Actions

Work Header

En una cita

Summary:

Kirishima quiere avanzar más en su relación con Bakugo, por lo que le propone una salida al barrio de Ikubukuro donde visitan el complejo Sunshine City y el parque temático Namja Town.

Notes:

AU sin quirk. La UA es una escuela normal, o sea sin dormitorios.

Sunshine City es un lugar tipo centro comercial o algo así, que está en el barrio de Ikebukuro (Tokio) y que tiene muchísimas cosas para hacer. Entre ellas un acuario y un parque temático que se llama Namja Town, de la compañía Namco que es la que hace los juegos de BNHA.
Investigué un poco acerca de los sitios mencionados, pero puede que haya algunos datos erróneos.

(See the end of the work for more notes.)

Work Text:

Los exámenes habían terminado y Kirishima sabía que era el momento oportuno para llevar a cabo sus planes. Había estado ahorrando mucho tiempo y también había pasado mucho tiempo juntando valor para invitar a Bakugo a una salida los dos solos. Se había prometido a sí mismo que cuando terminaran las pruebas se armaría de valor y lo invitaría a un lugar especial.

Bakugo y Kirishima llevaban tiempo dando pasos de bebé en su relación. Manos que se rozaban, miradas furtivas o elegir pasar tiempo a solas en lugar de estar con el resto de sus amigos. Sin embargo, ninguno de los dos había dado un paso más allá de eso. Eijiro sentía que era momento de ser atrevido.

Sonó el timbre anunciando el final de la jornada, todos se levantaron como si hubieran sido impulsados por un resorte, ansiosos de regresar a sus hogares o pasar por las máquinas de juegos.

Eijiro se apresuró en acercarse a Katsuki.

—Bakugo, ¿tenés un minuto?

—¿Para qué?

—Es importante.

—Está bien. Te espero, pero apurate —respondió al fin soltando un bufido. Aparentaba indiferencia, pero en realidad cualquier cosa que proviniera de Kirishima era importante para él.

Eijiro se apresuró a recoger sus cosas, luego salió del aula con Katsuki a su lado. Caminaron en silencio hasta la salida, se despidieron de otros estudiantes que estaban cerca de ellos y emprendieron camino a la estación de trenes. Al llegar a la estación tomaban caminos separados, por lo que Eijiro sabía que debía hablar en el trayecto.

—Es bueno que hayamos terminado con los exámenes, ¿no te parece? —Bakugo no dijo nada, aunque estaba de acuerdo. La época de exámenes era muy estresante—. Estaba pensando que podríamos hacer algo para celebrar.

—¿Algo cómo qué?

—Podemos ir a Ikebukuro —respondió entusiasmado.

—Está bien —acotó Katsuki.

—Entonces, ya que vamos los dos solos es una cita, ¿no? —Sus ojos brillaban reflejando la luz del sol y su sonrisa enorme adornaba su rostro. Estaba muy feliz por haberse atrevido.

El rubio no respondió, pues se sentía un poco avergonzado. Simplemente se marchó cuando llegaron al punto en que debían separarse para seguir sus respectivos caminos. Sin embargo, se emocionó al ver que Kirishima tenía las mismas intenciones que él.

❤🧡

El día de la cita había llegado. Los dos se prepararon con mucho esmero, Kirishima tardó más tiempo en peinarse. Normalmente tardaba unos pocos minutos en hacerlo, pero ese día estuvo media hora frente al espejo. Una de sus madres se reía al ver lo nervioso que estaba, pero trató de no decirle nada para no ponerlo más nervioso.

Por su parte Bakugo pasó mucho tiempo buscando qué ponerse. Se dio cuenta de que su ropa era muy aburrida, pero no tenía tiempo para comprar nueva. Para tratar de compensar eso se puso un poco de perfume, cosa que no hacía normalmente.

Luego de encontrarse en el punto acordado viajaron en tren hasta Ikebukuro. Kirishima quería decir muchas cosas acerca de lo lindo que estaba su enamorado, pero no se animaba. Aunque sí se animó a aproximarse a él y rozar sus manos sin cuidado. Acción que fue correspondida por Bakugo, haciendo que el corazón de Eijiro se descontrole un poco.

Al bajar del tren Eijiro propuso ir al complejo Sunshine City, dado que había muchas cosas para hacer. Además de que podrían probar todo tipo de gyozas en Namja Town.

Kirishima se veía tan ilusionado como si fuera un niño pequeño, Bakugo sonreía internamente por su emoción. Parecía que fuera la primera vez que iba a un lugar así.

 

Recorrieron un poco por el centro comercial hasta llegar a Namja Town, donde se entretuvieron con varios juegos. Bakugo se lo había tomado personal y hasta que no logró hacer el puntaje máximo en al menos uno, no se marcharon del lugar.

Eijiro solo podía pensar que el rubio era muy perseverante y, por lo tanto, muy masculino.

Cuando el hambre se hizo presente pasaron al Gyoza Stadium. Había muchísimos restaurantes de esta preparación típica, la variedad era inmensa. Había gyozas a la plancha, al vapor, con masa fina, con masa gruesa y más opciones.

Cuando por fin se decidieron, hicieron sus compras y buscaron un lugar para sentarse.

 

Luego de comer, Eijiro insistió en comprar un recuerdo del parque temático para recordar siempre su primera cita. Katsuki insistió en ser él quien compre el souvenir. Eligió dos llaveros iguales con las mascotas del lugar, le entregó uno al pelirrojo y el otro se lo quedó sin hacer comentarios al respecto.

Decidieron recorrer un poco más y luego emprender el regreso. El viaje era un poco largo y ya estaban cansados por todo lo que habían hecho en el día.

En el viaje de regreso, sus manos ya no se rozaban, sino que estaban en pleno contacto una sobre la otra. No hablaron mucho, ya que los dos estaban cansados.

 

Al llegar al punto en el se separaban, Kirishima cambiaba su peso de un pie a otro, queriendo alargar el momento.

—La pasé bien hoy, otro día podemos repetir. —Bakugo lo miró con el ceño fruncido y chasqueó la lengua.

—Esto es una estupidez —murmuró. Sin esperar siquiera una respuesta, tomó a Kirishima por la nuca y le dio un beso corto.

El pelirrojo se quedó duro como si se hubiese convertido en piedra.

—Bakugo —susurró cuando volvió en sí. Katsuki tenía las mejillas apenas rosadas. Eijiro sonrió grande, sintiendo como sus cachetes se sonrojaban.

—Me voy —dijo el rubio antes de darse la vuelta y seguir su camino.

 

Kirishima volvió a su casa sin poder borrar su sonrisa. Definitivamente estaba feliz por haberse atrevido a invitar a su enamorado a una cita. Ese día representó un gran paso en el inicio de su relación.

 

Fin ❤

Notes:

Hola. Acá vengo con otro relato cortito para este libro. Se me complicó mucho escribir para esta consigna, porque tuve ideas diversas que no llegaron a nada. Pero sí o sí quería incluir la visita al Namja Town donde comen las típicas empanaditas japonesas.

Así que bueno, después de muchas idas y vueltas (y de investigar un buen rato) salió este relato. Quería que sea algo tierno y tranqui de leer. Últimamente tengo mucho estrés y me relaja mucho hacer historias cortitas y con cero drama.

Perdón si hay muchos errores en cuanto a los sitios de Japón, ese lugar Sunshine City es gigante. Además, estos días estuve haciendo muchas investigaciones para fanfics y tengo los cables quemados.

Espero que te haya gustado, gracias por el apoyo. Nos vemos 😚

Series this work belongs to: