Chapter Text
--¿Alguna vez has besado a alguien?--
Francisco bosteza. Una extraña pregunta para hacer en la mañana. Toma la caja del cereal con una mano vertiendo lo último del contenido en su plato.
---Mmm... Si? No? No recuerdo---Agarra la leche. El cereal de esta mañana se siente seco. Seco de una manera poco sabrosa, es ausente el crujido. Cerrará bien la bolsa la próxima vez.
---¿Cómo no recuerdas algo así?---Manuel pregunta frustrado. Cómo si le molestara que Francisco se tomara el asunto a la ligera. Francisco suelta su cuchara. Entonces, si esto es algo importante, Francisco debe tomarlo con seriedad. Se tarda un momento en responder.
Recuerda los retos de niños en el patio de la escuela, recuerda haber volteado el rostro al mismo tiempo que una chica en el autobús de vuelta a casa.
Francisco se pregunta ¿qué es un beso en realidad?
---Si hablas de un beso con intención... creo que no...a menos que...--- Francisco recuerda, pone una nueva de asco y sacude la cabeza--No, no he besado a nadie...¿Y tú? --
Y ahí está. El punto al que de alguna manera Manuel quería llegar porque Francisco nota que su amigo mira al suelo tratando de fingir que no le importa y es gracioso como se esfuerza por poner la cara más seria que puede.
--No, no he besado a nadie tampoco-- dice y pica su propia comida. Francisco podría dejar el asunto ahí como una trivialidad, pero al igual que con las dudas existenciales telefónicas a la madrugada de Manuel. Si Manuel quisiera dejar el tema aparte no lo hubiera mencionado.
--¿ Ni siquiera a Martin? -- El sonido de piqueteo se detiene. Francisco sigue comiendo su cereal cómo si nada aguantando las ganas de reír porque sabe la cara que Manuel está poniendo en este momento sin siquiera mirar.
La cara de "¿es enserio?" especialmente diseñada para cada conversación que incluyera a su ex en alguna de sus líneas.
Francisco levanta la mirada y no puede evitar la pequeña carcajada que sale cuando efectivamente, Manuel está poniendo esa misma cara. Francisco se disculpa. Manuel pone los ojos en blanco y comienza a comer de verdad.
Francisco teme haber cohibido a Manuel en fin de la comedia así que respira, mueve su silla para quedar a lado de Manuel y se restriega contra el chileno como un gato que desea atención.
Manuel trata de resistir pero al final se ríe y Francisco sabe que el riesgo de que Manuel se encierre en sí mismo y no mencione el tema el resto del año ha desaparecido.
--De todas formas, ¿por qué tanto interés en los besos? --comienza. Apoya su cabeza en el hombro de Manuel y cierra los ojos porque es más fácil que Manuel diga lo que piensa si no se siente juzgado o apuntado con un dedo. Manuel se toma su tiempo, Francisco desearía haber traído su cereal con el hambre que tiene pero espera hasta que Manuel comienza con un fuerte "PARA..." y termina con un "practicar" tan pequeño que Francisco tiene que asimilar la palabra en su cerebro y repetirla una y otra vez.
Aún así cree no haber escuchado bien.
---Dijiste...¿Para practicar? --- intenta y Manuel aún no lo mira pero asiente y Francisco pasa por todos los tonos del rojo hasta que el silencio se prolonga demasiado y tose por la incomodidad. Lo piensa.
Manuel es su amigo. Su amigo de toda la vida.
¿Qué es un beso en el esquema de todas las cosas?
--Bueno--
Manuel regresa a verlo como un búho. Medio avergonzado y sorprendido por la implicación de que no es solo una sugerencia estúpida e irrespetuosa lo que acaba de decir.
—¿Qué?---
Ahora es Francisco el que se siente cohibido por la extenuante mirada de Manuel. Decide explicarse...
--Es decir...Ya te he visto desnudo y ...oh no...eso suena muy mal--trata de corregirse-- ya dormimos juntos una vez y ...y...--- Y Francisco se ahoga en la vergüenza de sus palabras.
Se levanta decidiendo qué no es hoy cuando va a tener esa conversación y trata de escapar pero Manuel lo taclea , botandolos a ambos al suelo y cuando su mirada se encuentra con la de Manuel es la mirada más emocionada que le ha visto a su amigo desde que consiguió entradas para Kudai hace dos años.
---T-tú dijiste bueno--- dice Manuel como si no lo creyera y Francisco asiente desde el suelo.
Se arrepiente de no haberse comido todo su cereal más temprano. Avergonzado y hambriento no es una buena combinación porque ha comenzado a fastidiarse y el golpe solo lo hace acercarse a su límite más rápido.
---¿Sabes lo que acabas de aceptar?---Dice Manuel demasiado rápido y Francisco sabe que vendrá un montón de preguntas en favor de asegurar el consentimiento y Francisco tiene tantas ganas de volver a su cereal y a la tranquilidad del silencio, que simplemente se sienta, agarra a Manuel del cuello y lo acerca en el beso más torpe que ha experimentado.
Algo recorre a Francisco como un rayo y se aleja para evitar analizarlo demasiado.
Primero cereal y luego una autoevaluación acerca de si gusta de su mejor amigo o no y si las cosquillas en su estómago se relacionan con aquello o si es algo totalmente diferente.
Francisco deja a Manuel en el suelo y trata de volver a comer pero descubre que no puede, un nudo en su estómago que le da náuseas lo impide junto con miles de preguntas en su cabeza.
Manuel no se ha movido desde el beso.
"¿Entendió mal a Manuel?"
"¿Estaba hablando de otra cosa?"
"¿Acaba de perder a su mejor amigo por una confesión involuntaria?"
--¿Que chucha weón?---interrumpe Manuel después de 3 minutos de incertidumbre. Francisco maldice en su cabeza.
Manuel se acerca y Francisco se obliga a comer para postergar la conversación lo más que puede hasta que no queda nada en su plato más que el reflejo de su vergüenza.
---¿Me estai webiando? ¿Qué clase de beso fue ese? ---
Francisco mira a Manuel y está preparado para pedir perdón, pero para lo que no está preparado es para que Manuel lo tome del rostro y lo bese como Francisco lo hizo hace un momento. El beso no es mejor, tal vez más desordenado y prolongado pero definitivamente no es como Francisco solía ver en las películas tantas veces. Sus narices chocan y Manuel se separa varias veces para poder acomodarse mejor.
Trata de corresponder en todo lo que es capaz hasta que ese burbujeo en su pecho lo deja sintiéndose incómodo y emocionado y se pregunta si así es como se siente el amor.
Y si es amor.
¿Cómo es que pasó tanto tiempo sin notarlo?. Y se pregunta si para Francisco es tan común el amor que siente por Manuel que pasa desapercibido hasta que algo lo desencadena.
Ambos se separan. De igual manera sonrojados y temblorosos. Francisco quiere decir algo, tantas cosas que amenazan con escapar de su corazón.
---No sabes besar, la plena--- Atina a decir y Manuel frunce el ceño tan adorable que Francisco aprovecha para besarlo una vez más en algo que no dura ni un segundo.
Nunca dejan de mirarse a los ojos.
--Tu tampoco sabes besar weón--- dice Manuel y ambos hombres se sueltan en fuertes carcajadas que parecen tan sinceras y naturales que aligeran en pesado ambiente creado de la incomodidad.
Francisco se siente valiente con este giro de los acontecimientos. Confianza en dónde antes hubo duda. Tener a Manuel tan cerca encaja como aquella pieza que no sabía que le faltaba.
Tal vez ya estaban casados todo este tiempo y no lo sabían, tal vez solo bastaba un pequeño empujón en la dirección correcta.
--- Parece que debemos practicar más-- dice y suelta una carcajada cuando el aliento de la risa de Manuel le hace cosquillas en el cuello.
---Parece que sí---
