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nuevos vecinos

Summary:

¡Hola! Este es un "extra" que tuve que escribirle al libro de Good Omens para un trabajo de la universidad (por eso es tan fast-pacing y tiene solo 650 palabras), en orden de celebrar que MAÑANA se comienza a rodar la segunda temporada decidi subirlo porque... ¿por qué no?
Sí, entregué esto.
No, nunca recibí una devolución.

Work Text:

— ¿«You’re My Best Friend», de Vaughan Williams? — Preguntó un muy curioso ángel, que tanto de ángel ya no tenía, mientras desempacaba una de las veinte cajas de libros que había traído (por supuesto, el resto los había mudado con un simple milagro, pero Crowley no tenía por qué enterarse).

— Nah, — le respondió el demonio, que tanto de demonio ya no tenía. — Esta es de Queen en serio. —

Azirafel asintió. Iba a tener una tarde muy ocupada con la mudanza, pero la pintoresca casita en el sureste de Inglaterra valía totalmente la pena. Extrañaba un poco el Soho de Londres, había sido su hogar por muchos, muchos años. Extrañaba el ruido, aunque lo más curioso era que la tranquilidad le parecía la mejor parte de Tadfield.

— Tengo la canción perfecta para la ocasión — se le escucho decir a Crowley.

— Sorpréndeme. —

Crowley tomó el caset de Too Low For Zero de Elton John y lo colocó en el reproductor.

Azirafel sonrió mientras movía su cabeza ligeramente al ritmo de la música

— Me sorprende que no sea Death On Two Legs — le comentó con un deje de sarcasmo, para molestarlo más que nada.

— Esa la tengo reservada para cuando tenga un par de copas de vino encima — le respondió. — Don’t you know I’m still standing, better than I ever did, looking like a true survivor, feeling like a little kid!

El timbre sonó, interrumpiendo el solo de Crowley, consiguiendo un bufido de su parte. Azirafel bajó el volumen del estéreo y abrió la puerta principal, encontrándose con una mujer rubia que se veía muy simpática… aunque quizás sólo era la canasta llena de pasteles y fruta que tenía en sus manos.

— Deirdre. Deirdre Young. Soy su vecina, un gusto — se presentó la mujer desconocida.

— Zira… Azira Fell — respondió.

— Este es mi hijo, Adán — añadió Deirdre mientras sostenía al pequeño de la capucha de su abrigo para evitar que se escape.

Azirafel intercambió una mirada cómplice con el pequeño.

—Un gusto, Adán…— Le extendió su mano. — ¡Tony! — Llamó a Crowley… Bueno, Anthony J. Crowley. — ¡Tenemos visitas! —

—Ya voy, Ángel. — Crowley se acercó a la puerta dando pasos alargados. Una sonrisa igual de cómplice tomó su rostro al ver la cara tan familiar del niño en frente de ellos.

— Oh… — Dijo la mujer, dirigiendo su mirada a Zira y Anthony. — yo soy Deirdre— se volvió a presentar.

— Anthony — respondió, estirando su mano.

— Es realmente una novedad tener vecinos nuevos por aquí… — continuó la señora. — Y sobre todo tres a la vez. Una pareja joven se mudó a Villa Jazmín y… — la mujer se inclinó y bajó su tono de voz, dispuesta a contar un secreto. — La esposa de un gobernador estadounidense y su hijo se mudaron a Villa Paraísos hace unos años... El niño se llama Warlock, dicen que las escuelas de Inglaterra son mejores que las de Estados Unidos, pero parece que se van a volver a ir pronto, es una pena... —

Crowley y Azirafel se miraron entre sí, quizás Tadfield no iba a ser tan pacífico cómo ellos lo planearon.

Adán puso los ojos en blanco, si su madre seguía chismoseando se iba a hacer de noche y él tendría que volver a su casa sin haber sacado a pasear a Perro.

— Ma, ¿me puedo ir a jugar con Perro? — Finalmente preguntó Adán.

— Esta bien, cariño — le respondió la mujer, feliz de poder tener una conversación con lo que ella creía que eran hombres modernos… Tenían que serlo.

— Un gusto conocerte, Adán — dijo Azirafel, inclinándose para estar a la altura del niño.

Adán les sonrió a ambos y se retiró con su pequeño perro negro rápido como rayo.

—Oh, deberían conocer a Dorothy, nuestra otra vecina, ella es…— Comenzó a hablar la mujer.

— Oh, conocemos a Dorothy — la interrumpió Crowley.

— Adorable mujer, ella nos convenció de comprar la casa…— Añadió Zira.

Hacía un día estupendo. Como todos los anteriores.

Y aunque, según el pronóstico, la noche se presentaba oscura y un poco tormentosa, eso ya no les preocupaba en lo absoluto.

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