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Fighting dragons

Summary:

A Yoongi no le molestaba tener que lidiar el sólo con la paternidad, a fin de cuentas, su hija es lo más preciado que tiene en su vida. Pero, cuando su hija empieza a presentar problemas y siente que se le viene el mundo abajo, ¿en quién puede apoyarse?
Por suerte, están ahí sus amigos y Hobi, el maestro de baile de su hija que entró lentamente a su corazón, para responder esa pregunta.

O, Yoongi es apoyado por sus amigos y por el amor que encuentra en el camino para crear y fortalecer la familia que siempre necesitó.

Chapter 1: No me interesa el castigo, mejor llévame al McDonalds.

Notes:

(See the end of the chapter for notes.)

Chapter Text

“No hay problema, paso por ella en 15 minutos y hablaré con ella sobre su comportamiento. Yo sé que está mal, pero ¿Seguros que fue ella quien empezó la pelea? Bueno ya voy para allá”. 

La voz grave de Yoongi resonaba en el pequeño estudio en el que se encontraba. Estaba al teléfono con la directora de su hija, quien le informaba que otra vez se había metido en una pelea con un compañero suyo.  

La llamada terminó y Yoongi colgó el teléfono, soltando un suspiro y resbalándose en su silla. Era la tercera vez en todo el ciclo escolar y a este paso la iban a suspender de la escuela. Se talló los ojos e hizo un sonido gutural. El sonido del aire acondicionado fue lo único que llenó el ambiente por los segundos que Yoongi se quedó callado, en esa posición, sosteniendo su respiración y tratando de organizar sus pensamientos.  

Se levantó rápidamente y tomando su abrigo, llaves y celular salió rápidamente del lugar. 

Apenas se subió a su auto, le dejó un mensaje a Jungkook. 

“Kookie, la revisión de los tracs del nuevo grupo estará lista hasta después, Day se volvió a meter en problemas en la escuela, perdón por el retraso.” Y aceleró en dirección de la escuela. 

 

 

Una pequeña niña con cabello corto y negro, sujeto por una diadema de flores y un uniforme azul marino jugaba con sus dedos sentada en una banca lo suficientemente alta como para que sus pies no tocaran el suelo. Al abrirse la puerta miró a Yoongi y abriendo sus ojos con emoción y con una sonrisa inundando su rostro, corrió hacia él.  

“¡Papá!” 

Yoongi la levantó para darle un beso en la sien. 

“Day, habíamos quedado en que ya no ibas a pelear con tus compañeros. ¿Qué pasó?” 

La niña desvió la mirada y cruzó los brazos. 

“Su hija mordió a uno de sus compañeros en clase de matemáticas y no quiere decirnos por qué. El compañerito dice que no hubo ninguna razón, así que espero que tengan una buena explicación, y sino entiende, en vez de irse expulsada por tres días va a tener que ser transferida. Aquí no queremos niños problema”. La directora apareció hablando seriamente, con su semblante frío e imperturbable.  

Desde el principio él sentía que no le agradaba a ella. Tal vez había escuchado de él, o de la música que producía y era una señora lo suficientemente conservadora como para tener un prejuicio hacia Yoongi desde el principio. No era alguien famoso, pero sí era conocido. Había producido para grupos grandes en la industria de la música, trabajado con gente que daba mucho de qué hablar, y tenía que admitir que muchas de sus letras daban bastante que desear. Algunas eran crudas y agresivas, otras eróticas; pero las que más daban de qué hablar eran las que tocaban temas de salud mental y de sexualidad –cosa que la sociedad no tenía tan normalizada como a él le gustaría- Y eso le había llevado a tener desaprobación de parte de mucha gente. Esto no había sido un problema hasta hacía casi ocho años que se había dado a conocer que acababa de engendrar a una niña, para sorpresa de pocos y para desagrado de varios. 

 

La directora le invitó a sentarse en su escritorio y sacó una carpeta y un cuaderno y las puso frente a él.  

“Esta es la tercera vez que su hija responde de manera agresiva ante sus compañeros. Es preocupante que en su segundo año en esta escuela ya esté presentando conductas disruptivas. Me temo que si no recibo una explicación decente al respecto tendré que tener los ojos muy puestos en la dinámica familiar y en el cómo están educando a la niña. Así que, cuénteme. ¿Usted es violento con ella en casa?”  

La pregunta confundió mucho a Yoongi. Eso no era tratar de descifrar qué estaba pasando, era acusarlo directamente. “No” respondió contundente. 

“¿Es expuesta a violencia en el resto de sus entornos? Preguntaría por el resto de su familia, pero bueno, usted está solo . ¿sus vecinos u otras amistades que tenga ella?” Yoongi estaba seguro de que no estaba imaginando que todas sus preguntas sonaban prejuiciosas. 

“No... no, controlo lo que ve en la televisión y qué videojuegos juega, no tiene celular ni aparatos electrónicos, y que yo sepa sus amigos son otros niños de su edad que no tienen problemas, pero por supuesto puedo echar un vistazo más de cerca para cerciorarme que todo está bien ahí.”  

La directora levantó una ceja y tomó notas en su cuaderno. 

“También tengo la sensación que el tipo de canciones que escribe –Por supuesto eso tenía que ver- no son aptas para niños. Espero que no la estén influyendo a la violencia” 

Yoongi apretó la mandíbula y miró de reojo a su hija que jugaba tirada en el suelo de la dirección, ignorándoles a ellos. 

“Estoy al tanto del tipo de letras que algunas de mis creaciones tienen, pero créame que sé qué mostrarle y qué no a una niña de siete años”  

La directora hizo una mueca y le enseñó una hoja cuadriculada. 

“Estas son sus calificaciones de todo el año escolar. Los primeros dos bimestres tuvo sobresalientes, pero el tercero bajó y este no se está viendo muy bien.  De verdad quiero asegurarme de que la niña está bien. Nos vemos en tres días señor Min.” Ella se levantó y con una reverencia lo despidió. Yoongi se levantó rápidamente y respondiendo a la reverencia tomó la mochila de la niña y ambos salieron de ahí.  

 

Una vez estuvieron ambos en el carro, Yoongi volteó a ver a la niña y con un tono serio habló. 

“¿Puedo tener una explicación de lo que pasó el día de hoy?” Dayoung se rio, pero, al no ver el semblante de su papá cambiar dejó de reír y se quedó quieta, haciendo un puchero y mirando al piso. 

“¿Hubo algo que te molestara? ¿El niño te dijo algo? ¿O qué sentiste en ese momento que te hizo querer morder a tu compañero? 

 Ella pensó durante un rato, balanceando sus piernas en el asiento y jugando con su cabello. Yoongi solo esperó a que ella hablara. 

“Él estaba rasguñando su cuaderno y hacía un sonido muy molesto” 

Yoongi no cambió su semblante, voz amable pero directa. 

“¿Y por qué pensaste que lo mejor era morderlo en vez de pedirle por favor que dejara de hacerlo?” 

“No lo pensé.” Agitó sus hombros una vez y empezó a jugar con la guantera del carro. 

“Pero ahora que lo pensaste, ¿no te parece que hubiera sido mejor no morder a tu compañero?” 

Dayoung se quedó callada, pareciendo que ya no quería responder. Yoongi le tomó la mano, que estaba moviendo con fuerza la guantera del auto, deteniéndola y haciendo que lo mirara. Ella soltó un suspiro y agitó la cabeza. 

“Pues sí, tal vez no fue una buena idea, pero en ese momento no se me ocurrió nada papá, ¿Me compras McDonald's? Se me antojaron unas papas fritas, papá.” 

Otra vez cambiado el tema repentinamente. Yoongi resopló y tomándola de la mano dijo: “No. Primero quiero escucharte decir qué hiciste el día de hoy, por qué estuvo mal y qué vas a hacer la próxima vez que vuelva a pasar algo así. Te expulsaron tres días Day, te metiste en problemas, vas a perder días de estudio e hiciste sentir mal a otra persona que merece respeto igual que tú”. 

“Uy, ya no quiero nada. Llévame a casa y enciérrame en mi cuarto.” Day levantó la voz y giró los ojos, empujando su mochila con los pies. Yoongi la miró desconcertado. Él sabía que la comunicación era la manera asertiva de afrontar los problemas con su hija, pero había veces en los que se sentía demasiado perdido y no tenía ni idea de cómo reaccionar. 

“Day, ¿Qué pasó?” su gesto de desaprobación hizo que la niña bajara la mirada y cruzara los brazos otra vez, avergonzada. “Estoy tratando de tener una conversación bien contigo. Quiero entender cómo te sientes para no tener problemas contigo, no tienes por qué responderme así. Pero si no quieres hablar podemos irnos a la casa y no podrás jugar con tu XBOX hasta que me lo digas”. Yoongi volteó hacia el frente y encendió el carro, pero Day lo tomó de la manga, arrepentida al oír a Yoongi continuar con esa oración “Ni podrás jugar animal crossing hasta que se acabe tu suspensión”. 

“¡No, espera, no me lo quites! Es que no sé por qué lo mordí, cuando me di cuenta ya lo había hecho y sé que no debí porque lo lastimé y no tengo qué lastimar a mis compañeros”. La niña escupió las palabras, estampándolas unas con otras, temiendo que le privaran de sus juegos favoritos.  

La niña era muy inteligente, Yoongi lo sabía y por eso se sacaba de onda cuando le hacía berrinche o hacía cosas impulsivas. Él estaba al menos agradecido con que le hubiera respondido, aunque había muchas cosas que debía hablar con ella, porque su comportamiento no era el correcto y realmente no tenía idea de porqué. 

 

 

Yoongi logró tener libre el primer día de suspensión de su hija. Se quedó en casa y aprovechó para hacer quehaceres, preparar la comida de los siguientes días y trató de pasar tiempo con ella. No sabía por qué una parte de él esperaba que ella se mostrara aburrida y arrepentida de su comportamiento, esperando regresar a la escuela para portarse bien y ya no volver a cometer agravios, cuando ningún niño piensa así. Principalmente porque cuando él era niño en definitiva no pensaba así. Su hija mostraba toda la felicidad del mundo tirada en el suelo de la sala coloreando como si nada hubiera pasado. 

Hasta cierto punto sentía que era parte de su karma –pues cuando era niño era la cosa más desastrosa que podía haber, y era la perdición de sus padres- ¿O simplemente es que su madre tenía razón cuando decía “¡ Ya lo entenderás cuando tengas tú a tus propios hijos! ”? 

Una llamada entró a tu teléfono y salió a contestar. 

“¿Me necesitas mañana, entonces?” Era Taehyung, que había sido llamado por Yoongi para cuidar de Day.  

“Por favor Tae, no puedo dejar mi trabajo tanto tiempo, y necesitamos terminar con la producción del álbum de un grupo que va a debutar en unas semanas.” 

Tae se rio detrás del teléfono. 

“¿Cómo le haces para cuidar de tu hija el resto del año hyung?” 

Yoongi miró a su hija dentro de su casa y se mordió los labios. 

“Las escuelas vespertinas son de muy gran ayuda.” 

La plática fluyó en otra dirección por solo un par de minutos cuando un grito y un golpe sonó dentro de la casa, Yoongi corrió asustado, y vio a la niña en el piso con la mano en la boca, sollozando y la cazuela de la comida en el suelo.  

Yoongi corrió a levantar a su hija y ver su mano. Estaba bien, pero igual abrió el grifo y dejó que el agua fría corriera por la mano de su hija.  

“¿Qué pasó, bebé?” Le preguntó desconcertado.  

“quería probar la comida y me quemé” Sollozó. 

El fuego estaba prendido y el contenido de la cazuela estaba obviamente caliente, por lo que su confusión aumentó. Su hija ya tenía ocho años, edad suficiente como para saber que no se debe meter la mano al fuego, ¿O eso lo aprendían los niños hasta después? 

Cuando la niña se tranquilizó volvió a su libro de dibujo y en ese momento escuchó lejana la voz de Taehyung, aún del otro lado del teléfono. Yoongi lo tomó de nuevo. 

“¿todo bien hyung? ¿Necesitas ayuda? Puedo ir para allá en este momento.” 

“No Tae, todo está bajo control, gracias por preocuparte jaja,” Esa risa sonó más falsa que nada, “Mi hija metió la mano a una cazuela caliente, pero todo bien, tengo que volver a cocinar, hablamos más tarde.  

Yoongi suspiró y empezó a limpiar todo lo que se había tirado. 

Dos horas más tarde terminó de cocinar y limpiar, y después de comer se tiró al sillón a ver la televisión con su hija. High School Musical estaba en emisión y era divertido ver a su hija emocionarse con los bailes bobos. 

 

Mientras veían la película miró a su hija. Iba a pasar a tercer grado y no podía creer que ya no fuera una pequeña bebé que tenía que cargar en brazos. Sus lindos ojos se hacían pequeños cada que algo en la película la hacía reír y la hacían la cosa más adorable que Yoongi alguna vez había visto. Era lo más preciado en su vida y estaba muy feliz de tenerla en su vida. Era difícil, sí. Pero estaba seguro que valía la pena y no lo cambiaría por nada. 

Aún no entraba a la edad de los problemas serios y ya había salido de la edad donde no comprendía casi nada y solo era receptiva, y sentía que tenía que valorar ese periodo mientras durara. Se lo habían advertido padres de otros niños, pero también los suyos, que no fallaban en recordarle lo mal hijo que había sido él y lo mucho que iba a sufrir en un futuro. Generalmente ignoraba esos comentarios, pero en ese momento, con la luz del día apagándose lentamente, dejando solo unos rayos naranjas cayendo sobre los cuadros de la pared, con la luz del televisor brillando y con los pájaros cantando afuera, el sentimiento cálido de tener una familia y el olor a las galletas que se estaban comiendo, tuvo una sensación que hace mucho no tenía. El nerviosismo le corrió por las venas y una sensación pesada se acumuló en su estómago y garganta, haciéndole tragar.  

Sintió miedo del futuro. 

¿Qué tal si los comportamientos de su hija últimamente eran presagio de que los tiempos difíciles de crianza se acercaban? ¿Y si es normal y simplemente no estaba preparado para ello? ¿Qué pasaría con su trabajo? ¿Y si Taehyung ya no pudiese ayudar a cuidar de Day? ¿y si termina dándole toda su vida a su hija y él ya no tiene tiempo para vivir la suya hasta los 40? Tal vez jamás encontraría el amor, quizá se quedaría solo cuando su hija se casase y se alejase de él... 

Pareció ser que ella se dio cuenta que su papá tenía algo en su mente porque le picó la mejilla y le sonrió, regresándolo a la realidad.  

“¿Quieres ver como bailo esa canción papá?” La niña se paró junto a la televisión y empezó a mover los brazos y los pies, siguiendo a su paso la coreografía de los personajes en la televisión. 

Pero tal vez todo era como debía ser. 

Notes:

¡Hola! Bienvenidos a mi primer historia (terminada) de Bangtan. Aquí nos centramos principalmente en la relación de Yoongi con su hija, y a partir del capítulo 6, en la relación que tiene con Hoseok. Esta es la historia perfecta para llenar los daddy y mommy issues jajajaja (o al menos eso espero).

Traté de hacerla lo más fluff posible pero también hay algo de drama y hablamos del pasado oscuro del personaje de Yoongi, donde, como ya puse en los tags, puede volverse medio intenso, pero pondré trigger warnings al principio del capítulo cuando se necesiten, y casi todos tendrán que ver con menciones de abuso de drogas, alcoholismo, y menciones de negligencia infantil.

¡Nos leemos luego!