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Little Nightmares AU: Jugando con la realidad

Summary:

Reparar algo roto... ¿Que es lo que se nesecita para regresar a la vida a algo viejo y desgastado? Algo que no ha sido mas que solo dolor y sufrimiento.
Para ello pondre algo de mi propio ser.

(O un nuevo mundo de little nightmares donde todos son humanos)

Notes:

Holaaaaaaaaaa. Espero que esta pequeña introducción te guste, con ella doy hincapié a todo lo que me gustaría escribir en el futuro sobre este personaje y las historias que lo siguen. Si cualquiera lee esta nota me gustaría pedirle que me diga que le parece este prologo, o el primer capitulo que viene a continuación, no importa si me dice algo bueno o malo, pero saber que alguien a leído mi pequeño trabajo y tiene una opinión sobre este me da mucha ilusión.
¡Gracias por leer!

Chapter 1: ¿Por qué tenias que ser tu?

Notes:

(See the end of the chapter for notes.)

Chapter Text

Solo se podia ver la tenue luz desde una ventana sombria en la escuela. Las luces eran escasas y la escuela tenia colores palidos. La maestra seguia dictando pero sus palabras se esfumaban en el salon, mientras que todo se iba haciendo mas silencioso.

La maestra era una mujer severa y demandante, pero esto significaba en parte, un pequeño alivio para Mono. El chico se sentia mejor por tener un poco de paz al no tener que estar sumido en la incesante bulla de los corredores de su escuela, ni de tener que cuidar sus espaldas en los corredores.

Desde que todo se desgarró, simplemente no hubo paz; hubo tan poca que incluso los recuerdos de paz se habían esfumado. Y cada vez que el chico trataba de invocarlos, lo único que recordaba era la tragedia, por eso odiaba estar solo consigo mismo. Aun así, ese momento frente a la ventana, por alguna razón, lo hizo sentir alivio. Es como si una brisa suave y cálida hubiera caído sobre el mundo. Esa brisa lo hizo olvidar de todo, le hizo soltar sus solitarias cadenas por un momento, sintiendo verdadera tranquilidad por unos segundos de una forma inundante y satisfactoria.

Todos esos sentimientos lo llenaron en un extasis sin freno tan alto que….

*Ding**Ding*

Sonaron las campanas y esos sentimientos se esfumaron con rapidez. Los niños salieron de clase como una gigante masa de carne cayendo. El chico siguió bajando hasta el comedor, donde se sentó junto a unos niños burlones que estaban en la mesa jugueteando y haciendo bromas pesadas. Ninguno de estos chicos le tenía respeto a Mono, pero por lo menos, tratando de mezclarse entre ellos, iban a dejarlo un poco en paz, y no estaría solo.

“Ahí esta el chico bolsa de papel” Hablo un maton tratando de molestarlo

“¿No traes esa cosa para tapar tu deforme cara? Por que no nos haces un favor y te la vuelves a poner” Dijo una chica que estaba detrás

Todos eran realmente molestos e hirientes, y aunque a Mono dejaron de molestarle sus burlas hace tiempo, cada vez empezaban a cansarlo mas. Aquella brisa lo hizo sentir bien solo para volver a ser escupido en la cara como un tonto, y eso lo hizo sentir furia.

Porque nada dura para siempre, ni la tristeza, ni la felicidad, ni el valor

Ni el miedo

Y entonces el brutal golpe hizo sangrar la nariz del abusón para que acto seguido este cayera al suelo

“¡IDIOTA!” Grito el muchacho para después levantarse en forma agresiva.

El chico parecía querer responderle el golpe a Mono, pero este se puso en posición para pelear, lo que asusto al abusón y lo hizo querer detener su idea de lanzarse sobre Mono.

Para ese momento los demás compañeros seguían viendo y riéndose, pero uno de ellos se levantó del comedor para acercarse a Mono.

“Tienes bastante valor ¿No?” Dijo tratando de bromear

“Claro que sí, y te romperé la cara a ti también si me vuelves a enfadar” Respondió Mono

El abusador sonrió perversamente, y en un tono de voz oscuro y burlón dijo “¡Chicos! Parece que Mono quiere resolver unos asuntos ¡Sujétenlo!”

Una niña y un niño de cabello negro agarraron a Mono de sus brazos con fuerza.

“¡Suéltenme!”

“Tu querías arreglar el asunto ¿no? Entonces arreglémoslo” Dijo el niño para después golpear a Mono en el estómago, tan fuerte que el chico se quedó sin aire

Después, lo golpeo en la cara, para que su nariz empezara a sangrar, y volvió a hacerlo varias veces en la cara, el estómago y la entrepierna, dejando al niño adolorido y gritando por ayuda

Pero nadie vino

Los chicos caminaban por los pasillos llevando a Mono atrapado y sangrando, siempre viendo si la profesora estaba cerca, hasta que llegaron a una estrecha puerta. Mono estaba tan golpeado que apenas alcanzaba a ver, pero cuando se dio cuenta fue como si sus fuerzas se recobraran, porque salto y trato de escapar gritando y sollozando.

“¡No, no, no! ¡No ahí por favor!”

Las risas solo se hacían más fuertes

El chico cayó en la pequeña habitación y la puerta se cerró con fuerza. Mono golpeó y golpeó, suplicando que abrieran, pero las risas solo se oían más y más lejos, dejándolo solo y en silencio. El chico se sentó en la pequeña silla de la habitación, pero como este no le alcanzaba de cuerpo completo, subió los pies a la silla y se agarró las manos mientras esperaba en silencio.

Solo y patético

Solo y patético….

Solo y patético, solo y patético, SOLO Y PATETICO, SOLO Y PATETICO, SOLO Y PATETICO, SOLO Y PATETICO, SOLO Y PATETICO, SOLO Y PATETICO, SOLO Y PATETICO, SOLO Y PATETICO, SOLO Y PATETICO, SOLO Y PATETICO, SOLO Y PATETICO, SOLO Y PATETICO, SOLO Y PATETICO, SOLO Y PATETICO, SOLO Y PATETICO, SOLO Y PATETICO, SOLO Y PATETICO, SOLO Y PATETICO, SOLO Y PATETICO, SOLO Y PATETICO, SOLO Y PATETICO, S̷̴̢ͯ̒̎̆ͯ̎͗͂͘͠҉̵̠̙̼̞̦̟̠͢ͅǪ̷̢̧ͪͭ̿̎ͫ͐͐̌͟͞҉̭̮̹̲̭̬͉͇́L̷̢̧̛ͮ̈͗͋ͪͤ͊̍́҉̨͇̘͔̗͍̖̻̙͟Ǫ̴̸̛̠̩͎̥͍̤̘ͤ̑̽̓́̿ͤ̌́́͠͝ͅ ͣ̓̏̍̉̈̓̊͏̢̕̕͜͞͏͎̹̭̘̪̻̱̻̕Y̵̶̵̧̧̦̲̩͖̞̯̻̒̿ͨ̿͆͗͑ͮ͘͞͠ͅ ̵̶̵̻͍̻͙̯͓̣̬̈̊ͤ͊̉͂͐ͯ͟͝͠͠͞P̴̶̧̖̜̰̰̗̱͈͗͗̂͌ͨ͆̾̾́́͘͜͜ͅA̴̸̸̴̡̼̞̼̖̜̯̩͚̎͐̔̐̔̏ͬͮ͠͞͝T͑ͣͭ͗ͥ̇̓̊͜͏҉̵̴̻͖̟̤̫̹̪̞̀͘͢E̷̶̛͂ͬͨ̓ͤ̐͊ͩ́҉̧͢͏̥͉̬̰̞̻̬̝T̷̨̅̐́̊ͮ̌̏̚҉̵̧̛̛̲̼͉͖̞͙̤͜ͅI̷̧͕̳̝̜̥͈̬̲̔́̉ͫ̏̈ͬͫ́̀̕͘͜͠C̴̸̡̨̣̜͙̤͉̼͕͕͌̆̌͆̃ͪ̔̀́͘͠͡Ơ̷̴̸̡̇ͮ̂̊͒̆̔̌҉̧̨̪̞̝͓̥̤̭ͅ,̶̵̸̢̧͔͎͚̺̗̬̼͒̏̋̂̓̑ͤ̃̀͟͠ͅ ́́̔ͭͮͥͩ̾҉́͜͏̢̛͖̱̭̜̯̜̮͙͡͠S̴̢̧̄̎ͮͤ͗̾ͥ̚͢͠҉҉͔̱̠̯̠̯͖̩͘Ơ̸̵͙͎̰̮̳̠̘͈ͬͥ͌ͬͦͪ̈̋́͟͢͝͡L̵ͮ̾̐̓̾̃ͪ̽͘͘͢͝͏̡̢̘̹̻͈͙̜̻͖Ō̵ͨͣ̓ͤ̑̉̏҉̶̨̧͞͏̢̭̯̩̘̩̫̮̣ ̶̨̢̊̔́͐͌͒ͬͧ͡҉̷͇̫̠̳̫͍̪̫̀͞Ỹ̷̸̴̡̤̪͙͙̖̜̣̞͗̈́̓͂̈̑͗́̀͟͠ ̶̵̡̡̛̛̻̙̖̙͖̹̬͖͐͛̑̃͒ͯ͗ͬ́͠P̵̨̛̛̫̺̫͉̦̮̼̩̆ͯ̄ͥͤͣ̏̊͘͢͟͡Ą̴̧̛̱̼̦̗̘̙͈̽͐ͩͩ̿ͤͮ̏͘͟͡͝ͅT̀̑ͪ̓̄̑ͮ͂͏͏̵̨̧͖͉͚̯̻͓͓͍̕͜͡Ȩ̖̺̲̳̘͚̝ͪ̄ͪ̌ͪ̔̓͐́͟͟͡͠͠͠ͅT̃̓̑́̆͒̎̎͏͘͜͏̹͉̼̖̳̗̺̤̀͟͟͞I̵̧̨̧̭̝̳̯̙̣̯̳͗̿͋͒̈́̎̃ͨ́̕̕͠C̵̨̢͊̇̈͂ͬ̂ͥ̃́͡͏̶͏͈̬̠̞͔͔̻ͅO̸̶̸̷̡̧̺̖͍̥̲̣̯̼̿͌̽͛͗̑̓̓͞͡,̴̶̶̨̡̞̮̖͍̳͓̗̹̑̂̅̊̍ͨ̍̀͟͟͟ ̷̶̛̠̱͉̘̺͍͈̞͊̌̐ͭͭ̄͌ͥ́́͘͘̕S̴̵̢̯̤̗̤̠̪̤̜̃ͧͭ̆̒̃̅̾̀͜͝͡͠Ơ̷̢̠̯͎̣̘̜͕͔̒͆̔̌̔̄̄̔́͘̕͠͝L̈́̓̑̍ͮ̾ͮ̌̕͠҉͙̖̜̹͎̯̹̩͟͟͜͟͜Ö̧̢̧́͋̈́̄̋͐̃́̚̕̕͢҉͙̮̳̖͔̫̙͈ ̷̵̴̨͔̭͚̮̖͇̗͕̐͆̃͆̊̈́̑͊͟͢͞͝Y̡ͥ̃ͬͭ̉͒ͯ͛̀͘͜͟͏҉̴͖̫͚͈̗̤͎̰ ̴̴̴̢̢̧̼̱̲̬͕̜̪͙̈ͩͦ͒̄́̓ͯ͞͠P̵̢̹̬͉̩̞͙͖̟̏̑ͧ͐͐̈́̉̾̕͝͞͝͝͞A̴̓̎ͥ͛̆̀ͥ͌̀͢͞͏̸͇̙͇͎͇͖̺̙̕͡Ţ̶̢̛̪̥̫̱͍͕͍͉͆̍́͛̉͛̈́̔̕͜͟͞Ȩ̷̷̢̡̗̫̞͎͓̲̞̖͒͊̀ͫͩͮ͛ͫ́̕͢T̋ͯ͐ͪ͗̒̆̚͢͝͏͘͜҉̵̡̲͙̯̥̠̱͉̰Į̶̵̏ͥ̎̈̆ͪ̿͌͞҉̡͇̯͇̘̟͕͚̀͢ͅC̴̨̡̛͎̞̯̙͔̹̬̤ͬͮ̌̽͒̎ͧ̒́́͞͝O̵̷̢̢̟̟̮͍̗̬̺̫ͨͮ̈́͛͑ͤ̒̽̕͘͘͢,ͨ̀̏͗͂͂̔̍̀͠͏҉̡͏̶̤̱̪̟̣̝̞͠ͅ ̶̶̡̡̧̧̖̩̺̩̟͕͉̙̎̋͛̎ͣ̇͐́͘͜S̛ͯͭ̄̔͒̓ͮ͒͞҉̶̡̢̠͕̣̖̳̗̲͍̀͞O̴̵̷̧̬̣̱̤̤͉̙͈͆̍̈́͋̂̓̄ͦ͜͟͞͡L̷̨̛̛̯̭̟͇̭̣͕̠ͨ̍ͯͦ̐̃́̎́́́̕Oͧͦ̿̏ͣ̑̇ͤ͏̴̵̛̛̘̩͕͙̞͚̬̞̕͜͢ ̸̵̢̡̼̜̭̲̪̙̻͚ͣ̂ͮͬ͛ͪͪ͛͘͘͡͠Y̷̴̴̴̛̗̙̙̤̜̥̖̥̆͌̉͊ͥͤ̐̓́̀͘ ̧̢͂͂͒ͧ̆̐̏̍҉̶͏̢̟̩̫̱͕̥͍͔͘͞P̧̅̂ͭ͑̉ͫͤ̒̀̕̕͝͡҉̝̦̙̥̖̭͔̤͘Ä̵̡̨́̆ͬͩ͛͒ͭ̚͏͏̵̢̢̘͙͎̱̞̼̫̫T̴̢̨̛̫͓̳̟̟͖̜͙͑̍̉̎̉̋͒̀͘͟͝͡E̴̸ͧ̔ͭͭ͌̈́͐ͦ́̕̕͏̵̱̰̞̟̖̦̮̫͠T̵̶̨̛͉͎͍͖̞̙͎̙ͯͥͭ͂̒ͧͫͣ̀̀͢͜I̸̧̛̘̟̩͈̼̬̠͈͂ͯͪ̈̑ͭ̎̿̀̕͜͞͠C̶̡̢͚͓͍̬̬͕̤̹ͤͦ̔ͫ̉ͯ̂̓͘̕͢͡͠Ỡ̸̢̇͒ͣͮ̽̐̚̕͞҉̴̸̹̹̲̰̲͕͙ͅ.̂ͨ̔ͥ̈́ͤ̏̚͏̸̷̛̙̫͔̻͉̼͉͖̕͢͠͡

 

Su cabeza solo sabia dar vueltas, y eso era lo que se decía a sí mismo. Se decía que esas dos palabras eran lo único que lo definían, que esa era su realidad, y se sentía como que esa iba a ser siempre. Hacía que su corazón latiera, su pecho se intoxicara y su garganta se cerrara. Pensándolo, pensando en cómo él era solo un pedazo de basura, que así era como el viviría y así sería como moriría, llorando y jalando con fuerza los pelos de su cabeza, cada vez más fuerte para que su mente se callara.

“¡Cállate!¡Cállate!¡Cállate!” El gritaba, pero su cabeza solo continuaba

SOLO Y PATETICO, SOLO Y PATETICO, SOLO Y PATETICO, SOLO Y PATETICO, SOLO Y PATETICO, SOLO Y PATETICO, SOLO Y PATETICO, SOLO Y PATETICO

Dormir realmente fue una tarea difícil, sobre todo porque la maestra se demoró en darse cuenta de que el chico no estaba, y para cuando lo sacó de la habitación pequeña, muchas horas ya habían pasado. Las sábanas estaban frías y, para su suerte y también su mala suerte, el camarote en el que dormía Mono estaba vacío, por lo que su cuarto también lo estaba. Las cosas seguían iguales que en el cuarto de la silla, nada se sentía diferente, un cuarto pequeño sin nada más que la cama y un pequeño estante de ropa.

Por la mañana, Mono se despertó sin ganas de comer nada. No fue al comedor y no se sentó con nadie. Como todos los días, se puso su bolsa de papel y dio vueltas por los pasillos tratando de encontrar algo que le interesara, pero no encontró nada. Ese día era un fin de semana, nada bueno. La maestra no lo dejaba estar en su habitación, y los niños que solo iban a la escuela se habían ido, así que en eso llego la realización. En 5 minutos la profesora abriría la puerta al parque para que los niños huérfanos salieran, Mono se adelantó porque conocía un atajo, trepo la reja y se escapó de la escuela. Asumiendo que nadie lo iba a extrañar, el solo corrió y se escabullo en el bosque.

Corrió tanto que sus pies terminaron doliéndole, corrió por tanto tiempo, que ni siquiera sabía dónde estaba cuando paro.

Miró a cada esquina y cada una se veía idéntica, un montón de árboles y pasto verdes, que parecían teñirse de azul por la característica neblina pálida y clima lluvioso del lugar en el que estaba, así que solo siguió caminando. Pasado un tiempo el niño vio con asombro que la neblina había dejado de propagarse y la usual oscuridad que rodeaba los cielos había disminuido levemente. A pesar de que Mono no se había fijado debido al cansancio que sentía, la razón por la que la neblina se había disipado fue porque el chico estaba llegando a un terreno más alto, subiendo por una colina que se encontraba cerca. Ahí escucho un sonido extraño pero relajante a la vez, era una caja de música, una que lo llamaba instintivamente. Así que sus pies se movieron hacia el origen del sonido sin conocer el porqué, moviendo ramas y hojas para buscar, siendo llamado por algo que sentía bastante profundo dentro de sí, algo que sentía que necesitaba.

 

 

 

 

 

 

 

_________________________________________________________________________

Las calles eran frías y solitarias, la lluvia casi nunca paraba, y cada gota caía lentamente sobre su piel. Six estaba agotada como siempre, sus días pasaban como la corriente y no tenía ningún lugar donde refugiarse de aquel dolor. Solo sentía calma en el silencio de camino a casa, y sabiendo lo que le esperaba decidió desviarse y seguir caminando aunque la lluvia la empapara.

Se subió por una colina a las afueras de su ciudad, un pequeño refugio que tenía donde solo había una banca desgastada. Debajo de la banca Six tenía un tesoro bajo su resguardo, una caja de música apreciada con mucho cariño, cuya melodía le traía calma.

Para cuando llego a la banca la lluvia había acabado, por lo que pudo ver pequeños rayos de luz mientras se sentaba y respiraba aire fresco. Ella sabía que ahí no tendría sino un bienestar momentáneo que solo le traería más problemas, pero nada de eso pasaba por su mente, ella solo… se sentía segura. Viendo los rayos de la luz caer sobre la pálida ciudad, tocando su pequeña caja de música, sin nada más en lo que pensar.

Entonces fue cuando un sonido entre los árboles que la rodeaban empezó a hacerse más y más fuerte, asustando a la chica, la cual se escondió debajo de la banca. Ahí pudo ver que el invasor era un niño de su escuela, que llevaba una bolsa de papel en la cabeza con dos agujeros para ver, aquel chico ya había sido visto por Six muy poco, pero no había hablado nunca con él.

“¡Hola! ¿¡Hay alguien aquí!?” Exclamó el niño sin respuesta “Escuche algo por aquí” Dijo en voz baja

Six tuvo un impulso de salir lentamente de su escondite, pero para cuando lo hizo ya había captado la atención del muchacho, quien volteo a verla sin decir una sola palabra. Six empezó a caminar lentamente hacia él, hasta que en un momento el niño empezó a hablar.

“Supongo que tenía razón… realmente había alguien aquí, quizá… ¿Estas perdida?” El niño extendió su mano, pero no tuvo respuesta

Six estaba empezando a extender su mano también y a pronunciar una palabra, pero los nervios le ganaron, y antes de hacerlo salió corriendo, empujando a Mono por accidente y haciéndolo caer al suelo.

Extrañamente Mono no se sintió mal, ni tampoco pensó en si había asustado a la niña. El solo sintió curiosidad.

La chica había ido corriendo hacia abajo, pensando que su escondite ya no era seguro. Bajó por un camino más rápido que el que ella usaba normalmente, el camino que pasaba por la cabaña del cazador. Era peligroso ir por ahí ya que el cazador dejaba miles de trampas, pero no podía dejar que nadie supiera que la banca era el lugar donde desaparecía del mundo.

Mono seguía persiguiendo el rastro de la niña perdida y no le gustaban los lugares por los que iba. Estaban llenos de peligros y no sabía hacia dónde se dirigía.

Six había evadido muchas trampas en ese momento y estaba cerca de salir del bosque hasta que alguien la paro. Irónicamente, Six no había caído en ninguna de las trampas del cazador, pero se lo había encontrado justo enfrente.

El hombre robusto que llevaba una bolsa de paja en la cabeza derribó a Six con un simple empujón y luego la inmovilizó pisando su pecho con una gruesa bota. En ese momento, el cazador apuntó su escopeta hacia la niña, lo que la llevó a empezar a gritar y forcejear con todas sus fuerzas

“¡Suéltame! ¡Ayuda! ¡Alguien! ¡Por favor!” Gritaba Six mientras la escopeta sonaba lista.

Y de pronto suena sin previo aviso un peculiar grito.

Todo paro en un instante. Se sentía como si el tiempo se detuviera en esos segundos. Mono escuchaba a Six gritar por ayuda, lo cual lo llenaba de angustia y miedo, Mono miraba al cazador, tan imponente y terrorífico, todos los sonidos se detuvieron un momento, hasta que dentro de su cabeza, Mono escucho un fuerte pitido que se asemejaba a la estática de la TV, algo explosivo que corría por sus venas sin parar, y entonces pasó.

“¡HEY!” -Grito a todo pulmón Mono, sin saber lo que hacía y con su corazón latiendo a mil por hora

Esto distrajo al cazador, quien levantó su pie y fue derribado por Six. La niña salió corriendo a toda velocidad y Mono la siguió mientras ambos eran acechados por el cazador, que disparaba su escopeta sin descanso. Los dos pasaron por la casa del hombre, se escabulleron por un pantano, y corrieron en todas las direcciones del bosque sin saber cómo deshacerse de él. Entonces vieron una caseta donde entraron para esconderse, cerraron la puerta y esperaron en silencio a que el cazador se fuera. Mono le hacía señas a Six y esta se dio cuenta de que el chico quería ayudarla y no solo escapar. Los dos se fijaron en que la caseta tenía otra arma cargada, y la tomaron por si ocurría el peor de los casos.

El cazador parecía acercarse más y más a la caseta hasta que desde un pequeño agujero Mono lo observó en frente. El hombre empezó a golpear la puerta y ambos chicos apuntaron hacia ella esperando a que la abriera. Los golpes se oían más y más profundos cuando la puerta se empezó a partir, los dos niños sentían terror cada vez que golpeaba y esperaban al momento preciso para disparar, se entumecieron mientras las moscas del cazador se oían y cada vez el piso chirriaba más, ninguno de los dos quería disparar pero no tenían opción.

Era matar

O morir

Una corriente explosiva sonó con fuerza, y los niños casi dispararon por el susto que esto les causó, pero después de eso extrañamente los golpes pararon y ambos niños quedaron paralizados. El cazador había desaparecido totalmente del lugar y ninguno supo que le había pasado, cuando los dos se dignaron a salir no había quedado ningún rastro del hombre, no más que su escopeta en el piso, cuya boca de metal estaba doblada y un montón de balas regadas en el suelo. Al principio los dos pensaron que era una trampa, pero pasado un tiempo supieron que el cazador simplemente se había esfumado.

“Eso estuvo bastante cerca” Dijo Six hablándole por primera vez a Mono

El chico se lanzó al suelo y respondió con alivio “Demasiado cerca”

“Oye niño”

Mono volteo la mirada hacia Six

“Gracias”

El gesto que Six le había hecho a Mono lo sorprendió

“Te tire al suelo y aun así me seguiste”

“Parecías perdida así que…”

“Y cuando el cazador me tenía atrapada, tu no dudaste en gritarle a pesar de que tenía un arma”

“S-si yo…”

“¿Tu nombre es Mono verdad? Yo me llamo Six” Dijo la chica dándole la mano a Mono para que se levantara

El niño mostro una cara de impresión “Si… ¿Cómo lo sabes?”

“Bueno creo que te vi en mi escuela hace tiempo, siempre llevas esa cosa en tu cabeza.”

“Así que vamos al mismo lugar verdad…”

“Si, eso parece”

“¿Qué crees que pasó con él?” Preguntó Mono observando la escopeta

“No lo sé, puede ser que un animal atacara y como daño su arma, no tuvo otra opción que correr”

“¿Pero qué animal podría hacer eso? Y si realmente un animal le hizo eso… creo que deberíamos salir de aquí”

“Buena idea, sígueme”

El viento soplaba fuerte y ambos niños estaban cansados. La oscuridad iba en aumento cuando llegaron a la ciudad, pero entonces se dieron cuenta que ninguno de los dos tenía rumbo. Ambos estaban extrañamente callados, pero una que otra palabra surgía entre el camino, todo fue silencio hasta que de pronto el estómago de Six rugió.

Ella estaba hambrienta

Fue un rugido bastante alto lo que llevo inevitablemente a Mono a hacer una cara de confusión, sin embargo, este respondió rápidamente al ver que Six trataba de ignorarlo, pero su estómago claramente le dolía.

“¿Estas bien?”

“Si… solo estoy con un poco de hambre”

No parecía solo un poco

El estómago de Six volvió a rugir y está puso cara de dolor, así que se sentaron un rato en una banca para descansar.

“Bueno… hay un restaurante cerca, si nos apuramos podremos llegar”

“Heh, no lo creo. No tengo nada de dinero y además el hombre del restaurante de aquí me conoce y… no creo que me quiera cerca”

“¿Enserio? ¿Por qué?”

“Solo digamos que no es la primera vez que no tengo nada para comer”

“Oh, okey”

Six se sorprendió de que el chico reaccionara con tanta tranquilidad

Mono por su parte si tenía dinero, algo que encontró de la maestra cuando ella estaba distraída, y se lo llevo consigo ya que no era muy difícil de cargar y probablemente lo necesitaría, era algo que consiguió por suerte y probablemente no se repetiría aquella oportunidad, pero aun así, en ese punto ya no le importaba realmente.

Ambos caminaron hasta el restaurante, ignorando el hecho de que dos niños como ellos no deberían estar afuera a esas horas

“No deberías haber hecho eso”

“¿Qué cosa?”

“Todo, seguirme después de que te empujara, gritarle al cazador a pesar de que tenía una maldita escopeta, incluso vas a pagar mi comida, estas siendo muy amable.”

“No entiendo cuál es el problema”

“Es solo que… ¿Por qué?”

“No hay una razón. Quiero decir, no podía quedarme solo a mirar cuando observe lo que pasaba con el cazador.”

Six volteo y siguió poniendo una cara de confusión, ella no lo entendía del todo, pero en cierta forma se sentía conforme.

Ambos entraron por la puerta principal del local, era un lugar pequeño cercano a la escuela y con una iluminación cálida. Cuando llegaron se sentaron en un lugar cerca al mostrador ya que el restaurante estaba vacío, y esperaron a que los atendieran. El hombre que salió de la cocina a atenderlos no era el mismo que Six conocía, el que ella recordaba era un poco bajito, delgado, calvo y con un pequeño bigote que le quedaba bastante mal. En contraste el hombre que los atendió era uno de cabello castaño un poco largo, con una barba y bigote bastante difíciles de notar, era un poco robusto, el sombrero que llevaba le parecía familiar a Six y además tenía una cicatriz bastante fea en el ojo izquierdo. Esto le pareció raro a Six, aun así ella lo ignoró ya que aquel hombre parecía ser con creces, el adulto que mejor los había tratado en todas sus vidas.

“Con que puedo ayudarlos, mis queridos niños”

“Um… ah… ¿No tienes un menú o algo así?”

Entonces el hombre respondió con una sonrisa “Oh por supuesto, pero hoy es un día especial, no hay menú ya que no hay comida que hoy no podamos preparar, es decir que hoy me pueden pedir lo que ustedes quieran, no importa lo que sea.”

Mono no había estado en muchos restaurantes, por lo que, aunque lo confundió un poco la propuesta, no se impresionó mucho, pero por su parte Six se le había hecho bastante…. dudoso

La niña pensaba que el hombre había sido alertado por el otro dueño de alguna forma y quería jugarles una broma, y ya estaba demasiado cansada y de mal humor para eso, por lo que le iba seguir el juego al hombre para que no la molestara más “Bueno… yo quiero…. Una hamburguesa, dos langostas, un filete de carne, 4 malteadas y un gran pastel decorado con flores y glaseado de color amarillo. Supongo que no habrá problema, ya que ‘nos puede dar lo que le pidamos’ ¿verdad?” Exclamo la chica en un tono de burla.

El hombre se rio en burla y respondió “Así es señorita, ¿Hay algo que desee el caballero?”

“Hey, hey, hey, te dije que tenía dinero, pero no como para alimentar a una familia”

Six se avergonzó un poco para después mostrarle una cara de molestia al hombre.

“No se preocupe señor, no va a tener que pagar nada.”

“¡¿Enserio?!”

Six pensaba cada vez más que el hombre les quería hacer algo malo, el restaurante estaba vacío, y cada vez se hacía más oscura la noche, pero extrañamente las luces amarillas del lugar transmitían un calor reconfortante. Six se quería quedar un rato más, pero el hombre le daba una sensación de peligro, y ella sabía que no podía confiar.

“Si, es una cortesía de la casa, por lo que vuelvo a preguntar, ¿El caballero desea algo más?”

“Creo que con lo que ella dijo es suficiente para los dos entonces…”

“¿¿Por qué?!” Six interrumpió “Porque nos das todo esto gratis después de conocernos, creo que el dueño me sacaría si solo me viera cerca, y además es imposible que nos des todo eso, mucho menos a estas horas, ¡Tu estas mintiendo!”

El hombre siguió sonriendo y sin ninguna molestia respondido con calma. “No hay una razón señorita, solo quiero ayudar a dos niños cuyas sonrisas parecen apagadas.” El hombre volvió a reír en voz baja y sin razón para después alejarse lentamente. “En este momento voy a traer su comida, por favor quédense cómodos, no me voy a tardar.”

El misterioso hombre se retiró, y Six hizo un quejido, aunque no se movió el lugar y se tranquilizó.

“¿Todos los restaurantes son así? No puedo esperar a salir de nuevo.”

“Probablemente este es el primer restaurante del mundo en el que pasa algo así”

Mono no entendía del todo

“¿No lo sabías? No creo que nadie de por aquí de comida gratis, y mucho menos tanta comida…”

Parecía lógico para el chico, aquel hombre estaba siendo demasiado bueno….

“Eso explica porque le hablaste así”

“Si, creo que está mintiendo”

“Bueno, mi estomago también está rugiendo, y no conozco otro lugar.”

“Y probablemente no hay otro lugar abierto a estas horas.”

“Vale la pena intentar.”

“Sip, lo peor que podría hacer seria sacarnos ¿Verdad?”

Se quedaron ahí un rato tranquilos y hablaron

“¿Salir de nuevo? ¿No has ido a un restaurante antes?”

“No lo sé ¿la cafetería de la escuela cuenta?”

Six soltó una risa

“No, no lo hace”

“Esta es una de las pocas veces que salgo de la escuela”

“Entonces…. ¿Eres un huérfano?”

Mono solo movió la cabeza con un poco de desanimo para afirmar lo que dijo Six.

“¿Escapaste de ese lugar? Tienes que decirme como lo hiciste, lo he intentado miles de veces, pero la maestra siempre me encuentra, es como si pudiera estirar su estúpido cuello de anciana por toda la escuela.” dijo Six

Mono se rio un poco.

“Y esa vena en su frente es tan grande que podría reventar.”

Ambos se rieron en ese momento

El chico se quitó la bolsa de papel, al mirarlo Six no lo vio del todo feliz, pero su expresión mostraba que se sentía un poco mejor.

Entonces fue cuando el hombre volvió de la cocina. No se había demorado mucho, pero al ver el gran buffet que traía, el agujero negro que tenían los niños en el estómago se abrió todavía más. La boca se les hizo agua mientras contemplaban la comida.

Six solo podía poner una cara de maravilla ya que realmente no se lo esperaba, por lo que al caer el primer plato con un filete sobre la mesa lo devoro rápidamente, mientras tomaba pedazos de pastel con sus manos, y bebía la malteada. Mono por su parte se quedó viendo la langosta de forma extraña mientras le daba mordiscos a la hamburguesa, hasta que el hombre muy amablemente la partió y la corto para él.

Cuando habían quedado llenos, solo quedaba una malteada y la mitad de otra, una langosta y un pastel totalmente destrozado. Los niños no podían comer más, estaban totalmente llenos y sus estómagos estaban por reventar. Mientras ellos digerían la comida, el hombre recogió todo, incluyendo los platos. Mientras tomaba los platos, Six pudo ver una marca en la mano del hombre que reconoció, y entonces entendió por qué su sombrero le resultaba familiar. La chica sintió un escalofrío mientras el hombre recogía los platos pero ella se limitó solo a esperar a que se fuera para hablar con Mono.

“Oye” Le susurro la chica mientras el hombre entraba a la puerta de la cocina

“¿Qué pasa?” Respondió en voz baja Mono al darse cuenta de que Six estaba preocupada

El sombrero y las botas del hombre eran familiares, además de una marca que Six vio en su mano cuando este le apuntaba en el bosque. Aquel hombre era el cazador, solo que sin su bolsa en la cabeza, además su ojo herido lo explicaba perfectamente ya que la bolsa que llevaba solo tenía un agujero para mirar, y estaba en el mismo lugar que el ojo bueno del hombre.

Cuando la chica explico esto a Mono ambos planearon salir en silencio, pero sus estómagos estaban muy llenos para correr, así que fueron despacio, hasta que el hombre extrañamente entro por la puerta de salida, asustándolos tanto que dieron un salto

“Me sorprendieron mis niños ¿Hay algo que pueda hacer por ustedes? ¿O acaso ya planean irse?”

Después de escuchar a Six, Mono no pudo decir nada. No tenía ninguna duda, aquel hombre tenía que ser el cazador. Era totalmente idéntico a él, en altura, anchura e incluso llevaba el mismo sombrero. Dios, ¿cómo no se había dado cuenta antes? Su voz había cambiado claro, pero, quizás simplemente estaba hablando de forma más relajada. Después de todo, lo único que habían oído del viejo hombre eran gruñidos y quejidos.

El chico estaba sudando, estaba a punto de empujar al hombre para que ambos pudieran echar a correr lo más rápido que pudieran, pero entonces Six habló.

“… ¡N-nosotros ya íbamos de s-salida!” Los nervios de Six se notaban, pero era lo suficientemente convincente

“Oh, iba hacer la propuesta de que se quedaran niños, después de todo este lugar tiene camas donde pueden dormir, y ya es demasiado tarde, es muy peligroso salir a estas horas”

¿Qué clase de propuesta era esa? Obviamente nadie aceptaría tal cosa, era un completo desconocido. El ambiente era bastante reconfortante, y ninguno de los niños tenía abrigo, pero después de saber la identidad del hombre, era claro que era una trampa. Mono seguía preguntándose como logró lo de la comida, pero no había tiempo para pensar eso, así que el continuo lo que había dicho Six.

“C-creo que nuestros padres deben e-estar preocupados ¡Si-si preocupados!¡No podemos llegar tarde! Así que…. ¡Debemos salir rápido!”

“Esa es la razón por la que insisto, sus padres deben estar preocupados claro, y yo también lo estoy, por eso podrán ir con ellos mañana y explicarles lo que sea que les haya pasado.”

Claro que sabía que les había pasado antes de entrar al restaurante, él era el que lo había pasado y ahora tenían que correr.

“Lo-lo siento ¡Pero aun así tenemos que salir!” Dijo Mono para empujar bruscamente al hombre después, agarrando la mano de Six y saliendo por la puerta a toda velocidad.

“¡Esperen! ¡Un segundo!” Para cuando el hombre había pronunciado estas palabras, ambos se habían ido.

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Los niños corrían otra vez, solo que ahora con el estómago lleno, por lo que no llegaron muy lejos, pero si lo suficiente como para perder de vista al cazador

“Eso fue… ah…ah…agotador”

“Siento que voy a vomitar...” Un grave sonido se escuchó en el estómago de Mono

“Oye tranquilo…” Six tomo aire. “El ya no nos puede alcanzar… así que toma un descanso, después te ayudare a llegar a la escuela”

“Ah… ¿Estas bien con eso?” Mono después soltó un quejido y se agarró la boca para evitar las nauseas

“¡No te muevas tanto!, Si lo haces va a ser peor, mejor sentémonos un rato…”

Six ayudó a Mono a sentarse en una banca que estaba cerca de ellos, al borde de la vía principal de la ciudad.

Ahí estaba la gigantesca torre posándose en todo el centro de la ciudad y al final de la calle. Su fría y distorsionada luz se veía con claridad en el cielo nocturno, y por mala suerte era lo único que se veía con total claridad, tocando los cielos y moldeándolos de forma terrorífica. Ni una sola estrella había sido vista por los dos niños en toda su vida, simplemente esa luz que solo mermaba en los escasos días soleados que tenían al año, dándole su característico renombre a la ciudad y dándole un sentimiento oscuro a todos los niños que la veían.

Justo como una pesadilla

Mono solo quería alejar su visión de la torre

Por lo que al recuperarse le pidió a Six que volvieran a caminar, y esta no se tardó en salir de la banca

“¡¿Vas a volver sola?!” Exclamo el chico con preocupación.

“Shhhh, has silencio, ya es muy de noche y nos podrían escuchar” respondió la chica susurrando.

“Por eso mismo es que no quiero que te vayas sola, dijiste que tu casa estaba en el puerto y eso es demasiado lejos, el cazador podría estar buscándonos y quien sabe que otro adulto también merodea a estas horas.” Habló Mono susurrando también.

“Lo sé, pero estas cansado y probablemente cuello largo te va a matar si te ve de nuevo, la escuela está más cerca así que te voy a acompañar y después me voy a casa rápido, no será un problema.”

El chico soltó un quejido por lo que dijo Six

“¡Oye! Te dije que bajaras la voz, además ya has hecho mucho por mí, déjame ayudarte por eso y te juro que tendré cuidado.”

Mono no estaba seguro, probablemente era media noche y casi no se veía nada a esas horas, pero después de que Six insistiera un par de veces, este se dejó ayudar y ambos fueron a la escuela.

Pasaron por la entrada secreta de Mono, siguieron lenta y silenciosamente por los corredores escabulléndose entre los salones y abriendo todas las puertas para encontrar el camino, hasta que llegaron a los dormitorios, donde encontraron el cuarto de Mono.

“Está un poco vacío”

“No hay muchas cosas con las que llenarlo”

El silencio se prolongó durante unos momentos, ambos perdidos en sus propios pensamientos. “Supongo que… ya es el fin ¿verdad?” Dijo Mono

“Ya llegamos” dijo Six

Hubo más silencio

“Bueno…. Adiós, Mono”.

Él entro a la habitación y estaba a punto de despedirse, pero entonces sintió un impulso repentino, y agarro el brazo de la niña.

“Lo siento… Pero antes de que te vayas, tenía que hacerte una pregunta. Nos volveremos a ver ¿Verdad?”

Six mostro una cara de confusión

“Um… ¿Por supuesto? Quiero decir… Pensé que ya lo sabias”

“Y entonces… ¿Somos amigos?”

La vergüenza se apodero del niño, mientras que, por otro lado, Six puso su cara en blanco durante un segundo después de la pregunta.

“Si. Si lo somos”

Y el chico quedo felizmente maravillado hasta que unos sonidos en la parte de atrás interrumpieron su charla. Habían sido notados.

Six soltó la mano del chico y suspiró, hubiera querido decir más, pero tampoco tenía tiempo.

“Okey, tengo que irme, luego nos vemos Mono, entra rápido o te verán.”

La puerta del cuarto se arrimó lo suficiente y Six escuchó un susurro

“Ten cuidado, te veré pronto.”

Ella sonrió y después salió del lugar rápidamente.

La puerta se cerró y Mono saltó de felicidad. Se sentía realmente contento, pero eso no le duró mucho, ya que el cansancio pasaba factura y, además, podrían escucharlo. Así que se acostó, y durmió libre de pesadillas.

Buenas noches, es hora de desayunar

Al final no es como si tuviera mucho tiempo para dormir.

Notes:

Six y mono finalmente tomaron una mirada mas profunda al interior de ellos mismos, algo que los ata, algo que los une, y realmente ninguno de los dos quiere oponerse a ello, es algo natural.

Este capitulo fue el primer fic que he escrito y VAYA QUE ME TOMO TIEMPO, realmente tuve un conflicto organizando mis ideas y convenciéndome de sacar esto, incluso me reúse a hacerlo y lo olvide por completo para comenzar otro fic.

¡Estaba bastante equivocado!

Volví a leer el trabajo y me di cuenta de que era realmente asombroso, por lo que después de unos retoques decidí que lo publicaría ¡Este si es mi verdadero primer fic! Y disfrute el rehacerlo, añadí un par de referencias a eventos del juego, algunas muy obvias y otras no tanto. Una de las ultimas frases que coloque, la de "Buenas noches, es hora de desayunar" es un chiste interno que tengo con un amigo, el me reto a ponerla en la historia y darle algún sentido ¡Y lo logre! (O eso espero)

Una pequeña sugerencia: Durante la creación de la historia pase escuchando una canción en el segmento del restaurante, por lo que la pondré aquí para que cualquiera la pueda escuchar mientras lee esa parte, lo hago por que siento que la canción realmente encaja a la perfección con el ambiente de esa escena, el acogimiento cálido, la incertidumbre y la oscura noche.

Dinner with an Owl Official Soundtrack - 05 Eavesdrop in the dark

Sin mas que decir concluyo el capitulo, y desde lo mas profundo espero que lo hayan disfrutado tanto como yo.

¡Gracias por leer!

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