Actions

Work Header

Atlantis

Summary:

A Kazuha le gusta Heizou.

 

Notes:

Disfruten!

Chapter 1

Notes:

holi ojala les guste este xap

(See the end of the chapter for more notes.)

Chapter Text


Kazuha se despertó y lo primero que hizo fue mirar su celular. Tenía muchas notificaciones de instagram; likes a sus historias, publicaciones, solicitudes de mensajes.. etc. Era estresante tener todo eso, a veces se sofocaba de las redes sociales, pues, el era bastante popular, y no tenía problema con ello, pero entrar a su bandeja y ver más de 99 solicitudes es.. definitivamente algo; de todas formas nunca las respondía. Revisó la hora; 6:40. Su jornada en la escuela era de 8:00 a 16:00, los miércoles se quedaba hasta las 17:30. Por si las dudas, Kazuha tiene quince años, está en su último año de secundaria.

Poniéndose en pie, se dirigió al baño a hacer su rutina de aseo personal mañanera; lavar su rostro, sus dientes, un rápido lavado al cuerpo y echarse su cremita. Unos minutos pasados, ya tenía su uniforme puesto y se encontraba peinando su cabello, lo mismo de siempre; una coleta y a echarse brillo labial, junto con un poco de rubor. Es bastante pálido, por lo que le gusta pintar su rostro de un leve rosa, así se ve más lindo y "con más vida", según él. Se encrespó las pestañas y se echó su perfume, y antes de partir, se miró al espejo.

"Mierda, si que estoy bueno."

Su rostro; nada que decir, no era egocéntrico, pero, con solo ver su cara, ya se daba. Su cuerpo solo completaba el combo y x2, su cintura marcada y por alguna razón también sus caderas, definitivamente no entendía porqué ningún chico le había pedido el número.
(La verdad es que siempre lo hacen y la mayoría de sus solicitudes en sus mensajes son porque quieren algo con él, solo que para Kazuha nadie era lo suficientemente atractivo como para gustarle).

De todas formas, era una lástima, el uniforme era horrible y arruinaba su belleza (mentira, seguía viéndose fabuloso), un uniforme bastante simple; camisa blanca, corbata, pantalones rectos y largos plomos.. y el blazer, aunque, el claramente sustituía el último por su amada chaqueta de cuero e iba sin corbata, algún día iría como debe, algún día...

Le sorprendía que los directores no le hayan llamado la atención aún, bueno, quizás era por el hecho de su popularidad, buenas calificaciones y además de ser parte del equipo de básquet.

En fin, menos charla y más acción. En todo este tiempo que les he narrado de la vida de Kazuha, él ya estaba saliendo de su casa con medio pan metido en su boca, y su mochila casi cayéndose de su hombro. Volvió a revisar la hora; 7:40.

Estaba bien en la hora, además la escuela le quedaba a solo 10 minutos.


...


Pasados dichos diez minutos, Kazuha ya estaba pisando la entrada del instituto. Tan pronto como entró empezaron los saludos, choques de puños, miradas coquetas y niños pequeños corriendo por todos lados. Uno de estos últimos casi hizo que cayera, pasó corriendo enfrente suyo y frenó de repente, pero logró estabilizarse. 

—Hubiera amado verte caer. —Escuchó una familiar voz, posando sus ojos en la cabellera pelirroja que paraba frente a él. 

—Tartas, hola. —Saludó Kazuha, repitiendo el acto con sus mayores, Zhongli, Itto, Gorou, Diluc, Kaeya y Albedo.
—¿Y los demás? —Consultó Kaedehara, mirando a su alrededor.
—Aquí. —Pegó un salto, la seria voz de Xiao le asustó, pero lo saludó de vuelta a él y a Venti y Aether, quienes le seguían junto a el trío de Razor, Bennett, Fischl y la pareja de Xingqiu y Chongyun.
—Siempre tan cauteloso, si sigues pegándome jumpscares terminarás matándome. —Se quejó el peliblanco, escuchando un "Ni que fuera tan feo" como respuesta seguido de un "¿Seguro?" por parte de Venti.

Esos dos seguían igual que siempre.



...



Pasaron los minutos y ya estaba en su salón, se sentaba junto a Aether en los puestos de adelante, mientras que Xiao estaba tras ellos y Venti en el puesto de la otra fila, al lado de ellos. El salón se fue llenando, y junto a Venti se sentó Fischl, una extraordinaria chica que le gustaba hablar de manera extraña y algo de que era la princesa de no sé qué. En eso, entró el chico que tanto llamaba la atención de nuestro protagonista; Shikanoin Heizou. 


Cabellos burdeos, ojos de un verde clarucho, tez blanca y esos característicos lunares que el chico tenía bajos su ojos, era increíblemente apuesto. Heizou utilizaba una coleta, como él, solo que su pelo era más largo y abundante, amaba su cabello. También amaba la fragancia del chico, era dulce, y a Kazuha le gusta lo dulce. No entendía como el otro no recibía confesiones, es decir, era popular, no tanto como él, pero si le preguntabas a alguien en los pasillos por su nombre te dirían que es ese chico apuesto e inteligente de la clase B, de cuarto año. Tenía su fama, y recibía suspiros en los pasillos, pero nunca veía cartas de amor en su casillero o que se le acercaran a hablar, siempre estaba solo, leyendo, y si no, organizando eventos (era presidente de su clase y secretario en el consejo estudiantil general).


Siguió al chico con su mirada, hasta verlo sentarse en su respectivo puesto; junto a Xiao, es decir; detrás de ellos. Aether al verlo soltó una risa juguetona, y le volteó la cara a Kazuha, quien aún no había dejado de mirar al de los lunares,

—No lo mires tanto Kazu, que se te van a salir los ojos si sigues así. —Jugueteó el rubio, no notando el hecho de que el de hebras burdeos les dio una mirada extrañada, pero Kazuha si lo hizo.


Y mierda que si lo hizo.


Su amor platónico, no, su crush, le había mirado extrañado.  ¿Cómo debería de actuar ahora? De seguro pensaba que era un rarito, lo más probable es que le disgustara. Meses siendo compañeros, sin nunca haber intercambiado palabras incluso con tal cercanía ¿Y ya la había cagado?

Se hundió sus pensamientos sin notar que la clase había comenzado, y así hasta que escuchó su nombre, no solo de una boca, si no de muchas.

—Kazuha podría hacerlo ¿No? Digo, es responsable y conlleva buenas calificaciones, además es amable.. 
—¡Concuerdo! 

Y así iban saliendo más comentarios, pero seguía sin entender de qué hablaban. Se giró a mirar a sus amigos, Xingqiu y Chongyun le sonrieron y afirmaron con la cabeza, Bennet le tiró un pulgar, Fischl le hizo un gesto raro que no comprendió, Razor estaba durmiendo y Venti le sacó el dedo del medio, Kazuha, ofendido, se lo devolvió, sintiendo una patada en su silla posterior a eso. Se giró a quejarse con Xiao, pero este le señaló al frente, podía sentir a Aether quemándolo con la mirada y se dio cuenta que Heizou no estaba en su sitio.

"Oh, mierda." 

Kazuha sabía exactamente a que iba la situación. Sus compañeros ofreciéndolo para un cargo, y Heizou, el presidente parado en frente solo podían significar una cosa:

Buscan un nuevo integrante para el consejo. 

Kazuha hizo contacto visual con Heizou por segunda vez en el día, y segunda vez que vuelve a recibir esa extrañada mirada por parte del Presi. 

“Dios deja de hacerme sufrir.”

—Uhm.. claro, ¿Kazuha, que opinas? —Escuchó la voz del ojos verdes, que por cierto, casi hace que se derrita. Incluso ese hermoso suspiro que había dando al inic- ¿Suspiro? ¿El presidente le acababa de suspirar? No pues, de mal en peor ahora va excavando a su tumba. 

Kazuha carraspeó su garganta. —Ehm, disculpen, jaja, pero ¿A qué cargo se supone que estoy siendo forza- ofrecido a? —Rascó su nuca mientras esperaba una respuesta de quien sea que se apiadara de su pobre ser.

—Secretario. 

Y ahí es cuándo Kazuha hesitó. Sus horarios con el club de basquet consumían un buen de horas, y estaba seguro que ser secretario le tomaría mucho más tiempo. Suspirando, miró a sus compañeros, especialmente a sus amigos con mirada de cachorro para que alguien más se ofreciera. Sorprendentemente -aunque no tanto- todos lo ignoraron, evadieron su mirada y actuaron como si su mano o mesa tuviera lo más interesante que nunca antes hayan visto. Rendido, Kazuha suspiró nuevamente, y decidió por hablar.

—No tienes qué si no qui.. —Heizou se vio interrumpido en su comentario por Kaedehara.

—Está bien, lo haré. —Y dicho esto, los demás estudiantes celebraron como si hubieran ganado la copa mundial. 

Una vez calmada la situación, Heizou agradeció y pidió a Kazuha que se quedara a final de día para que se pusieran al día con el resto de la directiva. Al parecer, el secretario anterior tuvo que retirarse de su cargo debido a su situación personal, una lástima, suponía. El profesor retomó la case, y así por el resto del día.

 

 

Llegó la hora de almuerzo, y lo primero que Venti hizo una vez todo el grupo estaba amontonado en la mesa fue comenzar a molestar al pobre peliblanco. 

—Hey ¿se acuerdan de Heizou, el amor platónico-crush-próximo novio de nuestro hijo? Bueno, el muy jodido de Kazuha ya la cag-

—Venti, cierra el hoyo o te juro que yo mismo voy a hacerlo hijo de put-

—Ya, ya, chicos, no peleen. —Habló Zhongli, comiendo de su arroz.

—¿A ver? ¿Cómo es eso de que Kazuha tiene un amor platónico-crush-próximo novio? —Preguntó indignado Tartaglia. 

 

Todos se mantuvieron en silencio.

 

—¿¡TODOS SABÍAN MENOS YO!? ¿¡KAZUHA!? ¿¡QUÉ EXCUSA TIENES AHORA, INFIEL DE MIER-

—Tartas, por favor no digas cosas raras que después Zhongli va a pensar que soy un rastrero. 

—No te dijimos porque eres muy hocicon, y porque gritas, como acabas de hacer. —Respondió Kaeya, llenando su boca de carne. 

—Me siento ofendido. —Protestó Tartas. 

—¿Y, cómo es eso de que ya la regó? —Cuestionó Diluc, sacando una botella de dudoso origen de su bolsillo y bebiendo de ella.

—¿Eso es alcoh- —Bennet se vio interrumpido por la "pelea" que Razor y Fischl estaban teniendo que por alguna razón nadie había escuchado.

—Razor no entiende. ¿Por qué me robas mi muffi-

—No te he robado nada. —Habló fischl, que había adoptado un aura de superioridad e indiferencia. 

—Pero..

—….

—Siguiendo con lo trivial, ¿Kazuha?

Suspiró. —Ah.. Heizou ya me ha mir- NOS ha mirado de manera extraña dos veces ya en el día.. además ¡HOY SUSPIRÓ! ¡Y NO FUE UN PUTO SUSPIRO DE ENAMORADO! ¡FUE DE CANSANCIO! ¿¡QUÉ HAGO YO AHORA QUE MI CRUSH ME ODIA!? 

Kaeya y Tartaglia se lanzaron a carcajas, parando rápidamente al ver que se rieron al unísono. —No me copies. —Se dijeron.

Albedo habló por primera vez en el día. —No creo que te odie. Quizás está cansado, yo comparto cargo con el, como presidente, ha de tener mucho trabajo y peor al ser secretario en el consejo estudiantil de los cursos. 

Todos asintieron dándole la razón a Albedo. —Si Albedo lo dice tiene razón. —Concordó Kaeya, asintiendo lentamente mientras se transformaba en el orgullo en persona.

—Siempre que Albedo habla le das la razón Kaeya, deja de ser tan obvio. 

—¿Obvio de qué? Si ya hasta nos comemos. —Respondió el de parche, recibiendo un codazo en su estómago que casi lo deja llorando.

—Mhm, dudo que Heizou te odie, Kazuha. Yo digo que deberías hablarle, no de secretario a presidente, si no como amigo. —Le aconsejó Aether.

—Y si puedes comételo. —Apoyó Venti.

—Si quieres me consigo las llaves de un salón con el conserj- 

Tartaglia recibió un golpe en su cabeza que no le dejó seguir continuando, y como no supo quién fue le pegó a cada uno como muestra de venganza, invluyendo al pobre Razor que seguía lloriqueando por su muffin robado.

Charchas, estoy literalmente a la puta esquina tuya cómo mierda pude haberte pegado yo. —Se quejó Xingqiu, lanzándole una botella de agua vacía que milagrosamente cayó justo en la cabeza del peli naranja. 

—¿Necesidad? —Reprochó Chongyun, acariciando la cabeza de su amado en vez de la suya, mientras ignoraba los “Qué asco” por parte de casi todos, excepto Kazuha quien estaba sumergido en su comida.

—A la bestia, son tan dulces, amor ¿Por qué no eres así conmigo? —Se quejó Aether con Xiao, haciéndole un puchero.

Xiao se sonrojó a más no poder, le pegó suavemente con el codo y le susurró algo al oído que nadie más pudo escuchar más que ellos dos. Al instante Aether se tiñó de un rojo vivo y Xiao miraba a un lado avergonzado. 

—¡NO MAMEN! Díganse sus cochinadas en un cuarto no aquí en la mesa, mal educados. —Se quejó Tartaglia.

—Y si están todos rojos, me imagino que se habrán murmurado. —Continuó Kaeya. 

Kazuha, mirando la escena, posó sus ojos en su amigo. Venti se miraba más decaído, había dejado de comer. Se dio cuenta que Diluc también lo estaba observando, por un momento creyó que le iba animar pero este solo siguió comiendo, al mismo tiempo que se limitaba a pasarle tacos a Venti, quien los aceptaba con una sonrisa forzada. 

Se imaginaba lo triste que su amigo se tuvo que haber sentido, y se lamentaba el hecho de que no había forma de ayudarlo más que consolarlo. Aún así, le preocupaba que Venti fuera a hacer otras de sus tonterías. 


...


—Calma ¿E Itto y Gorou? Me acabo de dar cuenta que no están.. —Recordó Xingqiu, haciendo un gesto de asombro al ver que estos dos últimos aparecían con un Gorou sonrojado y un Itto desalineado.
No fucking way.. —Murmuró Kaeya, poco antes de lanzarse a risas seguido del grupo entero, excepto Razor y Fischl, quienes seguían en su propio mundo.

 

 

Llegó el final del día, después de que el almuerzo haya sido un caos -como siempre-, siguieron con sus clases normales hasta la salida. 

Como era de esperarse, Heizou le habló para que se quedara, lo mismo con el resto de la directiva, que solo eran dos más; Mona, la tesorera, y Thoma, el vicepresidente. 

Se quedaron en su salón, estando solo los cuatro presente comenzaron a hablar de cómo eran los roles y de que pronto deberían de cobrar la multa mensual que se cobra para el paseo de fin de año.

—¿Cuánto llevamos recaudado actualmente? —Preguntó Thoma, mirando a la tesorera.

—Aproximadamente unos 400 dólares. Yo creo que vamos bien para ser mitad de año. 

—¿Bien? ¡Vamos excelente! a este paso lograremos casi 1000 dólares, y nos podremos dar una merecedora fiesta. —Festejó Thoma.

—Y sin contar los aportes de los padres, que ¿Cuánto vendría siendo eso? 

Mona revisó, y vaya que abrió sus ojos. —600 dólares los de los padres, es decir, 1000 dólares en total. 

—¿Cómo mierda hemos recaudado tanto? —Dijo sorprendido Kazuha, mirando con miedo pero asombro el celular de Mona -donde estaba la cuenta con los ahorros-.

—Contando que las familias de la escuela son de fines adinerados.. no es tan imposible de ver. Especialmente porque los padres quieren que sus hijos tengan una buena ceremonia antes de pasar a Bachillerato. —Respondió Heizou.

La conversación siguió por un rato, hasta que Mona y Thoma se fueron, dejando que Heizou le hablara privadamente a Kazuha para así darle a conocer todos los datos extras que necesitaba.

—Y.. con eso concluimos. Estoy seguro que no se me está pasando nada por alto. —Cerró Heizou, mirando a Kazuha quien seguía asintiendo como si aún estuviera procesando todo.

—Va, me queda todo claro.. gracias por darte el tiempo de explicarme Shikanoin. 

—Está bien, es mi deber como Presidente. Y puedes llamarme solo Heizou, no hay porqué ser formales. —Le sonrió el de hebras burdeas.

Y Kazuha, murió. Se sonrojó tan fuerte que Heizou lo terminó llevando a la enfermería pensando que le había dado fiebre (cosa que hizo sonrojar aún más a Kaedehara).

—¿Estás bien? Es que pareces tomate ¿Es fiebre? —Cuestionó Shikanoin, posando su mano en la frente del contrario, formulando una 'o' con sus labios.

—A la madre si estas un poco tibio pero creo que es normal. —Soltó una carcajada leve. 

Kazuha, por su parte, volvió a morir.

—Basta. —Reclamó el de un mechón naranja.

—¿Eh? —Se asustó el otro.

—Es tu culpa.

—¿Mía?

Deja de ser tan lindo. 

Y con eso, ahora los dos parecían tomate y evitaban el contacto visual.

—Oye.. Heizou.. Eres muy buena onda.. a la distancia pareces muy serio pero la verdad es que eres bien tierno y divertido.. —Confesó.

—¿Ah?.. ¿En..serio?.. —Se asombró Heizou, sintiendo su corazón latir con alegría. 

—Mhm..

—Es decir.. Gracias.. realmente la gente no se acerca a hablarme por eso mismo. Todos me dicen que soy muy hermoso, atractivo, lindo, lo que quieras pero que intimido.. y eso quita las ganas. 

—¿En serio? A mi me prenden más si se ven intimidante. —Y tan pronto como dijo eso quiso golpear su cabeza contra la pared.

 

¿Porqué siempre se le salen comentarios estúpidos?

 

—¿Qué? —Se sonrojó -aún más- Heizou, mirándolo sorprendido y riendo levemente.

—Amo tu risa. —Admitió Kazuha.

—Para con eso de los halagos, que creo que ambos ya sabemos que el sonrojo no es fiebre. —Protestó Heizou, mirando por primera vez en la hora a Kazuha a los ojos, sorprendiéndose al encontrarse con ellos.

—Es que eres muy lind..

 

Un llamado a la puerta los interrumpió. 

 

—¿Disculpen? Está cerrado con pestillo, no puedo entrar y necesito hacerlo. —Escucharon una voz femenina; era Bárbara, la ayudante de la enfermería y estudiante al mismo tiempo. 

Ambos salieron y se disculparon con Bárbara, quien le restó importancia y se preocupó de por si estaban bien, ya que ‘estaban muy rojos’ -cosa que solo empeoró el enrojecimiento-.

Se decidieron por finalmente irse de la escuela, que por cierto, ya estaba vacía.

—Vaya.. parece que ninguno de mis tales “amigos” me esperó. —Lamentó Kazuha. Y eso que los creía tan fieles.. 

—Jaja. Igual era de esperarse, ya pasaron como dos horas desde entonces. 

—¿Dos horas? ¿Son las seis ya?

—Uhm, sí, seis con 3 minutos.

Woahh.. pensé que era más temprano, pasó muy rápido todo jaja. Oh, espera ¿Por cuál dirección te vas?

Heizou le señaló calle abajo y Kazuha se sorprendió al ver que era la misma dirección por la que el se iba. —¿Mhm? ¿Nos vamos por el mismo lado y aún así no nos hemos topado? —Sorprendido, comentó el peliblanco.

—Parece. Igual siempre vas con tus amigos, y yo a veces salgo más tarde por el consejo.

—Tienes razón. En fin, te cambio de tema porque, quiero que me des tu número. 

—¿Huh?

—D-Digo, secretario, presidente.. necesitamos contactarnos ¿no..? —Preguntó nervioso Kazuha, teniendo miedo a que le rechazara. 

—Ahh, si, si, no hay drama, jaja. So, give it to me. —Habló refiriéndose al celular. 

—No me hables en inglés que no te entiendo. —Bromeó Kazuha.

Oh, really? Want me to teach you then? —Preguntó Heizou, era obvio que también estaba bromeando, pero dios, ese tono.. fue de una manera tan seductora… Estaba que se le lanzaba como si fuera su presa.

Could ya'? —Jugueteó Kazuha de vuelta, sonriéndole pícaramente observando como Heizou paraba y le susurraba al oído.

Text me. —Le guiñó un ojo y se despidió, entregándole su celular mientras se iba corriendo en dirección la cual parecía ser su casa.

 

Kazuha, se quedó atónito, y por supuesto, que su amiguito también.

 

Justo en medio de la calle..

 

Notes:

la vdad es q odio este capítulo m da mucho cringe saber q escribí esto por alguna razón lo siento XD.