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Enamórate de alguien más

Summary:

Andrea pone todo su corazón en una carta que Lena nunca leerá. Suena Morat de fondo.

Notes:

¡Hola! Estaba triste y escribí esto.
Perdón si hay errores, hace mucho no escribo.
¡Adiós!

Pd. La canción que usé como inspiración es "enamórate de alguien más" de Morat

Work Text:

Lena,

Cuando escuché a Morat cantar “enamórate de alguien más, reemplázame, que no soy capaz de olvidarte” me reí, ¿cómo podrías alguna vez pedirle una cosa así a la persona que amas…?

Hoy lo entiendo. Hoy entiendo cada una de esas palabras y Lena, te pido… no, te ruego, que te enamores de alguien más.

Son las dos de la mañana y es mi tercera copa de vino.

Conocerte fue una de las mejores cosas que me pasó en la vida, fue verte y pensar “necesito que ella sea mi amiga”, quién diría que la vida luego sería tan cruel.

¿Te acordas la primera vez que me abrazaste? Yo sí. Fue un día de noviembre, Lillian había vuelto a romper tu corazón con tus mentiras, no podías dejar de llorar y te arrojaste a mis brazos cuando llegué a tu habitación. No te solté.

Me hiciste prometer que jamás te mentiría.

Desde ese momento supe que habías entrado a mi vida para quedarte, te abriste paso en mi corazón sin darte cuenta, sin que yo me dé cuenta.

Pero rompí nuestra promesa Lena, te mentí… te mentí tantas veces que ya no las recuerdo, hoy quiero escribirte la verdad, aunque mis palabras queden sólo en esta carta: fuiste mi primer todo. Fuiste la primera chica a la que besé, fuiste mi primera vez, mis primeras lágrimas, mi primer amor.

La primera vez que te besé estaba tan asustada que quise correr. Nos habíamos escapado del internado para poder ver las estrellas sentadas en aquel banco frente al lago que tanto amabas. Era una noche cálida, llevabas el suéter del uniforme atado a la cintura, el pelo suelto y la sonrisa más hermosa que alguna vez vi, el mayor cliché de la historia. No podía dejar de mirarte, me preguntaste que le pediría a una estrella fugaz si tuviéramos la posibilidad de observar una, te respondí que quería un auto, el mejor del mercado, pero la verdad es que lo único que podría haber pedido es que no me vayas a odiar por lo que estaba a punto de hacer. Te reíste y eso fue todo.

Te besé, así de la nada, con el corazón latiendo a mil y el llanto en mi garganta. Estaba tan aterrada Lena, pero ya no podía soportarlo más, y cuando no me correspondiste pensé que iba a morir. Me miraste con tus ojos verdes abiertos de par en par y me dijiste que no sabías como hacer “esto” bien, que nunca habías estado con una chica, que no querías decepcionarme. Te sonreí y con confianza inventada te aseguré que todo iba a estar bien, que podía enseñarte, pero Lena, lo que vos no sabías era que yo también temblaba de miedo por no ser suficiente, no tenía idea de nada y aún así volví a besarte.

Si volvieras a preguntarme qué pediría hoy, mi respuesta sería no haber cometido todos los errores que me llevaron a perderte.

Enamorarme de vos fue tan fácil y al mismo tiempo lo más complicado que me sucedió en la vida.

Son las 2 de la mañana, es mi cuarta copa de vino y Morat está sonando por toda la casa. Quiero dedicarte todas y cada una de sus canciones.

Me siento tan estúpida, no puedo entender como soy capaz de enfrentarme a los hombres más horribles de este mundo sin inmutarme, pero una sonrisa tuya me pone de rodillas. Y si lo supieras te reirías porque, en tus palabras, “Andrea Rojas es la mujer más fuerte que conozco”, pero eso no es verdad Lena, fui una cobarde al no luchar por nosotras.
Cuando te dejé aquella noche mientras me suplicabas que no te rompiera el corazón, creía haber tomado la decisión correcta, estaba tan segura, sabía que inevitablemente iba a destruirnos y en el proceso de evitarlo te perdí.

Todavía tengo nuestras fotos, tengo todos los libros que me regalaste, guardo la remera que me prestaste la primera vez que me quedé a dormir en tu casa, escondidas de Lillian con la complicidad de Lex.

Son las 2 de la mañana, es mi quinta copa de vino y mi memoria vuelve a todas las veces que nos dijimos “te amo”. Perdón Lena, ya no puedo más.

Hoy quiero pensar en mí, aunque quiera tenerte.

Cada vez que te veo caminando por las oficinas de Catco, buscándola, no puedo respirar, y le pido al universo que no me duela tanto.

Te estás enamorando de alguien más. Te estás enamorando de ella y te imploró que lo apuestes todo porque no vas a perder, Kara te mira como si fueras su sol, y me gustaría decir que vos la miras como alguna vez lo hiciste conmigo, pero ambas sabemos que eso no es verdad y ya estoy cansada de mentirte.

Las noches en las que soy más egoísta me pregunto qué es lo que ella tiene que yo no pueda darte y pienso en lo feliz que podrías haber sido a mi lado, imagino como sería mi vida levantándome con vos desnuda en mi cama y la sonrisa adormilada que me das cuando me ves toda despeinada apagando de mala gana el despertador. Y la peor parte llega cuando me doy cuenta de que no es mi imaginación, que es un recuerdo y que podría haberlo tenido todo.

Hay tantas cosas que quiero decirte… pero hoy sólo puedo escribir un adiós.

No voy a desaparecer de tu vida, no es esa clase de adiós, es un punto final a nuestra historia, nunca fui capaz de olvidarte, busqué excusas para odiarte y no encontré ninguna.
Quiero dejarte ir, quiero dejar de llorarte por las noches Lena, te amé (amo) con tanta fuerza que me va a romper. Por favor, enamórate de alguien más, dame la excusa que necesito para poder elegirme, por primera vez, a mí.

Son las dos de la mañana y es mi sexta copa de vino.

Enamórate de alguien más Lena, que yo voy a estar bien, siempre lo estoy.

Andrea.