Actions

Work Header

Addicted To You

Summary:

Xichen se emborracha una noche de cita triple, cuando despierta, está comprometido.

( U otra historia donde Xichen se emborracha y le canta con sentimiento a Jiang Cheng haciendo que muera de vergüenza y amor, u otra historia de karaoke pero ahora con música en español de shakira)

 

*Inspirada de una noche de estudio mientras escuchaba música y salió addicted to You de Shakira.

Notes:

(See the end of the work for notes.)

Work Text:

—¡Vamos, chicos! O nos quedaremos sin mesa —apuró Wei Wuxian.

El grupo a su espalda no tuvo más opción que seguirlo por la abarrotada calle llena de gente fiestera que salía a los bares y antros aquella noche de sábado.

Jiang Cheng siguió a su molesto hermano. Lo tomó del brazo arrastrándolo hacia adelante para que el grupo entero no escuchara.

—¡Me dijiste que me ayudarías!

Wei Wuxian sonrió—. ¡Eso estoy haciendo, Cheng- Cheng!

Su hermano lo miró con incredulidad.

—¿Cómo llegaste a esa maldita conclusión?

—Ohhh... ¿Por qué no llegaría a ella?

—...¡¿En qué se parece ESTO a una salida romántica para pedir matrimonio?!

La risa de Wei Wuxian resonó en la transitada calle atrayendo miradas curiosas. Una gentil mano se posó en el hombro de Jiang Cheng.

—Tranquilo, A-Cheng. A-Xian solo quiere ayudar.

El irritado hermano se volteó a su hermana que los había alcanzado para hablar con ellos.

—Jiejie, sin ofender, pero ¿Qué hacen tú y ZiXuan aquí?

Jiang Yanli volteó a ver a un Jin Zixuan que se encontraba caminando mientras platicaba con el resto del grupo. Regresó su vista a Jiang Cheng y se encogió de hombros.

—Apoyo moral.

Wei Wuxian pasó los brazos alrededor de los hombros de sus hermanos.

—Vamos, vamos. No seas amargado.

Jiang Cheng entrecerró los ojos, preguntando—: ¿Y qué hacen tú y Lan Zhan aquí?

—Venimos a beber.

El menor de los hermanos se frotó la frente con frustración—. Bien, bien. Pero entonces, ¿Qué hace HuaiSang aquí?

—Yo solo vine a hacer bulto.

Los 3 hermanos se sobresaltaron ante la repentina salida de quién sabe dónde de HuaiSang.

Wei Wuxian hizo un ademán restándole importancia—. Detalles, detalles.

—¡Oye!

—¿Y por qué vamos a un bar?

—Karaoke...

Jiang Cheng quería matar a su hermano ahí mismo, pero supuso que el papeleo sería lo peor que podría sucederle así que se contuvo y con un gruñido dijo:

—Entonces, ¿Por qué vamos a un puto karaoke?

—Huaisang, mi Jiejie y tú estuvieron de acuerdo en que yo organizaría todo para tu Gran Noche.

—... No digas Gran Noche. Suena como noche de bodas de una doncella virgen.

Wei Wuxian se rio—. Está bien. Pero recuerda ¿Quién lleva 4 años felizmente casado? Confía en mí.

Ante esto Jiang Cheng no pudo decir nada. Ni siquiera su jiejie se había casado aún con el maldito pavorreal.

Todos atribuían su casamiento a qué, en aquel entonces, era un muchacho precoz de 20 años con las hormonas alborotadas que había declarado:

Lan Zhan es el amor de mi vida, así que me casaré con él.

Yu ZiYuan y Jiang Fengmian no tuvieron más que aceptar el matrimonio pues temían que Wei Wuxian escapara a casarse a escondidas. Como condición debía terminar la universidad y trabajar al mismo tiempo.

Al principio, los padres adoptivos de Wei Ying creyeron que una vez dicho esto, el joven enamorado desistiría, pero contrario a lo que pensaban, Wei Wuxian lo aceptó más que contento y se casó con Lan Zhan logrando sacarse el título de universidad, estar casado y vivir con alguien antes de los 25.

El puto amo.

—Estoy seguro que a mi cuñado le gustará el karaoke.

Jiang Cheng rogó que así fuera.

—A Xichen le gustará, A-Cheng confía en A-Xian.

Ya más calmado, Jiang Cheng regresó con Lan Xichen que caminaba hablando con Jin Zixuan y Lan Zhan.

—¿Está todo bien? —La gentil sonrisa que le dedicó a Jiang Cheng hizo que el enojo se disipara poco a poco.

—Si, ya sabes cómo es Wei Wuxian.

Lan Xichen asintió en comprensión, y tomó su mano para continuar caminando.

Jin Zixuan, Jiang Yanli y Nie Huiasang iban detrás cerrando la marcha

Liderando al grupo iba un Lan Zhan que asentía a cada cosa —bar, antro, restaurante— que Wei Wuxian señalaba emocionado y mencionaba que debían visitarlo.

Jiang Cheng sentía que iba a morir de los nervios y temía que Lan Xichen notara su mano sudorosa.

Era la Gran Noche. Por más que le hubiera dicho a Wei Wuxian que no la llamara así, no podía negar que era cierto. Esa noche le propondría matrimonio a su novio, Lan Xichen.

Ya iban a cumplir 5 años juntos y no podía esperar más.

Jiang Cheng y Lan Xichen se habían conocido gracias a qué sus hermanos eran compañeros de salón en preparatoria. Jiang Cheng iba en un curso menor que Wei Wuxian por lo tanto no trataba mucho con Lan Wangji y solo sabía que aquel muchacho era a quien su hermano gustaba de molestar.

Cuando se anunció su noviazgo ese mismo año, no estaba sorprendido, sin embargo, tampoco estaba alegre.

Puto Lan Zhan roba hermanos.

Después de pocos meses, Lan Wangji y Wei Wuxian organizaron una comida para que la familia del primero conociera a su novio. El hermano de los Lan ya había llevado a su novio a conocer a sus padres, sin embargo, su hermano llegaría de viaje esa semana y su tío igual por lo que le pareció buena idea decirlo en familia por si tenían una mala reacción.

Obviamente, Yu ZiYuan, Jiang Fengmian, y los hermanos Jiang estuvieron presentes de igual forma.

Cuando Lan Xichen y Jiang Cheng se conocieron tenían 20 y 17 años respectivamente.

La primera impresión no podía decirse que fue la mejor.

Jiang Cheng se había peleado con el tío QiRen. Todo porque este hizo un comentario acerca de su hermano —sobre cómo era indigno o algo así.

Fue como si le prendieran fuego en el trasero y estalló rápidamente.

Con su afilada lengua y un par de comentarios logró que el señor QiRen se disculpara, no sin antes lograr que su presión se desplomara y Lan Xichen tuviera que conseguirle una coca de lata —que porqué saben mejor— para estabilizarlo de tremendo susto ya que parecía que aquel jovencito le saltaría a la yugular en cualquier momento.

A pesar de que Lan Xichen encontró esto muy divertido, Jiang Cheng seguía avergonzado por la pelea con el tío de su novio.

En fin, después de aquel día, Lan Xichen y Jiang Cheng no convivían mucho, pero repentinamente Wei Wuxian empezó a invitar a su hermano cuando iba a citas con Lan Wangji.

—¿Qué? ¿Para qué carajos quisiera ir?

—Oh, vamos Cheng- Cheng. Es que el hermano Xichen se siente un poco deprimido así que Lan Zhan lo ha estado invitando con nosotros, pero veo su incomodidad porque piensa que hace mal tercio.

—Pues si hace mal tercio. —concluyó Jiang Cheng con una ceja alzada.

Wei Wuxian suspiró dramáticamente—. Te necesitamos.

Por más que Jiang Cheng quisiera decir que no, recordó al apuesto y amable joven que se había reído aquél vergonzoso día de su pelea con QiRen salvándolo de la incómoda atmósfera que se generó.

—Bien, bien.

Así, aquellos cuatro salieron a muchas partes juntos. Al principio de cada salida todo era normal, sin embargo, después de unas horas en presencia de la pareja, Lan Xichen y Jiang Cheng terminaban por sentirse incómodos ante la atmósfera cursi y rosada que se creaba junto con las miradas de amor que se daban a cada minuto.

Rápidamente huían cuando la situación era demasiado.

Jiang Cheng recordaba que una de sus primeras “citas dobles” fue a un karaoke. Ya le preguntaría más tarde a Wei Wuxian. Por el momento, aquella cajita de terciopelo se sentía cada vez más pesada en el bolsillo de su abrigo, no tenía en claro cuando tendría la oportunidad con tanta gente presente.

Para su desgracia, efectivamente, solo le quedaba confiar en su hermano.

—Llegamos —Wei Wuxian informó. Se detuvieron ante un local colorido donde salían muchas personas y para su asombro se veía muy decente, y hasta un poco elegante para ser un karaoke.

Bueno, para los estándares de su hermano, definitivamente era un buen lugar. Wei Wuxian generalmente le encantaba meterse en bares de mala muerte por la experiencia. Cuando una de aquellas locas ideas se le ocurría, Lan Wangji era el encargado de hacerlas olvidar.

—Es muy peligroso, Wei Ying.

—Vamos, Lan Zhan. Escuché que ahí tienen el mejor pollo de la ciudad.

El cómo y de quién había escuchado que un escondido y destartalado bar en el barrio italiano tenía el mejor pollo de la ciudad, era un misterio.                                    Lan Zhan a veces no podía convencerlo y no le quedaba más de otra que acompañarlo para evitar que se metiera en problemas.

Nadie se metía con ellos cuando veían la mirada sería y mortal que lanzaba Lan Zhan a cada vago que se acercaba a Wei Ying.

Como esto pasaba seguido, ya hasta reconocían a la pareja y gracias a una gran pelea que tuvieron las primeras veces que habían hecho aquella rutina, se ganaron algo de respeto. Los locatarios solo recordaban la mandíbula, costillas y brazo roto de aquellos que se atrevieron a molestarlos para confirmar que no era bueno meterse con ellos.

Entraron al local y aquellas 3 parejas, con Nie Huaisang, se acomodaron en una mesa.

—¿Nos vas a cantar algo, hermano Cheng? —HuaiSang preguntó, sin miedo a la muerte.

Jiang Cheng gruñó nervioso. Si eso había planeado Wei Wuxian como su gran propuesta de matrimonio, estaba jodido.

Ni en sus perros sueños se atrevería a cantar frente a todos. Se suponía que era algo privado y especial. Lloró internamente:

Demonios, ¿Desde cuándo me volví tan cursi?

Inconscientemente, volteó a su izquierda donde Lan Xichen se encontraba. Un vuelco en su estómago surgió al ver a su novio.

Si, estaba enculadísimo.

Por más que dijera que no, si Jiang Cheng iba a perder su dignidad cantando frente a todos definitivamente la iba a perder por Lan Xichen.

Aquel hombre tan gentil, interesante, bueno, guapo, amable, estudioso, trabajador, perfecto...

Bien, ya estaba divagando.

Tomó el vaso de cerveza que le encargaron y la bebió de golpe. Lan Xichen lo miró:

—Wow, tranquilo. A-Cheng. Si bebes tanto no podrás recordar vernos hacer el ridículo cantando.

Jiang Cheng asintió.

—Tienes razón, eso quiero verlo.

De pronto, Jiang Cheng pareció recordar algo y mientras sus amigos platicaban entre sí de quién sabe qué cosa, se inclinó a su novio diciendo:

—A-Huan, ¿Recuerdas que una de nuestras primeras citas fue en un karaoke?

Los ojos de Lan Xichen brillaron con emoción y amor—. Si, era cuando me estaba enamorando de ti.

Se sonrojó ante la respuesta causando que su novio riera con ternura, y comentó:

—Aún sigo sin creer que Lan Wangji cantara.

—¿Quién no hace locuras por amor?

Resulta que aquella vez, era la tercera vez que Jiang Cheng y Lan Xichen eran invitados a esas citas dobles con sus hermanos.

Ambos ya habían intercambiado más que pocas frases, logrando llevarse bien.

El mayor estaba fascinado por el humor y las conversaciones que tenía con Jiang Cheng, por lo que no se sentía tan extraño como las primeras veces que salían juntos.

El de ojos cafés sentía lo mismo y se había retractado de la primera impresión que había tenido de Lan Xichen —sonríe demasiado, muy falso—  para después estar encantado al ver como daba su apoyo y a la vez se burlaba un poco de su hermano porqué resultó  que este quería cantarle a su Wei Ying, como dijo.

Bueno, uno de los factores fue que con solo un trago a su cerveza, Lan Zhan había sido noqueado para luego despertar diciendo que quería cantar.

Vaya noche, ja, ja, ja.

Las horas pasaron y Nie Huiasang ya había subido a cantar. Ahora que Jiang Cheng y Wei Wuxian recordaban, tampoco era buena idea darle alcohol a su amigo.

En fin, ya era muy tarde para lamentarse.

Con solo unas pocas cervezas, Huiasang ya estaba un poco mareado y subió a cantar algo de desamor.

—¡Ya te olvidé! ¡Vuelvo a ser libre otra vez! ¡Túúúú lo lograste con herirme y lastimarme...

De dónde sacaba tanto dolor si ni siquiera tenía novia, y nunca había tenido, era un misterio.

Decidieron mejor marcarle su hermano para que se lo llevara a casa. Eso le pasaba por tener un grupo de amigos de 25 cuando él solo tenía 19.

Jiang Cheng estaba cada vez más nervioso por lo que había tomado un poco más de lo esperado y ya se sentía mareado. Aunque no sabía si eran los nervios o la cerveza, pero quería vomitar.

Se levantó de su asiento, anunciando a sus amigos:

—V-voy a la baño...

Al percibir el rostro pálido de Jiang Cheng, Lan Xichen se ofreció a acompañarlo, pero Wei Wuxian lo detuvo diciendo que él lo escoltaría.

—¿Estás bien? —le preguntó a su hermano nada más entraron al baño.

En la esquina había dos tipos enrollándose, pero cuando escucharon que habían entrado dos personas al baño la cara de uno de ellos se tornó tan roja que se reincorporó diciendo:

—¡Te lo dije, Song Lan! —y luego dirigiéndose a Wei Wuxian y Jiang Cheng, se disculpó y salió del baño.

El otro tipo lo siguió gritando—: ¡Espera, Xiao!

—Ja, ja, ja Ayy lo que hace la juventud...—rio Wei Ying. Al ver como su hermano no reía con el —o lo golpeaba— frunció el ceño con preocupación.

—Cheng-Cheng, No estés nervioso.

Su hermano lo fulminó con la mirada—. ¿Qué clase de apoyo es ese? No, pues, gracias...

El otro solo sonrió—. Todo saldrá bien, relájate y busca el momento adecuado.

—No sé por qué te hice organizar esto...

—Ni yo, JA, JA, JA, pero si me lo pide mi hermanito, no puede fallar nada de lo que haga.

Jiang Cheng sonrió, y suspirando dijo—: Bien, bien, mi culpa.

Se quedaron un momento en silencio mientras Jiang Cheng se echaba agua en la cara, ya después susurró:

—A-Xian...

Wei Ying se sorprendió. Eran pocas las veces que su hermano lo llamaba así, por lo que prestó toda la atención del mundo:

—Dime.

—...¿Qué pasa si dice que no?

Por más que trató de evitarlo una sonrisa escapó de los labios de Wei Ying.

—¡TÚ...

—¿En serio crees que eso sería posible?

Jiang Cheng se relajó. No, en serio no creía que eso fuera posible, pero no había podido evitar preguntar.

Cuando ambos salieron del baño, Jiang Cheng ya había decidido llevar aparte a Lan Xichen para preguntarle. Ya quería ver la cara de su amado cuando viera que ahora era él quien haría la pregunta, pues Lan Xichen fue quien preguntó cinco años atrás si quería ser su novio.

Cuando regresaron a la mesa los sorprendió el desastre que era. Jiang Yanli trataba de despertar a un Lan Zhan desmayado, y Jin Zixuan hablaba con Nie Mingjue quien tenía una mirada furiosa hacia su hermano.

Faltaba poco para que le prendieran fuego al lugar por el escándalo que se estaba formando.

—¡¿Qué paso?!

Jiang Yanli sonrió apenada—: No nos dimos cuenta y Huaisang agregó alcohol a las bebidas del hermano Zhan y Xichen.

Jiang Cheng se alarmó—. ¿ Y por qué solo esta Lan Zhan aquí? ¿Dónde está Xichen?

Un reflector dio directo a su mesa.

Jiang Cheng levantó la mano para cubrirse los ojos y lo vio...

Por un demonio, lo que faltaba.

Xichen hablaba con el encargado del karaoke y aunque se veía cuerdo, Jiang Cheng estaba seguro que no lo estaba. Era por eso que nunca dejaban que los hermanos Lan tomaran. Se ponían borrachísimos con una sola cerveza. O como decía Wei Wuxian:

Les faltaba barrio.

Estaba a punto de ir a por él cuando Lan Xichen subió al escenario.

Oh no, oh no, oh no... ¿Qué demonios haces ahí, Fred?

Una canción comenzó a sonar, el de ojos cafés se congeló en el acto y miró al escenario donde Xichen se encontraba, observándolo.

A la desperada, Jiang Cheng volteó con sus amigos para que lo ayudaran a bajar a Xichen, pero ninguno de estos se había enterado de nada, cada quien resolviendo sus asuntos.

Wei Ying intentando levantar a su marido, Jin Zixuan acusando a Huaisang con su hermano, y Jiang Yanli comiendo alitas esperando a que todo se calmara.

—Esta va par alguien especial...

Jiang Cheng cerró los ojos temiendo lo peor.

Debe ser el perfume que usas o el agua con la que te bañas.

Pero cada cosita que haces a mí me parece una hazaña

Los abrió inmediatamente al reconocer la canción, rio nervioso con su cara sonrojada por la vergüenza. Quería meterse a un pozo y nunca salir.

Quería encerrar a Lan Xichen y nunca dejarlo salir.

Sus amigos allá atrás se quedaron callados y miraron con incredulidad como Xichen se balanceaba al compás de la música.

Jiang Cheng rogaba a los cielos, a Dianxia o a cualquier deidad que Xichen no vomitara. Sabía de ante mano que eso era una gran posibilidad si seguía dando vueltas como loco en el escenario.

Me besaste esa noche cual si fuera el único día de tu boca.
Cada vez que me acuerdo yo siento en mi pecho el peso de una roca.
Son tus ojos marrones.

¿Por qué justo esa canción??

—Esa veta verdosa.
Es tu cara de niño.
Y esa risa nerviosa.

Xichen movió el micrófono de lado a lado en sus manos.

En el karaoke la gente aplaudía entusiasmada. No era que cantara mal, aunque tampoco era de lo mejor, sin embargo, lo compensaba con entusiasmo.

¿Acaso Dios lo odiaba?

I'm addicted to you
Porque es un vicio tu piel
¡Baby, I'm addicted to you
Quiero que te dejes querer!..

Sonrojándose aún más, Jiang Cheng escuchó la risa de Wei Wuxian ante aquella última línea. Que oportuno.

Por el puro placer de flotar ahora sí me llevó la corriente.
Ya no puedo dormir ni comer como lo hace la gente decente.

Lan Xichen no apartaba la mirada de su novio, aquellos ojos cafés que lo miraban con un poco de pena ajena, pero con mucho amor. Ante aquel descubrimiento, cantó con más pasión.

—¡Tu recuerdo ha quedado así como un broche prendido a mi almohada!
¡Y tú en cambio que tienes memoria de pez no te acuerdas de nada!

—¡CHENG- CHENG! ¡TU CANCIÓN! ¿CÓMO ES QUE NO ME DI CUENTA ANTES? JA, JA, JA, JA.

Sabía que sería el motivo de burla de su hermano por al menos 10 años. No obstante, ya poco le importaba a Jiang Cheng.

Ya estaba sonriendo como idiota por las molestas —hermosas — palabras que cantaba Lan Xichen.

Aunque estuviera haciendo el ridículo, lo estaba haciendo por él.

El corazón de Jiang Cheng se calentó con ese último pensamiento. Y antes de que Lan Xichen pudiera terminar la canción, se levantó y le gritó a través del salón:

—¡¿Quieres ser mi esposo?!

Si alguien le preguntaba cómo se le había ocurrido gritarlo, Jiang Cheng los golpearía.

Wei Ying—. ¿?

Jiang Yanli—. ¿?

Tenía que aceptar que tal vez no fue la mejor de las propuestas, de hecho fue un asco a juzgar por las expresiones de sus hermanos, pero a Jiang Cheng solo le importaba una reacción.

Lan Xichen se quedó mudo por un momento demasiado impactado y tratando de analizar.

Lan Xichen está cargando, por favor espere.

Recobrando el sentido, gritó por el micrófono aturdiendo a todos:

—¡¡¡SI!!!

La canción seguía sonando, pero fue silenciada por los aplausos que resonaban por el local.

Lan Xichen bajo corriendo y cuál telenovela cursi mexicana se encontró a medio camino con Jiang Cheng y lo abrazó.

Jiang Cheng se separó un poco y, aprovechando el aturdimiento de Lan Xichen, lo llevó afuera donde el clima había hecho que las personas en la calle fueran nulas.

Ahora, lejos de las miradas indiscretas, tomó el rostro de Lan Xichen juntando sus labios en un beso dulce que contenía tantas emociones así como ansias.

Sus labios calientes danzaron sincronizadamente, con la felicidad en sus corazones pronto paso a un beso más profundo. La lengua de Xichen invadió la boca de Jiang Cheng provocándole un suave gemido que, con el alcohol corriendo por sus venas, los prendió aún más. La boca del mayor succionó y mordió cada parte de la boca de su novio... no, de su PROMETIDO.

Ante este pensamiento, Lan Xichen le sujetó la nuca y la cintura, acercando aún más sus cuerpos. El menor soltó un suspiro mientras sus manos recorrían su espalda.

Cuando se separaron por la falta de oxígeno, la mirada miel de Lan Xichen se había aclarado de la borrachera, un toque de lujuria la remplazó.

Sin decir palabra alguna, ambos corrieron a casa para terminar lo que empezaron.


*******************

 

La mañana siguiente Xichen despertó con tremenda resaca. Abriendo un poco los ojos notó a su novio que estaba acostado a su lado, aun durmiendo.

Su novio.

Su novio...

¡SU PROMETIDO!

Xichen recordó todo lo que había hecho la noche anterior. Aunque se avergonzó hasta la muerte por haber dado todo un espectáculo, no podía estar más feliz.

Sintió el peso de un anillo en su malo izquierda y lo observó, supuso que su A-Cheng se lo puso mientras dormía, ya que la noche anterior había estado tan desesperado por estar dentro de él que no dio tiempo de hacer nada...

No pudo evitar admirar tan bonito anillo con amor. Aunque se preguntó qué haría con el que él tenía...

Si, ya había comprado también un anillo, pero al parecer le habían ganado.

Pensó un momento, pero después se dijo que no habría problema y tal vez convencería a su prometido de usar ambos.

Por el momento, se volvió a acostar y paso una mano por la cintura de Jiang Cheng atrayéndolo a su pecho.

A mimir.

 

 

Notes:

Este one shot ya lo tengo publicado en Wattpad en el perfil con el nombre de Lotoiris.
Cualquier comentario es bienvenido, obvio no hate por que pss ya saben... es obvio, XD.
Tengo más fics, si me da oportunidad los subo sino, pss no.