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El amanecer estaba empezando a hacerse notorio en la habitación del joven Mikage, donde el brillo del sol tocando las ventanas demostraban como el día ya estaba por comenzar. Por esa misma razón procede a despertar, seguido de unas notificaciones en su teléfono que llevarían una sonrisa en su rostro pero con cierta extrañeza.
“Buenos días amor, recuerda que hoy es nuestra cita especial.
Te amo, te espero esta noche.”
Una vez más él, siendo dulce y tierno como de costumbre, ya se le hacía raro a Reo que fuera tan temprano y no lo viera en el otro lado de la cama. Aun así le dejó el desayuno listo en la cocina para que no tuviera que mover un solo dedo, como el príncipe que es.
Es cierto, ya llevaba tres años de relación (y conviviendo) con un hombre maravilloso, que pudo encontrar la reciprocidad y el apoyo mutuo, dándole la felicidad que siempre se esforzó por obtener. Quién diría que sería con Yukimiya Kenyu, la persona que consideró desagradable por unos celos bobos de juventud.
¿Qué haría hoy el chico de los ojos naranja? Quizás enviarle lilas, las flores favoritas de Reo, quizás esa cartera que hace dos semanas le comentó que quería o confirmar la fecha para su viaje a Londres. Cada misterio era mejor que el otro y se supone que al tener este tipo de vida no debería haber queja alguna, se recalca el suponer.
Era curioso cómo se llegó hasta este punto, cumplir primero la meta de realizar las cosas por su cuenta en el fútbol ya fue su logro personal más grande, pero, ¿haber encontrado el amor después en el mismo lugar donde lo perdió? La vida suele dar unas vueltas muy curiosas.
Quizás esta relación catalogada como perfecta no era la única percibida por la pareja ya mencionada, después de todo, eran la pareja de celebridades más importante de Japón, ya habían pasado 5 años desde que el primer proyecto de blue lock culminó. Donde todo el desarrollo de su amistad y futura relación fue televisada y amada por el público.
Y claro, coincidentemente también, justo hoy, su aniversario cae en el día en que el chico de cabello morado tiene una entrevista en el centro de blue lock, junto a un pequeño grupo que en algún momento fueron sus compañeros.
Ya alistándose para ir al lugar, prende el televisor para tener sonido de fondo mientras termina de doblar algunas prendas. Hasta que voltea de un tirón al escuchar una voz familiar.
– “Blue lock, he vuelto.” – Menciona un chico de cabello plateado mientras realiza el símbolo de paz con la mano.
Lo primero que Reo pensó fue que nadie le había mencionado que Nagi estaría presente en esta reunión, resultó ser un invitado sorpresa tras la noticia de haber sido fichado para uno de los clubs más importantes de España, el Real Madrid.
Pero no hay problema, ya pasó mucho tiempo como para ponerse afligido por la forma en que terminó todo con Seishiro; además, el tema ya pasó. Solo tenía que tranquilizarse y seguir con la rutina, después de todo, hoy es un día especial.
Al llegar al lugar, claro que todo estaba lleno de camarógrafos, reporteros y fans de todas las edades esperando por sus ídolos, obviamente Reo no era una excepción.
Después de pasar tras aquel tumulto, se encuentra (por suerte) con Isagi primero.
– "¡Reo! Es genial verte de nuevo. ¿Cómo has estado?" – Comenta Isagi en un tono amigable.
– “Bien Isagi, el trabajo parece nunca acabar pero no me molesta realmente” – responde Reo seguido de un suspiro.
– “¿Y cómo vas con…?” – Isagi no pudo terminar la oración al ver a otra persona conocida acercándose.
"¡Nagi!" – prosigue Isagi esta vez yendo a dirección del chico de cabello plateado.
Reo no podía evitar ver el detalle que en cuestión de físico Nagi no cambió mucho, su estilo seguía siendo de ropa demasiado suelta y un caminar casual; sin embargo, algo que Isagi no se fijó fue que alguien estaba detrás de Nagi, casi escondido,Mikage al notarlo optó por preguntar.
"¿Viniste solo?" – pregunta Reo mirando mirando al panorama detrás de Nagi.
"Ah, verás…vine con mi pareja." – responde Nagi, donde en acto seguido se acerca aquella persona escondida en la sombra de la habitación.
Resulta que alguien fue en un vuelo aparte para que los reporteros no les digan nada por andar juntos, plan que funcionó bien al parecer.
"¡¿Barou?!" – exclama Isagi con asombro.
De los sucesos inesperados de hoy, no tuvo ni siquiera en mente el que su ex también estuviera en una relación con quien en un principio se llevaba pésimo, en definitiva el destino tuvo otras situaciones preparadas para esa relación que no funcionó.
"Muy en el fondo me quiere, me lo ha dicho." – responde Nagi mientras apoya su cabeza en su pareja.
"No pregunten más al respecto, ni yo estoy seguro cómo llegamos a esto, simplemente es un idiota." – Interrumpe Barou.
Nagi en tono pícaro parpadea muchas veces mientras observa a Barou para que lo cargue, cosa que sí realiza y termina esbozando una sonrisa, debe admitir que lo flojo fue algo no se quitó ni con el pasar de los años.
Si bien por un lado Isagi estaba entre risas al verlos, Reo realmente no podía seguir mirando, era lo mismo que hacían en la secundaria, pero ahora se le ve más relajado.
Y hasta demuestra estar más feliz que antes.
Los recuerdos hermosos y cotidianos que tenían, como las caminatas en la madrugada, los mensajes cursis en plena clase, jugar videojuegos o la simple acción de dormir se alejaban más y más, viendo como el chico de cabello plateado pudo avanzar y Reo, que se acaba de dar cuenta que nunca se movió, solo evitaba pensar en ello.
Reo ya estaba empezando a cuestionar su relación pasada con Nagi, sus aciertos, sus errores, sus logros y caídas. Cómo hicieron lo posible para evitar que su conexión decaiga y aun así se encuentran en caminos separados.
¿Acaso no fue suficiente?
“Yo no te pido que te vayas, solo piénsalo.”
Fue la última frase que Reo dijo antes de que Nagi diera la estocada final aquella vez, los dos solos en el camerino, sus conversaciones no eran las mismas y dolía saber que esto era cosa de costumbre, que sus rumbos no chocaban más.
“Lo siento, pero esto no puede quedar en más que un hermoso recuerdo.”
Y Quizás darlo todo por perdido en un programa de supervivencia podría ser muy abrupto pero incluso sin estar ahí, ¿Habría sucedido lo mismo?
Todos esos pensamientos pasaban por la cabeza de Reo mientras la entrevista transcurría, respondiendo a cada pregunta de la entrevistadora como un robot automático, uno perfecto que no anda pensando en "lo que no pudo salvar" de su anterior relación.
Ya es absurdo, cómo estaba sobrepensando tanto en una oportunidad inexistente con su ex pareja, si ya se encuentra en un plano lejos de él. Además, Reo también se encontraba en una relación estable, no debería ni considerar mencionarle a Nagi sobre su pasado juntos.
Y en un chasquido ya reunión culminó, ya sonaban los efectos de sonido, los aplausos y gritos que indicaban que debían retirarse. Además, al tomarles toda la tarde ya se acerca el evento especial para Reo, Yuki no tardaría en llamarlo.
Por eso primero decidió ir a los servicios higiénicos, tanto para lavarse la cara como empezar a alistarse para ver su cita.
Para su infortunio, quien entra después de él era la persona que menos quería encontrar después de esto.
Reo siguió en lo suyo, como si no se diera cuenta que Nagi ingresó. Hasta que lanza un comentario al aire.
–"Espero que te esté yendo bien en todo, Reo." – dijo Nagi mientras lavaba sus manos.
Reo al lavarse la cara podía disimular las lágrimas mientras lo observaba de vuelta, pero Nagi aun así se dió cuenta, después de todo pasaron mucho tiempo juntos en su momento.
– "¿Estás bien? ¿Pasó algo con Yuki?" – mencionó Nagi con preocupación.
– "Yuki ahora está bastante mejor, los tratamientos han estado avanzando de maravilla y yo me siento bien con él, ¿no ves?" – respondió Mikage sonriendo pero al tener los ojos llorosos era obvio que no estaba bien consigo mismo.
– "Reo…creo que procedo a retirarme." – de alguna forma Nagi presentía que su ex podría ponerse de esa manera.
– "No, por favor, quédate un poco más. Quizás lo que diga ya ni valga la pena que lo comente a estas alturas pero…" – titubea Reo mientras mira hacia arriba para no sacar más lágrimas
"¿Qué fue lo que hice tan mal para que lo nuestro terminara?"
Reo pensó que este problema ya había sido solucionado pero resulta que, como con el balón, decidió patear y patear este asunto para ignorar que una parte suya no puede superar al chico de ojos café y lo comentó igual, de todas formas nada cambiará.
Incluso, cuando Yukimiya es "imperfecto" como la vez en que dejó el cuarto hecho un desorden por quedarse leyendo un manga, o la vez que se resbaló con una hoja mojada en el parque y Reo terminó cargándolo, sucesos que muy adentro de su corazón lo hacían pensar en alguien que no era él.
–"Nunca hiciste algo malo, simplemente no funcionó y eso no quiere decir que no te haya querido, Reo, recuerda eso siempre." – contesta Nagi mientras toca su hombro en señal de apoyo y entregándole papel después de terminar de sollozar.
–"Qué te cuesta decirlo en presente…" – Pensó Reo, que en esos segundos sería capaz de tomarlo del brazo y huir juntos a quién sabe dónde, pero eso solo sucede en los libros de romance y escenarios falsos.
–"Gracias, yo también; y, de corazón, espero te vaya bien en tu nuevo equipo." – dijo Reo, dándole un fuerte abrazo a la persona que en algún momento lo hizo tan feliz y que al conocerlo lo direccionó a su sueño, a quien es hoy.
En el abrazo empezó a vibrar el teléfono de uno de los dos, resultando ser el de Reo.
"Oh, cierto, Yuki…" – pensó como si estuviera saliendo de un trance y era hora de volver a su realidad, era hora de irse.
– "Nagi, ¿cuándo regresas a España?" – preguntó Reo ya acercándose a la puerta para retirarse.
– "Mañana mismo." – contestó Nagi con seriedad.
– "Sin embargo…puedo pasarte mi número si así lo deseas para hablar antes de irme." – prosiguió.
Reo solo contaba con segundos para decidir, entonces fue por lo que era mejor.
(…)
Una vez que fue a tomar el taxi lo llevaba a uno de los hoteles más lujosos de la capital (Yukimiya le dio la dirección) reflexiona una última vez sí lo que hizo estuvo bien o no.
Igual, ya era demasiado tarde como para decirle que regrese..
"¡Amor! Es aquí." – grita Yukimiya en la puerta, completamente entusiasmado de ver a su pareja después de un día exhausto.
"Te veo, Yu. Te extrañé mucho, no tienes idea de cuánto." – responde Reo, prosiguiendo con darle un profundo beso en los labios a su pareja.
Ya estaba acostumbrándose a estas citas, uno decidía el lugar lindo, cenaban comida costosa y finalmente después de conversaciones largas terminaban en sexo y ver llegar el amanecer abrazados..
Entre besos, caricias y jadeos, Reo claro que podía sentir el cariño de Yukimiya, quien no paraba de repetir lo mucho que lo quería a su lado y lo feliz que se siente de que sea su novio, que volvería a repetirlo todo para tenerlo en sus brazos como la primera vez.
Y a pesar de todas esas palabras bonitas, Reo se sintió hasta culpable de querer que eso lo dijera alguien más.
Una vez que ya se encontraban descansando, el teléfono comenzó a vibrar, solo Reo despertó al estar más cerca del mismo.
"Nagi
2 llamadas perdidas"
Podría hacerlo, salir sin que Yuki se de cuenta podría ir a verlo antes de que se vaya otra vez y quizás idear un plan, lo último dicho con una “x” cantidad de intenciones detrás.
Sin embargo, eso no va a suceder, aunque lo extrañe, Nagi llegó a tener razón en la última conversación que tuvieron como pareja, que dolerá y podrá detestarlo en ese momento por esa decisión, pero quizás los mejores días de Reo serán donde él no esté.
Es por ello que apagó el teléfono y decidió volver a la cama.
"¿Uhmm? Cariño, ¿Sonó algo?" – comenta Yukimiya entre sueños.
"No, no escuché nada, descansemos." – finaliza la conversación Reo mientras se acurruca en los brazos de su novio, escondiendo su rostro y los cuestionamientos sobre sí mismo que tendrá después de todo.
