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Rumores

Summary:

En un vecindario pequeño los rumores son comunes y sin importar que estos siempre terminan afectando a alguien, ya sea directamente o no. Cuando estos terminan por llegar a los oídos de una feliz pareja, la cual poco a poco termina por verse envuelta en estos.

Dazai x Atsushi fem

Work Text:

Los rumores siempre corren rápido y nunca escatiman en los daños que pueden causar, las personas que los inician, por lo general están al tanto de esto, pero realmente no les importa siempre y cuando puedan disfrutar del dolor ajeno que esto provoca, muchas lo hacen por diversión, otras tantas por maldad y algunas más solo para llamar la atención, pero aunque todos sean conscientes del mal que pueden causar, muchos terminan por caer ante aquellas palabras y disfrutar de estos a costa de otros, pues finalmente solo son eso, palabras, pero aun así estás siempre termina por dañar, a veces incluso más que las armas o cualquier otra cosa y en esta historia trata justamente de eso mismo, un rumor, palabras dichas por al aire por algún desconocido que poco a poco fue esparciéndose hasta llegar a los oídos de todos alrededor y ocasionando daños sin pensar mucho si aquello causaría repercusiones o no, pues solo eran palabras a final de cuentas.

En esta ocasión todo inicia con una pareja de amantes, una chica de cabello platinado de nombre Atsumi Nakajima de 21 años y Osamu Dazai un joven de 24 años y rizos castaños, ambos perdidamente enamorados el uno del otro, ella era una estudiante universitaria que trabajaba medio tiempo en la guardería en la que su mejor amiga Lucy ejercía, mientras que su tiempo libre lo dedicaba tanto a las tareas del hogar como a escribir cuentos para niños, la muchacha esperaba en algún momento ser una escritora, pero de momento aquello no era más que un sueño; ahora con respecto al chico, este era un recién graduado el cual trabajaba en una agencia de detectives en la que uno de sus conocidos consiguió integrarlo, pues en palabras de muchos, su inteligencia sin igual podría ayudar a muchas personas, aunque realmente termino aceptando gracias a Atsumi, quien le dijo que aquel empleo sería perfecto para él, debido a lo amable que era y aunque Dazai no estaba del todo de acuerdo con aquella afirmación al final no lo negó ni nada parecido.

Por otro lado estaba Nakahara Chuuya, él era una persona en común entre la pareja de enamorados y mientras que Dazai y él se conocieron desde el primer año de secundaria, Chuuya y la chica se conocieron en la preparatoria, esto debido a que el pelirrojo termino repitiendo su tercer año por darle más importancia al club de música que a sus estudios, lugar donde la albina y este juntaron sus caminos y para antes de mitad de año estos dos se volvieron muy unidos y para cuando finalmente el mayor estuvo a poco tiempo de graduarse, aunque se podría decir que el pelirrojo ya esperaba que Dazai apareciera ante ellos en alguna "curiosa coincidencia" jamás espero que fuera en lo que sería su celebración por su próxima graduación y su aceptación en la universidad, en esa reunión el castaño comenzó a interesarse por Atsumi y aunque este jamás lo admitiría, tuvo un poco de envidia del pelirrojo por poder pasar tiempo con la albina de curiosos ojos, los cuales a pesar de brillar demasiado tenían oculto una bruma detrás.

Y tras la fiesta organizada para el pelirrojo los tres comenzaron a salir juntos, aunque en muchas ocasiones, por no decir la mayoría, estas eran salidas entre Atsumi y Chuuya en las que Dazai lograba meterse y la albina siendo tan amable lo invitaba a pasar el rato con ellos, así fue como poco a poco estos comenzaron a acercarse más al punto de llegar a un noviazgo, claro, hasta que el mayor le pidió matrimonio tras cuatro años de relación y seis de conocerse, si bien era algo que Nakahara sabía que podía llegar a pasar, el jamás negara que le dolió ver como Atsumi se hacía cada vez más cercana a Dazai y cuando estos declararon estar en una relación el mismo pelirrojo no dudo en amenazar al castaño si llegaba a lastimar a la más joven y por primera vez desde que ambos se conocían Osamu hablo con total seriedad sobre sus sentimientos y que si alguna lagrima de tristeza por obra suya llegase a escapar de los ojos contrarios, él sería el primero en completar sus planes de suicidio para que aquello no se volviera a repetir, no falta decir lo mucho que Chuuya se sorprendió por estas palabras, pero finalmente aceptándolas como una verdad absoluta.

Con el pasar de los años Dazai y Chuuya se graduaron de la universidad y consiguieron sus actuales empleos, el primero, como ya se había dicho antes, como detective privado, mientras que el segundo comenzó a escribir poesía y novelas, aunque el castaño siempre lo molestaba diciendo que ese no era su tipo de trabajo y que parecía más un jefe de la mafia por su manera de vestir, lo cual obviamente terminaba en una pelea que Nakajima tenía que detener. Ahora por otro lado la albina que recién había entrado a su cuarto año de literatura, para la joven , Chuuya era un modelo a seguir, pues a pesar de haber perdido un año consiguió el trabajo de sus sueños, en palabras de este, ahora si bien Dazai estaba al tanto de los sentimientos del pelirrojo esto jamás le causo problemas, pues confiaba plenamente en su prometida, aunque eso cambio cuando la menor conoció a los hermanos Akutagawa.

Gin Akutagawa y Atsumi eran compañeras de la universidad, las dos jóvenes tomaban unas cuantas clases juntas, si bien al inicio jamás llegaron a convivir fue gracias a su profesor de letras que pidió un trabajo en parejas, siendo este mismo el que organizo los equipos por lo que las dos terminaron trabajando juntas, para poco a poco hacerse cercanas y si bien las dos eran buenas amigas, estas pasaban poco tiempo juntas debido a que sus horarios se interponían, pero fue un día al termino de clases que vio a Gin a la distancia, la chica estaba recargada en la pared de la entrada esperando a alguien, Atsumi no pudo evitar acercarse a charlar un rato con su amiga, ya estando una delante de la otra el tiempo paso tan rápidamente, qué ninguna de las dos pudo notar como un joven de cabellos azabaches se detuvo a unos pocos pasos de ellas.

El recién llegado tenía la intención de intervenir para iniciar su camino a casa, pero al ver a la pelinegra sonreír tan plenamente por solo un par de palabras de su acompañante decidió dejarlo pasar y esperar a que terminasen, pero fue la misma albina la que termino notando la presencia extra al poco rato que este llego y tras voltear pudo ver a un joven un poco más alto que ella, de cabello, gafas y ropa de color negro, la sorpresa inicial la llevo a un leve susto, pero rápidamente se tranquilizó cuando escucho a Gin llamarlo "hermano", ella los presento sin ningún inconveniente, "Akutagawa Ryunosuke" dijo él, mientras que su hermana hizo notar varias similitudes entre ellos dos, incluso con cosas tan simples como el poner demasiada azúcar a todo, hasta algunas un poco más complejas, como su crianza en un orfanato, aunque claro, también resalto las diferencias, como que ellos no fueron adoptados como Atsumi, quien tenía a Shibusawa Tatsuhiko como un padre cariñoso.

Pero aun si había diferencias entre ellos, eso no les impidió llevarse bien, claro que tenían su extraña forma de tratarse y las discusiones por estupideces o cosas demasiado banales no faltaban, pero eran felices de esa rara manera, cuando Atsumi le contaba todo esto a Dazai, este se sentía de alguna extraña forma ajeno a la vida de esta e incluso de algún modo innecesario, pero cuando esta lo abrazaba esos sentimientos disminuían aunque fuera un poco aliviando sus pesares por ese tiempo, pero todo empeoro cuando estos dos comenzaron a verse fuera de los horarios de clases, si bien Osamu sabía que por lo general los tres pasaban el almuerzo juntos, no tenía gran problema con eso, pues pensaba que la hermana de este servía más como un pegamento a una relación que se forzaba a ser amistad, justo como él con Chuuya, aunque claro jamás admitiría esa forma de pensar en voz alta.

Y con el tiempo vinieron los rumores, cosas tan sacadas de contexto que cuando Dazai se enteró de esto se alejaba de la albina una que otra vez para intentar tranquilizarse, haciendo cosas que jamás pensó haría, como pasar tiempos extra en la oficina haciendo su trabajo como era debido, algo que Doppo Kunikida no podía creer, estaba feliz de que su compañero hiciera su papeleo como era debido, pero aun así pensaba que el fin del mundo estaba cerca gracias a estos acontecimientos, pero cuando llegaba el punto en el que ya no quería estar trabajando, pero no se sentía lo suficientemente listo para encarar a su prometida iba a un bar junto a sus mejores amigos, un compañero de trabajo de nombre Oda Sakunosuke y un funcionario público que ambos conocieron por casualidad en uno de sus casos, pero de alguna forma termino bebiendo con ellos, este siendo Ango Sakaguchi, aunque este último solo los veía los viernes por la noche, por lo que sus idas al bar eran casi siempre entre los agentes.

Y de esta forma se generaron nuevos rumores, algunos más descabellados que otros, lo realmente malo fue cuando los referentes a Dazai llegaron a oídos de la joven, generando así una pequeña inseguridad en la menor de la relación, quien buscaba apoyo en sus amigos, en especial en Chuuya cuando estaba fuera de la escuela y en los hermanos Akutagawa cuando no podía aguantar más mientras estaba en medio de sus clases y fue por esto que el mayor de los hermanos comenzó a invitarla a salir más seguido para que pudiese dejar salir todas esas inseguridades, la chica siempre agradecía las acciones del azabache con una sonrisa y siempre que la veía atormentarse por aquellos pensamientos u oía como esta lloraba por la ausencia de su prometido, no podía dejar de pensar en lo idiota que era la persona que la hacía sufrir, aun si no sabía nada de él y lo mucho que daría por que esta lo viera de esa forma aun sabiendo que era imposible.

El tiempo hizo de las suyas y con esto los rumores se hacían más grandes, haciéndose cada vez peores mientras se extendían rápidamente por el vecindario, llegando así a los oídos de los enamorados, Osamu comenzó a pensar lo peor, creyendo que su linda novia ya no querría contraer nupcias con él y que posiblemente de un momento a otro le regresaría ese hermoso anillo que adornaba su dedo anular, siendo esta una razón más para no querer regresar a su hogar, pero de una u otra forma siempre volvía y abrazaba a Atsumi con demasiados sentimientos encontrados y besaba su cabeza con cariño anhelando que sus pensamientos se quedasen solo en eso y que la chica nunca le dejara, mientras que Nakajima por su parte, sentía aquellos abrazos como una forma de disculpa por su lejanía, ya no hablaban tanto como antes, por lo que el menor contacto que tuvieran para ella era como la miel para las abejas.

Atsumi ya había escuchado todos los rumores que corrían sobre Dazai y Sakunosuke, y aunque la vida en el orfanato le había enseñado a no creer de las palabras de los demás, eso no dejaba de alarmarla un poco, ella quería confiar en su pareja, pero aun así aquellas cosas que oyó terminaron por afectarle inconscientemente, de modo que cuando dormían juntos ella no hacía mucho por intentar estar más cerca de Osamu, el cual ahora en su mayoría era el que terminaba por acercarla a su cuerpo para así poder sentir el calor ajeno, esto siendo casi siempre cuando ella ya se encontraba dormida, no falta decir que los dos pensaban que estaban al borde de su relación, pero ninguno de los dos quería dejar atrás aquellos años de convivencia, los cuales pensaban eran el mejor tiempo de sus vidas, pero como siempre era más fácil pensar en ello que hacerlo.

Tanto Osamu como Atsumi no podían dejar de pensar en aquellos rumores que habían invadido tanto su vida como su cabeza, y más aún cuando el contrario llegaba a intentar charlar con su pareja, pero en algún momento salía el nombre de esa persona que invadía las pesadillas ajenas, posiblemente la pregunta ¿cómo es que no se enteraron de aquellas palabras que involucraban a su propia persona? Este en la cabeza de muchos, pues la respuesta es más cruel y simple de lo que se podrían imaginar, pues las personas que difundían estos rumores eran aquellos que simplemente lo hacían por malicia y autosatisfacción hablando de aquellas cosas cuando veían al "interesado" o a la "victima", jamás hablan de ambos temas al mismo tiempo, pues trababan de ser cuidadosos al respecto, pero fue un miércoles por la tarde donde gracias a una casualidad el castaño finalmente escucho ambas partes de aquellos rumores.

Cuando Osamu al fin obtuvo todas las piezas de aquel mal juego, finalmente fue consciente de que realmente todo lo que imaginaba de Atsumi con aquel compañero de la universidad estaba solo en su cabeza y también fue cuando se dio cuenta de todo aquello que había hecho para "tratar de evitar" que su prometida le dejase fue uno de los sucesos que inicio aquella separación entre ellos, en ese momento se sintió terrible consigo mismo y no pudo evitar pensar que había fallado como detective y que aquella inteligencia de la que tanto se vanagloriaba no sirvió para nada en esos momentos de incertidumbre.

- Soy un verdadero idiota - dijo este al aire mientras fijaba su vista en el cielo azul, era un día soleado, pero Osamu sentía que había una tormenta en su interior.

Con el correr de los días el castaño iba poco a poco tanteando y recuperando un poco de aquel tiempo perdido con Atsumi quien aún a pesar de todo respondía de manera alegre todos sus buenos tratos, pero aún estaba esa cierta inseguridad en su interior, la cual se hacía presente cada que Dazai hablaba sobre su gran amigo Odasaku, ocasionando que los ojos de la albina perdieran un poco de aquel brillo que tanto le gustaba a el mayor, algo que molestaba en demasía al mismo pues sabía que aquello no solo era culpa de aquellos rumores, pues él también fue el que hizo que aquello poco a poco fuera pareciendo una verdad indudable a los ojos de la chica, creando incertidumbre en el futuro de la, ahora, ya no tan feliz pareja.

El verdadero problema de Osamu llego un día en medio de una charla casual entre Chuuya, Atsumi y él, la chica propuso intentar salir con otras personas antes de dar el siguiente paso y finalmente unir sus vidas en matrimonio, el pelirrojo claramente se sorprendió un poco por aquello y si bien este también estaba al tanto de los rumores, conocía tanto a Dazai que simplemente hacia caso omiso de esto, pues si bien sabía que era un mujeriego antes de conocer a la albina, sabía con total seguridad que a él castaño jamás le atraería los hombres, siendo estas palabras las que le decía a su amiga para intentar darle tranquilidad, aunque sentía que estás eran un poco en vano al ver sus ojos y escuchar sus palabras sin emoción, ahora por otro lado el castaño no solo se sorprendió por las palabras de su prometida, sino que incluso se molestó un poco por la idea, algo que le hizo saber, aún si no lo hiciera de la mejor manera.

No falta decir que la falta de tacto en el castaño ocasionó una pelea, algo fuerte y estúpida cabe decir, pero a pesar de todo Atsumi no dijo una sola palabra acerca de sus inseguridades, aun así Chuuya fue capaz de detener aquello dejando ver cómo ambos estaban haciendo y actuando realmente mal con respecto a eso, la pareja entendió sin problemas las palabras dichas por el mayor de los tres y se disculparon por todo lo dicho, incluso algunas lágrimas se aglomeraron en los ojos de la albina, pero estás fueron retirada por las cálidas manos de Osamu seguido por un beso sobre cada uno de sus párpados para finalizar con uno en su frente para después juntar sus rostros mientras palabras de disculpa salían una y otra vez de sus labios. Nakahara apreciaba esto con cierto dolor pero aún a pesar de esto sonreía genuinamente.

Tras ese día Dazai Osamu se propuso terminar con aquellos rumores, tanto los que corrían sobre su persona, como los que se seguían hablando de su prometida, empezando por algo tan simple como dejar de asistir tanto al bar a solas con Oda, el mayor lo entendió perfectamente y le dijo que era mejor solo verse los viernes, cuando los tres podían pasar el tiempo juntos, el castaño estuvo más que de acuerdo, pues le era más divertido estar junto a sus dos amigos, que solo con uno, incluso comenzó a ir por ella a la universidad, un gesto que la albina agradecía en demasía y más porque sabía que su prometido debía de escaparse de su trabajo para recogerle y aunque al inició fingió molestia por este hecho, llegó un punto en el que incluso ya no se molestaba en dejarle ver su felicidad al mostrarle su mejor sonrisa, algo que hacía muy feliz a Osamu.

Y así con el pasar del tiempo los rumores que hablaban de Dazai dejaron de ser dichos con tanta frecuencia, pero contrariamente los de la albina habían aumentado en demasía y más debido a la popularidad que tenía aquella joven en su escuela, haciendo que estos fueran incluso peores que el solo tener un amante y claramente estos llegaron a los oídos de Dazai ocasionando molestia en este, pero aún no tenía una idea clara sobre como terminar aquello, dejando, por el momento, que aquellas personas se "divirtieran" con esto, pues estaba seguro de que en algún momento daría con aquella persona que inicio todo y así poder darle justo lo que merecía, pero un día que paso por ella a la escuela fue que realmente entendió el porqué de tantos rumores de esta junto con un azabache eran tan abundantes y constantes, pues Akutagawa Ryunosuke y Atsumi se encontraban felizmente charlando.

Nada parecía ser realmente malo en esto, pues la joven simplemente lo trataba como un amigo más, claro esto a los ojos de Dazai que la conocía en demasía, pero el problema en realidad no era ella del todo, pues claramente se podía ver como el azabache (que Osamu reconoció como su kohai de la secundaria) estaba insinuándose casi sin descaro alguno a la albina esto obviamente enojo al castaño, pero decidió esperar un poco a ver como se desarrollaba aquella situación, la chica al ser tan despistada no captaba las acciones del mayor hacia su persona, por lo que solo seguía hablando y riendo con este y para cuando Gin apareció el castaño pensó que tal vez esto detendría las insinuaciones del mayor de los Akutagawa, pero contrariamente a lo que imaginaba, el chico paso su brazo detrás de la albina posando su mano en la cintura de esta algo que hizo que un leve sonrojo se posara en sus mejillas.

Osamu no soporto más aquel espectáculo por lo que decidió acercarse a donde se encontraba su prometida y fingiendo recién llegar comenzó a trotar hacia esta y gritar su nombre de manera juguetona al tiempo que agitaba su brazo a modo de saludo, con una sonrisa un poco forzada en su rostro, cuando a la distancia se escuchó la familiar voz para los tres, la nombrada volteo su rostro con una sonrisa impresa y unas pequeñas lágrimas de felicidad invadieron sus ojos separándose rápidamente de Ryunosuke, ocasionando una pequeña sensación de abandono por parte de este y unos segundos después de despojarse del toque del azabache llegaron a ella los brazos del castaño casi derribándola y abrazándola fuertemente logrando hacer que Atsumi sonriera enormemente.

El recién llegado "ajeno" a lo que estaba pasando o mejor dicho en un acto de pertenencia y tras separarse un poco de la albina tomo la barbilla de esta, alzándola levemente para finalmente plantarle un pasional beso, mientras discretamente miraba por el rabillo del ojo a los acompañantes de la menor, sonriendo levemente al ver sus reacciones y cuando sus labios se separaron de los ajenos no dudo ni un segundo en tomar su mano izquierda y besar el anillo que descansaba sobre el dedo anular de Atsumi para por fin saludar a la chica que, cabe decir, estaba más roja que un tomate completamente maduro y cuando esta estuvo a nada de regresarle el saludo de su prometido, se vio interrumpida por la voz de Ryunosuke, diciendo el nombre del castaño y para sorpresa de la chica este volteo a ver a los hermanos antes de responderle nada.

- ¡Oh! Akutagawa-kun no te había visto ahí - mintió mientras sonreía y aunque los dos pelinegros habían visto a través de su mentira no dijeron nada - hola Gin ¿Qué están haciendo por aquí? - la pregunta del castaño se quedó un rato flotando en el aire sin ser respondida, los hermanos se voltearon a ver rápidamente y luego de un acuerdo silencioso uno de ellos hablo.

- Estudiamos aquí Dazai-san - dijo Gin con una sonrisa algo forzada en su rostro - de hecho Atsumi y yo compartimos unas cuantas clases, mi hermano por su parte está haciendo un posgrado en economía, pero usted... Realmente no puedo creer lo que ven mis ojos.

- Si, lo sé Gin-chan, Chuuya dice que me volví loco - respondió mientras tomaba a su pareja de sus caderas acercándola más a él - incluso yo no quería creer que estaba enamorado de Atsumi, pero cuando ella se me declaro no pude negarlo más y comenzamos a salir, ahora solo estamos esperando a que termine sus estudios para comenzar a planear la boda.

- Según escuche estaban teniendo problemas - soltó de manera mordaz el pelinegro, incomodando un poco a la albina - ¿Tan seguro está de la boda? - dijo finalizando con una sonrisa.

- Todas las parejas tienen problemas Akutagawa - refuto Dazai de la misma forma que el azabache, mientras una sonrisa de superioridad se posaba en sus labios - en mi caso fue culpa del explotador de Kunikida y Odasaku me invitaba al bar para no llevar demasiadas energías negativas a Atsumi que está demasiado estresada con su tesis, lo que al parecer fue contraproducente y termine haciendo justo lo que no quería que pasara.

Los cuatro guardaron silencio por un corto tiempo luego de las cosas dichas por el castaño, Gin por su parte estaba un poco sorprendida de que su hermano se enfrentara al mayor, pues sabia el respeto que tenía por este y presenciar aquello era un poco raro, Ryunosuke se sentía derrotado por las palabras que salieron de los labios de Osamu, pues sabía que este tenía razón en aquella afirmación, además al no estar al tanto de la vida de la pareja no podía saber que sucedía con ellos realmente a parte de lo que la albina le contaba o de aquellos rumores que escuchaba, mientras que finalmente Atsumi estaba en un estado dicha, pues el mismo castaño le había dicho, aun sin decirle o preguntarle nada, que sus inseguridades eran solo una fantasía de la que realmente no tenía que preocuparse.

- Aunque realmente espero que eso no vuelva a pasar - dijo Osamu volviendo a hablar para ponerle fin a aquellos pensamientos del azabache - pero aun así siempre puedo escaparme de vez en cuando y venir a ver a mí linda prometida - declaro sin una pizca de remordimiento para finalmente besar la mejilla de la chica.

- Espera... - soltó Nakajima para luego guardar silencio unos segundos, voltear hacia su pareja y finalmente volver a hablar - Osamu ¿volviste a escapar de la agencia? - La pregunta de la joven se quedó flotando en el aire pero no tuvo siquiera que ser contestada, pues la sonrisa traviesa del mayor lo decía todo - ¡Oh por dios eres terrible! - dijo esta finalmente abrazando al castaño con cariño.

Toda esta escena fue presenciada por Ryunosuke que tras cada palabra y acción de la pareja se fue dando cuenta del amor que se profesaban estos, dándose cuenta que posiblemente nunca hubiese tenido siquiera una oportunidad con la joven de ojos heterocromáticos, al verse expuesto ante su superior decidió retirarse del lugar luego de una rápida despedida a la pareja, Gin termino siguiéndolo casi de inmediato, mientras que Dazai sonreía con suficiencia mientras él y Atsumi emprendían su camino de regreso a su hogar, pero el camino hacia este se vio interrumpido por la de alguien que gritaba el apellido del castaño con ira, ambos se voltearon hacia el lugar de donde provenía aquella voz encontrándose de esta manera a un rubio con anteojos bastante molesto que no dudo ni un segundo en comenzar a reclamar al castaño por huir del trabajo justo en mitad de un caso.

Atsumi veía esto entre divertida y preocupada por los regaños del compañero de trabajo de su prometido y para cuando termino de regañarle finalmente puso su atención en la albina, esta salto en su lugar pensando en que posiblemente también le regañase, pero contrariamente a lo que esperaba este la saludo cordialmente para luego presentarse y finalmente se disculpó por su actitud anterior mientras aun sostenía a Dazai de su camisa con una sola mano, la chica un poco sorprendida por el cambio de actitud le devolvió el saludo y se presentó de igual forma, el rubio se impactó un poco al finalmente conocer a la persona de la que tanto hablaba su pareja de trabajo, pero rápidamente retomo su postura seria y comenzó a hablar una vez más.

- Así que eres la famosa prometida de este inútil - afirmo sin un solo remordimiento en su hablar, mientras señalaba al castaño a su lado - ¿Dime acaso te amenazo de alguna forma para que una joven como tu aceptara estar al lado de este holgazán?

- Me ofendes Kunikida-kun - respondió el castaño metiéndose en la conversación - es más que obvio que mi atractivo es más que suficiente para hacer que Atsumi me ame, pero claro que mi increíble personalidad y mi gran intelecto también tuvieron mucho que ver - dijo este alabándose haciendo reír a la albina, algo que saco una sonrisa en él.

- Esta bien Kunikida-san - hablo nuevamente la chica, haciendo que el rubio volviera su atención a esta - Osamu no hizo nada parecido a eso, de hecho fui yo la que le pidió salir, pero debo admitir que por un momento pensé que me diría que preferiría ser un alma libre, pues Chuuya me contó muchas cosas de su época de preparatoria.

Las palabras dichas por la albina molestaron un poco a Dazai, pero no podía molestarse del todo con Chuuya por preocuparse por su amiga, pues finalmente aquello que le dijo no era nada más que verdades y aunque ahora estas fueran un poco vergonzosas o hasta molestas no dejaban de estar en el pasado, el castaño con la intensión de no molestar debido a su prometida con su horrible pasado bromeo una vez más con ella haciéndola reír de nueva cuenta, pero la conversación se vio interrumpida por el rubio el cual tras revisar su reloj de pulsera soltó una maldición en el tono más bajo que pudo para luego afirmar que se encontraba retrasado y luego de disculparse nuevamente con la chica se despidió de esta, no sin antes decirle que se llevaría al castaño consigo, para finalmente dejarla sola, aunque a la distancia se podían escuchar las suplicas de Osamu por permanecer al lado de su prometida.

Atsumi continúo su camino de regreso a su hogar y a pesar de no estar al lado de su pareja, la sonrisa en sus labios no desaparecía de su rostro, todo iba de maravilla y esta sintió que el día solo podría mejorar cuando afuera de la puerta de su departamento se encontraba un pelirrojo recargado en la puerta, la albina le llamo y Chuuya sonrió al verla, el chico la envolvió en un abrazo protector para finalmente encararla, esta vez con una seriedad poco común en él y aunque esto preocupo un poco a la chica, trato de que esto no le afectara del todo, ambos entraron al recinto y cuando los dos se pusieron cómodos fue el momento en el que el mayor comenzó a narrarle todo lo que había escuchado a la contraria y de esta manera Atsumi finalmente se enteró de aquellos rumores que corrían en las calles sobre su persona.

La chica estaba un poco impactada, no sabía si su prometido sabia de aquello que las malas lenguas decían de ella, pero la inseguridad volvió nuevamente a su mente, pues esta pensaba que sí Osamu llegase a escuchar aunque fuese el mínimo rumor podría volver a ignorarle o incluso peor, la joven no quería tener que volver a ese punto de su vida en el que sentía como su relación se quebraba y Chuuya le sugirió que lo mejor sería aclarar todo antes de que cualquier cosa pudiese llegar a suceder, Atsumi agradeció las palabras y el apoyo de su amigo pelirrojo, a lo que este solo afirmo que haría cualquier cosa con tal de verla feliz ambos se abrazaron y terminaron pasando el resto de la tarde juntos hasta que el mayor tuvo que retirarse.

Cuando la noche cayó y la oscuridad reinaba, el sonido de la puerta abrirse alertaron a la albina la que no dudo ni un segundo en dejar lo que estaba haciendo para ir a recibir al castaño, el cual al ver el rostro de la menor no tardo nada en abrazarle y besar su cabeza para anunciar su llegada, la chica correspondió el gesto y le abrazo de regreso al tiempo que le daba la bienvenida, pero fue cuando se separaron que Dazai noto que algo andaba mal con Atsumi y sin una pizca de duda le pregunto si algo malo le ocurría, ella asintió con pesar a lo que este no pudo evitar soltar un largo y cansino suspiro, para inmediatamente dirigirse a la sala para poder charlar con más comodidad.

Dazai esperaba pacientemente a que alguna palabra saliera de los labios de su pareja, pero esta parecía estar atascada en un dilema propio del que sus pensamientos no la dejaban escapar, razón por la que el mismo castaño se vio en la necesidad de interrumpir dándole ánimos a la albina de poder soltar aquello que le acongojaba y fue gracias a las palabras de aliento de este que finalmente Atsumi le conto de todo aquello que Chuuya le había dicho en la tarde y cuando termino de hablar el mismo Osamu le confeso que ya estaba al tanto de aquellos rumores, pero que al saber cómo era ella había decidido ignorarlos, pero de igual forma admitió sentirse celoso de Akutagawa en la tarde, pues vio como este la abrazaba.

Atsumi se avergonzó nuevamente por aquello y se disculpó con Osamu por aquello, también fue gracias a esto que la albina tomo el valor suficiente y ahora sin muchos preámbulos, finalmente le dijo al castaño sobre aquellos rumores que corrían sobre él y Oda, esto le causo risa al mismo, pues a pesar de ya saber sobre esto, le volvió a causar gracia como la gente hacia de todo para provocar problemas, Dazai le conto un poco a la menor sobre sus amigos e incluso le prometió llevarla con él el viernes que se verían en el bar, la chica se alegró por este hecho, pues ahora no solo todas sus inseguridades estaban siendo resueltas, sino que incluso conocería a los mejores amigos de su pareja y todo lo que tuvo que haber hecho desde un inicio era simplemente hablar.

Cuando el viernes llego Atsumi y Osamu se encontraban caminando por un callejón poco concurrido, algo que asustaba un poco a la albina, pero aun a pesar de todo se sentía protegida por el cálido brazo del castaño que la envolvía, cuando a la distancia se pudo ver el pequeño cartel del bar Dazai anuncio su próxima llegada y al estar justo debajo de este bajaron por unas escaleras, y antes de que la chica viese algo su acompañante se anunció con voz animada saludando a los dos presentes, uno era un hombre de cabello castaño rojizo y ojos de un azul profundo, mientras que a la izquierda de este se encontraba otro, pero este tenía el cabello negro y ojos de un suave azul los cuales se encontraban detrás de unas gafas de montura circular, ambos saludaron al castaño de manera amistosa al tiempo que volteaban a verlo, descubriendo de esta forma que no se encontraba solo al igual que siempre.

- ¡Ah! Bu... buenas noches - saludo la albina al notar que se había vuelto rápidamente el centro de atención de los dos únicos clientes de aquel bar.

- Odasaku, Ango, ella es mi hermosa prometida Atsumi - dijo casi inmediatamente después de Atsumi tomando la palabra nuevamente - querida Atsu ellos son mis amigos Oda Sakunosuke y Ango Sakaguchi.

- Mucho gusto - dijo ella para así finalmente los dos recién llegados tomaran asiento en la barra, Atsumi se colocó al lado derecho de Oda y Dazai se quedó junto a su pareja - gracias por cuidar de Osamu - finalizo esta con una sonrisa y una suave reverencia hacia estos.

- Me alegra finalmente conocer a la chica de foto en la cartera de Dazai - soltó Oda con una cálida sonrisa en su rostro, pero las palabras del mismo asombraron demasiado a la chica y no solo por la forma tan despreocupada por la que las decía - siempre dice maravillas de ti afirmando que no te merece y cosas así.

- ¡ODASAKU! - exclamo Dazai avergonzado.

Las charla entre los cuatro siguieron entre risas y anécdotas, unas más divertidas o aburridas que otras, pero a la menor le fascino pues estaba conociendo más de su pareja y eso era algo que la hacía muy feliz, a Dazai por su lado le agradaba la imagen de la albina mientras sonreía por cosas dichas por la seriedad, ya fuera de Ango o de Odasaku y claro sin olvidar los comentarios sarcásticos dichos por el mismo Osamu, para cuando aquel encuentro dio fin la noche ya estaba muy avanzada y Atsumi estaba bastante ebria tanto así que termino quedándose dormida, por lo que al salir del establecimiento termino siendo cargada en brazos de su pareja, Ango se encargó de llevarlos a todos a sus hogares a salvo algo que esta vez el menor agradeció más que nunca, pues no quería mover mucho a la chica.

Cuando la pareja estuvo frente a la puerta de su hogar el castaño abrió con cuidado la cerradura y se adentró a su hogar quitándose sus zapatos y tratando de hacer lo mismo con los de la chica, todo claro, con el mayor cuidado posible para así evitar que Atsumi despertase, pero esto le fue un poco imposible, pues aun a pesar de la gran cantidad de alcohol en el organismo de la albina esta tenía el sueño tan ligero como una pluma y cuando sitio como Osamu intentaba quitarle aquellas botas altas que tanto le gustaban a la chica. Nakajima despertó sorprendiendo a su prometido, pues las manos de esta se posaron sobre las del mayor y con una sonrisa en los labios le dijo que ella misma lo haría y aunque Dazai quería consentir a su pareja no pudo evitar admitir su derrota ante los zapatos de esta, pero claro en cuanto termino inmediatamente la tomo del suelo y la cargo como a una princesa y se dirigió a su dormitorio donde luego de ambos acomodarse no tardaron mucho en caer en los brazos de Morfeo.

Al día siguiente ambos amanecieron con una enorme resaca, pero claro eso no evito que se divirtieran en alguna tonta actividad, el domingo lo pasaron de igual manera juntos sin hacer gran cosa pero dándose cariños todo el tiempo y cuando la noche llego, la pasión se desato bajo las sabanas de aquella cama que compartían. Todo parecía mejor que nunca, pero cuando el lunes llego Atsumi recordó algo que estuvo preguntándose desde aquel día que Osamu fue por ella a la universidad, pero termino olvidando por todas aquellas cosas que Chuuya le comento esa tarde, pues cuando Akutagawa Ryunosuke le pregunto por Dazai luego de que este la saludara fue cuando vino a su cabeza el cómo fue que este mismo hablo con los hermanos como si llevara años conociéndoles y claro esta misma no dudo un segundo en preguntarle a su pelinegro amigo sobre esto, a lo que este acepto fácilmente y quedaron de verse en el almuerzo para poder charlar calmadamente.

Durante las clases la albina estuvo un poco inquieta sobre la historia que le contaría el azabache razón por la que no pudo prestar demasiada atención a las mismas y cuando finalmente se encontró con los Akutagawa aquella inquietud se convirtió en curiosidad, fue ahí donde se enteró que Dazai estudio en una escuela con primaria, secundaria y preparatoria integradas, pero este junto con Chuuya decidieron aplicar para otra preparatoria según ellos para ya no verse más, pero curiosamente terminaron siendo aceptados en la misma, además que fue ahí donde conoció a los Akutagawa, Ryunosuke admiraba demasiado al castaño, pues no solo era el mejor en todo, sino que incluso tenía esa parte de maleante con la que se hacía respetar, algo de lo que el azabache carecía antes de conocer al mayor, pero claro eso no evitaba que este se metiera en problemas debido a su propio carácter.

Pero luego de que Osamu le ayudase con una pandilla de chicos, de los cuales cinco de ellos ya habían sido vencidos por el mismo Akutagawa, pero estos cobardemente buscaron venganza contra el azabache llevando así a alrededor de veinte personas para poder "darle su merecido", claramente la enorme diferencia contra la que se enfrentaba, junto a que lo habían acorralado le estaba afectando, pero en ese momento llego el castaño junto a Chuuya, los cuales pasaban por el lugar de camino a la escuela y vieron una forma de "competencia" pues aquel que derivase más personas ganaría, no falta decir que Dazai fue el que salió triunfador de aquello, aun si la diferencia fue de dos personas, ninguno noto como el menor se había quedado estupefacto por aquello, mientras los adolescentes peleaban por lo recién ocurrido y fue en ese momento que Ryunosuke comenzó a respetar a los mayores.

Tiempo después Dazai fue enseñándole ciertas cosas al menor, pues vio un buen potencial en este, claro también le decía que era culpa suya que siempre terminará en aquel tipo de situaciones por actuar simplemente por instinto o estupidez sin pensar una sola vez que sus acciones siempre traería consecuencias, luego de unos meses también conoció a Gin la cual también le pidió al castaño que le enseñara a pelear, pero está más que nada para defensa personal, pues en muchas ocasiones la llegaban a confundir con su hermano, fue gracias a esta petición que el mayor de los hermanos trato de alejarse un poco de aquellas riñas, buscando así el bienestar de su hermana. Cuando los hermanos terminaron su relato la albina se sorprendió de que también conocieran a Chuuya luego estos le terminaron preguntando su historia con sus superiores, lo que ella narro sin problema alguno.


El tiempo pasaba y seguía su curso sin detenerse y con esto pasaron los años, cinco para ser precisos, tras este periodo la albina y el castaño por fin habían contraído nupcias justo dos años después de que esta se graduase, la boda fue algo sencilla y de forma tradicional, a petición de la chica, cosa a la que Osamu no pudo negarse, aunque admitía que le hubiera encantado más ver a Atsumi en un bello vestido de novia que en un shiramuko, pero de todas formas fue feliz por finalmente poder declarar ante todos que esta ya era su esposa, Atsumi por su parte estaba en similitud de condiciones, solo que ella realmente le agrado la vista de ver a Osamu vistiendo un montsuki, pues era realmente difícil que este quisiera vestir aunque fuese una yukata por más simple que fuera, pues este decía que le daba "dificultad de movimiento", algo que la albina sabia era solo una excusa más de su esposo, pero finalmente nunca le reclamaba por ello.

Ahora ya casi con tres años de matrimonio consumados Atsumi se había convertido en una escritora infantil muy aclamada bajo el nombre de "Nakajima Atsushi", pues esta quería que su apellido se mantuviera en la historia, Osamu por otro lado se había transformado en uno de los miembros más reconocidos de la agencia debido a su buen trabajo, aunque claro seguía siendo el mismo vago de siempre ante los trabajadores de ahí, pues siempre seguía huyendo del exceso de trabajo que Kunikida le imponía, y aunque claramente los rumores (en su mayoría ocasionado por los celos que las personas sentían hacia la pareja), jamás se desvanecieron, ahora no importaba que alguno de los dos los llegase a escuchar, pues no solo confiaban en demasía en su pareja, sino que incluso siempre conversaban sobre sus inseguridades, sin importar que tan pequeña fuese esta.

Inclusive en aquellos momentos era imposible detener los tan molestos rumores sobre el matrimonio, pues ahora la albina se encontraba yendo de compras junto al castaño, pues debían comprar los muebles y algunas cosas más para el nuevo integrante que estaba por venir al mundo, Atsumi caminaba con orgullo y una felicidad enorme con un enorme vientre de casi ocho meses, Osamu por su parte iba ayudándola en todo momento con una enorme sonrisa adornando su rostro, los dos iban en una burbuja propia de felicidad, pero luego de pasar en frente de un par de mujeres que vivían en su edificio ambos se detuvieron en un puesto para ver algunos productos para el bebé y en ese momento escucharon a estas dos hablar.

- ¿Escuchaste lo que dicen de ellos? - soltó una joven madre viendo fijamente a la pareja que se miraba de forma melosa.

- ¿Eh? ¿De qué hablas? - pregunto la acompañante de la mujer volteando a ver a la contraria.

- De ellos - dijo la madre señalando discretamente a la pareja - escuche de Reiko que el bebé que espera no es de su esposo.

- ¿Lo dices en serio? - Volvió a preguntar la mujer sorprendida por las palabras de su amiga - ¿entonces de quién es?

- Nadie lo sabe realmente - afirmo la primera nuevamente - Reiko dice que lo más seguro es que sea de un pelirrojo guapo que la visita todos los días, siempre que no está su marido, pero Tamako dice que puede ser de un pelinegro atractivo con cara de mafioso, incluso otros dicen que es de un rubio de lentes que la visita de vez en cuando.

- ¡Oh Dios, no puede ser! - Exclamo sorprendida - ¿Cómo puede ser tan desvergonzada? Y con lo inocente que se ve, no lo puedo creer.

- Esas son las peores Natsu...

Las dos mujeres continuaron hablando descaradamente de la pareja, diciendo cosas cada vez peores, algo que claramente no pasó desapercibido para los enamorados, en especial para el castaño pues era de su esposa de quien estaban hablando, pero este simplemente volteo a verlas de una manera nada grata con una sonrisa adornando su rostro de forma tétrica, para finalmente continuar con su camino, no sin antes besar la cabeza de su esposa para finalmente acercarla más a él, las mujeres tras ver aquello se callaron enseguida, pero claro en cuanto se alejaron volvieron a seguir hablando, solo que ahora en torno a Osamu y de que posiblemente este trabajase en los bajos mundos por la forma tan única en la que las intimido, hablaban con miedo pero eso no les impedía seguir creando rumores, pero ahora la pareja estaba segura de un rumor jamás volvería a alejarlos.