos con el chef, Cale fue una de las caras bañeras a limpiarse, obviamente mentía, solo quería relajarse un poco, no se sorprendió cuando despertó aún en la bañera con su esposo al lado.

- Cuánto me dormí? -

- Unos 30 minutos, termine hace 20 minutos la cena y esperaba a que te despertarás -

Sin decir nada el más bajo tomo desprevenido a Beacrox y lo acerco hacía el.

- Gracias amor - Dijo el pelirrojo acercándolo más.

Estaban tan cerca que Cale podía sentir el aliento del otro picando en su piel. Estaba tentado de seguir lo que empezaron antes, un poco de ruido no era un problema, todas las habitaciones estaban insonorizadas y sabía que Beacrox siempre ponía el seguro de la habitación en la que estaban, y los niños, el chef siempre les ponía una película antes de la cena.

Pero el chef era más rápido, en un segundo le dio un pequeño beso en la frente a su amado, se levantó y le tiró una toalla en la cara.

- Será mejor que te apures, hoy no hay servicio nocturno, comerás y te irás a dormir - Dijo alejándose y saliendo del baño.

Cale se quedó solito con sus pucheros, joder, semana de mierda pensó, hasta que recordó a su lindo lobo corriendo asustado, mientras se le veía el cuello y orejas rojas, su esposo es tan lindo.

 

Sus hijos cada uno en su lugar, la comida servida y su esposo mirándolo como si lo retara a saltarse una comida, Cale se sentó en la punta de la mesa, a lo que comenzó la cena, probó un bocado.

Joder, Cale sabía que podía llorar solo por probar la comida celestial de su muy muy muy amado esposo, agradecía el talento de pareja, y amaba su comida, el pelirrojo era el fan número uno del chef Molan, seguido por los tres pequeños fans.

El pelirrojo comió, jugo con sus hijos un rato, hasta que Raon estaba tan cansado que no podía abrir los ojos y su esposo los mando a dormir, luego Cale se tomó el tiempo para apreciar el tesoro que tenía de pareja, hasta que a él también lo mandaron a dormir.

Obviamente como los papás que eran dormían juntos.

El fin de semana paso como un borrón, Cale estaba en un sueño, comida buena, sus hijos felices y su esposo, además tiempo para holgazanear, era perfecto, por la noche no podía quejarse mucho, no tenía servicios nocturnos pero usaban ese tiempo sin los niños para encontrar la casa perfecta en el campo, al final se decidieron por una pequeña villa recomendada por su padre, llamada Super Rock.

Beacrox le dijo los detalles en general, era bastante buena, lo que cerró el trato fue la ubicación, dentro de una reserva privada y relativamente cerca de los padres de Cale, y de todos sus amigos pero bueno.

El lunes Cale se levantó con mucha energía.

- Paso algo bueno Papá? - Pregunto Hong.

- Algo muy bueno hija - Sonrió el pelirrojo.

-Padreeee Papá está haciendo esa sonrisa otra vez!!! - Grito Raon.

 

Ese día Alberu Crossman casi muere.

Primero envenenan su desayuno, normal, luego llega su secretario al trabajo con tres niños y un hombre que parecía mafioso diciéndole que renunciaba y que nunca más lo buscará, Dios, Alberu casi muere de un infarto, la sonrisa del pelirrojo se convirtió en una señal de peligro y el rubio solo pudo despedirlo mientras temblaba de miedo.

Saliendo feliz de la oficina Cale llamo a su Padre y le dijo que estaba listo para la mudanza, en menos de 10 minutos un equipo de mudanzas apareció en su hogar y comenzó a guardar todo.

 

Cuando llegaron a la villa, Cale se arrepintió de no haber visto las fotos antes, mierda, se suponía que era pequeña, nunca más confiaría en su Padre.

Al entrar al vestíbulo, este estaba lleno de rosas rojas, mientras colgaba un cartel que decía "Feliz aniversario", Cale podía ver a toda su familia ahí, a todos sus amigos, Choi Han, Rosalyn, Lock, Ron, Deruth, Violan, Lily, Basen, Dios, hasta el profesor de sus hijos, el dragón dorado estaba ahí.

Se dio la vuelta para ver a su familia, Raon, Hong y On, y por supuesto su esposo, Beacrox con el cual cumplían 3 años de casados y más de 5 años de conocerse, Cale no pudo evitar las lágrimas y solo abrió los brazos.

Beacrox, al verlo sabía exactamente lo que tenía que hacer y fue a abrazar a su querido esposo, realmente lo amaba, desde la primera vez que lo vio, desde que descubrió que era Kim Rok Soo, amaba cada parte de su esposo y aunque algunas veces falle, el se prometió ser el mejor compañero para su esposo y demostrarle cuando lo ama, porque su esposo se merecía eso, Cale se merecía el universo entero, si Beacrox tuviera que morir para proteger a Cale, lo haría, una y otra vez, sin arrepentirse, acerco más a Cale en su abrazo, era tan pequeño, tan frágil y tan fuerte al mismo tiempo, su cabello rojo atraía al chef, en esta y en todas sus vidas, Beacrox juro proteger y amar a su joven maestro.