Actions

Work Header

Free Hugs

Summary:

Izuku empieza repartir abrazos a casi toda UA por un reto. Pero aún así, Katsuki no consige uno, por lo que se decide a pedirlo.

Lo que no sabe es que eso no será tan fácil.

"¡Vamos maldición! No es para nada difícil...¿verdad?
Para nada difícil...¡es solo un puto abrazo!
¡Agh! ¡Mierda!"

Chapter 1: Solo es un puto abrazo

Chapter Text

Una tarde tranquila en UA, los estudiantes de la clase A estaban jugando verdad o reto. No era algo que nunca hubieran hecho antes, pero en esta ocasión un pelirrojo planeaba algo en especial.

— Bien, toda la semana llevarás un letrero que diga abrazos gratis y tendrás que abrazar a quien sea que tengas delante — retó el pelirrojo al peliverde del salón.

— ¿Enserio Kiri? — una pelirosa preguntó realmente intrigada — realmente no veo que tiene eso de difícil, de todas formas Midoriya-kun casi siempre lo hace — dijo obteniendo un asentimiento por parte del resto de la clase.

Y es que siendo sinceros, con o sin letrero el pecoso era bastante afectivo. Siempre saludaba a sus compañeros con una sonrisa y a los más cercanos con un abrazo. De ahí que a todos se les hiciera extraño que le pusieran ese reto.

— Si hermano, por la cara que pusiste pensé que lo ibas a retar a ser odioso con todo el mundo o a decir que odia a All Might ¡No sé! Algo que si fuera un desafío — concordó Sero verdaderamente extrañado del reto propuesto por Kirishima.

—  No importa chicos, si eso fue a lo que quiso retarle está bien. Son retos, no torturas — dijo  Uraraka con un tono jocoso al escuchar las ideas del pelinegro.

— ¿Debo empezar ahora? — preguntó rápidamente el peliverde antes de que el pelirrojo reconsiderara y cambiara su reto por algo de lo que dijo Sero.

— No — aclaró Kirishima— mejor desde el lunes hasta el viernes en la noche.

— Bien — accedió el pecoso con una sonrisa. 

Los demás dieron un suspiro resignado y siguieron jugando un par de rondas más dejando atrás la previa objeción, después de todo, era solo un juego.

Y mientras todos estaban distraídos viendo a Tokoyami cumpliendo su reto que consistía en  dejarse maquillar por las chicas, un rubio de ojos rojos como rubíes le lanzaba una mirada furiosa al pelirrojo de la clase mientras mascullaba un "estás muerto" por lo bajo.

Mierda Mierda ¡Mierda!

Para nadie era un secreto la química que había entre el Wonder dúo de la clase A. 

Desde su segundo hasta ahora en su tercer año siempre destacaron por su grandioso trabajo en equipo y excelentes estrategias. Además, no solo se complementaban bien en el campo, sino también en su rutina diaria. Por eso con el pasar de los meses, la mayoría solo podía pensar que esos dos estaban saliendo.

Sin embargo ya les había preguntado directamente a los involucrados, y estos siempre negaban que hubiera algo entre ambos. 

Pero que Izuku y Katsuki no estuvieran saliendo, no quitaba el hecho de que con el tiempo hubieran desarrollado sentimientos hacia el otro. O mejor dicho, no quitaba el hecho de que con el tiempo se hubieran hecho conscientes de los sentimientos que siempre tuvieron por el otro. 

El único problema es que como en un inicio ambos habían establecido que su relación con el otro era solo de amistad, pensaban que hasta la fecha todo se mantenía igual, por lo decidieron callar sus sentimientos para no arruinar su reparada relación.

Sin embargo llegó un punto en el que sus amigos se cansaron de verlos en esa dinámica de negación, por lo que habían hecho muchos planes para tratar de acercarlos. Lo malo es que éstos nunca les salían bien...

Por ejemplo, hace cinco meses habían tratado de juntar sus grupos para que almorzaran juntos, logrando solo que terminaran con la comida sobre ellos debido a lo hiperactivo que era el Bakusquad, y que además, por accidente, el pecoso terminara con una explosión en su rostro cuando Denki lo utilizó de escudo después de cabrear al rubio ( lamentablemente fue demasiado tarde para cuando Bakugou quiso detener la explosión al ver que Izuku era quien la iba a recibir).

Después habían tratado de encerrar a los involucrados juntos en uno de los armarios de limpieza para que pasaran tiempo a solas y con suerte se arreglaran, pero terminaron encerando solo al pecoso por toda una tarde.

Y en el último de sus planes, mientras estaban en una misión de rescate, se las arreglaron para que el peliverde se tropezara y así cuando cayera Katsuki pudiera atraparlo en brazos. Pero con lo que no contaron fue que el rubio ya estaba cargando a un par de heridos y no puedo acudir al rescate.

Fue precisamente después de ese plan que Katsuki les prohibió terminantemente que se involucraran otra vez (no le había tomado demasiado tiempo unir cabos y darse cuenta de que ese "accidente" fue cosa de ellos) pues por culpa de ese incidente, el peliverde había terminado con un brazo roto que lo obligó a ausentarse un par de días a clases prácticas, lo que conociendo a Izuku, de seguro fue una tortura.

Pero, estando a un par de meses de que se graduaran, Kirishima había decidido hacer un último y desesperado intento. Así que ahí estaba, encerrado en su habitación mientras le rezaba a Crimson Riot para no acabar calcinado por las explosiones que de seguro iba a recibir, pero esperaba valieran la pena.

Ya verás bro. Esta vez si te juntaremos con el amor de tu vida.

Unos golpes en la puerta lo sacaron de sus pensamientos. Por un segundo pensó que su hora había llegado, pero inmediatamente recordó que su Bro nunca tocaba la puerta. Así que con curiosidad fue a abrir para ver quién era.

— Bien, quiero saber cuál es el plan — dijo Mina apenas Kirishima abrió la puerta.

— ¿Cómo supiste? — preguntó intrigado el pelirrojo dejando pasar a la pelirrosa.

— El reto fue extrañamente sospechoso, y después Bakubro te miró como si quisiera matarte — respondió la chica mientras se acomodaba en un Puff para estar más cómoda — así que obviamente hay algo.

Antes de que pudiera empezar a explicarle lo que pasaba, la puerta se abrió súbitamente asustando a Kirishima pensando que esta vez si era Bakugou.

— ¡Ya llegamos! — exclamó Denki entrando a la habitación como Pedro por su casa siendo seguido por Sero.

— Denki, casi haces que me de un ataque — dijo Kirishima soltando un suspiro de alivio al ver que aún no sería mandado a volar con una explosión.

— ¿Uh? ¿Por? — preguntó el rubio sacando unas papas fritas de quién sabe dónde y empezando a comerlas.

— De seguro pensó que era Bakugou el que abrió la puerta— dijo Sero entre risas al notar la cara de pánico de su amigo — ¿Y bien? Mina nos llamó ¿cuál es el plan esta vez?

Ya con el Bakusquad reunido, el pelirrojo empezó a explicarles su idea. Y esperaba, todo saliera bien esta vez.

Mierda Mierda ¡Mierda!

Por mucho que Katsuki había querido mandar a volar a su amigo con una explosión a penas terminaron de jugar ese estúpido juego, no pudo pues tenía su entrenamiento diario con el peliverde. Así que guardándose sus ganas de matar a su grupo por el plan que de seguro estaban tramando, se dirigió al gimnasio que siempre utilizaban con Deku.

Al dar pasos rápidos, habían llegado mucho antes de lo que pensaba, y viendo que el pecoso todavía tardaría un rato (pues vio que se había quedado un momento a conversar) se dispuso a empezar con el calentamiento y así de paso intentar olvidarse del tema del estúpido reto.

Cabe decir que no le resultó del todo pues su mente no paraba de hacerle malas jugadas planteando distintos escenarios de lo que le esperaría la semana entrante.

Ya se podía imaginar el revuelo que iba a causar que todos los admiradores del pecoso tuvieran una excusa para acercársele y no le gustaba ni una pisca. 

Bakugou ya era un celoso sin remedio que tenía que lidiar con la "amistosidad" del peliverde todos los días. Pero ahora con el plan del pelirrojo, sabía que tendría que ver a Deku abrazar todavía a un montón más de extras.

— ¡Puta mierda! — maldijo en alto explotando irremediablemente el saco de boxeo que había sacado para intentar tranquilizarse.

— ¿Qué pasa Kacchan? — preguntó el pecoso que acababa de entrar, preocupado al ver como el saco de boxeo fue pulverizado.

— Llegas tarde nerd — dijo el cenizo evadiendo totalmente el tema mientras recogía el mas que destrozado saco del suelo —Comencemos de una maldita vez

Izuku suspiró y asintió. Sabía que intentar sacarle algo a Kacchan era difícil y como esto no perecía tan grave, decidió dejarlo por ahora.

— Bien ¡no perderé Kacchan! — dijo con ánimo mientras comenzaba a hacer estiramientos a forma de calentar antes de que empezaran con el entrenamiento.

— En tus sueños Deku — respondió Katsuki con su patentada sonrisa de lado.

En cuando habló con el pecoso, poco a poco el enojo de Katsuki fue menguando, como si el peliverde fuera un calmante natural. Y durante las horas que estuvieron entrenando, no pensó ni una sola vez más en lo que le esperaba el lunes, solo disfrutaba de pasar el rato así con el peliverde.

Lamentablemente el entrenamiento acabó y los pensamientos en torno al reto volvieron a aparecer inevitablemente. 

— Enserio Kacchan ¿está todo bien? — intentó preguntar una vez más el pecoso al notar que la expresión jovial del cenizo se iba ensombreciendo.

— Já, como si necesitaras preocuparte por esto nerd —  respondió Katsuki pensando que el peliverde se refería al brazo que estaba vendando, pues mientras practicaban un nuevo movimiento terminó lanzado hacia la pared y su brazos y espalda tenían algunos raspones.

— No me refiero a esto Kacchan — dijo mientras tomaba las otras vendas para ayudarle con el otro brazo.

Katsuki obviamente se resistió, quitándole las vendas y escondiéndolas detrás de sí para que no lo ayudara.

Izuku le dio una mala mirada ante su accionar y estiró su brazo para tomarlas otra vez, pero el cenizo las volvió a cambiar de lugar con una sonrisa traviesa. El pecoso no se dejó y siguió tratando de quitárselas. No se pensaba rendir.

Finalmente, cuando el rubio puso las vendas por encima de su cabeza para que no pudiera alcanzarlas, fingió rendirse solo para que el cenizo bajara la guardia y así luego de un salto poder  tomar la vendas de una vez por todas.

— Gané — dijo agitando victoriosamente las vendas — Ahora déjame vendarte — dijo entre ordenando y pidíendoselo.

Katsuki le pasó de mala gana su brazo, pero Izuku pudo ver en sus ojos que no estaba molesto. Incluso la sombra que hasta hace poco había opacado sus orbes rojos había desaparecido.

Sabía que algo pasaba, pues así como él no le podía ocultar nada a Kacchan, Kacchan tampoco podía ocultarle nada. Pero no queriendo arruinar el buen ambiente, dejó pasar el tema.

Katsuki por su lado solo veía las cicatrices en el brazo del peliverde mientras este lo vendaba.

El ver la más reciente lo sacó de su burbuja, pues esa era in recuerdo del plan fallido de sus amigos. Aunque no quisiera decirlo en voz alta, le preocupaba en demasía que el pecoso volviera a salir perjudicado por los planes de sus amigos pues de alguna manera se torcían y terminan del carajo...aunque por como iban las cosas, el único afectado iba a ser el mismo...

¡Claro! ¡Como mierda no lo pensé antes!

Inmediatamente supo lo que estaban queriendo hacer esos idiotas y no pensaba permitirlo. De seguro quieren que pierda los estribos por ver a tanto extra abrazándolo, pero ni mierda, no van a lograr nada

Mierda Mierda ¡Mierda!

Mierda Mierda ¡Mierda!

Pensaba Katsuki cuando a primera hora del lunes vio a un montón de personas frente al pecoso para recibir un abrazo.

Va a ser más difícil de lo que pensé ¡Pero lo voy a lograr! se mentalizaba el cenizo reprimiendo sus celos e instintos asesinos al ver como las de primer año hasta habían armado una fila para poder abrazar a su pecoso y algunas lo abrazaban más de la cuenta.

Maldito Pelos de mierda maldecía el cenizo tratando se redirigir su ira de los de nuevo ingreso hacia el culpable del reto.

Kirishima por su parte empezaba a temer por su vida. Y es que con cada abrazo, el rubio parecía más furioso y de las palmas de sus manos ya hasta comenzaban a salir humo.

Denki, ajeno al peligro, decidió empezar a ejecutar el plan molestando al cenizo, y con suerte ejercer suficiente presión para finalmente juntarlo con el roll de canela de la clase.

— Bakubro! ¿Ya viste? Si no te apuras te comen el mandado — molestó mientras con la mirada señalaba al peliverde ahora abrazando a Shinso y después al menor de los Todoroki que acababan de llegar.

— ¡No hables estupideces! — gritó lanzándole una explosión a Denki antes de irse a su lugar. Explosión que le abría caído de lleno si no fuera porque Kirishima lo hizo retroceder a tiempo, ya que habiendo esperado eso desde el viernes anterior, estaba más atento.

Mina por otro lado estaba un poco decepcionada de que no hubiera habido más reacción por parte del cenizo, así que decidió intentar por otro ángulo.

— Así que...Blasty, también podrás conseguir un abrazo de tu amor ¿no? — sugirió con tono cantarín — ¿No te parece genial? piénsalo, se conocen desde la infancia, pero ¿cuándo fue la última vez que se abrazaron?

— ¡Muérete Ojos de mapache! Además ¡¿para qué mierda quiero yo un abrazo?! — exclamó Katsuki cayendo sin querer en la provocación.

— Oh ¿Y por qué no? ¿Acaso te da vergüenza? — siguió presionando la pelirrosa. Bien, si no se pudo con los celos, tenemos que apelar a su orgullo y si ni eso funcionaba, no sé que vamos a hacer.

— Olvídalo Mina, de seguro Blasty nunca podría dejarse abrazar aunque su vida dependa de ello — le siguió el juego Sero entendiendo lo que quería hacer la pelirosa y sabiendo que lo que que mas odiaba el rubio era que le dijeran que no podía hacer algo.

Después de eso, un montó de explosiones le siguieron y el Bakusquad empezó a correr por su vida, sin embargo no se arrepentían de nada, pues sabían que sus palabras le habían llegado al cenizo.

Katsuki por su parte no había caído en cuenta de que había caído en la provocación de todas formas. Lo único que tenía claro para ese momento era que obtendría su abrazo por parte del pecoso, después de todo era solo un jodido abrazo y no les daría la satisfacción a los idiotas de que dijeran que no podía hacer algo.

Si...conseguiría al menos su jodido abrazo ese mismo lunes antes de que anocheciera.

○○○

Jueves en la mañana:

¡Vamos maldición! No es para nada difícil...¿verdad?

Para nada difícil...¡es solo un puto abrazo!

¡Agh! ¡Mierda!

Ya habían pasado tres días desde que el peliverde empezó el reto y Katsuki no había podido conseguir un abrazo por parte del roll de canela, por que no importaba que incluso hubieran estado frente a frente, el pecoso simplemente no lo abrazaba.

Todo el Bakusquad había estado frustrado cuando el lunes vieron el primer encuentro entre el Wonder dúo, que fue después del entrenamiento, y no hubo un mísero abrazo. Kirishima incluso,  cuando salió de su estupor, había detenido al peliverde del brazo para recordarle que "tenía que abrazar a quien sea que tenga delante" y el pecoso solo lo había abrazado diciendo que lo sabía para luego retirarse a las duchas.

Todos estaban demasiados perplejos como para reaccionar, incluyendo a Katsuki. Pero después de unos minutos, cuando empezaron a procesar lo ocurrido, no sabían si llorar o reír.

Mina dijo que estaba harta y se fue a ver una serie con un pote de helado para ahogar sus penas, Sero se retiró para poder reírse a gusto en su habitación de la mala suerte que tenía el cenizo y Denki y Kirishima solo corrieron sin un plan en mente antes de que el cenizo reaccionara. 

Katsuki no se podía creer lo que había pasado, pero cuando todo se repitió por dos días más, se dijo que era suficiente de todo eso. ¡Hasta el jodido Mineta había conseguido un puto abrazo! no entendía por qué el pecoso abrazaba a todos, menos a él.

Así que diciéndose que no era un puto cobarde, había decidido que ese mismo día buscaría al pecoso en la mañana y le pediría un abrazo expresamente. Además, de paso averiguaría por qué putas no lo abrazó antes.

Y ahí estaba, un jueves en la mañana, mentalizándose afuera de la habitación del pecoso.

Sabía que Deku se despertaba un poco más tarde que él, por lo había bajado más tarde de lo que acostumbraba para alcanzar al peliverde apenas saliera de su habitación. Sin embargo los minutos pasaban y este no salía.

Decidió tocar la puerta y al no haber respuesta, temió que el inútil se hubiera dormido, por lo que abrió la puerta de la habitación para entrar a despertarlo. No obstante, una vez dentro se llevó una sorpresa.

¡¿Dónde mierda está Deku?!

Mierda Mierda ¡Mierda!