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Me dejaste ahogarme (Volkacio +18)

Summary:

Donde Horacio cita a Volkov en una discoteca para... ¿hablar?

Notes:

(See the end of the work for notes.)

Chapter 1: Me dejaste ahogarme (Volkacio +18) Ending 1.

Chapter Text

POV Volkov

Siguiendo el GPS, conduzco hasta el sitio en el que me ha citado Horacio. Al bajarme del coche miro la fachada del edificio y llego a la conclusión de que es una discoteca.

Después de observar un rato la puerta y de prepararme mentalmente, decido entrar. Nada más hacerlo un intenso olor a alcohol, tabaco y marihuana mezclados inunda mis fosas nasales.

Avanzo entre la gente restregandose los unos unos contra los otros mientras busco a H con la mirada. Consigo verlo en la barra, hablando (ligando) con el camarero.

Sigo caminando hacia ellos, pero esta vez más lento. Observo como el camarero está inclinado ligeramente hacia Horacio, mirándole con una sonrisa que hace que un calor extraño crezca en mi pecho.

Llego hasta Horacio y, apoyándome en la barra, le rodeo la cintura con el brazo mientras miro fijamente al chico con el que él estaba hablando.

H se sorprende y se gira hacia mi.—Volkov, me has asustado—. Una sonrisa se forma en su cara mientras me habla.

—Perdón, es que te he visto muy interesado en la conversación y no queria interrumpir—. Mantengo mi mirada en el camarero, que baja la vista hasta mi mano, que se encuentra en la cinturade Horacio.—Un vodka para mi. ¿Tu que quieres H?

—Un Blue tropic.

Quitándosele la sonrisa que tenía mientras hablaba con Horacio, vuelve al trabajo y nos pone las bebidas que hemos pedido.

—¿Quién era ese?—. Le pregunto a Horacio después de darle un trago al vaso de vodka.

—No lo sé, me empezó a hablar mientras te estaba esperando—. Me dice mientras se encoje de hombros. Le recorro el cuerpo con la mirada. Lleva una camiseta ligeramente transparentes con la que puedes ver sus trabajados pectorales y sus abdominales.

>> Diferentes escenas se crean en mi mente, donde los protagonistas son Horacio y esa camiseta. Sigo mi recorrido y llego a sus piernas. Unos pantalones ajustados de charol adornan sus piernas. Ahora mi imaginación se centra en esos pantalones y en su-

Antes de que me de tiempo a pensar en algo más siento un mano en mi barbilla que hace alce la cabeza.

—Mis ojos están aquí arriba—. Se muerde el labio y ladea la cabeza mientras me lo dice.

Le miro a los ojos sonriendo ligeramente. —Sí, se me habia olvidado.

Saco mi mano de su cintura y me acabo el vodka de un trago. Veo que Horacio hace lo mismo con el Blue tropic.

Dejamos los vasos en la barra y al momento H me coge de la mano.

—Vamos a bailar.

Dejo que me guie hasta el centro de la pista de baile. Horacio empieza a bailar recorriendo su cuerpo con sus manos a la vez que me mira fijamente. Mantengo mi vista en él hasta que no puedo contenerme y le agarro por la cintura atrayendolo hacia mi. Pone sus brazos alrededor de mi cuello y su cara se acerca peligrosamente a la mía. Mueve su pelvis contra la mía, provocándome.

Lo acerco más a mi y bajo ligeramente una de mis manos hasta que queda justo encima de su culo.

Horacio ahora se da la vuelta, poniendo su espalda contra mi pecho, y echa la cabeza hacia atrás, apoyándola en mi hombro. Noto como inspira, oliendo la colonia que me he echado minutos antes de salir de mi casa. Mi mano derecha sube hacia su pecho, mientras que la izquierda busca el borde de la camiseta para poder tocar directamente la piel del vientre de H.

Siento el culo de Horacio moverse contra mi de una forma lenta, siguiendo el ritmo de la música. Tengo que hacer uso de toda mi furza de voluntad para mantener la compostura.

Me acerco hacia su oreja y hablo lo suficientemente alto para que me escuche.—Si sigues moviéndote así vamos a tener que tomarnos un descanso de 5 minutos en el baño—. Escucho a Horacio reírse ligeramente, y a continuación, mirarme desafiante mientras se pega más a mi.

Lo veo sonreir mientras reduce la velocidad de sus movimientos. Hundo la cara en su cuello, donde empiezo a dejar besos y algunas marcas.

—Has bebido antes de que yo llegase. Se te nota más suelto.

—Sí, es que el camarero ese tan mono me ha invitado a un par de chupitos.

Aprieto la mandíbula e intento identificar lo que siento en este momento. Celos.

Agarro del brazo a Horacio y lo giro, haciendo que quedemos frente a frente.

—Vamonos—. Digo mientras camino hacia la puerta arrastrando a H conmigo.

—¿Volkov?

—Sigue andando—. El tono de voz que utilizo hace que Horacio deje de resistirse.

Caminamos hacia mi coche y con un gesto le indico que suba. Hace lo que le digo, sentándose en el asiento del copiloto.

Arranco el coche y conduzco hacia mi casa. Cada vez que paramos en un semáforo en rojo veo de reojo a Horacio removerse en su asiento. Continúo el recorrido y finalmente llegamos al aparcamiento.

Nos bajamos del coche y caminamos hacia la puerta, Horacio agarrado de mi brazo, como una puta agarrada de su cliente.

Entramos a la portería del edificio y nos metemos en el ascensor. Éste empieza a moverse en silencio. Mientras subimos siento como la mano de H recorre mi espalda delicadamente.

El ascensor llega a la planta en la que vivo y se para. Bajamos del ascensor y caminamos sin prisa hacia la puerta de mi apartamento.

Saco la llave y abro la puerta, dejando entrar a Horacio primero. Paso por la puerta y la cierro, lo que provoca que lo único que nos ilumine sea la luz que entra por el ventanal.

Lo próximo que noto son unas manos empujandome contra la puerta y los labios de Horacio sobre los mios.

Sus dedos empiezan a desabrocharme la camisa sin cortar el beso.

Recorre mi cuello con su boca; besándo, mordiendo, lamiendo y, como no, dejando algunas marcas.

Sigue besando mi pecho y baja hacia mi abdomen poniéndose de rodillas. Mis ojos siguen cada uno de sus movimientos.

Noto sus manos abrazando mis muslos y su boca rozando la tela que lo separa de mi miembro, el cual esta creando un notorio abultamiento en el pantalón.

No puedo contenerme y suelto un ligero gemido, casi inaudible, mientras echo la cabeza hacia atrás cerrando los ojos.

—No te contengas, quiero escucharte—, lo dice de una manera que hace que tenga que aguantar la respiración unos segundos para recomponerme.—Recuerdas la palabra de seguridad, ¿verdad?

—Sí.

—Perfecto.

Vuelve a su trabajo y empieza a desabrocharme el cinturón y, por consecuencia, el pantalón. Cuando lo consigue lo baja y empieza a dejar besos húmedos por encima de mis calzoncillos.

Un escalofrío recorre mi espalda mientras él sigue jugando con mi erección.

Finalmente baja mi ropa interior y, sin dudar, se lleva mi pene a la boca. La saborea antes de empezar a moverse. Mi mano se mueve hacia la parte trasera de su cabeza para poder guiar sus movimientos.

Mete mi miembro entero en su boca, dejándome sentir el calor de su garganta. Lo agarro del pelo y tiro de él, sacando mi pene de su boca y corriendome en su cara. Le miro y veo como gotas de semen empiezan a gotear por su cuello.

H se pone de pie y se pasa la manga de la camiseta por la cara, limpiandose el semen.

Vuelve a besarme mientras tiro de su camiseta hacia arriba. Se la quita y la tira al suelo. Saca su cartera de uno de sus bolsillos y saca un par de condones. Se baja el pantalón y los calzoncillos y se pone uno de los condones.

Paso mis brazos por detras de su cuello y en un movimiento de Horacio, mis pies dejan de tocar el suelo. Ahora estan enrollados a la cintura de H. Sus manos en ambos de mis glúteos me levantan y posicionan su pene en mi entrada.

De una estocada entra en mi, lo que hace que suelte un gemido bastante alto.

Sigue moviéndose mientras nos besamos hasta que los dos nos corremos.

Sale de mi y, sin soltarme, camina hacia la habitación, donde me tumba suavemente en la cama.

Se quita ese condon y se pone el otro. Sin darme tiempo para recomponerme, vuelve a moverse, como si tuviese ansias de mi.

Horacio mantiene el ritmo de las embestidas. Mis manos agarran las sabanas y mis ojos comienzan a llorar de la excitación.

Siento una de sus manos separarse de mi cintura y buscar algo en un cajón de mi mesita de noche. Unos momentos después veo que saca una pistola y procede a poner el cañon de esta en contacto con mi sien. La velocidad de sus embestidas aumenta.

—Si te corres antes que yo, dispararé.

Mi cuerpo tiembla ligeramente de la excitación. Lo único que se escucha en la habitación son mis gemidos y su cuerpo chocando contra el mío.

Su pene golpea ese punto dentro de mi que hace que me estremezca de placer y tengo que buscar toda la fuerza de voluntad que me queda para no venirme.

Los movimientos de Horacio se vuelven acompasados, dándome a entender que está a punto de correrse.

Unos segundos después deja salir un gruñido y siento el condon dentro de mi abultarse. Sale de mi y se quita el condon, tirándolo por ahí. Vuelve a guardar la pistola en la mesita de noche.

—Buen chico, lo has hecho muy bien.

Besa mi frente y baja su cabeza. Mete dos de sus dedos en mi interior y busca ese punto con el que le gusta tanto jugar. Mientras tanto, con la otra mano, masajea mi miembro.

Su boca se acerca a uno de mis muslos y empieza a dejar chupetones ahí.

Sigue así hasta que llego a mi límite y me corro.

Gatea hasta mi y se tumba a mi lado en silencio. Ninguno de los dos dice nada, no hay necesidad de hacerlo.

*POV Horacio*

Al rato me levanto de la cama y busco por la casa mi ropa. Me visto y vuelvo a la habitación de Volkov a recoger el tabaco y otras cosas.

Volkov esta recostado contra el cabezal de la cama, impasible, mirando su móvil.

—Me voy ya—, hablo mirándole.

—¿Sabes dónde esta la salida?

—Sí—. Ni siquiera tiene la cortesía de acompañarme hasta la puerta.

Me doy la vuelta y comienzo a andar dándole la espalda.

—Te quiero—. De repente me congelo en el sitio y siento como el corazón me empieza a latir frenéticamente. Aguanto la respiración durante unos segundos al escuchar esas palabras que llevaba tanto tiempo esperando oir.

—¿En serio?—. Sigo de espaldas a él ya que no consigo sacar fuerzas de ningún lado para girarme y mirarle a la cara.

Tarda unos segundos en responder. Escucho como suelta una pequeña risa antes de hablar.

—Por supuesto que no—. Esta vez se ríe más fuerte.

—Pero yo sí que te quiero.

—¿Y?—. Su tono de voz es aburrido, casi como si se estuviese durmiendo con la conversación.

—Por favor, Volkov, déjame-

–Déjame en paz.

Siento como las manos me empiezan a temblar y un nudo se me forma en la garganta. Incapaz de hablar, simplemente camino hacia la salida, apresurando el paso para no romper a llorar antes de salir de su casa.

Al final, casi corriendo, salgo por la puerta y corro hacia el ascensor.

Entro y me recibe un gran espejo del cual no me habia percatado antes. Me observo en él y veo como lágrimas comienzan a recorrer mis mejillas. Me siento ridículo y humillado. Tengo la cresta despeinada y el maquillaje de los ojos corrido.

El peso de todos estos años acaba de caer sobre mi.

El ascensor llega a la planta baja y, cuando se abren las puertas, una pareja de ancianos aparece frente a mi. Me miran con disgusto. Salgo de ahí y escucho como empiezan a murmurar a mis espaldas.

Voy vagando por las calles de Los Santos como una alma en pena, hasta que llego a un puente donde casi no hay circulación de vehículos.

Me acerco al borde y me asomo hacia abajo. Quizá haya unos 15 metro de altura.

Las lágrimas siguen saliendo de mis ojos y no consigo pararlas.

Me acerco al borde y salto la vaya que me separa. Cierro los ojos, respirando el aire húmedo del rio. Lo unico que hace que no caiga al vacío son mis manos, que estan agarradas a la baranda.

Tanteo el pequeño bordillo en el que me sostengo de pie, el cual es más pequeño que mi pie.

Ahora soy más consciente que nunca de la presión que siento en el pecho. Ha estado ahí durante años, solo que ahora el agua que me rodea está empezando a entrar por mi nariz y mi boca inevitable, haciendo que me ahoge lentamente.

"—Déjame en paz."

Y eso fue lo que hice. Dejarlo en paz.

Notes:

Número de teléfono en caso de  necesitar ayuda (España): Teléfono de la Esperanza, 717 00 37 17

¡Hola! Primero que todo, no os preocupeis si no os ha gustado este final, seguramente en unos dias suba un final alternativo ya que estaba indecisa sobre cual elegir.

Es mi primera vez escribiendo este tipo de escena así que no se muy bien si está bien o no JSJSHWJD.

Also, si veis algún error ortográfico o de cualquier tipo, por favor, dejádmelo en los comentarios para poder solucionarlo!!