Actions

Work Header

Una batalla por un corazón

Summary:

En el final de la segunda temporada, Victor va a casa de Benji. Pero un terrible accidente sucede después...

Notes:

Esta historia ha sido propuesta por Angel2912. Estoy trabajando en otra de más largo recorrido.

Chapter Text

Capítulo 1:

Piqué a la puerta con toda la ilusión del mundo. Benji estaba preparado para volver conmigo, o como mínimo para hablar las cosas. Por eso había venido a la boda del padre de Mia. Sin embargo, me vio con Rahim. Quizá eso sea el punto y final de nuestra relación. Por eso vengo, para aclararlo todo.

Yo quiero volver con Benji, por eso he venido hasta su casa, a pesar de que Rahim me está esperando en la suya. Rahim es sólo una puerta abierta, una novedad. Si cierro los ojos, veo mi futuro con Benji, a pesar de todos los inconvenientes que hemos tenido hasta ahora. Lo dije delante de Derek y lo diré delante de quién sea: Benji es el mejor. Que haya tenido un desliz con Rahim no implica que ahora vaya a ir con él.

Por un minuto dudé de ir con Rahim. Me besó y yo me dejé hacer. No besa tan bien como Benji. No siento lo mismo, no son como dos aviones de reacción volando sobre mi cabeza. A Rahim le veo como a un amigo. Quiero ayudarle a sentirse bien siendo gay, tal y como Simon hizo conmigo. Pero no he guardado las distancias, y supongo que le he confundido. Rahim no puede estar enamorado de mí, no tendría ningún sentido.

Sin embargo, yo quiero a Benji. O al menos, eso creo. Me he decidido, he venido corriendo ya que no podía perder ni un minuto esperando un taxi. Quiero solucionar las cosas con él ya, inmediatamente. No sé qué decirle.

“Hola.” Sonrío mientras abre la puerta.

Benji ha estado llorando, está claro que lo que ha pasado hace un rato no le ha sentado bien. Me dice fríamente: “Hola.”

“¿Podemos hablar?” Digo sin perder la sonrisa, pero a la vez, me siento preocupado.

“¿Qué quieres decirme?” me pregunta, sin dejarme entrar en su casa.

“Lo que ha pasado… lo siento. Para mí Rahim es solo un amigo.” Dije, alargando su mano hacia donde estaba él.

Benji suspiró y se puso una mano en su cara, mientras seguía apoyado en la puerta: “No es verdad. He visto como le mirabas. Victor, sientes algo por él, y me he sentido muy estúpido viendo eso.”

“No sé, yo no lo veo así, Benji. Lo siento, en serio. No quería que pasara eso.” Dije, ya bastante triste.

“¿Me vas a decir que no se te ha declarado? Por favor, no me mientas.” Y bajó la vista, en el fondo, creí que sabía la respuesta.

“Sí. Me besó después de que te marcharas. Benji, en serio, no buscaba que pasara eso. Quiero arreglar las cosas contigo. Yo te quiero, Benji.” Dije, al borde del llanto.

Benji empezó a llorar: “Victor, por favor, necesito pensar.”

“Pero Benji…” y di un paso hacia adelante, a lo que él retrocedió.

“Victor, por favor, márchate.”

Suspiré y pasé la manga de mi chaqueta por los ojos para secarme las lágrimas.

“Te quiero Benji, quiero luchar por lo nuestro. Solo te quiero a ti. Por favor…”

“Victor, necesito pensar. Nos han pasado muchas cosas últimamente. ¿Puedo tomarme unos días?”

“Benji, por favor…” y avancé tanto como para estar con mis manos en su pecho. Iba a besarle, pero con su mirada me aconsejó que sería mejor que no lo hiciera.

“Victor, no hagas un espectáculo. No quiero que se enteren mis padres. Por favor, márchate. El lunes en el instituto hablaremos.”

“Dime algo ahora, por favor…” le dije en tono de súplica.

“Victor, te quiero, pero nos han pasado tantas cosas…”

Benji miró hacia adentro de su casa. Quería comprobar que sus padres no estaban oyendo, o que nos fueran a interrumpir. Lo último que quería Benji era un escándalo en su casa, tener que explicar a sus padres que habíamos roto la relación.

“Benji, por favor, no me dejes. Estos días han sido una tortura. No puedo vivir sin ti…” y di varios pasos hacia atrás, para dejarle sitio y de paso, tranquilizarle.

Benji se acercó hacia mí, volvieron a estar tan cerca como hace unos instantes, quizás ahora más cerca que antes. Elevó su cara hacia la mía y me besó la mejilla.

“Por favor, vete. Cuando tenga las cosas claras te llamaré. Pero esta noche ha sido muy intensa. Ahora no puedo pensar.” Y me agarró la mano, acariciándomela.

“Está bien. Buenas noches Benji. Descansa. Lo siento por todo el daño que te he hecho. No sabes cuánto me arrepiento.”

“Victor…” y con su mano me acarició el pelo. Luego su otro brazo me rodeó, fundiéndonos en un abrazo.

“Nunca he estado a la altura de las circunstancias. Te he fallado, lo siento…” dije entre sollozos.

Benji apretó su abrazo aún más. “No pienses en el pasado. Tenemos que pensar en el presente, y en el futuro.”

Pasado un largo rato, Benji aflojó sus brazos y yo los míos en respuesta.

“Será mejor que me vaya.” Dije, cabizbajo.

“Sí…” dijo en tono muy bajo Benji.

Me di la vuelta y empecé a caminar. Benji no cerraba la puerta de su casa, supuse que continuaba en el umbral, observándome. No valía la pena girarme y continuar con la escena. Benji lo había dejado claro, necesitaba pensar, no iba a tomar la decisión hoy. Y en el fondo, le entiendo. Seguir juntos después de todo lo que nos ha pasado, como mínimo, te hace tener dudas. Benji no ha tenido una vida nada fácil, y si yo lo único que le puedo aportar son más problemas… ¡Mierda! Lo he hecho todo mal. Y en eso sólo yo tengo la culpa.

Salir del armario es algo para nada fácil. Y todo ese proceso lo he llevado con Benji. Él me ha acompañado, en primera línea de frente, socorriéndome cuando la vida me daba los golpes. Benji no se merecía eso. Siempre he pensado que se merece todo lo mejor y, sin embargo, yo sólo le he traído más problemas. También es cierto que me ha ocultado cosas, pero creo que yo en su lugar también lo habría hecho. Y que Rahim se metiera entre nosotros, que me propusiera un camino fácil cuando el camino se me había hecho más difícil, solo ha hecho que complicarlo todo. Debo tomar una decisión en cuánto a Rahim. Lo antes posible y lo más radical posible. Quiero demostrarle a Benji que sólo quiero estar con él. Debo hacerlo si quiero continuar mi relación.

Benji es increíblemente inseguro. De eso me he dado cuenta ahora. Cuando me enamoré de él lo veía como un chico perfecto, sin defectos, el cual tenía una relación con alguien pésimo. Sin embargo, al conocerle más profundamente y ver como convivíamos con el conflicto, me di cuenta de sus defectos. Y no me estoy refiriendo a su alcoholismo. Benji es tremendamente impulsivo, pero yo también lo soy.

No sé que estoy pensando. Sin darme cuenta, ya he dado bastantes pasos desde la casa de Benji. Me giro y apenas la distingo en la lejanía. Debería volver a casa, pero antes debo relajarme. Aún estoy llorando, y si mi madre me ve así, me tocará explicarle. No tengo ganas de hablar de este tema. Por eso no le he contado apenas nada a Simon. Lo puedo solucionar yo solo, o al menos, eso creo. Decidirme por Benji fue relativamente fácil, como un abrir y cerrar de ojos. Pero hacer que vuelva a creer en mí y reconstruir nuestra relación, eso será difícil, y no puedo compartir mis impresiones con nadie. Este es mi nuevo objetivo, y lo voy a conseguir yo sólo.

Llego al final de la calle de Benji. Tengo que cruzar la avenida y luego recorrer varias calles más hacia mi casa. Apenas 10 o quizás 15 minutos caminando. Espero en la acera a que el semáforo se ponga en verde para los peatones. La avenida está en la penumbra, se ve que el ayuntamiento no ha invertido suficiente dinero en la iluminación. Me impaciento, quiero llegar a casa. El semáforo se pone en verde, por fin puedo volver a caminar y cruzar la calzada.

Doy los primeros pasos cruzando un carril, y luego el otro que también va en el mismo sentido. Me quedan dos, los otros dos que van en el sentido opuesto. Estoy justo en medio del tercer carril cuando unos faros me enfocan por el lado derecho. Giro la cabeza. Esos focos se acercan a mí a gran velocidad. Oigo el ruido de frenos a máxima potencia, pero los faros se acercan rápidamente hacia mí. Me quedo petrificado, no sé hacia donde moverme. Y noto un empujón, volviéndose todo a mi alrededor de oscuridad.