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Language:
Español
Stats:
Published:
2022-04-26
Completed:
2022-05-02
Words:
2,500
Chapters:
2/2
Comments:
5
Kudos:
120
Bookmarks:
9
Hits:
1,444

No es posible... ¿O sí?

Summary:

Quedarse caliente por una mala cita es lo peor que le puede pasar a un animago perro en celo y encontrarse a la persona que más le desagrada solo lo empeora... ¿Porque tuvo que ser él?

Chapter 1: No esperaba esto.

Summary:

Quedarse caliente por una mala cita es lo peor que le puede pasar a un animago perro en celo y encontrarse a la persona que más le desagrada solo lo empeora... ¿Porque tuvo que ser él?

Chapter Text


Sirius Black

Maldita sea el armario de escobas que eligió. Había creído que ese vejestorio resistiría su peso y el de su hermosa acompañante, y resultó que ya no aguantaba más que unos pobres minutos. Quizás si hubieran sido más tranquilos y menos desesperados, tal vez y solo tal vez hubiera durado lo suficiente. Había tratado de llevarla a otro lado para continuar con sus juegos pero ella se negó diciendo que en otro momento sería y debía volver a sus dormitorios.

Maldita sea su forma animago por hacerlo tener esta semana en celo, ciertamente no sé había esperado que le tocará algo así, aunque James y Peter se vieron afectados de varias maneras por sus formas animales, a él le tocó lidiar con un olfato más refinado que los otros dos, pero no tanto como el de Remus. Él no había esperado que otra peculiaridad sea estar en una etapa de excitación durante una semana cada año desde que logró ser un animago. No había forma que esto pasará, se supone que los Perros machos no estarán en celo y solo las hembras lo hacían, pero Lunático dijo que se trate de algún efecto por la magia.

Ahora caminaba solo por los pasillos tratando de no toparse con Filch otra vez, casi lo atrapa dos veces en lo que va la noche, realmente en momentos así agradeció haber encontrado varios caminos secretos detrás de los tapices y cuadros. Estaba por tomar otro atajó cuando sintió un cuerpo chocar contra él, y maldición que sí dolió. Lo escucho pedir perdón, y antes de tratar de ayudarlo a estar estable, vio a la persona que más le desagrada. Snape.

—¿Qué haces fuera de las mazmorras, Snivellus?

La pequeña serpiente le dio una mirada de desagrado total, odiaba que alguien como él lo viera de esa forma, esta asquerosa serpiente no era nadie para mirarlo así.

—No tengo porque responderte, Black.

Mis ojos se clavaron en los suyos, esos pozos negros que nunca tenían más que odio dirigidos a él, y lo detestaba. Estaba por replicar algo grosero sobre su persona pero se detuvo al escuchar a Filch correr desde el corredor del que vino, quiso moverse para correr hacia el otro lado sin embargo se dio cuenta que Snape no se movió y se quedó quieto, pensó un segundo en moverlo fuera del camino hasta que escuchó los maullidos insufribles de la señora Norris.

—No hay forma de escapar.

Bufo molesto por el pesimismo del chico frente a él, por supuesto había una forma de que ellos escaparan, tuvo que agregar a Snape en su plan ya que si no lo delatara con el maldito conserje. Lo miró un momento sacando la cabeza para ver cuán cerca estaba ese espantoso gato de doblar el pasillo, mientras yo escuchaba a Filch acelerar el pasó. Le estaba dando asco seguir pensando en lo que tenía que hacer para salir librados del castigo. Trago fuerte y respiro hondo.

—Si, solo hay una.

Lo agarre de la cintura con un brazo y le tape la boca con mí otra mano evitando que gritara. Retrocedí tras el tapiz tocando con el codo el mecanismo de la pared, se abrió paso a un túnel lo suficiente para parar a dos personas lado a lado, pero continuó sosteniendo a Snape contra él. Sabía que podía ir más lejos y aparecer en otro pasillo pero no quería que la serpiente supiera nada con respecto a estos atajos. Traté de escuchar a Filch al otro lado del muro pero la lucha constante de Snape lo estaba evitando.

Trató de concentrar su audición y olfato para buscar a Filch, sin embargo, su cuerpo reacción al otro que se retorcía en sus brazos. Él siempre fue el más alto de sus amigos, ahora a sus 16 años medía 1,74 logrando ser el más alto de su generación, superando a Longbottom por un centímetro. Sin embargo ahora se dan cuenta que Snape era al menos diez centímetros más pequeño, tenía una cintura muy pequeña, su brazo lo rodea completamente sin problema, sintió su espalda arqueada cada segundo tratando de tomar distancia pero solo lograba refregar su pequeño pero relleno trasero contra su pelvis mientras su cabeza se colocaba en su hombro dejándole sentir la suavidad de sus cabellos.

Se quedó quieto en su lugar al sentir que su ciclo perruno hacía reaccionar a su cuerpo, todos sus sentidos se encontraron cautivados por la criatura en sus brazos, disimuladamente acercó su nariz al cuello de Snape, antes solo podía oler en él puros ingredientes de pociones, sin embargo ahora detecta solo pergamino viejo, menta y tinta, una extraña combinación pero bastante atractiva para su nariz. Los movimientos en las partes inferiores estaban despertando al "pequeño Sirius". No, no, no, debo detenerlo.

Acercó su boca al oído del Slytherin mientras afirmaba su agarre de su cintura— Quédate quieto, Snape, necesito saber si Filch ya se fue —susurro con voz ronca por la excitación que no logró contener.

Obviamente el pelinegro no hizo caso y se movió con más ánimo, haciendo difícil a Sirius contenerse. No era sorpresa para él sentirse atraído por los hombres, ya había tenido una que otra aventura con unos tiernos Hufflepuff, pero ahora era diferente ya que se trataba de su peor enemigo. No había forma de seguir aguantando, así que bajó un poco el cuerpo del pelinegro haciéndolo conocedor de su excitación.

—¿¡Hmpf!?

No le quitaría la mano de la boca, sabía que gritaría o lo insultaba, así que aprovecho su momento de conmoción para bajar su boca a su cuello, jadeando un poco lamió una pequeña porción de esa pálida piel, sabía salado pero no de mala forma, dio otra lamida para probarlo de nuevo mientras movió la cadera para frotar su erección en el trasero del chico.

—¡Mmm! Hmpf mmm pff!

No sabía lo que quería decir pero estaba seguro que lo mandaría a la mierda, debía sentirse halagado que logró ponerlo tan duro y disfrutando de cómo trabajaba su cuello con la lengua. Golpeó varias veces sus brazos sin hacer mucho daño, realmente está disfrutando tenerlo en su brazos. Avanzó hacia adelante hasta llegar a la pared y contenerlo, ciertamente que se siga sacudiendo no ayudaba a su situación, su cuerpo se frotaba con más fuerza contra el suyo, apretó su dureza contra su trasero y quitó el brazo de su cintura para meter su mano dentro de su ropa y tocar de su abdomen hasta su pecho.

—¡Hmpf! ¡Mmm hmpf! ¡Mmmfff!

Sirius dejó de lamer, besar y morder el cuello de Snape, y miro su rostro de reojo. Ciertamente verlo con los ojos aguados en lágrimas no derramadas debería hacerlo retroceder, sin embargo tenerlo todo sonrojado y tembloroso contra su cuerpo lo hizo querer seguir. El miedo se filtró en sus ojos mientras lo miraba, tal vez vio el momento exacto dónde decidí seguir hasta el final del asunto. Olía delicioso, su cuerpo se adapta al suyo y quería dominarlo completamente.

Es bueno ver en sus ojos otra emoción además del odio común que siempre le mandaba. James siempre recibía envidia, Peter asco y Remus decepción, aunque todos recibieron miradas de odio, nunca hubo nada más para Sirius, solo odio puro. Y lo detestaba. Le agrada ver otra emoción dirigida a él, aunque sabía que el miedo no era lo mejor en esta situación.

Primero disfrutemos de su cuerpo y después nos concentramos en sus sentimientos.

Sufría por entrar en él.

—Seré cuidadoso, no te preocupes... Severus —gruñó en su cuello, antes de subir su mirada— Te haré mío.