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Characters:
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Language:
Español
Stats:
Published:
2022-05-01
Words:
924
Chapters:
1/1
Kudos:
15
Bookmarks:
1
Hits:
386

Deseos nocturnos

Summary:

Dicen que la masturbación es el sexo con alguien que amas, pues Xayah amaba a Rakan y tenía una gran imaginación

Notes:

➤ Contiene escenas de lemon/lime (escenas sexuales)
➤Este drabble está basado en un universo alternativo (AU) dónde tanto Xayah como Rakan son estudiantes de una academia
➤ Es muy probable que hayan casos de OoC (Out of character/fuera de carácter)

League of Legends ©Riot Games

Work Text:

Xayah suspiró fastidiada y agotada, hacían más de dos horas que se encontraba sentada en la silla de su escritorio estudiando para un próximo examen, su trasero dolía y sus piernas estaban entumecidas, a esto se le sumaba el frío del invierno que, aunque su casa fuera calefaccionada, su habitación no lo era del todo, además que hace unos días se había averiado su estufa eléctrica.

Refregó sus ojos con las manos y estiró su espalda, quizás era tiempo de descansar, su cabeza había recibido demasiada información y necesitaba un receso; bostezó y se levantó de la silla con pereza. Estaba cansada y su columna dolía, por lo que decidió quitarse su sostén, no le incomodaba usarlo, pero sentía su cuerpo más relajado sin este. Divisó su pijama encima de su cama y no dudó en ponérselo.

Soltó el moño en su cabello, dejando que cayera desprolijo sobre sus hombros y espalda. Observó la hora en el reloj que se encontraba en su mesa de noche, este marcaba exactamente las diez de la noche. Mejor dormir y descansar, después de todo al siguiente día debería levantarse temprano para ir a la academia; sonrió al recordar que se vería con Rakan.

Rakan, el chico que tanto le gustaba, lo extrañaba demasiado, hacía dos días que no lo veía, ya que había aprovechado el fin de semana para estudiar, hubiesen estudiado juntos, de no ser que cuando se juntaban hacían cualquier cosa menos estudiar; era un chico bastante extrovertido y bromeaba a cada segundo, no de esas bromas que te aburren o hacen sentir mal, bromas graciosas, con las que no podías parar de reír incluso después que el dolor de barriga no te dejara respirar.

Se tiró de espaldas a su cama mientras seguía pensando en él, colocó una de sus manos en su abdomen y comenzó a hacer círculos sobre este con su índice, causando leves cosquillas y relajándola, apretó sus muslos cuando las cosquillas comenzaron a convertirse en otra cosa.

Una idea cruzó por su mente, acarició nuevamente su abdomen, esta vez imaginando que eran las grandes y suaves manos de su querido Rakan, suspiró cuando estas comenzaron a subir lentamente por debajo de su remera hasta sus pechos, sintiendo en su palma lo duros que se habían puesto sus pezones, con su otra mano hizo lo mismo, esta vez masajeándolos con suavidad; un gemido se escapó de sus labios y volvió a apretar sus muslos, mordió su labio inferior intentando acallar más sonidos que querían escapar de su garganta, excitándola aún más el hecho que alguien de su hogar podría oírla, un nudo se formó en su vientre bajo.

Se removió en el colchón cuando bajó su extremidad por su abdomen, adentrándola bajo su pijama y ropa interior, acariciando su monte venus hasta dar con aquella pequeña cabecilla del órgano que tanto placer le brindaba, lo acarició lentamente en forma de círculos con sus yemas.

—Rakan —suspiró mientras su espalda se arqueaba y sus ojos se cerraban, aumentando la presión de sus dedos.

Imaginaba que era él quien la acariciaba, que bajaba levemente su mano desde su clítoris hasta sus labios menores, descubriendo lo mojada que estaba, tanto que introdujo una de sus falanges dentro de ella con facilidad, resbalando sin dificultad.

Xayah agradeció el hecho de haberse cortado las uñas el día anterior, en estos momentos no tendría que haber estado preocupándose por hacerse doler o lastimarse, podía hacer todo lo que quisiera sin problemas.

La otra mano que aún estaba sobre su seno pasó a acariciar su clítoris, sintiéndose en una nube de placer, sintiendo su vulva completamente estimulada.

Adentró otro dedo en su vagina, esta vez aumentando la intensidad de las pequeñas estocadas que estos les brindaba; en aquel momento lo único en que pensaba era en su propio placer y en Rakan, ¿Así de bien se sentiría tener sexo con él? Imaginó que en vez de sus dedos era el miembro de joven quien tanto placer le daba.

Ahogó un gemido cuando sintió que estaba cada vez más cerca del orgasmo; sonrió, a pesar de que hace solo algunos minutos estaba temblando de frío mientras estudiaba, ahora su cuerpo estaba más caliente que nunca, sintiendo su piel quemar y sudar levemente, envuelta en llamas sobre las nubes.

—Rakan —volvió a mencionarlo mientras aumentaba la velocidad de sus movimientos, tanto en su clítoris como en su interior.

Rakan, Rakan, Rakan

En aquel momento él lo era todo para ella.

Sus suaves manos, su dulce voz, sus sedosos cabellos blanquecinos, su exquisito aroma, su atractivo cuerpo y embelesador rostro.

El nudo en su vientre se desató como si miles de fuegos artificiales explotaran en su interior, sintiendo su cuerpo tensarse y relajarse, arqueando su espalda y percibiendo los fuertes espasmos en su anatomía; sus músculos interiores apretaban sus dedos que aún no paraban de deslizarse, alargando así los segundos del clímax. Hizo un gran esfuerzo para acallar el gran gemido que habría querido soltar ante el estallido del mejor orgasmo de su vida, donde se había sentido repentinamente tocar el cielo por largos segundos.

Su espalda dejó de arquearse y cayó rendida en el colchón, sintiendo pequeños cosquilleos y leves temblores en su cuerpo. Su respiración estaba agitada y un gran sueño la invadió, quitó sus manos de su sexo, estaba demasiado agotada como para ir a limpiarse, por lo cual se decidió dejarse llevar ante el cansancio y sueño, cayendo profundamente dormida en cuestión de segundos, dejándose arrullar ante la idea de que Rakan acariciaba su cabello con ternura.