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Me gusta tu vice-capitán

Summary:

Kazutora sale de la correccional con una curiosidad enorme por conocer a Chifuyu Matsuno.
Cuando lo hace se da cuenta que ha conocido un ángel y necesita conquistar a ese ángel.

Notes:

Este es un regalo de intercambio para el grupo Kazufuyu pet shop. Espero te guste tu regalo y también espero no haberme desviado mucho de tu idea principal.

Work Text:

 

Kazutora se sintió curioso desde la primera vez que leyó aquel nombre en las cotidianas cartas de Baji. Fue extraño de repente leer una tras otra aventura de su mejor amigo acompañado de otro.

No iba a ser un mentiroso, al principio de sentía demasiado celoso, su mejor amigo estaba compartiendo grandes momentos con alguien que no era él, eso sin duda dolía y más por el hecho de que no podía hacer nada el respecto, estaba encerrado en una correccional y lo único que lo conectaba con el mundo allá afuera era Baji. Pero después de la cuarta carta con el nombre de Chifuyu escrito entre los párrafos, Kazutora pudo notar dos cosas; Chifuyu era un tipo demasiado paciente como para enseñarle algo de ortografía decente a Keisuke, y la segunda era que Chifuyu sonaba demasiado increíble, todas las historias que Baji contaba eran tan entretenidas que a veces dudaba de la veracidad de ellas. Sin duda necesitaba conocer a ese tal Chifuyu y pronto.

 

Fue una tarde de otoño en la por fin, fue liberado de esas rejas. Solo había dos personas esperándolo; su madre y Keisuke Baji.

De inmediato fue a los brazos de la mujer, siendo recibido con llantos y un golpe en la cabeza, además de una promesa de ya no meterse en problemas. Con Baji no fue tan distinto, un abrazo y un golpe en el brazo que seguramente dejaría un moretón.

 

—Bienvenido de vuelta al mundo —Le dice Keisuke con una sonrisa, mostrando esos colmillos tan característicos y un pulgar levantado.

 

Los amigos chocan los puños y se alegran de estar juntos de nuevo.

 

 

Entrada la noche, la Touman se reúne en celebración del regreso de su miembro fundador Kazutora Hanemiya, los chicos parecen haber ganado un campeonato mundial con tantos gritos y aplausos.

Kazutora es molestado por Mitsuya y Draken, ambos se burlan del chico por haber sido llevado de la correccional por una estupidez y que ya no pensara jamás en asaltar tiendas de conveniencia, mucho menos si iba a quedar estático después de decir manos arriba.

El bullying es detenido por Baji, quien interrumpe los dragones gemelos de su entretenimiento y toma a Kazutora del brazo, liberándolo de ese par. Baji solo le dice que lo siga, necesita presentarle a alguien muy importante. El corazón de Kazutora comienza a acelerarse, era el momento, por fin conocería a Chifuyu en persona. ¿Cómo sería físicamente?, Baji jamás le dio una descripción del chico, ¿sería alto, pelinegro, tendría lentes? Tal vez se estaba haciendo demasiadas expectativas en su mente y era un tipo calvo con un ceño fruncido y cara de mierda.

 

—Kazutora te presento a Matsuno Chifuyu, vice-capitán de mi división.

Hanemiya quedo embobado, Baji no le había presentado a una persona. Le había presentado un glorioso ser de los cielos que seguramente era un ángel, que Baji invoco y ahora hace pasar por un niño de secundaria. Maldito Baji él también quería manifestar cosas asi.

La persona en cuestión brillaba como el sol. Los ojos color verde lucían como piedras preciosas, el cabello corto solo rubio se revoloteaba por el aire nocturno y la pura sonrisa podía iluminar Tokyo sin problema. Son expectativas de habían quedado cortas, muy muy cortas.

 

—Es un gusto conocerlo Kazutora-san.

Kazutora había escuchado coros celestiales tocando las trompetas de su llegada al cielo. No, solo era la voz bonita del niño frente a él.

 

—Maldición, eres jodidamente lindo.

Mal ahí, tal vez Kazutora dijo eso en voz alta o ¿Por qué todos a su alrededor lo veían con esa cara? Poco tiempo después sintió un duro golpe en la nuca, cortesía de Keisuke.

 

—¿Qué mierda de saludo es ese? Asustas a mi vice-capitán, estúpido.

Una vez hecho eso, los demás parecieron dejar se sentirse entretenidos por la escena y volvieron a la suyo.

—L-lo siento Chifuyu, hable sin pensarlo, discúlpame si te incomode — Aunque solo dije la verdad, fue lo que pensó Kazutora, seguramente con un mini demonio regocijándose de hacer fechorías.

—No es problema Kazutora-san, es… es un halago escuchar algo así.

 

 

Hanemiya Kazutora tenía un problema, desde el día de la presentación no había tenido un tiempo a solas con el niño bonito. El rubio de la pasaba pegado como chicle a Keisuke, eso lo ponía celoso. No por Baji, en realidad él era el problema. Necesitaba quitarlo del camino, estaba interrumpiendo su próximo matrimonio.

 

—Keisuke, necesito que me dejas a solas con Chifuyu un rato.

—No. —Fue lo único que salio de los labios de Baji, quien se encontraba ojeando una revista en su cómoda cama.

—¿Eh, por qué no?

—Le das miedo, lo conociste y lo primero que le dijiste fue una tontería, ¿Qué imagen crees que tiene de ti? —Baji soltó una risita girando su dedo índice cerca de su oído, dando entender que a Hanemiya le faltaba tornillo. —No es normal que una persona le diga eso a otra en su primer momento de conocerse.

—Estas mintiendo. —Aseguro Kazutora con los ojos entrecerrados, examinando detenidamente las expresiones de Baji. 

—Tienes razón, Chifuyu no piensa que estás loco, solo le da vergüenza estar cerca de ti, dice que lo pones nervioso.

—¿Nervioso como ver a un ver un psicópata o nervioso como colegiala enamorada? —Pregunta Kazutora con una mano tomando su propio mentón, tratando de buscar una señal que le dé algo de esperanza con el bonito rubio.

—¿Te gusta mi vice-capitán?

—Si

 

Baji abre los ojos impresionado por la sinceridad de Kazutora, en serio pensó que tardaría más en obtener esa información.

 

—De acuerdo —Baji se levanta de su cama, se acerca a Kazutora y coloca su mano derecha en uno de los hombros del chico —. Voy a ser buen amigo y apoyarte en esto.

—No gracias. —Responde Kazutora con una sonrisa.

 

La expresión de Keisuke cambia de golpe, su sonrisa se deforma. Sin duda se sentía decepcionado por la respuesta tan cortante de Hanemiya.

 

—¿Eh? Pero… yo, quiero ayudarte. Además, lo conozco más que tú, ¿Qué mejor ayuda que la mía?

—Baji, no quiero ser grosero ni nada, pero no sabes nada del romance. Yo tampoco, pero al menos seria solo un idiota tratando de conquistar a un chico y no dos, sería más vergonzoso —Kazutora mantiene una expresión feliz, una enorme sonrisa adorna su rostro. —Pero como sé que no dejaras de molestarme aceptare tu propuesta.

 

En realidad, Kazutora ya tenía en sus planes pedirle a Baji un poco de ayuda, pero le divertía mucho ver la expresión de Keisuke.

 

—Entonces, se buen amigo y como primera cosa dime que es lo que le gusta al niño bonito.

 

La primera cosa fue sin duda gatos. Según Baji, Chifuyu Matsuno era fan de los gatos, amaba a todos los animales en realidad, pero los mininos eran su animal especial.

Así que una tarde Kazutora reservo dos lugares en una de las cafeterías temáticas, según el irían los tres; Chifuyu, Baji y él. Pero al final, extrañamente Keisuke cancelo de último momento.

 

Kazutora y Chifuyu se encontraban sentados en el piso, el rubio estaba rodeado de los animalitos, feliz por recibir tanto amor de los gatos.

—No sabía que te gustaran los gatos Kazutora-san, es bueno conocerte más.

—Los amo, todos los animales son hermosos. —Mentira, desde pequeño tuvo algunos problemillas con los animales, era difícil para el convivir con ellos, y varias veces termino con una mordida o un arañazo, pero eso no debía saberlo su próximo novio.

—Toma, este es un lindo, cárgalo por mí mientas voy por otro vasito de premios.

Hanemiya acepto el gato con una sonrisa, pero por dentro moría de nervios. Inmediatamente que Chifuyo se levantó, el bonito gato color café cambio su expresión tierna a una digna del exorcista, comenzó a gruñirle a Kazutora y parecía a punto de atacarlo.

 

—Gatito…

El rostro de Kazutora fue atacado por el gato, que parecía bastante molesto con el joven.

Lo que encontró Chifuyu a su regreso fue una escena peculiar, una de las empleadas estaba tratado de sacarle de encima al gato y Kazutora gritaba que lo ayudaran por piedad.

 

—Kazutora-san —El rubio fue corriendo al auxilio del mayor, aunque ya algo tarde, el rostro de Kazutora había sido llenado de arañazos.

 

El plan de enamorarlo en una cafetería rodeada de gatos había resultado un fracaso además de eso, Kazutora había terminado con un montón de rasguños.

 

Los días siguientes Kazutora intento de todo, bueno al menos todo lo que el cerebro de Baji le decía que hiciera. Estaba pensado que Baji no tenía idea de quien era Chifuyu.  

Intento darle un avión a escala, resulto que Chifuyu ya lo tenía. Al final se lo quedo Mikey, no perdió nada pues Draken le pago por el juguetito.

Le compro un globo en forma de corazón enorme y empalagoso, sin embargo, fue demasiado distraído y antes de llegar a entregárselo, el globo salió volando al cielo, burlándose de su patético intento de ser cursi.

Quiso cantarle una canción en público, algo digno de las películas de amor, donde el chico monta un gran espectáculo y se declara en medio de la bonita letra de la canción. Se dio por vencido el primer día de ensayo, resultaba que no tenía una voz armoniosa y por más que intento, la canción no sonaba bien. Baji tuvo que implorar a los dioses que su mejor amigo se callara de una buena vez.

Sus ideas estaban acabándose, habían pasado ya cuatro meses de conocerse y no había logrado ningún avance con el niño bonito. Era una situación crítica.

 

Una tarde, una de las pandillas de Yokohama, se habían pasado de listos, golpeando a unos miembros de Touman sin explicación. Así que Mikey ordenó a los capitanes y vicecapitanes ir a darles una lección. Kazutora no era de ninguno de esos rangos, pero al estar bajo el mando de Draken, el de tatuaje lo llevo con él a la pelea con la pandilla.

La pelea fue entretenida para él, desde que había salido de la correccional no había tenido verdadera acción y se sentía como pez en el agua, estaba demasiado emocionado por terminar con todos los que se querían sentir más que la Touman. Entre los golpes, patadas termino cerca de Chifuyu. Kazutora le mostro una sonrisa al rubio y continuo con lo suyo. Descubrió que era muy compatible para pelear junto de Chifuyu, el chico era demasiado ágil, daba golpes sin titubear y lo ayudaba en los momentos indicados. Fue en ese momento que el corazón de Kazutora se aceleró y las mejillas se le colorearon de rojo, había descubierto una nueva cualidad del menor y una en la ambos eran buenos. Pelear con Chifuyu se había convertido en su hobbie favorito.

Al terminar con los tipos, limpiaron la sangre de sus rostros y el momento de girar su mirada, Kazutora logro notar un puño esperándolo. Matsuno había levantado su puño esperando que Kazutora lo golpeara con el propio, el de ojos ámbar no espero e inmediatamente lo hizo.

 

—Gran pelea Kazutora-san.

—Digo lo mismo, eres muy bueno.

Ambos soltaron una carcajada y sin pensarlo Kazutora paso su brazo por el cuello de Chifuyu. No fue hasta que Baji le regalo un disimulado gesto de aprobación, que se dio cuenta de lo que estaba haciendo, sintió una ligera vergüenza, pero no movió el brazo ni un centímetro.

Fue entonces que pensó en una idea nueva. Dejaría de intentar hacer cosas inútiles y solo dejaría que el tiempo fluyera. Si en algún momento se sentía totalmente listo para declararse lo haría, mientras tanto se enamoraría cada día más y más de Matsuno Chifuyu.  

 

 

Kazutora cumplió a su palabra, dejo de intentar. Se podría decir que fue una buena idea, con el paso del tiempo Chifuyu y él se habían hecho más cercanos; salían a comer, platicaban de cosas sin sentido por las tardes, peleaban juntos. Hanemiya se sentía orgulloso de la bonita amistad que había formado con el menor.

Sabía que ya era el momento, se sentía listo para su declaración de amor a Chifuyu Matsuno, aunque no sabía exactamente como hacerla, pero ya se le ocurriría algo.

 

La primavera se podía sentir por las calles de Japón, el ambiente fresco y puro se sentía en el aire. Los arboles de cerezo habían florecido y adornaban el paisaje con su bonito color y sus hojas se esparcían por los suelos y el viento las llevaba al cabello de las personas.

Kazutora caminaba con un extrañamente callado Chifuyu, la actitud del menor lo puso en alerta. Quizá había pasado algo malo, tal vez no quería hablar con él esa tarde, no sabía exactamente que ocurría.

 

—¿Ocurre algo malo Fuyu? — Pregunta tratando de mirar los bonitos ojos del más bajo. —Puedes contarme, somos amigos ¿no?

Pero Chifuyu no parecía tener intensiones de mirarlo, incluso escondió mas su rostro para evitar la mirada de Hanemiya.

El más bajo apretó los puños, Kazutora se asustó un poco por ese movimiento. Al momento siguiente Chifuyu lo tomo de la muñeca y comenzó a tirar de la misma con intenciones de que Kazutora lo siguiera.

 

—¡Hey Fuyu! ¿Qué suce… oye?

 

Chifuyu lo arrastro hasta que ambos quedaron debajo de un enorme árbol de sakura. Kazutora se comenzó a poner nervioso, no tenía idea de lo que estaba pasando y Chifuyu se ponía cada vez más rojo.

 

—Kazutora-san… sal conmigo por favor —Chifuyu se inclinó y extendió una pequeña carta al más alto —. Eres una persona genial, me gusta pasar tiempo contigo, además eres muy guapo… y-yo estoy enamorado de ti.

 

Hanemiya Kazutora había dejado de funcionar, su cerebro no procesaba lo que estaba pasando. Estaba teniendo una confesión digna del shoujo mas cliché del mundo, pero eso no le importaba porque era Chifuyu quien estaba haciéndolo. Chifuyu lo amaba, el niño bonito estaba enamorado de él.

Finalmente reaccionó y con cuidado de asustar a Matsuno, tomo la carta adornada con mini corazón rojo. Quiso llorar y gritar, pero no lo haría, eso ya sería en la comodidad de su casa.

 

—¿Chifuyu? ¿puedes verme? por favor.

Chifuyu negó con la cabeza.

—No, hasta que lo pienses y puedas darme una respuesta.

Chifuyu se levantó y dio la vuelta a punto de escapar, fue detenido por la mano firme de Kazutora en su hombro. Con algo de fuerza Kazutora volteo el cuerpo del más bajo, tomo las mejillas color carmín entre sus manos y sin más deposito un beso en los labios de Chifuyu, solo un corto roce que dejo a ambos con una sensación de dulzura y el corazón al mil por hora.

Una vez que se separaron Kazutora abrazo el cuerpo de Matsuno, acariciando con su mano derecha el cabello rubio.

 —Es que no tengo nada que pensar —Susurro Kazutora en el oído de Chifuyu, sonriendo por como las manos del más bajo se aferraban a su camiseta. —, Fuyu, tú me gustas, me gustas desde el primer día que te vi, te lo dije, aunque creo que no lo entendiste. Pero eres un tonto, se suponía que yo me declararía primero.

 

Fue entonces que Matsuno se relajó y sonrió por la indirecta declaración de Kazutora. Kazutora se separó del cuerpo del más bajo y lo observo con una enorme sonrisa.

 

—Eso no será posible Kazutora-san, he ganado y ahora eres mi novio. —Chifuyu dio una ligera risa, alzando su mentón con superioridad por haber vencido a Kazutora.

 

—Niño engreído, no sé porque me gustas.

 

Kazutora volvió a tomar en sus brazos a Chifuyu y esta vez fue el rubio quien tomo la iniciativa, alzo un poco su cuerpo hasta llegar a los labios de su ahora novio.

Al final, Kazutora Hanemiya tenía razón, solo necesitaba dejar fluir las cosas.