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PRÓLOGO.
En todo el mundo existían miles de leyendas, tan diversas y numerosas como las estrellas del firmamento, sin embargo la más famosa de todas era la leyenda de las almas gemelas, que decía que todas las personas nacieron con una persona destinada, juntos por la eternidad .
Se decía que cuando los destinados estaban juntos eran imparables, una fuerza a la que había que temer, sin embargo los avistamientos de estos destinados eran pocos y raros de encontrar. Mucho tiempo había transcurrido desde el último conocimiento de alguno, aun así existían los registros de las mismas dentro de las pequeñas y grandes sectas, que guardaban celosamente esos registros.
Por esa razón cuando ocurría un evento realmente especial, el mundo entero enloquecía, esas eran las verdaderas y raras joyas, porque el tener una alma gemela ya era algo considerado casi imposible el tener dos de ella era como un mito, la única pareja registrada de tres almas gemelas fueron cultivadores errantes quienes se dice alcanzaron la inmortalidad tiempo después que la inmortal Baoshan Sanren.
Los rumores decían que algunos llegaron a la locura al no poder hacer nada por su amado quien se encontraba en peligro, esto se debe a que las almas gemelas podían sentir en lo más profundo de su ser cuando su otra mitad estaba en situaciones de riesgo o agredidos de alguna manera, pero al momento de estar juntos e ir apoyándose y protegiéndose mutuamente volvería la cordura, todo esto lo iba pensando Wen Ruohan actual Líder de la Secta QishanWen, quien al ir de camino al salón de tesoros de su Secta, había escuchado hablar de ello a sus sobrinos Wen QiongLin y Wen Qing, pertenecientes a la rama secundaria Wen, quienes se especializan en medicina, no le sorprende que sea Wen QiongLin quien iniciara con ese tema, el chico es demasiado tímido y patético, es todo lo contrario a su hermana la más grande médico que el mundo de la cultivación pudiera haber visto y era de su propiedad.
Niños de todo el mundo crecieron escuchando estas historias como cuentos de fantasía, pero han pasado muchos años desde que se registró la última pareja de almas gemelas, quienes fueron Wen Mao y Madam Wen, quienes fundaron el Clan QishanWen como la primera gran Secta de Cultivo, los registros explican muy poco sobre el lazo compartido por los fundadores, solo hablan de lo fuertes que fueron y de la gran diferencia que marcaron; aunque ahora todo eso es nada comparado con la gloria que posee hoy en día QishanWen y el poder que seguiré adquiriendo a medida que pase el tiempo.
Es lo que pensaba Wen Ruohan, mientras en su rostro mostraba una sonrisa depredadora, aquella visión era realmente aterradora, como el presagio de una calamidad.
—El mundo de la cultivación estará bajo mis pies lo quieran o no. —susurró mientras sus ojos tenían un brillo de locura y avaricia.
Wen Ruohan sigue su camino hasta distinguir las puertas resguardadas que conducen al Salón de Tesoros, pasa en medio de los discípulos que las resguarda mirándolos de reojo con un filo peligroso en su mirada.
—No dejen que nadie entre ni me interrumpan o tendré que darles un entrenamiento especial para que aprendan a seguir órdenes. —esto último dicho con burla en su voz.
Los discípulos sólo pueden sentir escalofríos subiendo por su columna vertebral mientras responden al unísono— ¡Si su excelencia!
