Work Text:
Peter tuvo que dejar su provincia de origen, su Córdoba querida, para poder estudiar periodismo en Buenos Aires. A pesar de que en su momento tuvo muchos miedos y dudas, dos años después, está feliz de haber tomado esa decisión. A día de hoy vive con su pareja en un departamento en Capital y tuvo que dejar de hacer trabajos como fotógrafo porque la facultad le está consumiendo la vida; Frank le dice que no le molesta mantenerlos a los dos pero a él no le gusta ser una carga así que al menos se está esforzando en terminar la carrera lo antes posible para poder laburar de una vez.
Por eso es que está sentado en la cocina a las 8am, envuelto en una frazada mientras estudia para un parcial. Lleva una semana acostándose muy tarde y levantándose muy temprano, duerme tan poco y se esfuerza tanto que Frank amenaza con atarlo a la cama para que duerma al menos 8 horas seguidas.
"Buen día, amor". Hablando de Roma…
"Buen día, ya puse la pava para el mate".
Frank entra en la cocina todo despeinado y con la almohada marcada en la cara. Hasta recién levantado es hermoso, la puta madre. Le da un beso en la frente a Peter y va la mesada a buscar la pava y los dos mates porque, obviamente, cada cual tiene el suyo ya que Peter lo toma con 3 kg de azúcar y lavado (todos sus amigos le dicen provinciano trolo por eso) mientras que Frank lo toma amargo y con yuyos.
Estudiar tanto lo está matando pero no se puede quejar porque tiene al amor de su vida acompañándolo y apoyándolo en todo. Tiene que soltar los apuntes un segundo cuando Frank le pasa un mate porque no puede creer que una persona tan buena y hermosa decida pasar sus días con él.
"Gordo, está amargo esto". Peter no puede contener la cara de asco y Frank larga una carcajada que seguramente se escucha por todo el edificio.
"Perdoname, me colgué viendo lo hermoso que sos". Los dos se ríen y se quedan embobados mirándose como si el otro fuera la cosa más preciosa que existe. Frank no aguanta más y se inclina para comerle la boca a Peter.
"Ay, salí culiado, tenés gusto a yerba con yuyo".
"No seas malo, dale".
"Cepillate los dientes primero y después vemos". No lo tuvo que decir dos veces, Frank prácticamente salta de la silla y va corriendo al baño. Después se queja cuando le dicen gobernado.
No le da tiempo ni a tomar un mate que el pesado ya está de vuelta encima suyo atacandolo con besos por toda la cara. ¿Cómo puede tener tantas ganas de chapar a las 8 de la mañana?
"¿Querés que vaya a comprar facturas así desayunamos bien antes de que me vaya?".
"Sos el mejor novio del mundo,¿sabías?".
"Sí y vos sos el novio más lindo" Le da un beso y se va. Con Frank se ganó la lotería, nunca lo habían amado tanto.
Cuando lo conoció, ni se le hubiera cruzado por la cabeza que ese ex-militar con cara de orto lo iba a terminar tratando como un príncipe, su príncipe. Se conocieron cuando Peter recién llegaba a Bs. As, él estaba buscando un lugar para alquilar y un compañero de la facultad le pasó el dato de un conocido que buscaba alguien para compartir el alquiler porque se había quedado sin laburo y con los trabajos de albañil que conseguía no le alcanzaba. Fue a ver el depto, se pusieron de acuerdo en un par de cosas y para el fin de semana ya se estaba mudando. Frank casi no hablaba y a Peter le daba un poco de miedo así que se trataban poco y nada pero igualmente la convivencia era muy amena. Si le preguntan en qué momento se enamoró tan perdidamente, no tiene idea.
Se abre la puerta y acompañado de una ráfaga de frío entra el amor de su vida. "Te traje media docena de facturas con crema pastelera".
"Pero si a vos no te gustan, amor".
"No importa te lo mereces" Peter no sabe si es por el estrés que maneja últimamente o si le va a explotar el corazón de amor pero siente que se está por largar a llorar. "Además para mi me traje churros".
"Sos un pelotudo, te amo un montón"
"Yo te amo más". Se besan un rato y por fin se ponen a desayunar como dios manda.
El desayuno transcurre en silencio, uno leyendo apuntes y el otro leyendo el diario. Son momentos como este en los que Peter agradece ser un impulsivo de mierda, ya que todas las decisiones que tomó sin pensar lo llevaron hasta ahí. No se le ocurre ningún momento de su vida en el que se haya sentido de la manera en que se siente cuando comparte las cosas más simples con Frank. Está seguro de que su rutina sería insoportable si no fuera por el rottweiler que tiene de novio.
Capaz está yendo muy rápido pero no puede evitar pensar en el día que tengan su propia casa con un montón de animales y una hermosa huerta. Encima de romántico, pueblerino de pura cepa.
"¿Sabés qué estaba pensando? Tendríamos que agrandar la familia".
Frank se atraganta con el churro y lo mira con cara de que se le bajó la presión.
"El único problema es que no dejan tener mascotas acá en el edificio". Al pobre hombre le vuelve el color a la cara y Peter no sabe si reírse o llorar. "¿Por qué me mirás con esa cara? ¿Pensaste que te estaba hablando de tener hijos?".
"¡Sí! Además estoy tratando de procesar eso de que somos una familia".
Llorar, Peter iba a llorar, definitivamente. Dios, ¿para qué mierda tuvo que abrir la boca? Venía todo re bien y él la tuvo que cagar, como siempre. "Me re fui al pasto, perdoname, hacé de cuenta que no dije nada".
"Nono, gordo, no digas eso". Frank corre la silla más cerca de Peter, lo abraza de costado y le acaricia el pelo. "Solo me cuesta creer que esto sea real porque después de lo de María y los chicos pensé que nunca iba ser feliz otra vez pero llegaste de golpe y te juro que quiero todo con vos, mascotas, hijos, casamiento, una chacra en San Juan, lo que sea".
"¿Cómo vas a decir eso?, ¿vos querés que yo me muera acá mismo?". No sabe en qué momento empezó pero está llorando a mares y siente que le va a explotar el corazón de tanto amor que siente.
"No, por favor, no me quiero quedar viudo dos veces". Frank se ríe de su propio chiste horrendo y le limpia las lágrimas a Peter con la manga de su buzo. "Escuchame, yo ya me tengo que ir a trabajar, ¿querés que a la vuelta pase por el chino así traigo algo para que cocinemos juntos y después hablamos bien de todo esto?".
"Dale, te amo mucho"
"Yo te amo más". Frank le da un beso en la frente para despedirse y lo deja solo en un lío de apuntes y sentimientos.
